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A. Simplifying the Application Process

1. Simplifying the Application Process for Multi-Year Contracts

El control del peso corporal del macho durante el período comprendido entre el estímulo con luz y el pico de producción puede llegar a ser difícil, ya que los machos se van excluyendo progresivamente de los comederos de las hembras. La condición corporal, el peso corporal promedio y las ganancias de peso corporal deben monitorearse ojalá dos veces por semana durante este período, para asegurar que los machos mantengan la condición física óptima y que su peso corporal se mantenga en el objetivo (para más detalles, ver el documento Objetivos de Rendimiento de la Reproductora Ross). Prevenir que los machos pasen a estar por debajo o por encima del peso objetivo sólo es posible cuando los sistemas de alimentación separados por sexo están bien manejados y reciben buen mantenimiento.

Normalmente los machos se excluyen de los comederos de las hembras aproximadamente a partir de las 22 semanas de edad, pero puede que algunos machos sigan teniendo acceso a estos comederos hasta aproximadamente las 26 semanas. Durante este período es esencial que el personal haga visitas frecuentes al momento de la alimentación para observar el

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Peso del Huevo

Edad (días) Objetivo de peso del huevo

Peso diario del huevo

Es necesario aumentar la ración

Manejo Hacia el Inicio de la Producción

Sección 2

Manejo Hacia el Inicio de la Producción

S

ec

ci

MANUAL DE MANEJO DE LA REPRODUCTORA ROSS:

comportamiento alimenticio. El no detectar el momento en el que los machos se excluyen de los comederos de las hembras es una causa común de déficit de peso corporal en el período previo al pico de producción y representa serias implicaciones respecto a la fertilidad temprana y tardía.

El que los machos estén robando el alimento de las hembras, particularmente cuando la parvada se encuentra entre el 50% de producción diaria por ave y el pico de producción, puede llevar a los machos al sobrepeso y a las hembras al bajo peso, con una consecuente reducción significativa en los niveles del pico de producción de huevos. El monitoreo de algunos factores relativos a las hembras, tales como el peso diario del huevo y el peso corporal, puede ayudar a verificar si este problema está ocurriendo. Si los machos están tomando el alimento de las hembras, se verá un descenso en las tendencias del promedio del peso diario del huevo y el peso corporal de las hembras, y, en consecuencia, se reducirá la producción de huevos .

Subalimentación

La subalimentación en los machos puede darse durante las etapas tempranas de producción después de juntar machos con hembras. Esto se debe a que el comportamiento de apareamiento en esta etapa es muy activo y el macho aún no ha alcanzado la madurez física o fisiológica, así que los requerimientos nutricionales son elevados. Los machos subalimentados se verán aburridos y apáticos, menos activos y cantando con menos frecuencia. Si se ignoran estos síntomas y la condición progresa, la cresta y la barbilla se volverán fláccidas, habrá una pérdida de peso corporal y condición corporal, una reducción en color de la cara y la cloaca, y eventualmente se dará una pérdida irrecuperable del plumaje. Si se observa cualquier combinación de estos síntomas, inmediatamente se deberá revisar el tiempo de consumo del alimento, el espacio de comedero por ave y los sistemas de alimentación separados por sexo. Luego se deberá verificar la precisión de los datos de ganancia de peso y se deberá pesar nuevamente una muestra de machos (10% de la población). Si se verifica que los pesos corporales no son los adecuados, se debe aumentar la ración de alimento entre 3 y 5 g por ave por día (entre 0.7 y 1.1 lb por 100 aves por día) inmediatamente. Una reacción oportuna es de carácter fundamental.

Sobrealimentación

El consumo exagerado de alimento por parte de los machos puede darse debido a la oferta excesiva de alimento (el peso del alimento está incorrecto), la variación entre los consumos de los machos o la alimentación de los comederos de las hembras (no se han tomado las medidas adecuadas para asegurar la exclusión de los machos). Un control deficiente del peso podrá resultar en una subpoblación de machos con un desarrollo excesivo de pechuga. Las hembras empezarán a tratar de evitar el apareamiento con los machos si un porcentaje considerable de éstos presenta sobrepeso. Adicionalmente, los machos con mayor carnosidad reducirán su habilidad para aparearse completa y exitosamente. Los machos con sobrepeso que estén perdiendo su condición corporal estarán entre los primeros en sufrir de regresión testicular, y se presentarán reducciones asociadas en la actividad de apareamiento y la fertilidad. Los machos con sobrepeso excesivo (10% o más del objetivo de peso) se deben evaluar

cuidadosamente y retirar de la parvada si no se están apareando (ver la sección Evaluación de

la Condición Física del Ave). PUNTOS CLAVE:

• Monitorear semanalmente la condición física (carnosidad –“fleshing”) y el peso corporal del macho;

• Llevar a los machos al objetivo de peso corporal y lograr los objetivos semanales de ganancia de peso;

• Utilizar sistemas de alimentación separados por sexo con el equipo adecuado y bien mantenido;

• Observar rutinariamente el comportamiento alimenticio;

• Cualquier deficiencia o reducción del peso corporal del macho causa serias implicaciones en términos de fertilidad;

• Considerar el retiro de los machos con sobrepeso (los que pesan 10% o más del objetivo).

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