9 The Simulation
9.3 Simulating the DDoS attack
can a los negocios asegu- ran la venta de su producto con un estudio de mercado. Este incluye conocer en qué dirección se mueve el mer- cado, cuáles son los pro- ductos que se están ven- diendo, cuáles no y conocer a los futuros clientes para estimar el volumen de ven- tas. Han de tomar en cuenta que posiblemente no serán los únicos que tendrán a la venta ese producto. Ade- más, deberán conocer a fon- do a la competencia para buscar nuevos “nichos” de mercado, es decir, clientes cuyas necesidades aún no han sido atendidas.
Estudio las similitudes y diferencias entre un tipo de negocio o servicio que se ofrece en mi comunidad, ya sean productos, clientes, ubicación, volumen de ven- ta u otros.
El ser humano es el centro del desarrollo humano. Busca su bien- estar al obtener los bienes y servicios necesarios para desarrollar las capacidades, habilidades y destrezas que le permitan llevar una vida digna. Para alcanzar su bienestar, debe respetar los de- rechos de las demás personas y los de la Madre Tierra. Debe te- ner una fuente de ingresos de forma lícita, ya sea por medio del empleo, la propia producción o negocio. Así podrá satisfacer las necesidades básicas de su familia y promover el desarrollo en su comunidad.
La mayor parte de familias rurales ponen su máximo empeño en la producción de maíz y frijol para asegurar su sustento entre cosecha y cosecha. También producen en pequeñas cantidades otros cultivos, como hortalizas y frutos, ya sea para el consumo familiar o el mercado local. Los pequeños productores venden directamente o a través de intermediarios; pero estos últimos generalmente tienen mejores ganancias que los propios pro- ductores. En ocasiones los productores y productoras optan por vender al intermediario ante la escasez de transporte. El inter- mediario compra a varios pequeños productores para tener un mayor volumen de producto por el cual puede obtener un mejor precio al vender en mayor cantidad. La intermediación corre con los gastos de transporte y la inversión de compra, pero no corre con los riesgos de la producción.
Conversamos con personas productoras de la comunidad sobre sus costos de producción y venta. ¿Cuál es el margen de ganan- cia que obtienen? ¿Obtienen lo suficiente para alcanzar sus metas personales y familiares? ¿Obtienen los suficiente para aumentar su capital? Investiguemos sobre estrategias de mercadotecnia y publi- cidad que favorecerán el comercio de estos productos.
Para que quienes se dedican a la producción obtengan mejores ingresos, se ha creado un modelo de comercio alternativo llamado “comercio justo”; que fortalece a las y los pequeños productores para mejorar la calidad de su pro- ducto. Se vinculan directamente con mercado de compradores, a quienes pueden vender a precios justos y obtener ganancias que les permitan mejorar sus condiciones de vida.
Para participar en el comercio justo y recibir una certificación, se requiere participación equitativa de hombres y mujeres, que no se emplee a niñas o niños, se proteja el medio ambiente y se brinden condiciones apropiadas de trabajo. Productoras y productores tienen que organizarse en asociaciones o cooperativas. Pagan a una empresa certificadora para que supervise una o dos veces al año los campos de cultivo y las instalaciones de trabajo, entre otros. A cambio, al precio establecido se le agrega un porcentaje o pequeña cantidad de dinero como incentivo, especialmente, si la producción es orgá- nica.
Se espera que los beneficios se distribuyan a nivel personal y comunitario. El esfuerzo rinde, pues se estima que los productores obtienen hasta un cuarto más de ganancias en comparación al mercado tradicional. En Guatemala por el sistema de comercio justo se producen café, miel, y artesanías, entre otros productos.
Una empresa certificadora, es la que, a pedido de productoras o productores, se dedica a comprobar que la elaboración de alimentos u otros productos y servicios de quien produce esos bienes o servicios; se realiza de acuerdo con prácticas aceptadas legalmente y conforme a normas internacionales. Las normas a cumplir se orientan a prácticas higiénicas, de salud alimentaria y no contaminante. Ya sea en el producto o servicio, en sus procesos de cultivo o elaboración, así como en su empaque, distribución y comercialización.
Guatemala cuenta con un Código de Trabajo (Decre- to 1441 del Congreso de la República) que regula los derechos y obligaciones de trabajadores y patro- nos. Allí se establecen los horarios, tarifas de horas extra, las condiciones de pago y trabajo, el pago de salarios, prestaciones y ra- zones de despido justifica- do. La Constitución de la República y el Código de Trabajo protegen la mater- nidad de la mujer trabaja- dora, quien gozará de 89 días de descanso durante el final del período prena- tal e inicios del postnatal. También tiene el derecho de una hora de lactancia materna durante el primer año de vida del bebé. El embarazo no es justifica- ción de despido. Las faltas de respeto a los derechos de las y los trabajadores pueden ser denunciadas a la Inspección General de Trabajo.
Informémonos sobre productores de comercio justo, cooperativas, asociaciones de comerciantes existentes en nuestra región u otros de comercio alternativo. Planificamos incluir en el catálogo una es- trategia de promoción de comercialización de estos productos.