Chapter 4 ASSEMBLY OF THE AIR SEGMENT
4.3. The Software: Porting NET C# to Linux
2004 2009 2004 2009 2004 2009
84 66 62 50 2210 1726
Fuente: Estado Mundial de la Infancia 2006 y 2009
8. Según la Tercera Encuesta Nacional de Salud Familiar 2005-2006
9. Tomamos los indicadores de 2004, porque fueron éstos los últi mos indicadores ofi ciales de fuentes no guber- Tomamos los indicadores de 2004, porque fueron éstos los últimos indicadores oficiales de fuentes no guber- namentales (UNICEF) que se tenían cuando el Ministerio del Desarrollo del Niño y la Mujer planteó sus objetivos para el periodo 2007-2012.
10. Según lo estimado durante la redacción del Undécimo Plan Nacional de Desarrollo, los programas de atención a la infancia supondrían, en lo que al ICDS respecta: la reduccion del índice de mortalidad infantil (menores de 1 año) a 28 y la reducción de la desnutrición entre menores de 5 años a la mitad antes de 2012.
Adolescencia y India: Tercer y Cuarto informe combinado sobre la Convención de Derechos de la Infancia
Cuadro 3: Desnutrición infantil en India, 2009
Año % de niños con bajo peso al nacer Prevalencia de desnutrición moderada y severa en menores de 5 años Prevalencia de desnutrición severa en menores de 5 años % de hogares que consumen sal yodada % de cobertura de suplmentos de Vitamina A 2004 30 47 18 50 45 2009 28 43 16 51 66
Fuente: Estado Mundial de la Infancia 2006 y 2009 /Adolescencia y India: Tercer y Cuarto informe combinado sobre la Convención de Derechos de la Infancia
Con una economía que crece sostenidamente a un 7% anual,11 y que para 2011
contaba con un presupuesto general de 1,6 billones de euros, no se puede esca- timar en gastos cuando se trata de diseñar las políticas sociales orientadas a este grupo específico de infancia. Los resultados de avances en este colectivo (ver Cua- dro 2) no son del todo desalentadores. Sin embargo, lo que sí resulta dramático es considerar que esos avances se han conseguido con un mínimo de inversión por parte del gobierno en el grupo de 0-5 años (ver Gráfico 1).
Gráfico 1: Inversión pública en infancia y Edad del Niño
Fuente: adaptado de Planificando políticas para el desarrollo de la primer infancia: guías para la acción. Emily
Vargas-Barón. ADEA, UNICEF, UNCESCO 2005
Con una cobertura de tan solo el 25%, los logros del programa no han conseguido im- pactos reales a nivel global, en términos de reducción de la desnutrición infantil (ver Cuadro 3) o de capacitación materna para el cuidado del menor. Por un lado, India sigue 11. OCDE. Encuesta Económica de India 2007. OCDE. Encuesta Económica de India 2007.
siendo el país con la mayor prevalencia de desnutrición en el mundo, con el 48% de niños y niñas menores de cinco años por debajo de su peso indicado. Y, por otro, mien- tras los datos oficiales del gobierno central indican que el 78% de mujeres sabe cómo manejar casos de diarrea infantil y casi el 50%, además, conoce y utiliza técnicas de hidratación oral, las estadísticas de UNICEF afirman que sólo el 33% de los menores de 5 años con casos de diarrea reciben el tratamiento mínimo indicado de rehidratación oral. Problemas como la calidad del personal que trabaja en los Anganwadis, la centraliza- ción de la atención en el grupo específico de menores de 3 años, y la apropiación real del progama por parte de la comunidad, deben atacarse frontalmente para conseguir mejores resultados en esta tercera fase de expansión del programa. Sin olvidar, eso sí, una realidad fundamental relacionada con la calidad de vida de los más pequeñitos y pequeñitas del país: quiénes son sus madres. Muchas de ellas son tan sólo adoles- centes de entre 15 y 19 años; niñas que ya no caen dentro del concepto de “infancia” del Ministerio de Educación ni del Ministerio de Trabajo y Empleo; que son aptas para consentir las relaciones sexuales y que incluso pueden contraer matrimonio de forma legal. En India, el 43% de las niñas se casan antes de los 18 años (una cifra sólo su- perada por Bangladesh, Níger y Chad) y el 22% da a luz antes de la mayoría de edad. Más de la mitad de estas adolescentes (56%) están anémicas12 y más del 45% de ellas
padece desnutrición (la mayor prevalencia de desnutrición adolescente del mundo). Las implicaciones para las adolescentes en este país son particularmente graves, dado que las madres con bajo peso tienen un mayor riesgo de muerte materna, mucha me- nos capacidad de suministrar los nutrientes mínimos necesarios en la primera infancia y mayor incidencia de muertes neonatales e infantiles que las madres adultas, como queda demostrado en el siguiente cuadro (ver Cuadro 4).
Cuadro 4: Incidencia de mortalidad infantil por grupo de edad de la madre
Mortalidad neonatal Mortalidad infantil Mortalidad de menores de 5 años URBANO Menores de 20 años 30,5 44,3 53,6 Entre 20-29 años 28,4 41,0 51,0 Entre 30-39 años 27,4 41,6 53,4 RURAL Menores de 20 años 60,2 84,6 105,7 Entre 20-29 años 36,03 54,0 71,0 Entre 30-39 años 41,2 61,0 89,1
Fuente: Tercera Encuesta Nacional de Salud Familiar. Gobierno de India. 2005-2006
El ICDS, en esta tercera fase de expansión, ha considerado a la niña adolescente como uno de los principales grupos objetivo de su acción. El programa tiene, en este sentido, el reto de rehabilitar físicamente, y reducir la prevalencia y severidad 12. Un indicador que llega sólo al 30% en niños adolescentes. Un indicador que llega sólo al 30% en niños adolescentes.
de la anemia en las adolescentes, a través de la provisión de suplementos de hierro y ácido fólico, tabletas antiparasitarias e información sobre mejores prácticas de nutrición. El programa, que llega actualmente a más de 20 millones de adolescen- tes, utiliza las escuelas como el canal de entrega para aquellas niñas que asisten a la escuela, y los Anganwadi para las niñas fuera del sistema educativo formal. Pero aún cuando el programa consiguiese quintuplicar su alcance y rehabilitar fí- sicamente a las 105 millones de niñas de entre 10 y 19 años del país, el panorama no cambiaría mucho. La próxima generación de adolescentes seguiría presentando iguales o peores signos de desnutrición y anemia, y seguirían aumentando eterna- mente los índices de mortalidad materna e infantil. Porque el verdadero problema -el drama, en realidad- no es ser adolescente en India, sino ser mujer. De hecho, sólo un 75% de las 15 millones de niñas que nacen en el país llegan a la adolescen- cia. En el camino, la niña india va perdiendo, una a una, las sucesivas batallas contra la obsesión por el niño varón, el feticidio selectivo, el descuido intencionado de la niña en temas de alimentación y cuidados básicos de salud y la violencia doméstica, entre otras. El último Censo Nacional (2011) muestra que la brecha entre el núme- ro de niñas por cada 1000 niños entre cero y seis años se ha ampliado a 91413, una
brecha que, en términos absolutos, significa que hay hoy en India 75,8 millones de niñas y 82,9 millones de niños menores de 6 años. Pero más preocupante que las estadísticas del último censo, es la constatación de que en 50 años, todas las políticas y programas orientados a controlar la “desaparición de las niñas” han sido inútiles. Sólo diez años atrás, según datos del Censo Nacional 2001, la brecha era de 927 por 1000. El aumento sostenido de la brecha entre niñas y niños menores de 6 años desde la década de los 60, queda mejor expuesto en el siguiente gráfico:
Gráfico 2: Proporción de género: población total y 0-6 años
Fuente: Adaptación de “Sons and daughters” en The Economist online (4 abril 2011)
13. La brecha, en término absolutos, signifi ca que hay hoy en India 75.8 millones de niñas y 82.9 millones de niños La brecha, en término absolutos, significa que hay hoy en India 75.8 millones de niñas y 82.9 millones de niños menores de 6 años.
La tragedia, como muchas exacerbada por las condiciones de pobreza y pobreza ex- trema, radica en la idea errónea de que un heredero varón es todo lo que se necesita. Biológicamente, la niña por nacer hoy sólo puede verse como la futura portadora del esperado niño varón. Las hijas son consideradas como “pasivos” familiares: no irán a la escuela para cuidar de sus hermanos más pequeños, atender al padre o cuidar de la casa; no conseguirán un trabajo remunerado y, llegado el momento (prematuro, casi siempre), generarán un gasto insostenible para la familia en forma de “dote”. Una situación mejor expresada en un cartel colocado en la puerta de una “clínica de fertili- dad” en el estado de Haryana (centros que cobran a las familias por la determinación del sexo durante el embarazo, alentando así el aborto selectivo): “Paga 50 Rupias hoy, en lugar de tener que pagar 50,000 mañana (como dote)”.
Es cierto que la indignante desaparición de las niñas en India tiene raíces culturales di- fíciles de atacar y que las leyes más proactivas emanadas del gobierno central parecen no poder hacer nada para contenerla (entre ellas, la prohibición de la determinación del sexo del bebé durante el embarazo y la prohibición de la dote, que data de 1961). Pero todavía hay una esperanza en los programas que utilizan un modelo de empo- deramiento que ofrece a las niñas adolescentes una combinación de habilidades para la vida: alfabetización, formación profesional, apoyo para ingresar y permanecer en la escuela formal, educación para la vida familiar y liderazgo. Un programa con un enfoque holístico que integre la educación, la promoción de medios de vida y la salud reproductiva, puede empezar por impactar a las adolescentes de hoy para responder mejor ante la situación de la niña en las próximas décadas.
Trabajar o estudiar
Además de ser el país con la mayor incidencia de desnutrición en el mundo, India es también el país con la mayor cantidad de niñas y niños trabajadores del planeta. En In- dia, como en todo país donde el fenómeno se ha generalizado, es casi imposible deter- minar un número preciso de menores trabajadores. Los estimados con los que trabajan las organizaciones sociales varían desde los 12, 6 millones que declara el gobierno indio en su último censo (2001) y los 80 millones de la Organización Mundial del Trabajo. Recientemente enmendada (en 2006), para incluir nuevas prohibiciones al trabajo infantil, la actual Ley de Regulación y Prohibición del Trabajo Infantil (1986) es pro- blamente una de las más cuestionadas legislaciones del país en lo que se refiere a protección y cuidado del menor14. Mientras organizaciones defensoras de los Dere-
14. Las críti cas a la legislación india en este asunto se fundamentan sobre todo en la contradicción entre esta y la Las críticas a la legislación india en este asunto se fundamentan sobre todo en la contradicción entre esta y la Ley de Justicia Juvenil para la Protección y Cuidado del Menor. Esta última considera unos parámetros mínimos de
chos de la Infancia como Save the Children están convencidas de que “todas las for- mas de trabajo infantil para menores de 14 años deben ser prohibidas”,15 el gobierno
indio apuesta por combatir no precisamente el trabajo infantil en sí mismo, sino la explotación infantil en entornos laborales específicos. En otras palabras, esto implica que antes que extraer a todos los menores de 14 años de puestos de trabajo (sean los que sean), el gobierno indio, “considerando las condiciones socio-económicas del país”, reconoce la validez del trabajo infantil en determinados contextos y legisla úni- camente para definir en qué tipos de trabajo o procesos industriales -por su peligro- sidad física- no se permitrá la contratación de menores de 14 años16.
Según datos oficiales del Undécimo Plan Nacional de Desarrollo, más de 1.219.000 niñas y niños están actualmente empleados en “ocupaciones peligrosas”, de acuer- do a la siguiente distribución:
Cuadro 5: Menores trabajadores por tipo de trabajo
Rubro de negocio Cantidad de menores empleados
(5-14 años)
Elaboración de bidis y cigarros 252.574
Construcción 208.833 Trabajo doméstico 185.505 Textilería 128.984 Ladrilleras 84.972 Hostelería 70.934 Reparación de vehículos 49.893
Joyería (manipulación de minerales) 37.489
Producción de alfombras 32.647
Cerámica 18.894
Fabricación de detergentes 13.583
Otros 135.162
TOTAL 1.219.470
Fuente: Comisión Nacional para la Protección de los Derechos de la Infancia.
atención y protección de la infancia especialmente vulnerable, entendiendo como “niño” a toda persona menor de 18 años. Entre los diversos grupos a los que esta Ley se refiere como “infancia vulnerable” se encuentran, es- pecificados en su Sección 2d, los “niños trabajadores”. Así pues, mientras que para una Ley, los niños trabajadores menores de 18 años deben recibir unos determinados parámetros de protección, para la otra no se considera siquiera como “niños” a personas mayores de 14 años.
15. Save the Children India. Child Labour Positi on Paper. “Child Labour: Child Labour doesn�t work!” Save the Children India. Child Labour Position Paper. “Child Labour: Child Labour doesn�t work!”
16.La Ley de Regulación y Prohibición del Trabajo Infantil enumera las ocupaciones consideradas peligrosas y no peligrosas según la edad. Hasta 2006, sólo 13 ocupaciones y 57 procesos eran considerados “peligrosos” para menores de 14 años. En octubre de 2006, como consecuencia de la presión de grupos activitistas por los Derechos del Niño, la lista se amplió para incluir el trabajo doméstico y hotelero, que figuraba en la lista de trabajos no peli- grosos. Según las declaraciones del grupo ARC (Acción por los Derechos de la Infancia): “El motivo principal para luchar por cambiar la catalogación era la explotación: 16 horas de trabajo al día, pago ínfimo, maltrato, y la falta de voz pública y de representación de los trabajadores de estos sectores.” A pesar de que la notificación ha estado en efecto desde entonces, su implementación ha sido muy deficiente: estos sectores continúan dando empleo a menores de 9, 10 y 11 años.
La Magnitud del Trabajo Infantil en India. 2004
Para complementar las regulaciones al trabajo infantil de esta Ley, el gobierno ase- gura haber adoptado “una estrategia por fases para atender el problema”; fases como la “puesta en marcha de programas de desarrollo productivo y empleabilidad para las familias de los menores trabajadores” 17, que en el muy largo plazo podrán
modificar su calidad de vida y, con suerte, su percepción sobre el trabajo infantil. Mientras tanto, a India le cuesta proteger a sus niños y, sobre todo, a sus niñas contra el trabajo infantil porque sencillamente le cuesta reconocer qué es eso que llamamos “infantil”. Esa dificultad social, moral y/o legal en la definición del niño o la niña, a la que ya nos habíamos referido antes, parece ser especialmente pronun- ciada cuando se trata ya no sólo de legislar sobre el tema, sino de comprenderlo y asumirlo en primera persona. Y no debería resultarnos extraño: las familias más pobres de India no comparten la idea moderna del niño o la niña que tenemos en Occidente. No porque no quieran, sino porque no pueden.
Al estar tan familiarizados con la idea moderna de niño o niña, nos parece inconcebible que las demás personas no contemplen a los menores como lo hacemos en Occidente. De hecho, hasta que no fue planteada por Philippe Aries18, la idea de que la niñez po-
dría ser una invención social no era discutida: se asumía la infancia como una categoría universal, producida naturalmente. En su libro El niño y la vida familiar en el Antiguo
Régimen, Aries afirma incluso que “la idea de infancia no existía en tiempos anteriores puesto que una vez que el ‘niño’ superaba la etapa de dependencia biológica, formaba ya parte de la sociedad adulta”.19 Aunque duramente criticada por simplificadora, su
posición frente al concepto de niñez abrió el campo para profundizar en el estudio histórico, sociológico y psicosocial de lo que significa ser “niño-a”, y puede resultar es- pecialmente relevante para entender quién es el “niño-a indio-a”.
Aunque diversos en sus metodologías de análisis y sus conclusiones finales, los es- tudios sobre la “infancia”20 coinciden en un punto fundamental: cada época genera ideas específicas sobre lo que es y lo que no es un “niño-a”. Estas ideas generan, a su vez, formas de criar a este niño o niña, y posicionan a las personas adultas de formas específicas ante el concepto de la niñez. Algunas nociones fundamentales que hoy manejamos de la niñez no sólo no son generalizables a épocas relativa- mente recientes, sino que no lo son tampoco para lugares diversos de un mismo periodo histórico. Tomemos como ejemplo la separación de la vida del menor con 17. India: 3º y 4º Informe Combinado sobre la Convención de los Derechos del Niño. India: 3º y 4º Informe Combinado sobre la Convención de los Derechos del Niño.
18. Aries fue uno de los primeros autores contemporáneos en emprender un estudio profundo sobre la aparición Aries fue uno de los primeros autores contemporáneos en emprender un estudio profundo sobre la aparición y posterior evolución del concepto de infancia.
19. Aries. El Niño y la Vida Familiar en el Anti guo Régimen, 1962 Aries. El Niño y la Vida Familiar en el Antiguo Régimen, 1962
20. A efectos de este ensayo, hemos considerado los estudios de Philippe Aries, Lloyd de Mausse, Robert LeVine, A efectos de este ensayo, hemos considerado los estudios de Philippe Aries, Lloyd de Mausse, Robert LeVine, Merry White y Lawrence Stone.