• No results found

Simulation environment and Controller tunings

El tutor tiene entonces la responsabilidad de ayudar a los estudiantes a desarrollar la capacidad de describir y analizar en forma crítica la realidad. De este modo, se dejan en el texto suficientes espacios en blanco para anotar las respuestas, de ahí que un texto bien estudiado deba estar completamente lleno, inclusive con notas al margen y anexas.

El concepto de integración que rige el diseño curricular al cual nos referimos ya en la sección sobre el currículo, da por resultado unos textos muy diferentes a los tradicionales. El texto de Matemática a un observador ligero le puede parecer en algunas partes un texto de Ciencias o de Tecnología Agropecuaria. Un texto de Tecnología también es muy rico en conceptos antropológicos y constituye un espacio amplio para la aplicación de las matemáticas. Los textos de Lecturas sobre la Sociedad y el de Descripciones, que corresponden al área de Lenguaje, integran también muchos de los conceptos de las ciencias naturales y sociales, por ejemplo de anatomía, historia, economía, arqueología. Por otra parte están los textos de Servicio a la Comunidad: La Alfabetización, La Salud como un Aspecto del Bienestar Comunitario, Procesos Productivos, para citar sólo unos ejemplos, en los cuales el conocimiento se integra a la práctica cotidiana.

La coherencia en el desarrollo del material es otra de las características importantes del SAT. Desde la primera unidad del nivel de impulsor hasta la última del nivel bachiller los contenidos siguen un proceso secuencial. Los conceptos se repiten y se vuelven cada vez más complejos pero guardando siempre un orden dentro de la estructura del conocimiento; esto ha implicado para FUNDAEC una muy cuidadosa búsqueda en el sentido de saber qué es lo que el estudiante necesita entender bien y qué tanto énfasis deba hacerse en una unidad o curso hasta que al fin logre el propósito de aprendizaje.

En FUNDAEC, los textos SAT no son elaborados individualmente sino dentro de una estructura de equipos interdisciplinarios, coordinados y orientados por una persona de formación amplia y elevada que participa en el diseño de cada texto y en la revisión final. Esto, de nuevo, contribuye a la coherencia de todo el currículo y de cada texto en particular. Se ha asegurado también de que el lenguaje que se emplee en los textos sea el apropiado para el tipo de sujeto con el que se trabaja, el joven rural. Más importante aún, los textos SAT se han estructurado de acuerdo con las experiencias del alumno, a diferencia de los textos tradicionales que casi siempre se estructuran de acuerdo con las experiencias del autor.

TEXTO: Tecnología Agrícola y Pecuaria

UNIDAD 1: El proceso de producción agrícola y pecuaria LECCION II: Factores que determinan la producción de un cultivo

(Continuación)

Después de organizar sus ideas en relación con lo que aprendió con Miguel, Roberto decidió ir a su casa a llenar los cuadros relacionados con los factores y el manejo del ambiente en la agricultura.

La abuela, doña Hortensia, se ha acostumbrado a escuchar con atención los comentarios que Roberto hace sobre los temas que él estudia. Muchas veces él le pide su opinión y ayuda, sobre todo en temas en que ella puede ser maestra, aunque no utilice el lenguaje de los libros. Hoy por ejemplo, Roberto le comenta que tuvo una charla larga e interesante con Miguel sobre la agricultura.

— Vimos todos esos factores que determinan la producción de un cultivo —empezó diciéndole.

— Bien complicado que debió ser eso mijo, pues la agricultura se ha vuelto como un rompecabezas, cuando uno la arregla por un lado se le daña por el otro.

— No señora, pues ni tanto. Figúrese que agrupamos todos los factores en dos categorías grandes, en una quedaron los factores genéticos que son los que la planta trae al nacer, es decir las características que ha heredado de sus padres. En la otra categoría quedaron los factores ambientales comprendidos por el suelo, el agua, la temperatura, la luz, las malezas y las plagas.

Roberto le explica en detalle a su abuelita la importancia de cada uno de estos factores, esperando oír como siempre el comentario o una respuesta sencilla de incomprensión. Pero en cambio, ella se ha quedado pensativa, muy callada. Luego...

— ¿Usted si cree, mijo, que esos factores hereditarios, y los otros como el suelo o el sol son los únicos que cuentan para la agricultura? Porque si así es, si los factores son siempre los mismos, ¿por qué la situación de los campesinos ha cambiado tanto y hasta va de mal en peor?

—Ay, abuela ¿y quién le ha dicho que los factores naturales y genéticos no hay que controlarlos? Por eso es que es importante aprender todo sobre ellos para poder manejarlos técnicamente y obtener buenos rendimientos. De eso fue que precisamente trató mi charla de hoy con Miguel.

— Yo entiendo lo que usted me quiere decir mijo. Y me perdona que lo contradiga pero para mí el problema de la agricultura de hoy, es que todo es técnica y se han olvidado de nosotros los seres humanos. Para nosotros los campesinos las siembras y los animales son parte de la misma vida, no es como los que trabajan la tierra por negocio nada más. Nosotros le tenemos mucho amor a la tierra porque en ella vemos la mano de Dios. La tierra es la que nos ha dado el sustento de ayer, y nos da el sustento de hoy. Por eso queremos tanto nuestros cultivos y los cuidamos con esmero. Me preocupa sí qué va a pasar mañana, cuál va a ser el futuro de ustedes mis nietos y el de sus hijos.

— Claro, abuelita, y yo pienso como usted, y quise decirle algo a Miguel cuando estudiábamos pero me dio pena complicarle el tema. Yo también tenía la sensación de que estábamos mirando la agricultura con una visión muy estrecha, con una visión puramente técnica. Y me decía también a mí mismo: los técnicos parecen menospreciar ese factor tan importante que es el conocimiento que les ha dado la experiencia de toda la vida a los campesinos. Este conocimiento es muy valioso y los agricultores no lo hemos aprendido en la escuela o en la universidad sino que ha pasado de los abuelos a los padres y de los padres a los hijos, por muchas generaciones.

Doña Hortensia mira cariñosamente a su nieto mientras piensa en todo lo que ella tuvo que observar para lograr un buen cultivo y las veces en que ella misma tuvo que experimentar con un método y con otro o con determinada semilla hasta decir que ese método servía y que esa semilla era la más apropiada para su terreno o la más rendidora.

Por un rato abuela y nieto continúan reflexionando sobre el proceso de acumulación de conocimiento agronómico y fácilmente pasan a discutir otros factores que intervienen en la producción, distintos a los factores físicos y los biológicos.

— Uno siembra ciertos cultivos, o cría cerdos o vacas dependiendo del grande del lote y del corral y también de la plata que tenga para invertirles, —dice doña Hortensia.

— Así es, abuelita, y depende hasta de la cantidad de personas que puedan colaborar en la finca. Porque donde hay mano de obra suficiente se puede organizar mejor la producción.

— Claro que eso es así. Por eso desde que se enfermó Jacinto y las muchachas hicieron su vida aparte, yo sólo puedo atender la parte de finca. Ahora que usted está conmigo es que hemos vuelto al sembradero ¿se da cuenta?

—Sí señora. A estos factores les llaman factores sociales y económicos y la lista de ellos sí que es larga. Entre ellos está el mercado, también.

—Claro mijo, tiene que ser así. Porque así como uno busca la mejor época de siembra para que no lo vaya a coger un verano o un invierno muy fuerte, en estos tiempos la gente tiene que escoger el cultivo que mejor paguen. A veces creo que es hasta más fácil controlar una buena sequía que esos factores que usted los llama económicos. ¿Y qué dice usted de lo difícil que es a veces sacar las cosechas a venderlas? Por eso también uno tiene que pensar en cultivos que no se dañen tan rápido si no los puede llevar al pueblo ahí mismo.

—Así es. Parecido pasa con la semilla. Nadie niega que es muy importante usar semillas buenas, mejoradas, para lograr más rendimientos. ¿Y dígame, a quién no le gusta también ensayar con variedades nuevas de maíz o de fríjol, de esas que uno ve que resultan de seleccionar y cruzar las plantas que reúnen ciertas características que uno ve que son buenas? Pero el problema es como usted decía antes, para el campesino la agricultura es un rompecabezas...

Doña Hortensia interrumpe a su nieto para decirle que no es precisamente que el campesino desprecie los adelantos de la ciencia moderna y que hay gente muy dispuesta a ensayar con las nuevas variedades resultantes de las investigaciones. Pero que existe un problema en el que sin duda él no ha pensado:

—Póngame atención mijo. Usted antes me habló mucho de cómo la ciencia ha podido manejar los factores genéticos de las plantas para hacer que crezcan y produzcan más rápido, para que en vez de una mazorca normal se den unas mazorcas bien grandes de maíz, para que los fríjoles produzcan tres veces más. Eso es una maravilla, casi un milagro, nadie puede negarlo. Pero fíjese mijo que eso solo no basta. Los factores genéticos no trabajan solos, no señor, porque esas semillas mejoradas que usted dice también necesitan un ambiente mejor. Usted tiene que cuidarlas mucho más y van a necesitar muchos fertilizantes químicos, insecticidas y venenos, porque son muy delicadas. Hay que protegerlas de las plagas que las atacan más fácilmente. Y eso los campesinos no lo tenemos a mano, ni tenemos la plata para conseguirlo, ni tampoco sabemos usar todos esos productos que requieren. Así mijo que en cuestión de semillas yo prefiero seguir usando el sistema antiguo, escojo y guardo las más grandes y sanas de la cosecha…aunque no sean tan rendidoras.

— No sabe abuelita la cantidad de cosas que usted me ha hecho entender. Yo creo que Miguel cuando me escuche, va a querer hablar también con usted y con muchos agricultores. Pero por ahora no pienso decirle nada, le voy a guardar estas sorpresas por un tiempo.

— Me alegro mucho mijo, pero no crea que yo no he aprendido nada, sobre todo entendí muchas cosas que antes no alcanzaba a entender, acerca del ambiente y de la herencia en los cultivos. Gracias a usted también, mijo, y a Miguel.

Hasta hace poco el suministro de los textos, editados e impresos, hacía parte de las responsabilidades de FUNDAEC, y se hacía a solicitud de las instituciones a medida que los grupos de estudiantes iban concluyendo el estudio de las unidades o finalizaban ciertas etapas. En un comienzo y por varios años, cuando el número de suministros no era tan elevado, era posible para FUNDAEC subsidiarlos, vendiéndolos a precios de costo del material únicamente. Pero desde 1990, con el acelerado incremento de la demanda, fue difícil para FUNDAEC mantener esta subvención. En primer lugar, porque para responder oportunamente a las solicitudes se requiere tener grandes cantidades en existencia, y en segundo lugar, porque muchas veces las instituciones tienen que esperar a recaudar el valor de las unidades vendidas para poder cancelar sus deudas por este concepto. Esta circunstancia de los costos ha llevado a que surjan en algunas regiones iniciativas que poco a poco se han ido generalizando, de imprimir localmente los textos, sobre todo donde existe el apoyo de las Alcaldías y Gobernaciones, algunas de las cuales cuentan con imprentas propias y con la infraestructura de publicación necesaria. Estas propuestas son recibidas por FUNDAEC con beneplácito ya que es otra forma de mostrar las instituciones sus iniciativas de autogestión, contribuyendo a la vez a hacer menos complicada la administración del SAT. Además, promueve que las regiones diseñen y elaboren unidades complementarias al currículo básico diseñado por FUNDAEC.

A medida que la capacidad innovativa crezca en las regiones, seguramente van a aparecer casos en que además del contenido básico que no se modifica, el currículo en su totalidad quiera ser complementado con nuevas unidades. Por ejemplo, pueden surgir unidades que deseen hacer énfasis en el aspecto de la cultura, el medio ambiente, la formación religiosa e inclusive los idiomas. También, con la legalización regional del SAT, están apareciendo ya exigencias o sugerencias orientadas a acoplar el programa a los planes curriculares del departamento.

Estos nuevos desarrollos implican que las instituciones regionales del SAT deban ser cada vez más activas en asumir la responsabilidad de complementación exigida por cada gobierno departamental en particular. Aunque cabe señalar que han

sido mínimas dichas sugerencias de ampliación de contenidos por parte de las autoridades educativas que lo han estudiado para la aprobación regional, y que la percepción que de él se tiene es precisamente de una innovación educativa que se debe procurar mantener en su contenido básico.

Related documents