El protocolo de seguimiento de pacientes con DMG tiene cuatro aspectos diferenciados: 1) la monitorización de los parámetros fisiológicos de las pacientes;2) el transporte de dichos datos al centro médico; 3) la evaluación de los mismos; y 4) el ajuste de terapia en función de ellos.
La monitorización se lleva a cabo igual que en el cuidado convencional donde la paciente se mide la glucemia y la cetonuria, y apunta los valores obtenidos en un libro de control junto a las transgresiones de dieta, el ejercicio realizado y los posibles eventos de interés. En el caso del protocolo telemédico, no es necesario que la paciente apunte los valores de glucemia obtenidos ya que los transmitirá directamente desde el medidor de glucosa a la plataforma, aunque igual si le resulta útil apuntar los datos de cetonuria, dieta, etc. para su posterior registro en la plataforma telemática. Si las pacientes no registran sus datos de monitorización en la plataforma al menos cada tres días se les enviará un mensaje a modo de recordatorio. Se les enviará un mensaje diario hasta que transmitan sus datos a la plataforma.
El transporte de los datos de monitorización se realiza por internet a través de la plataforma telemática, evitando a la paciente tener que desplazarse al hospital para llevarlos personalmente. La paciente realiza el registro de sus datos de glucemia mediante la descarga en el sistema de los valores almacenados en su medidor de glucosa. Estos valores son etiquetados de manera automática por el sistema con la ingesta (DNO, CMDA o CNA) y momento correspondientes (PRE o POS) para su posterior verificación por parte de la paciente. De ahora en adelante nos referiremos a la combinación de ingesta y momento de medida como intervalo. El resto de datos de cetonuria, dieta y otros eventos son registrados por la paciente de forma manual. A diferencia del cuidado convencional donde la paciente lleva sus datos al centro médico cada dos semanas, con el sistema de telemedicina la paciente puede enviar sus datos de monitorización siempre que lo desee, siendo recomendable que lo haga, al menos, cada tres días. Si el sistema detecta que alguna paciente no ha enviado datos en tres días, se le envía un recordatorio al teléfono móvil para que lo haga. Se le enviará un recordatorio a la paciente cada día hasta que realice el envío de datos.
La evaluación de los datos se realiza en dos fases. La primera la realiza el sistema de manera automática nada más recibir los datos de las pacientes. En esta fase el sistema calcula el EMG de las pacientes y determina si necesitan un ajuste de terapia, qué tipo de ajuste requieren y si
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el ajuste necesita verificación médica, generando recomendaciones específicas para cada paciente. Tras esta primera fase, los resultados del análisis son comunicados a las pacientes y puestos a disposición del personal médico para su posterior evaluación. La segunda fase la realiza el equipo médico en base a los resultados obtenidos en la primera fase. El equipo médico puede acceder a la plataforma siempre que quiera para ver en su listado de pacientes el EMG determinado por el sistema para cada una de ellas junto a la recomendación asociada, además de los datos de monitorización al completo de todas ellas si lo desea. De esta manera, el sistema filtra a las pacientes en función de sus datos de monitorización, identificando qué pacientes presentan un mal control metabólico y por lo tanto necesitan una revisión médica más exhaustiva por parte de un especialista, y aquellas cuyo control metabólico es el adecuado y por el momento no necesitan ser vistas por el equipo médico.
El ajuste de terapia se realiza de varias formas en función de cada caso concreto: de manera automática por el sistema, de manera manual por el personal médico mediante una llamada telefónica a la paciente o mediante una visita presencial. En la primera etapa del tratamiento, en los casos más sencillos en los que la situación de la paciente encaja a la perfección con la descrita en el protocolo y siempre que el ajuste de terapia no involucre la administración de insulina, dicho ajuste lo realizará el sistema de manera automática, informando a la paciente de dicho cambio tras la primera fase de análisis descrita en el párrafo anterior. Dicho ajuste será únicamente de dieta y sólo podrán realizarse un máximo de 4 ajustes automáticos por paciente. Si el sistema detecta que una paciente puede necesitar iniciar o modificar la terapia de insulina, generará la recomendación correspondiente y creará una propuesta de tratamiento para que el especialista la evalúe. Durante esta evaluación, el especialista decide si efectivamente es necesario iniciar el tratamiento con insulina, para lo cual se citará a la paciente para una visita presencial, o si sólo es necesario ajustar la dieta o no realizar ningún ajuste. El especialista puede llamar a la paciente por teléfono para obtener más información y realizar el cambio de tratamiento de dieta durante la llamada. La Figura 4-1 muestra un esquema comparativo de los cuatro aspectos mencionados, entre el protocolo de seguimiento convencional y el protocolo de seguimiento telemédico.
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Figura 4-1 Esquema comparativo del protocolo convencional y el protocolo telemédico