3.2 Local Examination
3.2.1 Skeleton Superimposition
higiene, VIH y prevención de la explotación sexual. El Programa también está haciendo considerables avances en la promoción y facilitación del
establecimiento de huertos escolares, es decir, huertos administrados por los alumnos y el personal de las escuelas. Además, junto con la Nueva Alianza para el Desarrollo de África (NEPAD) y los gobiernos
anfitriones, promueve la creación de mercados para los pequeños agricultores mediante programas de
alimentación escolar con producción in situ.
El establecimiento de asociaciones ha pasado a ser una parte fundamental de la estrategia del PMA, al igual que el suministro del conjunto de servicios básicos. El PMA busca activamente asociados en las Naciones Unidas, las ONG, los gobiernos y el sector privado y recurre a sus servicios para llevar a cabo actividades conjuntas de promoción y movilización de fondos y de programación y seguimiento, con objeto de garantizar la sostenibilidad de sus programas. Hasta la fecha, las asociaciones del PMA con el UNICEF, la OMS, la FAO, la NEPAD, la TNT, e International Paper han sido particularmente fructíferas y complementarias al Servicio de Alimentación Escolar del PMA.
Se está examinando todo el proceso de encuestas sobre la alimentación escolar, desde el diseño hasta el análisis y la presentación de informes, para garantizar su conformidad con las políticas y prioridades estratégicas del PMA. A finales de 2004, se habían realizado encuestas estandarizadas sobre la
alimentación escolar en 59 países, basándose en una muestra de 12.000 escuelas. Además, se implantó en cinco nuevos países el sistema ARGOS para el seguimiento mensual de indicadores clave por satélite; ahora existen más de 1.700 dispositivos ARGOS en 15 países, es decir, más del doble que en 2003. La educación de las niñas sigue siendo una de las principales prioridades del PMA y los resultados obtenidos hasta ahora son alentadores. En 2004, el número total de niñas matriculadas en las escuelas abarcadas por el programa aumentó en un 12%, mientras que la tasa de matrícula media total de niños aumentó en un 7% con respecto al año anterior. La
tasa de asistencia de las niñas también se elevó considerablemente en comparación con el año anterior. Sin embargo, la disminución de las tasas de matrícula y asistencia de las niñas de mayor edad sigue siendo un reto importante, y han de desplegarse mayores esfuerzos, mediante la entrega de raciones para llevar a casa y otras intervenciones
fundamentales, para retener a los niños en los últimos años del ciclo escolar hasta que terminen la escuela primaria.
La campaña del PMA destinada a recaudar
19 céntimos por día (el costo que supone alimentar a un niño en la escuela) ha ganado adeptos entre el público a lo largo del año, pues da a las personas una idea de la utilidad de su donación. Al mismo tiempo, el Servicio de Alimentación Escolar estrenó la “matriz de ayuda”, un servicio de donaciones en línea que permite a las personas y grupos particulares conocer el costo de los productos alimenticios y seleccionar los que quieren donar a los programas de alimentación escolar del PMA a través de Internet.
Alimentación escolar
Con el desmoronamiento de la Unión Soviética a comienzos de los años noventa, muchos georgianos quedaron en la miseria y el fenómeno de la
“institucionalización” comenzó a prosperar. Padres desesperados, que ya no disponían de recursos suficientes para alimentar a sus familias, comenzaron a enviar a sus hijos a los orfanatos e
internados estatales para conjurar el hambre. A finales de los años noventa, alrededor de 5.000 niños se criaban en instituciones y se piensa que la mayoría de ellos provenían de hogares que, de no haber caído en la pobreza, no se habrían separado de sus hijos. En agosto de 2004, el PMA se asoció con el Gobierno y algunos organismos de las Naciones Unidas y ONG para poner en marcha un proyecto experimental de
alimentación escolar de un año de duración, financiado por una donación del Gobierno
canadiense, con miras a contribuir a la desinstitucionalización. El objetivo principal del proyecto es determinar si la alimentación escolar, al aliviar a las familias vulnerables del peso que supone
atender las necesidades
alimentarias básicas de sus hijos, puede contribuir
significativamente al proceso de desinstitucionalización; además, el proyecto determinará si la alimentación escolar puede tener un impacto en las tasas de matrícula y asistencia y en las funciones cognitivas,
especialmente entre los niños expuestos a un nivel de riesgo elevado.
El proyecto está destinado a alrededor de 2.000 alumnos de las escuelas primarias en dos de las regiones económicamente más deprimidas de Georgia, de las que proviene la mayor concentración de niños institucionalizados. El hambre a corto plazo entre el grupo experimental se hizo patente durante el estudio inicial sobre la aceptabilidad y se previó suministrar una comida ligera para satisfacer entre el 30% y el 45% de las necesidades energéticas diarias. Actualmente, durante el recreo de la mañana, se ofrecen meriendas compuestas de galletas de alto valor energético
acompañadas de panecillos dulces
o del tradicional lobiani (pan sin levadura con frijoles).
Aunque es demasiado temprano para hacer conjeturas sobre los resultados, se ha establecido una tendencia positiva porque los alumnos comienzan a regresar a casa y el índice de admisión en las instituciones de las comunidades a las que las escuelas prestan servicio ha sido igual a cero desde que se puso en marcha el
experimento, en octubre de 2004. Con sólo cuatro meses de
funcionamiento, el proyecto ya ha mejorado las tasas de matrícula y de asistencia, y las autoridades locales han comprometido
recursos municipales para sufragar una parte de los costos del proyecto.
El proyecto experimental de alimentación escolar en Georgia constituye una intervención innovadora y multifacética que tiene por objeto atender a las necesidades no sólo físicas sino también psicológicas de los niños al fomentar la reunión de las familias y promover el desarrollo infantil en un entorno familiar acogedor.
E
XPERIENCIAS POSITIVAS:
ALIMENTACIÓN ESCOLAR PARA LA DESINSTITUCIONALIZACIÓN ENG
EORGIAC
ONTRIBUCIONES DE LOS GOBIERNOSEl PMA recibió 2.200 millones de dólares de
contribuciones confirmadas en 2004, que representaron el 92% del objetivo fijado para ese año. La parte de los recursos del PMA aportados por los Estados Unidos, el principal donante del Programa, disminuyó del 57% al 47%, como consecuencia del aumento de las
contribuciones de otros donantes. Las contribuciones de la Unión Europea, esto es, la Comisión Europea más los Estados miembros, totalizaron 681 millones de dólares, lo que supone un aumento del 8% con respecto a 2003. Las contribuciones de la Unión Europea representaron el 31% del total en 2004. Dieciséis de los 20 donantes principales acrecentaron sus contribuciones, y las de Alemania, Francia, España, India, Irlanda, Italia, Malawi, los Países Bajos y la República de Corea aumentaron en más de un 15%. Ocho donantes aportaron fondos por primera vez al PMA en 2004, a saber, Bhután, Bulgaria, los Emiratos Árabes Unidos, Etiopía, Guatemala, Madagascar, Turquía y Zimbabwe.
Las contribuciones confirmadas con cargo a la cartera de actividades de desarrollo del PMA ascendieron a 276 millones de dólares, 36 millones de dólares más
que en 2003, y permitieron cubrir el 91% de las necesidades.
En 2004 se recibió el importe sin precedentes de 95 millones de dólares para las operaciones especiales. Las contribuciones confirmadas a la CRI también alcanzaron la cuantía sin precedentes de 25 millones de dólares en 2004. Además, se recibieron 1.100 millones de dólares para las OEM y 616 millones para las OPSR, correspondientes al 89% de las necesidades evaluadas en cada una de estas categorías. Aunque el porcentaje de fondos multilaterales aumentó ligeramente en 2004 (1%), el valor efectivo de las contribuciones multilaterales se redujo en 24,3 millones de dólares debido a las fluctuaciones del tipo de cambio.
Los gastos efectivos del PMA en 2004 ascendieron a casi 3.100 millones de dólares, lo que supone una
disminución del 10% respecto a 2003. Al finalizar el año, los gastos efectivos superaron en un 16% la cuantía de 2.650 millones de dólares prevista en el presupuesto inicial, debido al aumento de los gastos de las
operaciones bilaterales, de emergencia y especiales. Los gastos totales en 2004, dejando de lado la operación para el Iraq, ascendieron a 2.290 millones de dólares, con una disminución del 2% respecto a 2003.