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4.5.1 Start Application Session
En la CNP (2010) esta agrupada junto con baquetas, cabrillas y verdillo (Serranidae) en total 50 especies y en general existe poca información específica para esta pesquería. La captura de la baqueta tiene gran importancia económica y de alta demanda en el mercado, se remonta en el AGC a mediados de los años 60’s y 70’s con el crecimiento de algunos poblados pesqueros en la región. Actualmente se desarrolla principalmente en PPE y SFE aunque originalmente se inició en Sinaloa y el sur Sonora capturándola con piola utilizando tiburón como carnada; posteriormente se introdujo un tipo de cimbra y de ella se tomó la idea para desarrollar un nuevo arte de pesca utilizada en el AGC. Ahora se usan pangas con palangre o cimbra baquetera pero se ha reportado que también era capturada por barcos escameros de arrastre que servían de nodriza a pangas, pero esa práctica ya no se observa. La pesca indiscriminada en la década de los 70’, cuando se llegaba a capturar hasta una tonelada diaria de baqueta, provocó su colapso en los años 80’s. En los últimos 15 años las capturas de baqueta no han sobrepasado las 180 t anuales, descendiendo a partir de 2002 a 20 t (Aburto-Oropeza et al. 2008, PANGAS 2008).
II.2.8.1. Nivel que ha alcanzado la explotación de la baqueta.
En Sonora entre el 2006 y 2007 el promedio de captura por día (aproximadamente 12 hr de trabajo) fue de 62 kg con un máximo de 180 kg (PANGAS 2008). A continuación se muestran los volúmenes de producción reportados para el AGC (Figura II.2.11 y Tabla II.2.11). Los datos provienen de los avisos de arribo de las Oficina Federales de Pesca en los tres puertos. Aunque no se cuentan con registros para el GSC y los de SFE y PPE están incompletos, se puede observar que la mayor producción para esta especie se registró en los años 1998 y 1999 en SFE, con el máximo pico de captura en 1999. A partir del 2000 las capturas cayeron, aunque se pueden observar incrementos ligeros en la producción en el 2001 y el 2004.
Figura II.2.11. Producción total y por comunidad de la baqueta en el AGC con base a los avisos de arribo de las Oficinas Federales de Pesca en Golfo de Santa Clara, Puerto Peñasco y San Felipe.
Tabla II.2.11. Valores producción total y por comunidad de la baqueta en el AGC con base a los avisos de arribo de las Oficinas Federales de Pesca.
II.2.10.1. Procesos que limitan o estimulan la regeneración de las especies objetivo. Procesos oceanográficos, productividad primaria y productividad secundaria.
Los procesos biológicos que favorecen la regeneración de las especies objetivo de la pesca artesanal consumen energía y biomasa. Esta energía y biomasa la obtienen a través de la alimentación, formando así redes tróficas. El proceso de productividad primaria es la base de todas las redes tróficas en los ecosistemas marinos. En comparación con otras regiones del Golfo de California, en el NGC el ciclo estacional de productividad primaria presenta valores a lo largo de todo el año. Por esta razón se ha considerado como un sistema exportador de biomasa, comparable con regiones neríticas típicamente productivas como son las zonas de surgencias en la costa oeste de Baja California, la Bahía de Benguela, o el Norte de África. En el NGC los cambios en la productividad primaria se relacionan con la disponibilidad de nutrientes en la zona eufótica gracias a procesos oceanográficos. Estos ocurren principalmente en invierno y primavera, por lo que el máximo de productividad primaria se presenta a finales de primavera. Entre los principales procesos oceanográficos están 1) la circulación termohalina (ocurre cuando las temperaturas estacionales altas produce una fuerte tasa de evaporación y un aumento en la salinidad, formándose gradientes verticales que producen corrientes que acarrean nutrientes a la superficie), 2) la homogeneización vertical de la columna de agua producida por las fuertes corrientes de marea, 3) surgencias costeras que resuspenden sedimentos y 4) las corrientes oceánicas subtropical sub-superficial que aporte nutrientes desde fuera del NGC (Álvarez- Borrego et al. 1978, Badán-Dangón et al. 1985, Bray y Robles 1991, Álvarez-Borrego y Lara- Lara 1991, Carriquiry et al. 2010).
En el AGC el cambio de un ambiente estuarino a uno antiestuarino por la virtual suspensión del flujo agua dulce proveniente del Río Colorado ha producido cambios de salinidad, carencia de sedimentos y nutrientes de origen terrígeno. En el pasado el flujo de agua mantenía las condiciones productivas y la presencia y abundancia de las especies dentro del ecosistema. Se ha estimado que como consecuencia de la deducción del flujo de agua se perdió el 64% de la biomasa total de las especies detritívoras (Lozano 2006). Simulaciones sugieren que el incremento en 1% del flujo del Río Colorado podría generar un incremento alrededor del 10% en la biomasa total del AGC, lo que refleja el enorme papel que juega el agua dulce en la productividad de la región (Lozano 2006). Es un hecho que el AGC sigue siendo muy productivo debido a la resuspensión de sedimentos y nutrientes “antiguos” por procesos oceanográficos, sin embargo dichos nutrientes presentan una tendencia al agotamiento por su constante exportación y por la falta del aporte de sedimentos por parte del Río Colorado (Carriquiry et al. 2010). Son pocos los casos documentados donde se analice la afectación de la pérdida de agua dulce por parte del Río Colorado, pero a manera de ejemplo, dicha perdida se ha evaluado en el camarón azul Litopenaeus stylirostris. Pérez-Arbizu et al. (2009) señalan que el valor superior de la abundancia de postlarvas y la densidad de adultos se presenta en los años cuando el flujo del río ha sido mayor que 80 m3s−1; concluyen que la respuesta de la población de camarón no es lineal y que la abundancia de postlarva y la CPUE de la flota comercial aumenta en años cuando la descarga de agua dulce es mayor.
La productividad secundaria en los ecosistemas marinos pelágicos esta constituida principalmente por el zooplancton. El zooplancton es muy importante ecológicamente porque asimila, transforma y distribuye la producción primaria en el medio pelágico mediante sus migraciones verticales y derivas (Parson et al. 1984; Omori e Ikeda 1984). Los cambios espaciales y temporales en abundancia, distribución y composición del zooplancton tienen a su vez efectos sobre la red trófica del medio pelágico. Por ejemplo, la variabilidad de los grupos que son presas potenciales de larvas de peces afecta su reclutamiento a poblaciones adultas (Hunter
1981; Sánchez-Velasco y Shirasago 2000; Sánchez-Velasco et al. 2001). Los estudios planctónicos en el Golfo de California han permitido asociar altos valores de biomasa zooplanctónica asociados a las zonas de alta productividad primaria (Brinton et al. 1986 Lavaniegos-Espejo y Lara-Lara 1990). En el NGC la mayor masa de zooplancton (cuyo componente principal son los copépodos) se observa en verano, lo que habla de un acoplamiento sucesional en los ciclos biológicos de las especies. Algunas especies de peces como
Scomberomorus concolor, presentan el pico reproductivo a finales de primavera y principios de
verano, lo que favorece que las larvas encuentren alimento cuando hayan consumido sus reservas de vitelo (Quiñónez-Velázquez y Montemayor-López 2002). Sánchez-Velasco y Shirasago (2000), utilizaron imágenes CZCS y AVHRR para el estudio ecológico del zooplancton en el Golfo de California y concluyen que la variabilidad ambiental afecta la alimentación de larvas de peces de Scomber japonicus, posiblemente como resultado de los cambios en la composición específica de la comunidad zooplanctónica.
Ocasionalmente el ecosistema recibe importantes cantidades de agua dulce y nutrientes durante los fenómenos atmosféricos extremos relacionados con tormentas y huracanes, los cuales son más frecuentes durante los años Niño relacionados con el ENSO, los cuales se intensifican en periodos cálidos de la oscilación decadal (Lavín y Sánchez 1999, Brito-Castillo et al. 2002).