3. STUDY AREA, DATASETS AND GENERAL METHODS
3.4 General modelling methodologies of the study
3.4.3 Sensitivity and uncertainty analysis for the Pitman model in SPATISM
Las transformaciones políticas obligan a las ONGDs a definirse en base su pasado y a las tensiones de la realidad actual. Deben definir su rol frente a los partidos políticos, frente al estado, frente a los gobiernos locales, frente a las otras organizaciones del movimiento social, frente a las universidades, frente a las iglesias.91
En el último gran encuentro nacional de ONGDs, en el Congreso de ONGs en Pircaquín el año 2000, una de las tareas que se propusieron las ONGDs era: reconstruir identidad y recuperar legitimidad92. La idea era “no echar toda la culpa al mercado“, sino que asumir que hasta este momento ellas mismas tampoco habían sido capaces de formar un frente en común.
Desde los otros actores de la sociedad civil, las ONGDs enfrentan la crítica del “clientelismo“ y que la representación de la base de las organizaciones sociales no les correspondía a las ONGs como interlocutores, ya que les quitarían protagonismo a las propias organizaciones. Estas piden a las ONGDs solamente una ayuda técnica, que pongan sus capacidades al servicio de las organizaciones de base.93 Según Pedro Güell, las ONGDs ya no tienen identidad en común, después de haber perdido el enemigo (la dictadura) en común. El autor critica a las ONGDs que no han cambiado su matriz cultural en la cual surgen sus orientaciones valóricas y sus estrategias de acción.94
Ana Maria Medioli, presidenta de ACCION constata que “las ONG como muchos actores y instituciones se han desperfilado“.95 Con respecto a la identidad, legitimidad y rol de las
ONGs hoy en día, ACCION ha publicado un estudio.96 Este indica que casi la mitad de las ONGs consultadas enfatizan en su trabajo el desarrollo de las capacidades de los sujetos, en la perspectiva de lograr su empoderamiento, protagonismo y participación. Una de las grandes debilidades detectadas en las ONGs chilenas es la falta de publicar, comunicar, dar a conocer su trabajo y resultados prácticos y teóricos, aunque al mismo tiempo menciona la capacidad de elaborar propuestas y producir conocimientos como su principal fortaleza. Otra debilidad parece ser una falta de auto-crítica, ya que 38% atribuyen obstáculos exclusivamente al mundo exterior y solamente 8% a la propia ONG. El estudio revela también que las ONGs – en los hechos – han dejado atrás su posición anti-gubernamental; solamente una ONG contesta que no mantiene ninguna relación con ninguna dependencia estatal.
Las principales motivaciones para relacionarse con el Estado son aportar o influir en el Estado(52%) y conseguir recursos (44%). En la ONG prevalece una imagen negativa del Estado. Critican del Estado que no reconoce, no valora las ONGS y la sociedad civil (36%) o que existe desconfianza, celos y dos visiones diferentes (32%). Con ello, un 72% de las
91 Rodrigo Egaña, Las organizaciones no gubernamentales de cooperación al desarrollo en las relaciones Europa-América
latina. Socialismo y participación N° 37
92 ACCION, “Congreso de ONGs“, Santiago de Chile, 2001 93 idem
94 idem
95 Medioli, Ana María, „Las ONGs del siglo XXI“, LA Tercera, 12 de Febrero 2001
ONGs proponen un cambio de actitud del Estado hacia la sociedad civil para mejorar la relación. Al contrario, la gran mayoría de las ONGDs califica su relación con la cooperación internacional como muy positiva. Sin embargo, no tienen respuesta como podría ser una relación con la cooperación internacional en el futuro (63%).
Las fortalezas de las ONGs están relacionadas con el desarrollo de capacidades institucionales, personal, recursos y resultados (73%), y la innovación y la producción de conocimiento (23%). La mitad de las ONG mencionan debilidades en relación con la escasez de los recursos, 15% sostienen ninguna debilidad. El gran desafío para las ONGs tiene que ver con el desarrollo y la fortaleza institucional (77%). Más que 50% se proponen trabajar las fortalezas con los sectores en que desarrollan acciones.
Como limitaciones, el estudio menciona para 50% de las ONGDs obstáculos relacionados con el Estado, el sistema legal y la institucionalidad. 38% relacionan las limitaciones con “lo cultural“ y 35% con las características de los sujetos.
En resumen, el estudio menciona los siguientes rasgos positivos como las que identifican y distinguen a las ONGDs en Chile: Una posición crítica ante la sociedad actual y un rechazo del modelo de desarrollo vigente, la opción por trabajar con y en beneficio de los pobres, excluidos y marginados, la capacidad de detectar y abordar temas emergentes y la innovación metodológica.
Pero las ONGDs también comparten aspectos negativos como el desperfilamiento y pérdida de visibilidad, la inseguridad sobre su propio valor, una actitud auto-referente y un déficit de asociatividad.
Como retos para las ONGDs, la autora menciona la necesidad de acelerar y consolidar la superación de la fase de predominio de la desilusión y de la queja para pasara al de la afirmación de la propia identidad. Según la autora, las ONGs deben hacer visibles las ventajas comparativas que tienen frente a los organismos estatales y privados y que serían los siguientes:
- su llegada a los sectores más pobres y las zonas más apartadas, a los que el Estado, y menos aún los organismos privados, acceden;
- el tipo y calidad de la relación que establecen con la población, que facilita y promueve el desarrollo de sus capacidades y su participación en el enfrentamiento de sus problemas;
- su mayor flexibilidad en el diseño de programas y su capacidad de adaptar las respuestas a las características culturales especificas de la población ;
- haber desarrollado experiencias y enfoques diferentes y alternativos que han mostrado su éxito para enfrentar los problemas de la gente;
- su capacidad de levantar temas que estaban ausentes o eran invisibles; - sus bajos costos indirectos y administrativos debido a su escasa burocracia.