3.4 Semantic Web for knowledge formalization and interoperability
3.4.3 Semantic Web appliance examples
Para Unesco (2009b) el conocimiento sobre la utilización de herramientas digitales mejora las posibilidades de empleabilidad de las personas en tres aspectos: es una habilidad excluyente en muchos casos; es una habilidad esencial en el mercado de trabajo; o es una habilidad que catapulta la adquisición de otras. Esta afirmación nos da pie para abordar el uso de TIC en términos de competencias, otro de los enfoques necesarios para entender la lógica de las acciones de inclusión digital.
Las competencias son las formas en que los individuos logran movilizar todos sus recursos (cognitivos, afectivos, sociales) para lograr el éxito en la resolución de una tarea en un determinado contexto. La vida en sociedad y la participación en el mercado de trabajo requieren constantemente de nuevas competencias que integren conocimientos, habilidades, actitudes y experiencias (Proyecto Atlántida, 2009)160. Así surge la idea del “aprendizaje permanente”, algo muy ligado a los vertiginosos cambios que ha experimentado el mundo TIC, y que más allá de las instancias formales, está compuesto por un sin número de contextos informales: autoaprendizaje, educación a distancia161, trayectos informales menores, entre
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Fundación Mediterránea (2005) afirma la necesidad de generar políticas públicas de educación TIC que aporte a la reducción de la brecha digital, a partir de la incorporación de programas de alfabetización en nuevas tecnologías a los trayectos educativos formales e informales.
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Conocida como “e-learning”, es una forma de educación a distancia basada en el uso de las TIC: es el uso de Internet para acceder a materiales de estudio; para interactuar con los contenidos, instructores y otros alumnos; y para obtener apoyo durante el proceso de aprendizaje, en función de adquirir conocimientos (Ally, 2004). La educación a distancia también se da bajo la modalidad b-learning (blended-learning), que combina el uso de TIC con interacción presencial con el profesor. Entre los beneficios que brinda esta modalidad de aprendizaje se pueden distinguir: la introducción de nuevas técnicas pedagógicas que involucran a los alumnos en cualquier lugar de manera interactiva; la eliminación de las barreras físicas y los tiempos de estudio; dinamización de la relación entre docentes y alumnos, y entre alumnos en sí; reducción de costos en la transferencia de conocimientos (Unesco, 2002; Ally, 2004; Frida, 2005).
otros (Comisión Europea, 2001; Pullman, 2002). Esto significa que el aprendizaje ya no solo se limita al impartido en los contextos "institucionales o formales" como la educación primaria, secundaria o universitaria. Las TIC ofrecen a todos los miembros de la sociedad la oportunidad de aprender en función de sus necesidades y circunstancias específicas, como los propios hogares, que se están convirtiendo para mucha gente en un lugar de aprendizaje cada vez más importante, sobre todo, para los desempleados, los adultos mayores o los discapacitados (Grupo de Trabajo de Alfabetización Informacional, 2009) 162.
Como era de esperar, organismos y cumbres internacionales también se han expedido desde países hegemónicos sobre el contenido de las “competencias básicas”. Así tendremos el Consejo de Lisboa163 que en 2000 definió al uso de las TIC como una de las cinco competencias primordiales164. Otro enfoque es el propuesto por la economía del conocimiento165, que desarrolla tres áreas de competencias clave que las competencias TIC permitan acrecentar:
el capital cultural, a través de la cumplimentación de los propios objetivos
en la vida, entre intereses, aspiraciones, desarrollo y realización personal;
el capital social, a través de una integración y ciudadanía activas, que
posibilite la participación a todos los ciudadanos de la sociedad; y
el capital humano, a través de la empleabilidad o adaptabilidad laboral
para conseguir un trabajo digno en el mercado laboral.
En 2005, el Parlamento Europeo ofreció un marco de referencia para pensar las competencias, que entre otras, incluye la “competencia digital”, requisito que cualquier ciudadano debe tener y que el Estado debe garantizar para su total integración a la sociedad166. Otro aporte más valioso, sobre todo por la forma de
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En este punto es interesante mencionar que, por ejemplo, el Plan Ceibal (Uruguay) prevé la utilización de las notebooks en los hogares por parte de miembros familiares de los beneficiarios.
163http://www.lisboncouncil.net/ 164
Las otras cuatro eran: lenguas extranjeras, cultura tecnológica, espíritu empresarial y destrezas sociales.
165 Nos referimos al documento marco elaborado por el Grupo de Trabajo sobre Competencias
Clave de la Comisión Europea. Se puede consultar en: http://ec.europa.eu/education/school- education/competences_en.htm
su concepción, es el realizado por el proyecto Deseco, auspiciado por la OCDE. En este caso, las competencias son definidas de manera holística, y son definidas como un sistema de acción complejo que engloba las habilidades intelectuales, las actitudes y otros elementos no cognitivos que son adquiridas y desarrolladas por los sujetos a lo largo de su vida y son necesarias para participar con eficacia en diferentes contextos sociales. Se dividen en tres categorías: actuar de manera autónoma, utilizar herramientas o recursos de manera interactiva y funcionar en grupos (OCDE, 2008). En el caso de la segunda categoría, se incluyen las capacidades de usar el lenguaje, los símbolos y los textos de modo interactivo; utilizar el saber y la información de manera interactiva; y usar de las nuevas tecnologías de manera interactiva. De este enfoque, lo deseable es que los ciudadanos sean autónomos, controlen la tecnología, consuman responsablemente, asimilen y produzcan información, sean socialmente responsables y capaces de comunicarse y participar, en definitiva, que estén integrados (Cuevas Cerveró, 2009).