5 Sludge treatment and disposal options
5.2 Processing elements
5.2.3 Stabilization
La relación entre psicoterapia conductual y psicofármacos viene matizada por la relación entre psicologia conductual y medicina. Bayés (1979) describe que esta relación tiene aspectos de interacción, cooperación y conflicto. Nos referimos a esta relación en seis áreas.
Una primera área se relacion con la configuración de nuevos campos de estudio afines a las ciencias biológicas y a la psicologia conductual. La llamada “medicina conductual” es un exponente de este nuevo panorama. Esta área no solo abarca la aplicación de técnicas conductuales al campo de la salud, sino también la investigación de problemas orgánicos desde la optica del análisis conductual. En concreto, se interesa por los factores ambientales y patrones de conducta (los llamados “estilos de vida”) que se asocian a determinadas patologias fisicas, asi como el trabajo con dichos factores a modo de prevención o de tratamiento.
Una segunda área importante es la de la “farmacologia conductual” (Bayes, 1977) que trata de evaluar el efecto de los fármacos sobre la conducta. Una gran parte de la investigación psicofarmacológica, con modelos animales, deriva de los paradigmas de aprendizaje operante skinneriano (p.e efectos de los fármacos sobre la ansiedad condicionadada; indefensión aprendida como modelo de la depresión ; efecto de los fármacos sobre la tasa de aprendizaje, uso de la “caja de Skinner”..etc...). A esta investigación se une el estudio de las disfunciones bioquímicas asociadas a tales modificaciones de conducta por efecto de los psicofármacos.
psicofármacos y el tipo de personalidad de quienes lo utilizan. Eysenck (1967) ha dedicado parte de su trabajo al estudio del efecto diferencial de los fármacos en personas que diferian en caractericticas de la personalidad como la “extroversión”, “la introversión” y el “neuroticismo” . Este área es importante, y suele ser desconsiderada en las pautas de indicación psicofarmacológica. Los resultados indican que los mismos psicofármacos tienen efectos diferentes segun las diferencias de personalidad de quienes lo consumen. Recordemos de pasada, como anecdota significativa, las dificultades asociadas al tratamiento ansiolítico o antidepresivo de los sujetos “histéricos”.
Una cuarta área importante, que constituye un refinamiento de la medicina conductual, se dedica a “la psicobiologia del estrés” (Valdés y Flores, 1985). Se parte del modelo de que la salud y la enfermedad, y los procesos biológicos con ellos relacionados, se relacionan con funciones psiqui cas (área de la “psicosomática”). Se proponen por lo tanto intervenciones psicológicas que pueden modificar la contribución de los “factores psiquicos”a tales aspectos. Las técnicas de tipo conductual ( y cognitivas) integradas en programas de salud y tratamiento son propuestas como componentes esenciales del manejo de la salud. Muchas patologias derivadas de malos hábitos de salud (p.e tabaquismo, problemas de dietas, algunas patologias cardiovasculares..etc) derivan en gran parte de habitos inadecuados de vida. La “psicologia de la salud” se dedica a trabajar este campo, y forma parte del trabajo interdisciplinario en unidades médicas (p.e unidades de cancer, unidades de dolor, rehabilitación física, etc..). En este campo se emplea la combinación de los psicofármacos y la psicoterapia.
Una quinta área (común y con frecuencia unida al enfoque cognitivo) se dedica al estudio de la “adhesión al tratamiento”. Es conocido que un alto porcentaje de enfermos no siguen las
prescripciones farmacológicas indicadas (incluidas las
psicofarmacológicas) . Carnwath y Miller (1989) recogen tres grupo de razones/motivaciones que inducen a los pacientes a no tomar los medicamentos como se le indican :
A) Razones “volitivas” : Provienen de la actitud del paciente, de su percepción de la enfermedad y la conformidad con las razones del médico. Se enmarca a su véz en la relación médico-enfermo. Su manejo implica conocer las motivaciones del paciente, de modo que puedan ser modificadas a través de
la relación con el profesional. Estos autores mantiene sin embargo que la mayoria de los problemas de seguimiento no se debe a este área (al menos en relaciones terapéuticas de menor implicación).
B) Razones “accidentales” : Se debe a fallos de la comunicación de las prescripciones, fallos de memoria sobre las mismas y complejidad del regimen de tratamiento... y C) Razones “circunstanciales” (efectos secundários o regimen inadecuado). Su manejo pasa por tratar los factores apuntados : Simplificar al máximo los tratamientos (p.e preparados con varios componentes frente a mayor número individualizado), estudiar los horários adecuados de toma del fármaco en función del estilo de vida del paciente, ayudas de memoria (p.e mediante estímulos recordatorios, principio de premack de asociar la ingesta a un hábito frecuente. etc), manejo de envasados con calendários, contar con familiares que actuen como reforzadores del cumplimiento, manejo e información de efectos secundários y programas de educación para la salud.
La sexta área implica el cuestionamiento del modelo médico de salud. La medicina tradicional ha entendido el funcionamiento del organismo sobre el punto de vista de la “enfermedad”. La salud se entiende como no-enfermedad. La alternativa de la medicina comunitaria (de la que participa la psicoterapia conductual) implica la intervención de múltiples factores tanto en los procesos de salud como de enfermedad (psico-bio-sociales). Ello implica un horizonte mucho más amplio del puramente asistencial, y apunta hacia la conducta en relación a su ambiente como factor relevante en la salud/enfermedad. El abordaje de los problemas “psiquicos” ,desde esta óptica, que se remite tan solo al fármaco queda en evidencia. Obviaria las condiciones de vida del sujeto, y su forma de vivir en ese contexto; aspectos que escapan a los “neurotransmisores” y la “bioquímica”. Por otro lado remite a políticas de salud y aspectos sociales (Costa y López, 1986).
El efecto comparativo de la psicoterapia conductual frente a los psicofármacos se recige de manera conjunta en el apartado de psicoterapia cognitiva y psicofármacos; al utilizarse ambas intervenciones de manera frecuentemente asociadas.