Se utiliza como término colectivo para tres músculos: iliocostal, longuissimo y espinal. También el término erector de la columna se ha utilizado para definir a todos los músculos inervados por la rama dorsal de los nervios espinales, siendo además de los músculos longuissimo, iliocostal y espinal un subgrupo del erector de la columna, denominado como sacroespinal.
La Nómina Anatómica ha variado la definición del erector de la columna, así en su segunda edición”5 el erector de la columna lo constituyen todos los músculos de la espalda, incluyendo el intertrasverso e interespinal. En la cuarta edición”6 se define al erector de la columna como a un grupo muscular que abarca sólo al longuissimo, ilio— costal y espinal.
La anatomía de Gray~ describe al músculo erector como una masa común que se origina en la aponeurosis y en dirección craneal se divide en 3 partes en la región torácica: espinal torácico, longuíssimo torácico e iliocos— tal lumbar. El espinal torácico conecta las apófisis espinosas lumbar y torácicas; en la región torácica el longuissimos e iliocostal unen la apófisis trasversas a las costillas. En la región lumbar, el longuissimo torácico une los procesos accesorios y apófisis trasversas lumbares, pero no se describe que el iliocostal tengan ninguna inserción en las vértebras lumbares.
Otras descripciones no señalan que el longuissimo tenga ninguna inserción en la columna lumbar y si que la tenga el
iliocostal.
Bogduk25 publicó que los músculos iliocostal y longuis- simo se insertan en las apófisis transversas lumbares.
Debido a la controversia existente en la literatura y la importancia que tiene el erector de la columna en la biomecánica de la columna lumbar, Mcíntosh y Bogduk”9”’0 hicieron un detallado estudio disecando 8 cadáveres adultos y además, en 5 de éstos, estudiaron la inserción y orientación de cada fascículo, marcándolos con alambres y posteriormente realizando radiografías.
En este estudio observaron la identidad e inserción de cada componente del erector de la columna vertebral conclu- yendo que consta de 4 componentes: dos columnas de múscu- los, iliocostal lumbar y longuissimo dorsal, cada uno con fascículos torácicos y lumbares. Estos 4 componentes están claramente definidos por sus inserciones constantes y diferentes y pueden ser denominados como longuissimo torácico pars torácico, iliocostal lumbar pars torácico, longuissimo torácico pars lumbar e ilicostal lumbar pars
lumbar.
El músculo longuísssino torácico pars torácico se
origina en las apófisis transversas y costillas. Se inserta caudalmente en las apófisis espinosas lumbares y sacras, la cara dorsal del 4g segmento sacro y la región interespinosa de la cara posterior del ilíaco via tendones caudales que forman la parte medial de la aponeurosis del erector de la columna.
El músculo iliocostal lumbar pars torácica se origina en las costillas y se inserta rostralmente en la cara dorsal de la cresta mediante tendones caudales que forman la parte lateral de la aponeurosis del erector de la columna.
En la región lumbar, el músculo longuissiuo torácico pars lumbar se origina en las apófisis transversas y procesos accesorios. Se inserta en la superficie ventral de la columna ilíaca postero-superior y el músculo iliocostal lumbar pars lumbar se origina en la punta de las apófisis transversas lumbares y capa media adyacente de la fascia toracolumbar y se inserta en el borde ventral de la cresta ilíaca.
El proceso accesorio es la apófisis transversa verda- dera de cada vértebra lumbar y el resto de la apófisis transversa representa su elemento costal. Por lo que la inserción doble del longissimo torácico pars lumbar en el proceso accesorio lumbar y apófisis transversa adyacente es homólogo a las inserciones del longuisssimo torácico pars torácica a las apófisis transversas y costillas. Similar- mente las inserciones del ilicosotal lumbar pars lumbar en la punta de las apófisis transversas lumbares (costales) es homólogo a la inserción costal del iliocostal lumbar pars torácica.
La aponeurosis del erector de la columna está formada por fibras torácicas del erector lumbar de la columna. Nin- guna de las fibras lumbares del iliocostal y longuissimo contribuyen a la formación de esta estructura.
El longuissimo torácico se puede observar como un gran músculo que se repliega sobre si mismo. Aunque sus fibras torácicas van dirigidas esencialmente en un plano frontal formando la aponeurosis del erector de la columna, sus fibras lumbares adoptan una disposición sagital, formando la aponeurosis lumbar intermuscular que aparece en situa- ción ventral como una extensión profunda de la aponeurosis del erector de la columna. Las fibras lumbares del longuis— simo están cubiertas por tanto por una banda aponeurótica continua. Dorsalmente están cubiertas por la aponeurosis del erector de la columna y lateralmente por la aponeurosis lumbar intermuscular. Esta envoltura aponeurótica separa el longuissimos torácico pars lumbar del ilicostal que cae fuera de esta envoltura.
Los fascículos torácicos del longuíssimo torácico se insertan en una secuencia a lo largo de una línea desde la apófisis espinosa de Lí a S4, a través del segmento S4 del sacro y rostralmente desde la columna ilíaca pastero—supe- rior. El tendón caudal de la 12 costilla es la última de las fibras torácicas del longuissimo y se inserta en la base de la columna ilíaca pastero—superior. Los fascículos Ll—LS del longuissimo se insertan en la columna ilíaca pastero—superior en orden de abajo a arriba, completando una secuencia continua de inserciones de todos los fascícu- los del longuissimo torácico desde Tl-L5.
Los fascículos lumbares del iliocostal lumbar se disponen lateralmente a la aponeurosis intermuscular lumbar. Están cubiertos dorsalmente por los vientres musculares de los fascículos torácicos del iliocostal
lumbar en la región lumbar superior y la porción lateral de la aponeurosis del erector de la columna en la región lumbar inferior, pero no se insertan en la aponeurosis del erector de la columna sino que tiene inserciones directas en la cresta ilíaca.
El que la porción lumbar del iliocostal se inserte sólo en las apófisis transversas de Ll—L4 es debido a que la punta de la apófisis transversa de la L5 esté ocupada por el ligamento iliolumbar, representando éste, el fascículo
perdido LS del iliocostal.
La aportación principal de este estudio es que el componente torácico del iliocostal lumbar y longuissimo torácico no son simples músculos sino que consisten en series de pequeños músculos paralelos con tendones distin- tos en su región anterior y caudal. Los tendones caudales forman la aponeurosis del erector de la columna y a través de ella asume inserciones dispersas en apófisis espinosas lumbares, superficie dorsal del sacro y borde medial de la cresta ilíaca. Esta morfología contrasta con los componen- tes lumbares del erector de la columna, cuyos fascículos tienen vientres musculares anchos convergentes con inser- ciones separadas cranealmente pero una inserción caudal focal en el ilíaco.
Craneo—caudalmente, los fascículos del erector de la columna son progresivamente mayores formando un gran pliegue muscular en la región lumbar y la transición de torácica a lumbar, las características de los fascículos ocurren a niveles T1O—T12, donde los 1 aciculos del iliocos- tal lumbar y longuissimo torácico pierden sus tendones craneales y tienen vientres musculares más anchos.