• No results found

4.3 Discussion

4.3.2 Self-Control and the Stroop Task

Hay asesinos de almas que ellos mismos no se dan cuenta de lo que han sido. Muchas veces se asesina solo con mi​rar, con una palabra, con un silencio, con una. burla o des​pre​cio. Todo lo que mata una ilusion, una fe, una creencia. Qui​- tar a los niños la ilusión de los Reyes; quitarle a un al​ma sencilla. con dudas, su fe; convertir la confianza en ma​​licia; la pobreza honrada en odio vengativo.

Benavente

Desgraciado aquel que no siente el alma que se agita en el mundo; permanece sordo a la voz de la tumba; su pen​samiento está sin consuelo, su corazón sin llama; y ca​mina ignorando su alma como un ciego errante con una antorcha inútil.

Victor Hugo

Cuanto más grande es el alma de un hombre, menos lejos estamos todos de ella, en virtud de su comprensión am​plísima y de su limitación menor. Los genios son alle​gados y vecinos hasta de las almas mas humildes. Por eso to​dos estamos cerca, tan maravillosamente cerca del alma in​mensa de Dios.

Amado Nervo

Dentro del estudio de las relaciónes humanas es interesantísimo incluir un capítulo referente al arte de agradar a 1a gente, el cual es el factor esencial para triunfar en la vida. Este estudio y arte se designa con diversos nombres, tales como don de gentes, atractivo personal. infuencia personal, magnetismo personal, as​ci​naciol, encanto y glamour, etc. Pero todos esos nombres se unifican en un solo conceto: Hacernos per​sonas agradables y atractivas para los demás, es decir, gus​tar a la gente, agradar a la gente.

Amable lector, usted bien debe saberlo que nadie du​da del poder que en si tiene, este maravilloso arte de agra​dar a la gente y cualquier precio que paguemos por él es poco, porque los grandes resultados que se ob​tienen cuando se posee esta excelente cualidad, nos pa​ga en muy alto precio nuestro esfuerzo. No estoy exage​ran​do ni me interesa hacerlo, pero le garantizo que todos los hombres y mujeres que han conquistado sorpren​den​tes triunfos, es debido a la capacidad para agradar a la gen​te y hacerse ayudar por ella, hasta ser llevados a las mas elevadas cumbres del éxito.

Está demostrado de sobra, por la psicología moderna, que el atractivo personal, o don de agradar no es esen​cial​mente un don natural, sino un conjunto de cualidades de conducta desarrolladas y cultivadas voluntaria y cons​cién​​temente;

substituyendo los malos hábitos, com​ple​jos y defectos, por cualidades positivas de la con​duc​ta. Es natural que esto no se logra de un día para otro, pe​ro lo que si puedo garantizar es que cualquier per​sona pue​de lograrlo si se lo’propone y persevera en su cultivo y desarrollo.

Tengase muy en cuenta que el atactivo fisico no es fun​​​damentalmente lo que mas agrada a la gente, sino el psí​​​quico, esto es, el comportamiento bien dirigido. Qui​zá usted conoce a hombres y mujeres que, a pesar de te​ner belleza física, sin embargo nos resultan ofensivos y fas​tidiosos y hasta indeseables por su comportamiento or​​gu​lloso y egoista; en cambio encontramos personasl que no son nada bonitas fisicamente y no obstante nos agra​​dan por la naturalidad, sinceridad y sencillez de su com​​portamiento. Esto nos demuestra que lo que cuenta no es la hermosura fisica, sino la personalidad agradable por su buena educación.

Son dem asiadas las. personas que todavia creen que pa​​ra desarrollar el atractivo y encanto personal, se re​quie​​re seguir complicados métodos, pero no, es todo lo con​​trario; las verdaderas relaciónes humanas no son las que nos enseñan como complicar mas nuestra conducta, sino las que nos enseña cómo hacerla más sencilla y na​tu​ral, esto es, menos rebuscada y artificiosa. El objetivo de las relaciones humanas es enseñarle como llegar a ser una persona mejor, mas genuina y auténtica y a no ser mas hipócrita, vanidosa e indiferente con los demás.

Por lo dicho, vamos a darle un conjunto de reglas que nunca fallan, para que usted las aplique eficiente​men​​te y resulte una persona atractiva y agradable a la gen​​te, porque si usted resulta una persona agradable a la gent​e, ella le ayudara con toda seguridad a llegar al triun​fo, pues ella siempre quiere ver lo que estima en las más elevadas cumbres, y lo que aborrece en los mas profun​​dos abismos; por eso es muy importante que observe, co​mo las personas que tienen éxito en tratar y agra​dar a la gente, siempre practican las reglas siguien​tes:

Recuerde que la gente siempre está dispuesta y deseosa de ayudar a quien le agrada y a hundir y per​ju​dicar quien le desagrada.

Si usted se interesa por la gente, la gente también se inte​resará por usted. El saberse comúnicar con los demás correctamente es la base fundamental de las relaciónes humanas.

Piense bien de la gente y tratela siempre como si us​ted estuviera en su favor, nunca le ponga una actitud de re​chazo, recelo y desconfianza.

Tenga fe en la gente y trate a los desconocidos como si ya fueran sus amigos. No quiere decir esto que sea de​ma​siado confiado con los extraños, sino que cuando us​ted le abre trato a una persona, es porque ya tiene algunas re​ferencias de ella, y sabe que puede ser una persona dig​na de tratarla, y si usted la trata como si ya fueran ami​gos, indudablemente le va a resultar usted una per​sona muy especial, simpatica y agradable, a toda per​sona, porque rara vez es

comprendida por los demás.

Trate bien a la gente, es decir, trate a toda persona con quien se ponga en contacto, como si ella fuera la per​sona más importante del mundo, pues esto resulta muy estimulante, cuando lo hacemos sinceramente y sin hi​po​cresia y egoismo.

Recuerde que todo mundo desea ser reconocido como per​sona importante, digna de reconocimiento y elogio.

Divierta, anime y entusiasme a la gente, recuerde que ella se aleja automáticamente de quien le habla de cosas tris​tes y pesimistas. Las historias personales que depri​men el ánimo de los demás, no hacen mas que ahuyentar las personas de nuestro lado, hasta quedar solos.

Si usted gusta de la gente, la gente gustará de usted, es​ta es una ley de correspondencia universal.

Recuerde siempre que se cazan más abejas con una gota de miel, que con una de hiel, así también se cazan más amigos con la amabilidad y la simpatía, que con la in​di​ferencia y el mal humor.

Sea atento y servicial con toda la gente, recuerde bien es​ta máxima: Si no vives para servir, no sirves para vivir.

Sea cumplido y honrado con la gente, recuerde siempre esta máxima: “Si quieres comer miel no le des pa​tadas a la colmena”.

Trate bien a toda persona, por insignificante que pa​rez​ca, porque no hay amigo ni enemigo pequeño, cual​quiera puede hacernos mucho daño o mucho bien, según sea el caso.

Sea colaborador y servicial con la gente, deje su egoi​s​mo mezquino, porque con el se causa más daño que bien.

Elogie con sinceridad las buenas cualidades de las per​sonas, sea muy atento y jovial en este aspecto y prue​be los resultados; porque tal como usted trate a la gente, así será tratado por ella.

Preocupese, todos los dias de su vida, por aprender a ha​blar agradablemente, con gran sencillez y corrección.

Ante todo, conviertase en una persona sincera, sen​cilla y fácil de comprender y tratar, fácil y cómoda para llevar a toda partes.

Recuerde que todas las buenas cualidades que hacen a una persona agradable para usted, son las mismas que usted debe tener para resultar una persona agradable a los demás; por esto, observe que cualidades le son agra​da​bles en los demás para que usted se pregunte si las tie​ne o no y se preocupe por cultivarlas. No olvide, que si usted aprende a comprender a los de​más, los demás también le comprenderan a usted; pero a demás, conviertase en una persona facil de ser com​prendida y ayude a las demás personas a que le com​prendan, hagase

comprender.

Usted debe aprender a dialogar con las personas y no a discutir, pero recuerde que dialogar es compartir nue​stros pensamientos, ideas y sentimientos con los demás y esto mismo es lo que las demás personas quieren.

Adquiera el agradable hábito de llevar siempre un ros​tro alegre y sonriente; esta es la base de la simpatía, porque es la demostración exterior de nuestro bienestar y alegría interior.

Muevase y actue con relajada desenvoltura, porque la tirantez demuestra timidez, preocupación y nervio​sis​mo, los cuales son enemigos de las relaciones cordiales.

No caiga en la trampa de las criticas y comentarios ne​ga​tivos y destructivos, siga siempre lo positivo.

(Recopilaciones)