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Chapter 4: Empirical Analysis of the Production and Cost Function

4.3.2 Slacks

El sexo no es tan solo un recurso de placer, sino que un recurso de validación. Imaginemos a un chico entrando a una habitación. Ahora imaginemos a otro entrando con un amigo genial. Ahora imaginemos a otro entrando con dos preciosas chicas en sus brazos riéndose y prestándole atención.

De todos estos chicos, ¿cuál crees que atrae más la atención? ¿Cuál imaginas que es el que menos necesita conocer a las otras personas de la habitación? Dentro de nuestra sociedad, hay una asociación entre un hombre que tiene una gran cantidad de mujeres y tiene poder. Nuestra cultura está saturada de este icono de hombres poderosos rodeados por bellas mujeres. Los jugadores de fútbol con las porristas. Los hombres de negocios con bellas esposas, la estrella de rock con sus fanáticas, el boxeador con una mujer en cada brazo. ¿Por qué en él, ella sentirá más atraída? Un hombre que tiene la opción de estar con muchas mujeres tendrá hijos que tendrán las mismas opciones también. Y mientras un hombre puede rápidamente valorar a una chica por su apariencia, para una chica valorar el valor social de un chico le toma más tiempo.

Así en cambio, ella puede considerar cómo otras chicas lo perciben como un indicador confiable de su valor. No atraen a las mujeres, necesariamente, los hombres que se conocen por ser promiscuos. Al contrario, se sienten atraidas por los hombres con un alto valor social. Y debido a que un alto valor social significa que un hombre tendrá muchas opciones cuando éste le llegue el tema de las mujeres; las mujeres a menudo se sentirán atraídas por los hombres que conlleven eso que se conoce como el manejo del sexo opuesto. El sexo se puede considerar como el último acto de una mujer de dar a un hombre su aceptación.

Cuando una chica “se entrega” a un chico, puede ser interpretado como su voluntad de arriesgar la disminución de su propio valor a ojos de otros para ganar el valor de él. El valor podría encontrarse bajo la forma de placer sexual, la validación de su aceptación o la creencia de que ella ganará su alianza.

La expresión “entregarse” es un fenómeno del condicionamiento social. Significa que cuando una chica tiene sexo, ella esencialmente “está renunciando” a la mayor parte de su atractivo social altamente valorado. Imagina a un chico con una gran

novia. Él está enamorado e invierte su tiempo y energía emocional en su relación. Pero un día descubre un detalle inusual sobre el pasado sexual de ella. Pues resulta que ella había tenído sexo con un miembro del equipo del fútbol en los camarines después del juego. Aunque no es racional, él siente un poco de inseguridad. Entonces él investiga más profundamente y descubre que no fue exactamente un incidente aislado, ya que su novia no sólo tuvo sexo con un jugador después del juego, sino que con todo el equipo al mismo tiempo.

Él se entristece y busca maneras de pensar cómo se siente. “Si ella tuvo sexo con todos esos individuos, entonces, ¿cómo puedo confiar en ella en una relación?” Por supuesto qué él no está pensando que ella no tenía una relación en ese entonces o lo que ella hizo en el pasado no tiene nada que ver con la gran relación que ellos tienen en el presente. Él no puede ver nada de eso. Todo en lo que él se puede enfocar es que no se sentirá validado por su novia nunca más. El conocer su pasado sexual ha subvalorado el significado de su aprobación sexual y no consigue el mismo resultado emocional de ella que él que tenía antes. Su validación no es más significativa para él. “Si cualquier individuo al azar pudiera haber tenido sexo con ella sin tener que invertir nada, entonces ¿cómo podría ella ser material para novia?” La absurda estructura del valor social se puede remontar de nuevo al condicionamiento social. Si perciben a una chica como siendo “fácil de conseguir,” entonces su validación no será más significativa para un hombre que esté interesado en ella para el largo plazo.

Su valor social disminuirá porque los hombres se sentirán como si cualquier otro individuo pudiera tenerla. Por esa razón, la mayoría de las mujeres aprenderán a actuar como si no fueran atraídas por la mayoría de los individuos que conocen. Aprenderán a comportarse como si fueran “difíciles de conseguir,” para proyectar un marco que tengan con un alto valor social. Los hombres, por otra parte, no tienen ninguna de esas limitaciones. Si tienen sexo con muchas mujeres, será aceptado como una norma social. Y además, porque tienen su opción de mujeres, su validación será más significativa para la mujer. Para algunas personas, hay inseguridades trabajando aquí. El hombre no está decepcionado que el valor físico real de su chica sea más bajo que el que él había percibido originalmente. Al contrario, él está inseguro de que la noche de sexo más apasionada de su vida, ella podria haber estado con otro hombre. Y la chica no cree que, de hecho, se haya vuelto menos persona. En cambio, ella está insegura de que los chicos solamente puedan valorarla si ella es difícil de conseguir.

Interesantemente, su inseguridad no es completamente infundada. Mientras una persona pueda tener un valor inherente, el valor social por definición, es un valor que es relativo y transferible a otros. En el caso del hombre, él quiere crear la percepción de que él es el único que puede darle grandiosas experiencias sexuales. Y en el caso de la mujer, ella desea crear la percepción de que ella es difícil de conseguir y que ella es la única que podría hacer que el hombre se sienta solidamente validado. Esto nos lleva a nuestro principio fundamental, que experimentaremos solamente reacciones emocionales con aquellas personas que percibamos que tengan un valor más elevado que el nuestro, o el que tenga la capacidad de aumentar o disminuir nuestro valor. Tanto los hombres como las mujeres sienten una reacción de atracción emocional hacia las personas que perciben que están ofreciendo el mayor estímulo a su estado.

Cuando una chica tiene sexo con muchos individuos, la subcomunicación es que ella percibió a muchos individuos como teniendo un valor más elevado que ella. Entonces si esw es el caso, después ella proyectará un valor social bajo y será así un recurso de baja validación para los hombres. Pero cuando un chico tiene sexo con muchas muchachas, la subcomunicación es que muchas muchachas percibirán su valor como siendo más elevado que el de ellas y que él es un recurso elevado de validación potencial.

Cuando un hombre representa un recurso de validación a una mujer, él entonces se torna atractivo para ella. La atracción que la mujer sentirá por un hombre de un valor más elevado no es siempre exactamente igual que el que ella sentirá por un chico que sea físicamente atractivo. Cuando una mujer ve a un hombre que es físicamente atractivo, ella será físicamente atraída a él y se sentirá “sexualmente agresiva.” Pero cuando una mujer ve a un hombre cuyo valor es elevado, ella se sentirá guiada por él y caerá en su marco y permitirá sus avances y se sentirá “sexualmente receptiva”.

Cuando un hombre proyecta un valor más elevado, las mujeres se encontrarán reaccionando a él y tomando el marco de el. Su atención estará muy enfocada hacia él y sentirán una reacción emocional fuerte. Esa reacción es la “atracción,” que significa varias cosas. En primer lugar, ellas lo percibirán como un recurso de validación. En segundo lugar, desearán estar alrededor de él. En tercer lugar, serán más receptivas a sus avances. Mientras que ser sexualmente agresivo o receptivo son conceptos distintos, pueden también ser no exclusivos o incluso casuales. Cualquiera de ambos puede conducir al sexo.

Cuando un hombre es físicamente atractivo, éste provocará un nivel de atención debido a su apariencia. Si de aquello, él deriva en un sólido sentido de la confianza, después proyectará un valor elevado por sus conductas y las mujeres se volverán sexualmente receptivas. Y si un hombre es físicamente atractivo o no, cuando éste tiene un valor elevado, sacará una reacción emocional de las mujeres. Entonces, debido a que el contacto descarga emociones, las chicas sentirán una química física más fuerte por ser tocadas, y se volverán sexualmente agresivas en respuesta a las sensaciones físicas que sientan de él.

La mente lógica de la mujer está condicionada por la sociedad para que crea que debe ser atraída a un hombre que querrá una relación con ella. Pero la mente emocional de la mujer reconoce que cuando un hombre que ella acaba de conocer desea una relación con ella, es en muchos casos una subcomunicación que él no tiene muchas opciones. Así pues, encontramos una ironía aquí - porque la mujer no sentirá atracción por los mismos hombres que está socialmente condicionada para creer que son sus mejores opciones.

Es asombroso ver como los hombres discuten entre ellos por el dominio, mientras que la mujer se queda parada allí ajena a lo que está pasando. Pero mientras su mente lógica no lo procesa, su mente emocional sí. Y cuando se determina a un hombre para tener un valor más elevado, la atención de la chica se fija sobre él y el hombre de un valor más bajo desaparece. Mientras que ella camina con su chico, ella incluso le dice, “Wow, ese chico era raro. Se me estaba insinuando y yo quería salir de allí. Mis estúpidos amigos querían que me quedara. ” Por supuesto, el chico con el que ella se quedó pudo no ser el más agradable.

Pero siempre hay algo sobre él que ella puede fijarse de modo que pueda pensar en su atracción en términos de su condicionamiento social. Quizás él lanzó su pañuelo a la basura después de haberse sonado. “Wow, él realmente respeta el medio ambiente. Este chico es genial. Hay definitivamente un lado sensible en él en alguna parte. Quizás el destino nos unió para que pueda ayudarlo a encontrarlo” finalmente, hay muchas mujeres que entienden y abrazan sus tendencias. Ellas disfrutan salir con chicos que las emocionen y las desafíe, porque cuando él es “agradable” tiene realmente significado, a diferencia de la falsa simpatía que es tan común entre otros hombres. Incluso hablarán de ello abierta y directamente con la mayoría de los hombres que conozcan. Pero son sólo los hombres que están listos para oírlo que entenderán lo que significa. Y esos hombres son generalmente los únicos que lo hacen naturalmente, de todos modos. La mayoría de los hombres estarán demasiado preocupados consiguiendo la validación de ella. Ver realmente la

absurda estructura del valor social revelaría las implicaciones que ellos no están preparados para ocuparse.