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9.2 Experimental Procedure

9.2.1 Signal Processing

Tingana cuenta con una extensión de 3,479.73 ha y está legal y oficialmente representada y administrada por la Asociación de Conservación de Aguajales y Renacales del Alto Mayo, conformada por un total de 24 familias de las cuales, siete se encuentran totalmente involucradas y avocadas al desarrollo ecoturístico de la zona, la iniciativa, de poner en marcha un proyecto de conservación y turismo con la participación activa de los comuneros nace en abril del 2003, gracias al Ing. Adán Fabián Vergara, el apoyo de la Agencia de Cooperación Técnica Alemana-GTZ y Cáritas del Perú. Tras una serie de reuniones y, lo más importante, la aprobación y aceptación de dicho proyecto por parte de la comunidad, se realizaron algunas implementaciones en cuanto a infraestructura básica de servicios y capacitaciones; es así que, en junio del 2004 recibieron el primer grupo de turistas. Juan Isuiza Peña de 60 años, actual presidente de la asociación, nos comparte información sobre el desarrollo de este emprendimiento, iniciamos con un pequeño tambo en el área de ingreso y un breve paseo en bote para poder observar la diversidad de flora y fauna de la zona, actualmente este emprendimiento cuenta también con una especie de corredor que conecta con el área de comedor y el área de descanso con hamacas; han sumado un área de cocina propia, servicios higiénicos y dos bungalows, en el que hospedan a los turistas, cuentan además con un panel solar, 3 botes a motor y 5 botes para el recorrido interno, en cuanto a las actividades a realizar por los turistas tenemos los paseos en peque peque, caminatas, birdwatching, pesca deportiva, visita a las chacras de los pobladores y

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reconocimiento de plantas medicinales, y si el turista desea permanecer por más de un día cuenta con el hospedaje en los bungalows y áreas para acampar, todas estas actividades lo llevarán a conocer nuestra gran variedad de flora entre las que destacan los árboles de aguajal y renacal, orquídeas, bromelias y helechos, y también nuestra gran variedad de fauna como: el mono fraile, mono negro, lobo de río, oso perezoso, garza, martín pescador, tucán, tarahui, tilapia y la carachama entre muchos otros, contamos además con una pequeña cabaña en la cima de los árboles desde donde se aprecia una increíble vista del bosque, la diversidad natural…. Lo cual hará que los turistas queden maravillados y sorprendidos... Pero no todo fue fácil, los inicios fueron muy difíciles, no por la indómita naturaleza, sino por el cambio que los comuneros debían realizar, lo más difícil fue convencernos de que dejemos de cazar, porque nosotros matábamos todo lo que se movía, pero ya aprendimos que un animal vivo vale más que cien o doscientos animales muertos; ya que la comunidad del Sr. Izuisa, como la mayoría de las comunidades de la zona, tenían como principal actividad para subsistir la caza indiscriminada de las especies del bosque, pero gracias al MINCETUR y la Estrategia del TRC, esta situación cambió, recuerdo que nos hablaron del proyecto de conservación y sus ventajas, entendimos en la comunidad de la importancia del cuidado de todas las especies tanto de flora y fauna, junto con mi esposa y mis dos hijos y las otras 6 familias de la comunidad que forman parte de la asociación, nos encontramos ahora abocados y comprometidos al 100% con desarrollar el negocio de Turismo Rural Comunitario en Tingana.

Izuisa y su comunidad son ahora conscientes de que desarrollar un emprendimiento no es una tarea fácil, como él mismo dice “Lo importante es ser constante en este arduo trabajo, esto no es sólo para mí, sino para el bien de

toda la humanidad”, él hace mención como anécdota que en los inicios los

llamaban los locos bosque, pues estos locos del bosque podemos cambiar muchas cosas, replica, recuerda aún con mucho cariño cuando recibieron su primer grupo de turistas, que fueron españoles y que llegaron gracias a la invitación de Cáritas, durante los 3 primeros años alrededor del 80% del total de turistas que arribaban a la zona eran españoles; sin embargo, ahora esto ha cambiado, y un 70 – 80% de

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visitantes son nacionales. Sin embargo, él considera que la cantidad de turistas que reciben es la adecuada “Si vienen demasiados turistas, no podremos atender bien a todos tendríamos que apurarnos para atenderlos y eso no es”, nos indica, son conscientes de ello y, cuando reciben más llamadas solicitando reservas les sugieren que visiten Santa Elena, que es otra comunidad de la región que se encuentra trabajando en un proyecto similar.

Izuisa destaca el permanente apoyo del Gobierno Regional y del MINCETUR, nos han visitado varias veces para elaborar material informativo y publicitario de la zona, pero lo más importante son las capacitaciones que hemos recibido en temas de concientización, asesorías, atención, manipulación de alimentos y temas financieros, y gracias a ello hemos logrado crecer, posicionarnos y pensar en seguir creciendo, para lo cual tenemos en mente construir un mirador y un puente que le sean aún más atractivos a los turistas que nos visiten; y qué en épocas de crecida del río, los turistas puedan apreciar una mayor cantidad de especies al realizar los recorridos, también queremos que la temporada de lluvia no sea una amenaza sino más bien una oportunidad, dado que a cualquier hora del día se podrá observar una gran variedad de aves y mamíferos de la zona, también reconoce el haberles permitido realizar pasantías a otros emprendimientos como el Albergue Posada Amazonas para aprender un poco más sobre el manejo operativo y la implementación de diseños autóctonos en la construcción y decoración de sus instalaciones, además, constantemente nos invitan a participar en ferias, eventos y reuniones a nivel nacional nos permiten enriquecernos más a través de otras experiencias que nos están ayudando a organizarnos y pronto tendremos un comité que se dedicara solamente al turismo, también han logrado apoyo externo, el año pasado presentamos un proyecto ante el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el cual abarca cuatro áreas, para lograr la implementación de un vivero forestal y plantas medicinales, la construcción de un centro apícola, el acondicionamiento de un taller de artesanía y un orquideario; obtuvimos un financiamiento por un monto total de USD 50,000, la primera etapa ya ha sido concluida y se encuentra en evaluación nosotros con este proyecto esperamos lograr una mayor participación por parte de la comunidad en las actividades

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relacionadas al turismo y la conservación, la idea es que los turistas también puedan visitar los talleres, participar de ellos, y que además nuestras artesanías también sean exhibidas y vendidas para que todos los visitantes tengan la oportunidad de llevarse un recuerdo físico de nuestra zona. Actualmente reciben un promedio de 1,200 turistas al año, siendo los meses en los que tienen un mayor número de visitas julio, agosto y setiembre, las utilidades que perciben son distribuidas semanalmente y de forma equitativa entre las 7 familias que integran la asociación, destacando que si bien es cierto, antes de iniciar con este proyecto, todos ellos se dedicaban a la agricultura, ahora todo lo que producen es para su consumo, y que incluso muchos de los productos que emplean son adquiridos a las comunidades aledañas, los comuneros han cambiado lo único que matamos en el bosque son los zancudos, esperamos que no hayan más amenazas para nuestro bosque, porque este se tiene que conservar, y que las demás comunidades que aún no optan por involucrarse en la actividad del turismo, se concienticen y lo hagan porque nunca es tarde para aprender, mientras no todos se encuentren concientizados sobre el cuidado medioambiental existe una amenaza para la conservación del bosque.

Son más que relevantes y resaltantes los logros obtenidos por la comunidad durante estos últimos 12 años, ahora tienen una visión muy amplia, atrás quedaron los tiempos de la depredación y, con la finalidad de que esto realmente perdure a través de sus próximas generaciones, hacen lo posible por involucrar dentro de las actividades a sus hijos, tanto en el cuidado de sus propios cultivos, como en el de las especies de la zona y en la misma actividad turística, finalmente, es importante indicar que, si desean visitarnos deben establecer comunicación directa con la comunidad vía telefónica, o visitando la casa del Sr. Isuiza en la misma ciudad de Moyobamba, la cual hace las veces de oficina de la comunidad.

Tingana es un claro ejemplo que nos permite comprobar que es posible lograr un desarrollo sostenible; es decir, un desarrollo basado no en la explotación ni la depredación, sino en la conservación de sus recursos naturales, toda vez que los pobladores se encuentren realmente concientizados y cuenten con la disposición para darle un giro a sus vidas y es a través de testimonios como los del Sr. Juan

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Isuiza que muchas familias y comunidades pueden darse cuenta que el autoconsumo y la depredación de recursos no es el único medio para sobrevivir dentro de la naturaleza, sino que en el TRC tienen un medio para integrarse y desarrollarse a plenitud.

4.1.1.2 Destino Río Amazonas: Rumbo al dorado en Loreto

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