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UN Standard Rules on the Equalization of

1. International legal instruments and policy

1.20 UN Standard Rules on the Equalization of

Los suelos varían en su contenido de micronutrientes y generalmente tienen una menor cantidad de micronutrientes que de nutrientes primarios y secundarios.

En la Tabla 7-1 se presentan datos sobre el contenido total de micronutrientes en el suelo, medidos en partes por millón (ppm). Hay que recordar que el contenido total de micronutrientes en el suelo no indica las cantidades disponibles para el crecimiento de la planta durante un ciclo de crecimiento, pero si indica la abundancia relativa y el potencial para abastecer un nutriente en particular

Tabla 7-1. Contenido total de micronutrientes en el suelo. ---Rango en el suelo, ppm--- ---

Nutriente Mundo China India

Boro 10-630 Trazas-500 6-630 Cobre 1-960 3-300 2-960 Hierro 3000 – 100000 3000(1) 20000 – 100000 Manganeso 30-5000 42-5000 37-4600 Molibdeno 0.01-18 0.16-6.0 0.01-18 Zinc 2-1600 3.790 2-1600

(1) Contenido medio de hierro total en el suelo.. No se dispone de información en cloro

Los cultivos varían también en su composición interna de micronutrientes, como lo muestra la Tabla 7- 2. La remoción total de micronutrientes depende del tipo y del rendimiento del cultivo. La Tabla 7-3 presenta datos de remoción de micronutrientes de varios cultivos.

La capacidad del suelo para suministrar micronutrientes puede establecerse por medio de un análisis de suelo, usando diferentes extractantes. La Tabla 7-4 describe algunos de los extractantes utilizados para determinar la disponibilidad de los micronutrientes en el suelo. Los datos analíticos obtenidos con estos extractantes son útiles únicamente cuando se han correlacionado con la respuesta del cultivo a fertilizaciones especificas con micronutrientes en el campo.

Tabla 7-2. Concentración de micronutrientes en diferentes cultivos.

---Contenido de micronutrientes ppm-- ---

Cultivo Etapa de crecimiento Deficiente Suficiente Tóxico Boro

Maíz 25 días, hojas <5 5-25 ---

Superiores

Remolacha Lámina de la hoja <16 16-18 --

Cobre

Maíz Hoja debajo de la mazorca <5 5-30 <30

Soya Hojas recientemente <10 10-30 <30

Maduras

Trigo Tallo <8 8-10 --

Hierro

Maíz Hojas recientemente 24-56 56-78 --

Maduras

Arroz Hojas <63 >63 --

Soya Tallos (34 días) <38 44-60 --

Maíz Hojas debajo de -- 19-84 La mazorca

Arroz Tejido superior <20 -- >2500

Trigo Tejido superior -- 181-621 --

Soya Tejido superior <15 15-+ --

Molibdeno

Cebada Hojas de 8 sem. <0.03 -- --

Zinc Trigo Planta de 8-30 cm <15 15-150 >150 Maíz Crecimiento <15 15-150 >150 Vegetativo Soya Hojas <20 20-50 Arroz Crecimiento <20 20-250 -- Vegetativo Cloro Plantas -- <100 -- --

Las cantidades relativas de micronutrientes en el suelo, especialmente metales, determinan su dispo- nibilidad y son más importantes que las cantidades absolutas. Esta relación puede hacer que los resul- tados del análisis de un micronutriente en el suelo no sean interpretados correctamente, a menos que se consideren los niveles de otros micronutrientes (además de los nutrientes primarios y secundarios).

Tabla 7-3. Remoción de micronutrientes en la parte cosechada de varios ---Remoción g--- --- Cultivo Rendim. t B Cu Fe Mn Mo Zn Arroz 5 60 20 810 600 2 215 Maíz 4 36 20 120 36 -- 60 Trigo 3 36 43 380 120 -- 180 Algodón 2.5 (1) 120 110 140 190 2 480 Maní 2 -- 60 480 400 -- -- Papas 20 120 110 715 170 2 240 Canola 3 50 17 150 90 1 50 Alfalfa 12 600 120 1200 600 24 830 Tomate 48 28 60 535 95 2 60 cítricos 48 120 120 600 140 2 60 (1) semillas de algodón

El pH del suelo afecta marcadamente la disponibilidad de los micronutrientes. La disponibilidad se reduce a medida que el pH aumenta... para todos los micronutrientes con excepción del Mo y Cl. La Tabla 7-5 muestra el rango de pH donde cada micronutriente está más disponible

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Tabla 7-4 Extractantes utilizados para determinar el contenido de Micronutrientes en el suelo.

En suelos con pH muy bajos, algunos micronutrientes pueden hacerse lo suficientemente solubles como para ser tóxicos para las plantas. El Mn, por ejemplo, puede impedir el crecimiento de las raíces en algunos suelos ácidos. El encalar el suelo para elevar el pH reduce el peligro de toxicidad. A medida que los valores del pH incrementan.., por medio del encalado o en forma natural.., se incrementan también las probabilidades de que se produzcan deficiencias de micronutrientes. El Mo y el Cl son las excepciones. A medida que el pH incrementa, la disponibilidad del Mo sube, mientras que la disponibilidad del Cl no es afectada. Esta es una razón por la cual el encalado de suelos ácidos mejora el rendimiento de la soya en igual forma como lo hace el tratamiento de las semillas con Mo.

Tabla 7-5. Rango de pH para mejor disponibilidad de los micronutrientes Micronutriente Símbolo Rango de pH para máxima disponibildad

Boro B 5.0-7.0 Cloro Cl No es afectado Cobre Cu 5.0-7.0 Hierro Fe 4.0-6.0 Manganeso Mn 5.0-6.5 Molibdneo Mo 7.0-8.5 Zinc Zn 5.0-7.0

BORO

Las deficiencias de B son comunes en muchas partes del mundo. La alfalfa generalmente responde al B, pero las respuestas también ocurren en un gran número en otros cultivos como frutales, hortalizas, cultivos de aceite, leguminosas, etc. La palma aceitera es particularmente sensitiva a la deficiencia de B y cultivos como la canola y las leguminosas de grano tienen también un alto requerimiento de este nutriente.

El B es esencial para la germinación de los granos de polen, el crecimiento del tubo polínico y para la formación de semillas y paredes celulares. Forma también complejos borato-azúcar que están asociados con la translocación de azúcares y es importante en la formación de proteínas.

La deficiencia de B generalmente detiene el crecimiento de la planta... primero dejan de crecer los tejidos apicales y las hojas más jóvenes. Esto indica que el B no se trasloca fácilmente en la planta. A continuación se describen síntomas específicos de falta de B en algunos cultivos:

Apio tallo torcido

Maní centro hueco

Manzana fruta corchosa

Alfalfa los tejidos terminales dejan de crecer formando una roseta, se tornan ama- rillentos y finalmente mueren.

Remolacha corazón negro

Algodón peciolos rígidos, muerte descendente de los botones terminales, causando un efecto de roseta en la punta de la planta (muy rara vez visto en el campo); botones rotos y hoja verdes y gruesas que permanecen verdes hasta la madurez y son difíciles de defoliar.

Los cultivos varían significativamente en su respuesta al B como se muestra en la Tabla 7-6. Varias leguminosas, frutales y hortalizas tienen una alta respuesta al B. Otros cultivos muestran una menor respuesta. Los cereales generalmente son los que menos responden.

Tabla 7-6 Respuesta de los cultivos al boro. Respuesta Alta Respuesta

Media

Respuesta Baja

Alfalfa Brócoli Frijol

Coliflor Col Arándano

Apio Zanahoria Pepino

Remolacha azucarera

Lechuga Maíz Remolacha de mesa Espinaca Cebolla

Nabo Maíz Papas

Maní Tomates Cereales

Algodón Espárragos Sorgo

Manzanas Canola Pasto sudan

Trébol Rábano Soya

Varios factores influyen en la disponibilidad de B en el suelo:

• Materia orgánica — La materia orgánica es la fuente de B más importante en el suelo. En climas

cálidos y secos, la descomposición de la materia orgánica en la parte superior del perfil del suelo es lenta. Esto puede llevar a una deficiencia de B. A temperaturas bajas, la descomposición de la

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materia orgánica también se hace lenta, y se liberan bajas cantidades de B, afectando a muchos cultivos de clima frío (col de Bruselas, rábanos, etc.).

• Condiciones climáticas — El clima seco restringe la actividad de las raíces en el suelo y esto puede causar una deficiencia temporal de B. Los síntomas tienden a desaparecer inmediatamente después de que el suelo recibe un poco de lluvia. El crecimiento de las raíces puede continuar, pero el potencial de producción del cultivo a menudo es menor que el normal.

• pH del suelo — El B está disponible para la planta en un rango de pH entre 5.0 y 7.0. A valores de

pH más altos la absorción de B se reduce.

El encalar suelos ácidos puede reducir la disponibilidad de B y aumentar la respuesta a los fertilizantes que contienen este nutriente. Los datos de la Figura 7—1 demuestran el efecto de dosis y grados de finura de la cal en la respuesta del trébol rojo al B. El uso de cal fina (más reactiva) elevó el requerimiento de B para obtener rendimientos óptimos. Esto se debe a que el pH del suelo se incrementó rápidamente, reduciendo la solubilidad del B en el suelo. La reducción del rendimiento con la dosis más alta de B, cuando se utilizó cal gruesa (menos reactiva), puede deberse a los siguientes factores:

Figura 7-1 Respuesta del trébol rojo a la cal y al boro (Texas, E.U.)

• Textura del suelo — Los suelos de textura gruesa (arenosos), compuestos principalmente por cuar- zo, tienen una baja cantidad de minerales que contienen B. Las plantas que crecen en esos suelos comúnmente presentan deficiencias de B.

• Lixiviación — El B es móvil en el suelo y está sujeto a lixiviación, principalmente en suelos arenosos y/o en las áreas de abundante precipitación.

Los cultivos varían ampliamente en sus necesidades... y en su tolerancia... al B. Sin embargo, el rango entre deficiencia y toxicidad es muy estrecho, más estrecho que en cualquier otro nutriente esencial. Por lo tanto, el B debe ser utilizado muy cuidadosamente, especialmente en rotaciones con cultivos con diferente sensibilidad al B.

Debido al estrecho rango entre deficiencia y toxicidad, es importante que los fertilizantes portadores de B sean aplicados uniformemente. Las dosis de B dependen de varios factores entre los que se incluyen: contenido de B en el suelo, contenido de B foliar, tipo de cultivo y materia orgánica del suelo. En la Tabla 7-7 se presentan las fuentes más comunes de B, concentración y solubilidad en agua.

Tabla 7-7. Fuentes comunes de boro. Fuente Porcentaje de B Solubilidad en agua Bórax 11.3 Si Pentaborato de Sodio 18.0 Si Tetraborato de Sodio Borato 46 14.0 Si Borato 65 20.0 Si Acido bórico 17.0 Si Colemanita 10.0 Bajo Solubor 20.0 Si Superfosfato simple boratado 0.18 Si

El B se puede aplicar al suelo al voleo o en banda, también se pueden hacer aspersiones foliares de una solución de B. Las cantidades en cultivos con buena respuesta pueden ser de hasta 3 kg B/ha y en cultivos de respuestas baja y media, de 0.5 a 1.0 kg/ha. La Tabla 7-8 muestra como la aplicación de B reduce la incidencia de plantas sin mazorca e incrementa el rendimiento del maíz.

Tabla 7-8. Efecto del boro en la reducción de plantas sin mazorca y en el rendimiento del maíz. Dosis de boro

kg/ha

Plantas sin mazorca. % Rendimiento t/ha 0 23 9.3 1 27 10.1 2 19 10.7 4 18 10.3

CLORO

El Cl es un nutriente vital, siendo el coco y la palma de aceite particularmente sensitivos a este nutriente. Existen abundantes casos de deficiencias en áreas donde se cultiva coco en las Filipinas, sur de Sumatra e Indonesia. El Cl está involucrado en las reacciones energéticas de la planta, específicamente en la descomposición química del agua en presencia de la luz solar, y en la activación de varios sistemas enzimáticos. Este nutriente está también involucrado en el transporte de cationes... K, calcio (Ca), magnesio (Mg)... dentro de la planta, regulando la apertura y cerrado de las células guardianes en el estoma, controlando de esta forma la pérdida de agua y el estrés de humedad... y manteniendo la turgencia.

La investigación ha demostrado que el Cl reduce el efecto de las enfermedades radiculares causadas por hongos, como la pudrición de la raíz en los cereales de grano pequeño, cultivos en los cuales también ayuda a suprimir las infecciones causadas por hongos en las hojas y en la panoja. La menor incidencia de la pudrición del tallo en el maíz ha sido relacionada con una adecuada cantidad de Cl en el suelo. Se especula que el Cl compite con la absorción de nitrato (NO3), esto promueve el uso de amonio (NH4) por las plantas. Altas concentraciones de NO3 en las plantas han sido relacionadas con la severidad de las enfermedades fungosas.

El Cl puede aplicarse al voleo antes de la siembra, o en banda superficial cierto tiempo después, junto con el N. Estudios conducidos en cereales de grano pequeño en Kansas y Oregon (E.U.) no han demos- trado diferencias significativas en rendimiento en relación con la época de aplicación del Cl. Sin em-

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bargo, información obtenida en Texas demuestra que una alta precipitación en el invierno reduce el efecto residual en suelos arenosos, debido a la alta movilidad del Cl en estos suelos.

La información de la Tabla 7-9 muestra una excelente respuesta del trigo al Cl en suelos con bajo contenido de este elemento.

Tabla 7-9. Respuesta del trigo al cloro.

---Rendimiento de trigo, t/ha---

---

Dosis de Cl kg/ha

Año 1 Año2 Año3 Año4

0 2.49 3.70 4.17 5.17

34 3.02 4.10 4.44 --

67 -- 4.10 4.64 5.38

101 -- 4.10 4.50 --

Cloro en el suelo -- bajo Bajo medio-alto

Aproximadamente 60 kg de Cl/ha parecen ser adecuados para obtener rendimientos óptimos en cereales de grano pequeño. Esta cantidad puede ser suministrada por el mismo suelo o por medio de fertilizantes. La fuente más común es el cloruro de potasio (KCI) que contiene aproximadamente 47% de Cl. El cloruro de amonio (52% de Cl) y el cloruro de magnesio (74% de Cl) son también fuentes disponi- bles. Aplicaciones antes, durante o después de la siembra han sido efectivas. La aplicación de cantida- des altas debe hacerse antes o después de la siembra. El CI es altamente móvil en el suelo y debe ser manejado de acuerdo con esta característica.

El Cl puede tener efectos negativos en cultivos como el tabaco, algunas variedades de soya, papas y ciertos frutales, especialmente la uva. Los efectos varían con las variedades y con el uso del cultivo.

COBALTO

No se ha probado que el cobalto (Co) sea esencial para el crecimiento de las plantas. Sin embargo las bacterias en los nódulos de las leguminosas necesitan Co para fijar N atmosférico.

COBRE

El Cu es necesario para la formación de clorofila y cataliza varias otras reacciones en las plantas... a pesar de no ser parte del producto(s) que se forma con

esas reacciones.

Los síntomas comunes de la deficiencia de Cu incluyen la muerte descendente en los cítricos y el rajado de la cebolla y otras hortalizas. Los cereales de grano pequeño con deficiencia de Cu pueden de- jar de formar panoja o grano. Muchos cultivos hortícolas demuestran la carencia de Cu con la pérdida de turgencia de las hojas, que luego desarrollan un color azul-verdoso antes de tornarse cloróticas y enrollarse. Estas plantas no llegan a florecer.

Los suelos orgánicos son los más propensos a ser deficientes en Cu. Estos suelos generalmente contienen niveles adecuados de Cu, pero lo retienen tan fuertemente que solo una pequeña cantidad es