3.6. The Development of KMT’s Organizational Structure
3.6.4. The Split in the KMT
Lina Neumont estaba increíblemente enojada. Esto no era algo que surgió de la nada: lo había estado durante mucho tiempo. En otras palabras, algo la había molestado hace un tiempo, y ella todavía no lo había superado.
Ella miraba fuera de la ventana, con la esperanza de vislumbrar a la fuente de su enojo, pero él no estaba en ningún lugar a la vista. Su ausencia hacía que ella se enojara aún más, por lo que Lina dejó salir un suspiro de exasperación.
Desafortunadamente para ella, su suspiro no pasó desapercibido.
La voz que había estado hablando durante todo ese tiempo paró repentinamente, Lina podía sentir una mirada penetrante atravesándola. De mala gana, se dio la vuelta hacía su tutora, quien como era de esperar, la estaba observando fijamente.
192
Lina dejó salir un suspiro más pequeño que el anterior, esperando que este fuera ahogado por la estridente voz de su tutor. Estaba casi tentada a admitir que no había estado escuchando, solo para ver qué sucedería. Pero eso significaba más problemas, por lo que no valía la pena; en su lugar, decidió permanecer en silencio.
Ella no había estado escuchando porque sentía que no necesitaba hacerlo. Ya sabía todo sobre esto. Escucharlo nuevamente solo sería una gran pérdida de tiempo.
—Por supuesto. Gracias a los esfuerzos de mi madre, este país logró la paz. Y, gracias a sus esfuerzos duraderos, podemos continuar viviendo con seguridad, ya que los demonios no se atreven a atacarnos.
—B-Bueno, sí. Eso es correcto; sin embargo, hay más…
—Y… — Lina continuó, cortándola en seco. — gracias a los esfuerzos de mi padre, los países extranjeros tampoco se atreven a atacarnos. Lo sé.
—P-Por supuesto. Por favor discúlpeme. Sin embargo, me gustaría pedirle que mire al frente
193
cuando estoy hablando, de esa forma me puedo asegurar de que está escuchándome.
—Lo siento. Algo, fuera de la ventana, llamó mi atención.
—¿Fuera de la ventana?
Ella sabía porque su tutora se veía tan confundida, dado que no debería haber algo interesante para ver fuera de su ventana. La habitación de Lina estaba situada en el extremo norte de la mansión. No solo eso, sino que la ventana al lado suyo solo mostraba la parte este de la mansión, donde no había nada interesante que ver.
Era una vista tranquila, pero nada de ella lograba llamarle la atención. Todo lo que había para ver era tierra, pasto, árboles y la ocasional ave migradora. De vez en cuando, algunas figuras serían visibles, dirigiéndose hacia el patio trasero.
—No te preocupes por eso. — Dijo Lina. — De todas formas, ya no está ahí.
—Muy bien. — Aceptó su tutora, aunque su tutora todavía parecía insatisfecha de alguna manera, probablemente decidió que sería mejor no discutir con
194
la hija de la duquesa. — Entonces, debería volver a la lección. Por favor, asegúrese de prestar atención, o si no se estaría arriesgando a terminar como ya-sabe- quien. No queremos eso, ¿verdad?
—No, ma´am.
Sin siquiera molestarse en pretender que estaba prestando atención a la lección que había escuchado tantas veces, Lina desvió su atención hacia afuera de la ventana. De cualquier forma, ella seguiría aburrida, así que sería mejor intentar mejorar un poco su situación y hacerla más entretenida. Entonces, vio a la persona que había estado buscando todo el tiempo. Inmediatamente mordió su labio inferior para evitar que su ira se filtrase.
Todo era su culpa. Él era la razón por la que ella había estado en un estado de constante irritación últimamente. Morder su labio, como lo hacía ahora, tan solo era su respuesta natural.
—¿A quién estoy engañando? — Murmuró para sí misma. Repentinamente, la figura desapareció de su vista. Él ni siquiera había estado alrededor por un minuto completo.
195
Lina suspiró nuevamente. Los eventos de la semana pasada volvieron a su cabeza.
Ella se había encontrado con esa persona — su alguna vez amado hermano — por primera vez en un año entero, pero nada acerca de la reunión le causó alegría. En su lugar, la había enfadado. Era su primer encuentro en un año, y él le había hablado como si se hubieran visto hace poco. Una pequeña parte de ella quería que él estuviera feliz, o que diga algo sobre lo hermosa que era ahora, pero eso no era lo que realmente le molestaba. Su cara fue lo que la irritó más que nada. Él lucía tan feliz y satisfecho; Lina odiaba eso.
Si eso fuera todo lo que la molestaba, ella podría haberlo saludado con normalidad y después seguir su camino, pero no podía hacerlo, todo por lo que él le había propuesto.
Si todo lo que hubiera hecho fue invitarla a salir, no le habría molestado. Después de todo, ella salía de casa mucho más que él — aunque era porque se lo ordenaban, no por elección. — pero, en lo que a ella respectaba, eso todavía contaba como “salir”.
Si no hubiera mencionado eso cuando la invitó, ella no habría reaccionado de la manera en que lo hizo.
196
Esa fue la única vez que ella lo había seguido. Incluso ahora, recordaba vívidamente lo que vio en ese entonces. Le había hecho sentir como si su hermano la hubiera contaminado con sus propias manos.
Ella sabía, por supuesto, que la noción era solo un producto de su imaginación, pero aun así no podía soportar oírlo mencionarlo. Fue un milagro que se las hubiera arreglado para resistir el impulso de ir y decir todo lo que se había ido acumulando en su interior, aunque nada cambiaría si lo hacía. Los caminos separados que Lina y Soma habían comenzado a recorrer hace un año los había alejado demasiado el uno del otro.
—Ya no pienses en él como tu hermano. De hecho, deberías imaginar que nunca tuviste un hermano en primer lugar.
Eso fue lo que su madre le había dicho a Lina en su quinta fiesta de cumpleaños.
El cumpleaños de Lina siempre había sido un encuentro tranquilo, celebrado por su hermano, su madre, y las personas que trabajaban en la mansión. Eso siempre fue suficiente para ella, pero su quinto cumpleaños había sido inusualmente lujoso. Ella estuvo
197
encantada, por supuesto, pero solo hasta que vio atentamente quienes habían asistido. Fue entonces que notó que su hermano no estaba entre ellos.
Naturalmente, ella le preguntó a su madre donde estaba. Ahí fue cuando su madre le dijo esas palabras.
Sin embargo, esas palabras no fueron lo más triste acerca de esa ostentosa reunión; fue que Lina aceptó inmediatamente lo que significaban las palabras de su madre.
En realidad, Sophia no esperaba que su hija aceptará tan fácilmente. Para ella, Soma había sido excepcional, a pesar de su edad. No obstante, ella siempre vio a Lina como una niña ordinaria. Solo le había dicho eso a Lina porque sentía que estaba obligada a hacerlo. Nunca pensó que ella lo aceptaría sin preguntar nada. De hecho, le dolió saber que gradualmente tendría que enseñarle a Lina como repudiar a su propio hermano.
—Lo entiendo, madre.
Sin embargo, cuando Sophia vio la mirada en los ojos de Lina, supo que ella no era una niña ordinaria;
198
Lina era madura para su edad. La inteligencia de Soma venía del hecho que él había pasado por una vida antes, pero la inteligencia de Lina era algo que provenía de sus talentos naturales.
Con tan solo esas palabras, Lina había entendido su posición, la de su hermano, y la de su madre. Ambas reconocieron lo trágico que la situación era, pero no había nada que ellas pudieran hacer para cambiarla. Igual que Soma, Lina tenía una buena idea acerca del tipo de familia en la que nació, y también sabía sobre las responsabilidades que conllevaba ser una noble. Eso significaba que ella podría haber pretendido ignorancia, y probablemente eso era lo que Lina quería hacer, pero era consciente que aceptar las palabras de su madre sería lo mejor para cualquier persona involucrada en el asunto.
Lina miró alrededor de la habitación, pero su tutora ya no estaba en ninguna parte. Ahora que lo pensaba, ella recordaba vagamente ver como su tutora dejaba el lugar. No la habían regañado por no escuchar la lección, y no sabía con certeza si era porque simplemente no lo había notado, o porque su tutora no tenía ganas de iniciar una discusión con ella.
199
—Supongo que no importa mucho. — Lina suspiró.
Lina sacó su reloj del bolsillo en su pecho. Todavía tenía un poco de tiempo antes de que el próximo tutor llegase.
Tal vez por eso pudo ver lo que hizo. Por suerte, o quizás por desgracia, dejo de ver su reloj y volvió a ver a través de la ventana; entonces vio a Soma allí, regresando del patio trasero.
Lina realmente admiraba a su hermano. No importaba contra quién se enfrentará, Soma seguía siendo el mismo y le era fiel a sus principios. No cabía duda de que su actitud había influenciado mucho a Lina. No importaba la situación, él se mantenía calmado y confiado, y nunca se rendía.
Sin embargo, ahora, Lina sabía que todo había sido una fachada. Después de todo, Soma no poseía ninguna habilidad, y su potencial para aprender cualquier otra era inexistente. Su falta de talento significaba que toda su confianza debía haber sido actuada. O tal vez se trató de una fantasía vacía e infantil. Si él hubiera sido cualquier otro niño, eso podría haber sido una posibilidad. Fácilmente, se
200
podría haber tratado de la falsa confianza por la que los niños eran conocidos.
Pero este era Soma. Seguramente sabía que no tenía talento.
Quizás, en ese punto, él todavía tenía una razón para sentirse confiado. Después de todo, en ese momento, todavía no se había sometido a la evaluación. No era extraño pensar que aún tendría esperanzas en el futuro, ya sea que tuviera confianza en esa esperanza o no. Lina sabía que él siempre fue elogiado por todos sus tutores privados, así que aunque su confianza fuera falsa, al menos era fundamentada. Sin embargo, una vez que Soma fue evaluado, todo eso cambió. Todo lo que él era ahora, se trataba de una completa falsedad.
—Por favor, para… — Murmuró Lina.
Ella odiaba que Soma actuara como si nada hubiera cambiado en lo absoluto. Aunque estuviera haciéndolo por su propio bien, simplemente parecía completamente inútil. Lina también deseaba que él dejara de ir a ese bosque.