Las canciones simbólicas presentes en la discográfica de Víctor Jara en los años de la Unidad Popular, encarnan himnos cargados de emotividad y esperanza. Estas temáticas se complementan con una mezcla entre mundo rural y urbano, en una lógica de tradición y modernidad154 por una música que a través de su metáfora espacial define un lugar sin fronteras “un sonido que atraviesa cercos, murallas y océanos”155
, es decir, un canto universal propio entre tópicos folclóricos nacionales y latinoamericanos. La trascendencia de sus canciones fue producto del legado de las letras, que construyen himnos de tipo de “canto a lo humano”, que dejan mensajes de una sociedad mejor en tiempos que se construía la Unidad Popular.
Estos mensajes lo encontramos en “El derecho de vivir en paz”156
creación de 1970, que pretende constituirse como himno universal que protesta en contra la Guerra de Vietnam.
El derecho de vivir poeta Ho Chi Minh, que golpea de Vietnam
a toda la humanidad. Ningún cañón borrará
152 Víctor Jara, Marcha de los pobladores. La población, Dicap, 1972. 153 Larrain, op. cit., 34.
154
Advis [et. al.]. op. cit., 24.
155 Hall, Stuart y Paul du Gay. Op. Cit. P.214
156 Titulo que acentuaba sus sentimientos en torno a la situación que vivíamos, aunque la canción de la
cual provenía estaba dedicada a Ho Chi Min y al pueblo del Vietnam y había sido escrita mientras producía Vietrock. Véase en: Joan Jara, op. cit., 154.
el surco de tu arrozal. El derecho de vivir en paz157.
La letra es un “canto antiimperialista” que nos introduce en el paisaje de un país invadido por un escenario violento que dejo la intervención norteamericana. La importancia de esta interpretación fue realizada con guitarras eléctricas, batería y sintetizadores, demostrando ser la primera canción de estilo Rock, que fue acompañada gracias a la colaboración del grupo chileno Los Blops y que para Joan Jara se traduce en un “experimento”. Al ser un estilo musical, nos hace situarnos en una canción contemporánea, con sonidos propios del Rock, al complementarse con un lenguaje cercano, coherente y estético con una característica musical llamativa que en palabras de Víctor Jara: “colabora por la construcción de una nueva sociedad y, artísticamente tenemos que utilizar los medios visibles para contribuir a ese trabajo”158
. Dentro de estos medios se encuentra la música que “refleja la fabricación de la sociedad; es la banda audible de las vibraciones y los signos que hacen a la sociedad”159
. En este sentido el acontecer mundial es un medio de inspiración y que es retratado de la siguiente manera:
Tío Ho, nuestra canción es fuego de puro amor
es palomo, palomar olivo del olivar es el canto universal cadena que hará triunfar el derecho de vivir en paz160
Sin embargo, este tema se presenta acorde a las circunstancias políticas y sociales de nuestro país debido a la fuerte polarización social y política. Es por esto que “El derecho de vivir en paz” se sitúa desde una mirada local de reivindicación de paz y libertad bajo un canto que para el cantautor es “como el agua que limpia las piedras, el viento que nos limpia, el fuego que nos une y que queda ahí en el fondo de nosotros para mejorarnos. […] La mejor respuesta del canto es el canto como respuesta”161
, palabras que las realiza en su gira al Perú especificando que sus letras son universales.
Es el canto universal cadena que hará triunfar,
157
Víctor Jara, El derecho de vivir en paz. El derecho de vivir en paz, Dicap, 1971.
158El Siglo. Santiago, 2 de mayo, 1971,11. 159 Attali, op. cit., 12.
160 Víctor Jara, El derecho de vivir en paz. El derecho de vivir en paz, Dicap, 1971. 161
el derecho de vivir en paz162.
Un canto universal también lo vemos expuesto en “Plegaria a un labrador” canción que resulta ganadora del Primer Festival de la Nueva Canción Chilena de 1969, aunque es editada en el disco de 1971 “El derecho de vivir en paz”. Es una interpretación con tono doloroso de denuncia colectiva que expresado por el cantautor: “resume muchas cosas, está imbricada en los acontecimientos históricos, significa lo que está pasando en ese momento”163
, acontecimientos que van desde la explotación laboral hasta la injustita social, es decir, un canto épico.
Levántate y mírate las manos para crecer estréchala a tu hermano.
Juntos iremos unidos en la sangre hoy es el tiempo que puede ser mañana164.
Pero el punto crucial es que la construcción de esta melodía se desarrolla en una función de oración. Una estructura que es adoptada por su experiencia personal165, otorgándole una versatilidad que es cercana a las personas, que llama a la unión del pueblo y al compromiso con la sociedad por parte de todos los jóvenes, basado en la estructura del "Padre Nuestro"
Líbranos de aquel que nos domina en la miseria.
Tráenos tu reino de justicia e igualdad. Sopla como el viento la flor
de la quebrada. Limpia como el fuego
el cañón de mi fusil. Hágase por fin tu voluntad
aquí en la tierra. Danos tu fuerza y tu valor
al combatir. Sopla como el viento la flor
de la quebrada. Limpia como el fuego
162 Víctor Jara, El derecho de vivir en paz. El derecho de vivir en paz, Dicap, 1971. 163 Víctor jara. Obra musical completa. Op. Cit. 45.
164
Víctor Jara, Plegaria a un labrador. El derecho de vivir en paz, Dicap, 1971.
165 Su experiencia religiosa fue originada por su soledad juvenil y probablemente motivado por su
experiencia como entusiasta colaborador de la Acción Católica en una iglesia de la calle Blanco Encalada, decidió ingresar al Seminario de la Orden de los Redentoristas de San Bernardo. De allí se retiró en marzo de 1952 con la firme convicción que ese no era su camino. Véase en: Víctor Jara, op. cit.,
el cañón de mi fusil. Levántate y mírate las manos para crecer estréchala a tu hermano.
Juntos iremos unidos en la sangre ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén166.
Esta interpretación que realiza Víctor Jara es la forma optimismo y compromiso de una sociedad mejor, al utilizar un mensaje de enorme trascendencia propia de una oración. Este simbolismo lo encontramos en el disco “Manifiesto” editado póstumamente en 1974 en Inglaterra pero que recoge temas de septiembre de 1973. Disco que representa el ambiente polarizado de Chile en los últimos años del Gobierno de Salvador Allende. Uno de estos temas es “Vientos del pueblo” donde habla de forma histórica, la represión que a vivido las clases populares, dando a conocer con sus palabras que se trata de una “critica social que se debe permitir mientras continúe
imperando en muchos la mentalidad burguesa”167
. Comentarios que demuestran las circunstancias que vivía nuestro país en 1973.
De nuevo quieren manchar, mi tierra con sangre obrera, los que hablan de libertad y tienen las manos negras.
Los que quieren dividir a la madre de sus hijos y quieren reconstruir168
Claramente es un tema de apoyo al pueblo que se ve históricamente amenazado. Analogía que se verá ese mismo año y que Víctor Jara al visualizar esta amenaza la señala con la expresión: “la canción como en función liberadora”169
. Es así que el sentido de las canciones en este año comienza a tomar un carácter ‘premonitorio’ sobre la violencia política y social de 1973, que es apreciado en la creación “Aquí me quedo”.
Yo no quiero la patria dividida ni por siete cuchillos desangrada: quiero la luz de Chile enarbolada sobre la nueva casa construida. Yo no quiero la patria dividida
166 Víctor Jara, Plegaria a un labrador. El derecho de vivir en paz, Dicap, 1971 167Revista Onda. Santiago, Marzo, 1973, 6.
168 Víctor Jara, Vientos del pueblo. Manifiesto, Emi,1974 169
ni por siete cuchillos desangrada Yo no quiero la patria dividida cabemos todos en la tierra mía. Y los que se creen prisioneros se vayan lejos con su melodía: siempre los ricos fueron extranjeros. ¡Que se vayan a Miami con sus tías!
Yo no quiero la patria dividida se vayan lejos con sus melodía Yo no quiero la patria dividida cabemos todos en la tierra mía170.
Letra que es acompañada con un canto conciliador al comenzar con un “Yo no quiero una patria dividida”. Realizando un llamado de no a la guerra civil. Un sentir que es en contra la violencia que se acrecentaba cada vez y que entra en directa relación con lo señalado por el Partido Comunista (PC) que adecuaba las necesidades de su política revolucionaria a las condiciones concretas del país, es decir, respaldaba la vía democrática, para demostrar que “el socialismo podía implementarse sin violentar el “estado de derecho”, respetando estrictamente todas las libertades democráticas, y, sobre todo, evitando los errores de una guerra civil”171
. Visión que es diferente del Partido Socialista (PS), al cuestionar la visión del PC, enfatizando una vía rupturista mediante por la vía armada172.
La postura que posee Víctor Jara de no llamar en sus canciones a la Guerra Civil, se traduce en su último disco que edita en 1973 “Canto por la travesura”, que al ser en su gran mayoría canciones del campo chileno, humorísticas y picarescas. Trata de enfocar su lado musical, hacia uno más folklórico, dejando de lado su línea creativa. Las canciones militantes o partidistas, trataron en cierta manera de olvidarse del escenario violento y polarizado de ese año, para volver a sus primeros discos de los años sesenta. Y que para Joan Jara lo expresa de la siguiente forma: “Víctor quería dar a la gente la posibilidad de reír: (al decir) “los chilenos somos espontáneamente un pueblo muy alegre y con un gran sentido del humor. Necesitamos que nos lo recuerden. Creo que en
170 Víctor Jara, Aquí me quedo. Manifiesto, Emi, 1974. 171 Pinto [et. al.], op. cit., 18
172
El Partido Socialista afirma cuatro cuestiones esenciales: 1) que el Partido es una organización marxista leninista, 2) que se plantean la toma de poder como objetivo estratégico, 3) que para ello es fundamental la violencia revolucionaria, pues se debe destruir el aparato represivo y militar del Estado burgués y 4) que para el Partido Socialista las elecciones son formas limitadas de acción, que deben estar “incorporadas al proceso político que nos lleva a la lucha armada”. Véase en: Pinto [et. al.], op. cit., 18
nuestro entusiasmo por la música andina del norte, solemos olvidar toda una región rica en folklore, el sur de Chile”173
. Sin embargo, Canto por la travesura tenia que divulgarse en septiembre de 1973, para las fiestas patrias, pero jamás logro salir al comercio.
Finalmente, producto de las divergencias políticas de 1973 Víctor Jara emplea su voz para llamar a la cordura, para no provocar un baño de sangre en la sociedad. Una mirada entendible debido que participo en los actos de la campaña parlamentaria de marzo de 1973 y que en voz de Joan Jara: “él estaba dispuesto a hacer cuanto pudiera resultar útil, por qué era necesario apoyar a cualquier precio el Gobierno de Salvador Allende impidiendo que cayera a toda costa su mandato presidencial”174
.
173 Joan Jara, op. cit., 214. 174