Sin Cadenas
. Isabel P
orras Novalbos
que si fuera en transporte público o en un vehículo a motor. Estos fueron factores determinantes, aunque después han venido muchos más. En el plano emocional, me siento muy feliz yendo en bici, tengo la sensación de aportar una gota de agua al incendio de contaminación con el que vivimos en la ciudad y me siento más libre. Poder ir a trabajar en bicicleta a diario no tiene precio y me siento afortunada de poder hacerlo.
ENFÓCATE EN TU OBJETIVO
La planificación
¡No te olvides de hacer un calendario de acciones!
Muchas cosas son improvisadas, pero otras necesitan una planifica- ción y una estrategia. Así que, aconsejo a quien quiere aprender a montar en bicicleta, hacer un calendario con los ratos libres que le quieres dedicar a tu «curso personal de aprender a montar en bicicle- ta». Así que para aprender a montar en bici, lo mejor es que mires tu agenda y veas el tiempo que le vas a dedicar en las próximas semanas y dónde vas a aprender a montar en bici. En qué parque cercano, o en qué espacio sin tráfico que no te complique la vida mucho el llegar, y si puede, quién va a ser la persona que te va a hacer compañía. Una amiga o amigo que tenga paciencia, que le guste la bici y que simple- mente quiera acompañarte con su bici puede ser una buena opción. Un ciclista profesional mejor no, porque va a querer unos resultados imposibles.
Muchas de mis alumnas han intentado aprender con su pareja y lo único que han conseguido es terminar discutiendo. «Estuve con mi novio, pero lo único que hacía era ponerme nerviosa»; «Fui con mi padre y me trataba como una niña pequeña cogiéndome de la espal- da y empujándome». Así que te recomiendo elegir bien a la persona que va a ser tu acompañante en este proceso de aprendizaje. Si pue- de ser, es mejor que sea una actividad entre mujeres ya que muchas cosas nos vienen enseñadas por hombres, la compañía de una amiga
puede ser magnífica (aunque no elimino la de un amigo). Mi expe- riencia es que en los cursos que hago donde todas las alumnas son mujeres se suele generar un buen clima de confianza y me gusta que haya espacios para las mujeres, que no es fácil encontrarlos.
Así que cuanto más trabajes tu plan de acción, localices un sitio bo- nito, tranquilo, y estés bien acompañada, tengas una bici acorde a la situación y pongas lo que quieres conseguir en cada una de las sesio- nes que hagas, lograrás un buen plan de acción. Quizá en la primera sesión que hagas con tu bici tan sólo puedas dedicarte a estar sentada en la bici, frenar y ejercitar el equilibrio, y planificar que en tu cuarta sesión puedas coger tu bici y atravesar media ciudad hasta llegar a un parque al que tenías ganas de llegar como objetivo final.
Además, no puedes olvidar incluir en tu plan la regularidad con la que vas a coger tu bici, que pasos vas a dar y en cuanto tiempo lo quieres conseguir.
La meta grande y las metas pequeñas
En cada una de las sesiones con tu bicicleta puedes exigirte una meta, al principio pequeña como por ejemplo no dejar de practicar con la bici antes de una hora y media, y una vez que lleves varias sesiones, antes de terminar el último día debes plantearte conseguir una meta final u objetivo. Una vez conseguido ese objetivo puedes considerar que has superado con éxito tu curso particular de aprender a montar en bici creado por ti misma.
En la primera sesión que hago con mis alumnas les digo que lo único importante es que aprendan a frenar y a ir rectas (esto sin pedalear) simplemente encima de la bici. Ellas van andando y van montadas encima de la bici y poco a poco van frenando. La meta es conseguir ir recto, ir cogiendo velocidad, evolucionar y sobre todo concienciar- nos de la importancia del freno. Saber frenar es controlar la bici, y por lo tanto da la seguridad necesaria. Sin embargo, a mis alumnas
Sin Cadenas
. Isabel P
orras Novalbos
siempre les cuento que tienen que esforzarse mucho en cada clase, porque sin excepción cuando llevan varias sesiones nos iremos todas (pedaleemos como pedaleemos) hasta un parque que está a unos 15 minutos en bici de la explanada donde damos las clases. Poner un objetivo a corto plazo, puede presionar un poco, pero también hace que las alumnas aprovechen más el tiempo, a la vez que voy acompa- ñando de forma tranquila y sin prisa. Para llegar a ese parque hay que coger el carril bici, cruzar el río Guadalquivir y pasar por un puente. Con lo cual, las alumnas se pasan todo el curso con el objetivo final de llegar hasta el Parque del Alamillo y pensando «Madre mía, que el jueves que viene tengo que llegar hasta el Alamillo». Y esto ayuda a que se muevan más y se esfuercen más en cada una de las clases. ¡Así que ponte tu objetivo y cúmplelo!
Los regalos por el trabajo bien hecho. ¡CELEBRA TUS LOGROS!
Piensa en los premios que te vas a dar una vez que lo hayas consegui- do. Piensa en que te vas a comprar la bici más bonita que existe, o en que cómo ya tienes bici la vas a equipar a tu gusto, o que vas a salir a hacer una ruta cercana en una vía verde. Cuando lo consigas debes darte un capricho, el que a ti te apetezca. Celebrar los logros es tan importante como conseguirlos, así que no dejes pasar la oportuni- dad. Aunque el verdadero regalo, si comienzas a ir en bici, va a ser la mejora notable en tu estado de forma física y mental, por el impacto favorable en la salud de las personas que conlleva ir en bici y la auto- confianza que ganas al lograrlo. Hay otros premios en los que puedes pensar: en tu mejora estética. Puedes regalarte lo que te haga falta si consideras que has hecho un buen trabajo al finalizar «tu propio curso personal de aprender a montar en bici».