Con el propósito de orientar más definidamente las acciones de la universidad conducentes al logro de los objetivos institucionales, la seccional cuenta con un modelo de gestión, el cual no corresponde a la adopción de una metodología específica sino que comprende la integración de varios enfoques y metodologías de gestión que facilitan la incorporación de herramientas gerenciales complementarias para la gestión integral de la Institución.
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Gráfico 11. Universidad de San Buenaventura Cali. Modelo Integrado de Gestión.
Fuente: Dirección de Planeación - USB Cali.
La Gestión estratégica comprende la definición de las líneas generales de acción de la institución para ser competitiva en el mercado, teniendo en cuenta sus fortalezas y debilidades frente a las oportunidades y amenazas del entorno. Para llevar a cabo la gestión estratégica en la USB-Cali se ha definido como metodología la Planeación Estratégica.
La Gestión de Procesos permite una visión sistémica de la organización mediante procesos y subprocesos que integran diferentes áreas, lo que implica que los miembros de la institución trascienden entes de comprendidos en tres grupos o niveles: procesos estratégicos, procesos misionales y procesos de apoyo. La Gestión de la Cultura implica que para conseguir el logro de los objetivos estratégicos, es necesaria la consolidación de una cultura organizacional que incorpore los valores institucionales y genere un sentido de compromiso en las personas que conforman la institución.
La Responsabilidad Social Universitaria se enmarca desde la perspectiva de la gestión de impactos, buscando el mejoramiento continuo de la institución para lograr una alta satisfacción de las partes interesadas (stakeholders), basado en el desarrollo sostenible.
Finalmente el modelo comprende la evaluación permanente de la gestión con base en un sistema integrado de indicadores de gestión, con el objetivo de obtener los más altos estándares de calidad, pertinencia y efectividad en todos los servicios que ofrece la institución.
13.4. Autoevaluación
La ley 30 de 1992 que regula la educación superior en Colombia en su artículo 55, determina la autoevaluación institucional como una tarea permanente de las instituciones de Educación Superior. De igual manera, el Plan Estratégico de Desarrollo Institucional 2006 – 2012, de la Universidad de San Buenaventura – Cali, promulga el aseguramiento y fomento de la calidad como uno de sus factores estratégicos y define que una de las estrategias para alcanzar este logro es la “organización de procesos de autoevaluación y autorregulación, con amplia participación de la comunidad
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universitaria, con el propósito de mejorar la calidad; crear una cultura de calidad; acceder a la acreditación de sus programas universitarios y a la de la Institución, tanto a nivel nacional como internacional”.13
En este orden de ideas, es importante comprender que las acciones de autoevaluación deben estar dirigidas a desarrollar planes de mejoramiento continuo en función de la calidad en todos los estamentos de la comunidad universitaria. Para lograr este propósito, es conveniente que la institución se apoye en datos válidos y confiables originados en metodologías e instrumentos adecuados para la recolección, procesamiento y análisis de la información. El Programa tiene presente, que la autoevaluación está orientada bajo la perspectiva que este proceso es la base fundamental del autoconocimiento, del reconocimiento de las propias fortalezas y debilidades, con miras a mejorar la gestión en cada una de las áreas de la institución; así, la calidad está constituida en la meta fundamental hacia la cual se dirijan las prácticas de autoevaluación del programa.
El Proyecto Educativo Bonaventuriano (PEB) presenta en el capítulo VII los lineamientos institucionales que orientan los procesos de autoevaluación; esta, es definida como “un proceso investigativo de carácter aplicado, participativo, integral, sistemático y permanente, orientado a obtener información válida, confiable, oportuna y representativa para orientar la toma de decisiones hacia el mejoramiento continuo de la calidad de la gestión académica y administrativa y la búsqueda de la acreditación institucional y de sus programas”14. Así mismo, en este documento institucional también se definen los principios y los objetivos de los procesos de autoevaluación:
Participación: La autoevaluación en sus procesos de construcción, uso de la información y planificación de las acciones de mejoramiento, convoca mediante una participación amplia a la comunidad universitaria bonaventuriana: estudiantes, profesores, directivos, administrativos y egresados.
Rigurosidad: Se refiere a la manera sistemática, metódica y objetiva para obtener, analizar e interpretar la información sobre el funcionamiento y desempeño interno y externo de la Universidad.
Pertinencia Institucional: El proceso se ajusta a las necesidades, naturaleza y características culturales de la Universidad.
Transparencia: Un proceso basado en compromisos y actitudes transparentes, en el respeto a la búsqueda de la verdad, para asumirla de manera crítica y constructiva en un clima de confianza y seguridad.
Integralidad: La autoevaluación tiene una visión holística de la Universidad, que da cuenta de la gestión universitaria como totalidad. Igualmente, recoge la heteroevaluación o evaluación externa.
Permanencia: Significa que el proceso forma parte de la gestión y del quehacer cotidiano de la Universidad en todas sus instancias, por lo tanto, es continuo, inherente y consistente en todas
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UNIVERSIDAD DE SAN BUENAVENTURA CALI. Plan estratégico de desarrollo institucional 2006-2012. Cali, 2006. p. 75
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las acciones de las unidades académicas y administrativas como una herramienta de evaluación y mejoramiento.
Flexibilidad: El proceso de autoevaluación incorpora mecanismos que permitan su evaluación, revisión, ajuste, mejoramiento y reorientación para adaptarlo a las nuevas necesidades y situaciones tanto institucionales como del entorno.
La Universidad de San Buenaventura tiene como objetivos de la autoevaluación:
Mejorar la calidad de las funciones sustantivas de docencia, investigación, proyección social y bienestar institucional, y lograr una mayor eficiencia en la gestión y administración universitaria como soporte de las funciones sustantivas.
Favorecer el mejoramiento continuo del desempeño individual y de los equipos de trabajo de las diversas unidades.
Identificar las fortalezas, resultados, logros, impactos y las áreas de mejora de la Universidad a partir de indicadores de gestión.
Favorecer los procesos de acreditación de los programas académicos y los procesos de acreditación institucional, de acuerdo con el Proyecto Educativo Bonaventuriano y los lineamientos señalados por el Estado.
Integrar a la comunidad universitaria, tanto en la definición como en el desarrollo de la autoevaluación, en un clima institucional armónico y transparente que fortalezca el sentido de pertenencia y compromiso institucional.15
El modelo de autoevaluación del Programa, se fundamenta en que este no es un fin en sí mismo, sino que constituye un paso importante y necesario para el mejoramiento de la calidad. Para la ejecución de las actividades de autoevaluación con fines de acreditación, el modelo se fundamenta en los lineamientos establecidos por el CONSEJO NACIONAL DE ACREDITACIÓN –CNA–, obteniendo, procesando y analizando información referida a los 8 factores, las 42 características y los 183 indicadores definidos por este organismo16.
El proceso de autoevaluación consiste fundamentalmente en hacer un análisis del estado actual del programa respecto de los indicadores definidos por el CNA y elaborando un plan de mejoramiento que permita al Programa incrementar su condición de la Calidad. Para ello, se determinan, con base en los indicadores de calidad definidos por el CNA, las fuentes documentales y no documentales para la recolección de datos, se compila la documentación respectiva, se realiza la aplicación de instrumentos a estudiantes, profesores, directivos, personal administrativo, egresados y empleadores, previa sensibilización y concienciación a los actores sobre la importancia del proceso y, finalmente, con el análisis detallado de la información obtenida, se elabora el informe de autoevaluación y el respectivo plan de mejoramiento.
El Programa Académico posee un comité de autoevaluación presidido por el Director de Programa, un profesor designado como Coordinador de autoevaluación al interior del Programa y la asignación de otros profesores que apoyan el proceso. Este comité lleva a cabo la ponderación, el tratamiento de la
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Ibíd., págs. 96-98
Organismo académico creado por la Ley 30 de 1992; orienta en Colombia el proceso de acreditación, lo fiscaliza y recomienda al Ministerio de Educación Nacional acreditar los programas e instituciones que lo merezcan.
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información, el análisis de los datos tanto de fuentes documentales como no documentales y elabora el informe con su respectivo plan de mejoramiento. Tanto el informe de autoevaluación como el plan de mejoramiento, son presentados al Comité Académico Base para su aprobación, y al Director de Planeación para sus comentarios y orientaciones en el proceso.