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STAGE-12 GROUP TOPIC #1: ACCEPTANCE (STEP 1)

Tanto durante 1917 como en 1918 el conflicto agrario se man- tuvo, si bien no hubo un movimiento huelguístico generalizado sí se plantearon numerosas huelgas aisladas, que fueron reprimidas en muchos casos. El gobierno de Yrigoyen, que nunca tuvo una clara política agraria, no dio respuesta a ninguno de los planteos del sector de la producción. Hubo numerosos proyectos de ley destinados a me- jorar diversos aspectos relacionados con la situación agraria, —pre- sentados por socialistas, demoprogresistas y radicales— pero todos fueron sistemáticamente ignorados por la oposición conservadora y en la mayoría de los casos no salieron de las comisiones legislativas respectivas. El único proyecto que fue aprobado durante los primeros años del gobierno radical, la llamada Ley del Hogar sancionada el 27 de septiembre de 1917, nunca entró en vigencia por falta de reglamen-

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La ruptura entre Federación Agraria Argentina y el Partido Socialista tación.9 La negativa a reglamentarla por parte de Yrigoyen se debía a que él sostenía que los beneficiarios tenían que ser argentinos para no inundar los campos de extranjeros; esta cuestión no estaba contempla- da en la ley (Bonaudo y Godoy 1985, Solberg 1975).

La posguerra planteó nuevos desafíos relacionados fundamen- talmente con la baja del precio de los cereales y la escasez de algunos insumos como las bolsas para el acopio, unido esto a los crónicos y estructurales problemas de nuestro agro como las desmesuradas tari- fas ferroviarias, los vaivenes climáticos y la inestable relación de los productores con la tierra derivada de la concentración de la misma en manos de terratenientes. Como ya dijimos, ni los conservadores ni los radicales abordaron seriamente los planteos iniciales de la FAA de regular los contratos para evitar la incertidumbre que significaba para el trabajador no saber si iba a poder continuar arrendando la tierra que estaba trabajando. Los conflictos se agravaron en 1918 debido a la vigencia continuada del impuesto a las exportaciones, en un principio planteado como transitorio; las intensas lluvias que dañaron las cose- chas de 1918-1919; la prolongada huelga portuaria y la movilización de los peones rurales que reveló con nitidez las contradicciones entre intereses clasistas de ambos sectores (Bonaudo y Godoy 1985, p. 180).

La respuesta de la FAA fue una nueva declaración de huelga por la crítica situación del agro argentino (Bonaudo y Godoy 1985, pp 180 a 184. Solberg 1975, pp 265 a 268) que adquirió mayores pro- porciones debido a que también se plegó la reorganizada Liga Agraria de La Pampa.10 La respuesta del gobierno consistió esencialmente en

una marcada represión acompañada del intento de desprestigio de los

9 Dicha ley contemplaba la accesibilidad a la tierra pública de parte de productores, la fa- milia debía ser la propietaria, y recibiría lotes de hasta 200 has. La crítica que la FAA le hacía era que las tierras disponibles se hallaban en lugares muy alejados y eran de dudosa calidad, lo que justificaría que los lotes fuesen más grandes.

10 La Liga Agraria de La Pampa había surgido al calor de las luchas de 1912 y mantuvo un accionar en simultáneo con la FAA, sin formar parte de ella. Durante el período de la guerra se mantuvo latente y resurgió con una asamblea en Inés y Carlota en el sexto

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huelguistas acusándolos de anarquistas, perturbadores del orden, agi- tadores, etc. Como resultado de la fuerte presión ejercida por los cha- careros, el Poder Ejecutivo Nacional envió varios proyectos de ley al Congreso que naufragaron ante la negativa permanente de la bancada conservadora al igual que los proyectos presentados por los legislado- res del socialismo.

Durante estos años, la cuestión agraria fue objeto de abordaje de muchos políticos e intelectuales de diverso origen social (Halpe- rínDonghi, 1984) pero en nuestro caso nos detendremos solamente en las coincidencias entre el discurso y los acuerdos de la FAA y el PS obrando el último casi como mediador sobre todo ante el Poder Legis- lativo. Aquí aparece una posible contradicción ya que hemos habla- do, citando a Ansaldi (1991), de la debilidad de los partidos políticos frente a cierta fortaleza de las corporaciones en la mediación entre la sociedad civil y el estado. Ello es así, lo continuamos sosteniendo, ha- ciendo la siguiente advertencia: la FAA era por entonces una organiza- ción en plena etapa de consolidación, sin capacidad de ejercer ninguna presión al modo como lo hacen las corporaciones y el PS bregaba por la representación política de esos sectores.

Juan B. Justo tiene numerosos escritos al respecto y en general su crítica aludía a la concentración de la tierra en pocas manos, con- siderada como la causa del estancamiento en el progreso agrícola. En su escrito de 1917 y en la fundamentación de los proyectos de ley de la bancada socialista de 191911, se hace hincapié en la crítica situa-

ción del ocupante-trabajador temporario de la tierra que nunca puede realizar planes que vayan más allá de los dos o tres años que dure el contrato de alquiler o mediería. Esto incidía sobre la vivienda que era necesariamente precaria, sin mínimas condiciones higiénicas; en

aniversario de su creación el 16 de agosto de 1918. Fue notable el liderazgo ejercido por los socialistas, en especial por el destacado dirigente Antonio Buira (Asquini, 2013). 11 Diario de Sesiones de la Cámara de Diputados de la Nación, 1919, tomo 5, pp 53 y sig.

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La ruptura entre Federación Agraria Argentina y el Partido Socialista la dificultad para adoptar nuevas técnicas agrícolas como por ejemplo la rotación de cultivos para superar prácticas que denomina “de rapi- ña”.12 La causa del atraso en el agro argentino estaba dada, entonces,

en el latifundismo y en los negociados con las tierras. La propuesta legislativa apuntaba a desalentar al gran propietario mediante altos impuestos a los campos improductivos y así evitar la especulación que llevaba al acaparamiento de tierras en extensas propiedades.

Notamos una coincidencia entre la evolución de la postura que asumió el PS y la de la FAA respecto al tema de la propiedad de la tierra. La organización agraria surgió justamente planteando modifi- caciones en las condiciones de arriendo vigentes que implicaban la ampliación a 5 años de los contratos, la disminución del porcentaje a pagar por los arrendatarios, la libertad de contratación de maquinarias y seguro, el reconocimiento mediante pago de las mejoras efectuadas por los inquilinos, en fin, lo que Boglich caracterizó como la conse- cución de las “libertades capitalistas”. Con el paso del tiempo estas reivindicaciones perdieron protagonismo y se puso en el centro de los reclamos el tema de la propiedad de la tierra. A su vez también en el PS se evolucionó hasta poner en lugar destacado de la escena el tema de la división del latifundio y el reclamo de créditos para compra de tierra en lotes pequeños. En oportunidad en que Juan B. Justo estuvo dando una conferencia en Rosario, en la Federación Socialista San- tafesina, se refirió a las condiciones extorsivas y crueles en que traba- jaban los chacareros señalando lo injusto que era el latifundio y por ende la necesidad de su subdivisión. Esto fue publicado por La Tierra donde se destacó que el único diputado que abordaba esos tópicos era el representante del PS.13

12 “Por las chacras llegará el libro a nuestras pampas y entre montes, praderas y sembrados aparecerá en ellas el jardín” Diario de Sesiones, opcit, p. 58. ¡Qué ingenuas suenan cien años después aquellas palabras de Justo!

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Fue una época en que ambas organizaciones compartían recla- mos y actividades y muchos empleados y miembros de la FAA eran simpatizantes o afiliados al socialismo. En ambos periódicos se nota un intento mancomunado de crear una representación compartida que abarca desde las mismas o similares temáticas hasta un lenguaje similar, una forma parecida de redactar la noticia, coincidencias en columnas de opinión, etc. Desde el punto de vista fáctico tenemos que a fines de junio de 1920 se hizo el VIII Congreso de FAA en Río 4º. El mismo estuvo presidido por Nicolás Repetto y asistió también Juan B. Justo que fue invitado a hacer uso de la palabra en el cierre del mismo.14 A comienzos de 1921 La Vanguardia informaba de las

visitas de dirigentes de la FAA a diversos lugares de la república para dar charlas y hacer reuniones con los productores. Frente a algunos sucesos había puntos de vista compartidos como lo era la condena al accionar del Partido Socialista Internacional. Desde La Tierra se calificaba al mismo de posturas extremistas no adecuadas al sistema democrático.15 Otro ejemplo de las buenas relaciones entre PS y FAA

fue la defensa que se hacía en La Tierra del gobierno socialista de Mar del Plata. En un artículo se aplaude la decisión de la justicia de resti- tuir al intendente socialista Teodoro Bonzini, que había sido destituido arbitrariamente por el gobierno provincial.16 También convergían en

el enfrentamiento que se daba con la iglesia católica que se atribuía haber sido la impulsora de la marcha de chacareros a Capital Federal para solicitar la pronta sanción de la ley agraria cuando en realidad había sido organizada por la FAA. Relacionado con la autoría de di- cha ley, La Tierra decía “El primer proyecto Agrario Argentino es de Bernardino Rivadavia. El segundo es del socialista Juan B. Justo y el último del Ministro de agricultura”. A continuación manifiesta que la Federación no presentó proyecto por no tener ningún diputado pero

14 LV, 01/07/1920. 15 LT, 22/10/1921. 16 LT, 11/03/1921.

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La ruptura entre Federación Agraria Argentina y el Partido Socialista nombra todas las acciones realizadas para presionar al gobierno.17 En

otro artículo criticaba a los “Círculos de Obreros Católicos” por des- conocer tanto los proyectos presentados por los socialistas, en particu- lar Juan B. Justo, como los años de lucha de la Federación en pos de que se sancionara la ley contractual agraria.18

Asimismo trasciende la intención de elaborar un entramado simbólico de construcción identitaria manifestado en una especie de “deber ser” de los afiliados. Un ejemplo se refiere al caso de des- avenencia entre chacareros y peones en que se aconsejaba no apelar a la policía sino a los gremios respectivos (FAA y FORA) para que oficiaran como mediadores o el hecho de que los chacareros debían contratar peones agremiados y éstos debían trabajar con federados.19 Otra apelación compartida estaba dirigida a los afiliados inmigrantes a quienes se instruía todo el tiempo para nacionalizarse y así poder votar o, aunque más no fuera, participar en las elecciones comunales donde se permitía el voto a los extranjeros.20

El IX congreso de la FAA realizado en Rosario a fines de agosto de 1921 fue uno de los últimos eventos en que todavía armonizaban la FAA y el PS. Las temáticas abordadas fueron numerosas así como las decisiones que se tomaron. Entre los temas planteados estaban la decisión de adquirir una imprenta propia para lo que era necesario acordar la forma de reunir el dinero para pagarla; la constitución o no del partido agrario que desde tiempo atrás planteaban algunos afilia- dos; el pacto con la FORA; la cuestión de la ley agraria; establecer

17 LT, 08/11/1921. 18 LT, 08/11/1921.

19 Puede leerse una entrevista a un delegado de la FORA que era antiguo afiliado socialista

en que éste relata su gira por el sur de Córdoba en pos de allanar desentendimientos entre chacareros y peones. La Vanguardia 12/12/1920.

20 Así lo hacía un artículo titulado “Renovación de las autoridades comunales” donde se decía que los que no iban a votar hacían abandono voluntario de un derecho que había costado mucho conquistar. Denunciaba también la trampa que significaba que los cargos no fuesen rentados, lo cual imposibilitaba la postulación a los carentes de recursos. La Tierra, 26/08/1921.

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claramente quienes podían ser miembros de la Federación. A los fines de este trabajo conviene explayarnos un poco sobre la posibilidad de constitución de un partido agrario. En el imaginario de quienes lo pro- ponían, estaba presente la idea de una marginación del sector en la are- na política argentina, y no se percibían a sí mismos ni siquiera como parte de todo el sector agrario sino sólo de los chacareros, es decir, un horizonte sectorial bastante limitado. Claramente se nota un intento de subordinar lo político partidario a una lógica corporativa, lo que equi- valía a la defensa casi exclusiva de los intereses económicos del sector representado por la Federación. Todo el tiempo se habla de leyes que el Congreso no aprueba, es decir imaginan un partido para una acti- vidad casi exclusivamente legislativa. La idea fue defendida en este congreso por varios oradores pero no logró el consenso necesario para su aprobación ya que la mayoría de quienes se oponían argumentaban que la FAA había sido creada con una finalidad netamente gremial.21

Pasarían todavía diez años antes que el proyecto se concretara, y aun así con muy poco éxito.