Failure Mechanisms and Test Results
4.2.3 Ultimate Failure Loads
4.2.3.1 Span to depth ratio
Otro aspecto social presente constantemente en la formación de un individuo, másallá de la familia y la escuela, son los medios de comunicación, teniendo una mayor prevalencia la televisión y los juegos de video, aunque también hoy en día la internet por el fácil acceso que tienen a esta herramienta. La influencia de los distintos medios de comunicación se comprende en la medida en que muchos programas de televisión fomentan la violencia y la agresión normalizándola en alguna medida, los contenidos hoy en día no se centran en fomentar valores, sino por el contrario las conductas que sele muestran al niño en muchos programas son de intolerancia, falta de respeto y muestran como a través de pasar por encima del otro se logra un beneficio, sobre todo en el ámbito económico.
Pero esta dinámica entre los medios y la formación delos niños no radica únicamente en lo que el niño ve, sino también a la falta de acompañamiento por parte de los padres o adultos, sin que exista una guía que le explique a ese niño una realidad existente pero que debe ser comprendida y analizada no en la forma cruda en la que es presentada por estos medios, explicándole al niño la diferencia entre la vida de la ficción y la realidad (Cerezo, 2009).
A continuación el grafico que se presenta muestra la dinámica dentro de la cual se mueve el niño o niña agresor, aquellos factores que influyen para que en él se de este comportamiento, que es una confluencia de los contextos en donde se desenvuelva la vida cotidiana de este.
Cerezo (2009) Grafico de relación de factores que influyen en la conducta agresiva del niño. 1.6. Factores de riesgo para qué se presente el Acoso Escolar
Así como hay aspectos que influyen en que en un niño(a) se presenten conductas agresivas, también hay una diversidad de factores que pueden ayudar a que se genere y se mantenga el fenómeno del bullying, por ejemplo Díaz, 2005 (Citado por Bausela, 2008) planteaque en la escuela hay tres situaciones que contribuyen a que se genere acoso escolar; primero el justificar y permitir el uso de la violencia como forma para solución de los problemas; segundo “el tratamiento habitual que se da a la diversidad actuando como si no existiera” y tercero la falta de apoyo y de acción por parte de los profesores frente a situaciones de bullying, sin ayudar a las victimas dándole a los agresores la impresión de apoyo a sus conductas.
Niña Niño Constante exposición a
modelos agresivos Comportamiento provocador Carencia afectiva Carencia de valores Dificultades en resolución de conflictos Falta de relación paterno-filial Falta de comunicación Baja Autoestima
Existen también algunos aspectos individuales que a través de algunos estudios se han establecido como factores de riesgo, tales como la edad, el sexo, el nivel de inteligencia, alguna discapacidad física o mental, la impulsividad y la nacionalidad en algunos casos (Sánchez & Cerezo, 2010).
En cuanto al sexo, estudios realizados por autores como Farrington, 2005; Smith, 2004; Woods, Hall, Dautenhadn y Wolke, 2007 (Citados por Sánchez & Cerezo, 2010) indican que hay mayor prevalencia de hombres implicados en este fenómeno, primordialmente como agresores pero también como víctimas. Por otro lado se ha encontrado que las diferencias que se pueden establecer entre mujeres y hombres radica en el tipo de violencia o maltrato que estos practican, donde los hombres tienden a practicar un maltrato directo, físico, con amenazas y por el contrario en las mujeres se identifican agresiones indirectas como los rumores, el aislamiento y el rechazo (González, Postigo, Montoya y Mortorel, 2007; Toldos, 2005; Veensta, Lindenberg, De Winter, Verhulsty y Omel, 2005. Citados por Sánchez & Cerezo, 2010)
También se ha encontrado que cuadros de hiperactividad, impulsividad y déficit de atención, son aspectos de la personalidad claves para determinar un posible comportamiento antisocial, llevando a estos estudiantes posiblemente a verse envueltos en situaciones de agresión (Farrington, 2005. Citado por Sánchez & Cerezo, 2010)
Aspectos como alguna deficiencia mental, es decir que tengan unas necesidades especiales a nivel educativo, propician que el estudiante que lo posee se convierta fácilmente en víctima, ya que debido a estas dificultades no se integran mucho con el grupo, por lo cual no tienen un apoyo de sus iguales y además debido a esa indefensión que les genera adoptan una actitud pasiva frente a las agresiones de sus compañeros.
Dentro de otros factores que inciden en la generación de comportamientos agresivos en los niños está el modelo de los adultos, el modelo social dentro del contexto escolar y familiar, donde en la mayoría de los casos se viven situaciones de maltrato, siendo víctimas dentro de estos contextos u observando este tipo de situaciones (Barudy, 1998. Citado por Cerezo, 2006).
Otros aspectos fundamentales dentro de la dinámica familiar que pueden ser factores de riesgo son las rupturas parentales, el tipo de trato que tengan los progenitores hacia sus hijos con ciertas características tales como “falta de calidez, familias poco cohesionadas, castigos inconsistentes, castigos físicos constantes, victimización entre hermanos”, o el caso en donde los padres por el contrario son sobre protectores. Otro aspecto alterno que plantean estos autores es el estrato socioeconómico, que al ser bajo hay más posibilidad de ser agresor (Albores-Gallo, 2011; Kumpulainen, 2008; Romelsjo y Jokine, 2012. Citados por Arroyabe, 2012).
Por su parte los observadores también adquieren ciertas características que se vuelven factores de riesgo para que se dé o se mantenga el acoso escolar, y es que a través de estudios se ha podido determinar que el bullying incrementa la falta de sensibilidad y de solidaridad, que cuando el fenómeno se repite constantemente, la empatía por el dolor ajeno es cada vez menor, dando paso a que sean repetidas estas conductas de hostigamiento, en algunos casos conformando redes y grupos en los que predomine el comportamiento agresivo (Romelsjo y Jokinen, 2012. Citados por Arroyabe, 2012).
1.7. Consecuencias del acoso escolar (Bullying)