• No results found

State and Mann’s ‘polymorphous crystallisation model’ 147 

CHAPTER 7   POLITICAL POWER 138

7.1  Theoretical Considerations 138 

7.1.4  State and Mann’s ‘polymorphous crystallisation model’ 147 

aparcando. Y Héctor, Javier y Laura, no podían, pero luego vendrán a cenar

Leticia: Vale, pues... ¡ya estamos todos!. ¿Entramos? (agarró a Esther) mama... (le

decía pillina) luego... te presento a Jesús ¿vale?

E: Ay... siiii...

Era una sala grande. La gente empezaba a pasar y a acomodarse en los asientos. Había más de cien personas.

Cruz y Vilches llegaban apresurados y también se sentaban.

Unos jóvenes iban a dar un discurso. La primera en darlo, era Leticia.

Leticia, una preciosa joven de 18 años, de metro setenta y cinco, pelo castaño claro de media melena con mechas rubias, de preciosa sonrisa y ojos verdes capaces de devorar el mundo... subía al escenario

Discurso de Leticia

Hola. Buenas noches. Me llamo Leticia, y mi discurso de esta noche lo he titulado...

Cambio de planes

Cuando tenía dos años, mi padre murió. Yo no le recuerdo. Tan solo tengo fotos de él y cosas buenas que mi madre me ha contado.

Mi madre lo debió pasar muy mal, pero... yo no me enteré, porque siempre estaba pendiente de mí, de que fuera feliz. Me hacía reír... me llevaba por ahí a jugar... en fin, aunque trabajaba, el tiempo que no lo hacía, me lo dedicaba con todo el cariño del mundo.

Cuando tenía cinco años, una mujer apareció en nuestras vidas; Esther, que... más que una mujer... era como un ángel (miraba hacia Esther) Si, eso es... como un ángel caído del cielo.

Y si ya era una niña feliz... con ella mucho más, porque ella era y es... todo amor... Poco a poco se fue metiendo en nuestras vidas, bueno... antes que en la mía... (sonreía)... creo que se metió en la de mi madre, y... mi madre en la de ella.

Recuerdo momentos y cosas; cosas sencillas, cosas que en un principio parecería que no fueran importantes pero... que según va pasando el tiempo, no se olvidan. Por ejemplo... (sonreía) por aquel entonces, se me estaban cayendo los dientes, yo estaba mellada y... y ella me llamaba dientecillos de conejo (se encogía de hombros); a mi... me encantaba, me encantaba enseñárselos.

Empezó a quedarse de vez en cuando en casa a dormir, hasta que un día... no sé cómo, me di cuenta de que estaba con nosotras, ya, todos los días. Y a mí me pareció genial, es más... me encantaba que estuviera en mi vida.

Y así... hasta ahora, y... espero que por mucho tiempo, bueno... espero que para siempre. Yo la quiero mucho, tanto como a Maca, mi madre biológica. En realidad ella también es mi madre; es también la que me ha cuidado, educado y sobre todo... querido.

Me siento muy querida por las dos, y quiero decir, que somos una familia muy feliz. Una familia completa.

¿Cómo es una niña que crece y se cría entre dos personas del mismo sexo?. ¡Aquí me tenéis! Yo no me veo rara. Me gusta mi vida, es normal y corriente. De pequeña me encantaban los muñecos, (sonreía mirando a Maca) sobre todo... una muñeca que por entonces hacía furor... Lupita; me encantaba que me leyeran cuentos... que me llevaran al parque de atracciones... a ver películas... lo típico de los niños pequeños. En fin... he hecho y he tenido lo que cualquier otro niño con padres de distinto sexo.

Yo... se que fui de la primera tanda de niñas que tenían dos mamás pero... eso no supuso para mi ningún problema, porque... mis amigos de la infancia, no me decían nada. Bueno... casi ninguno, pero... es que no todo va a ser perfecto (sonreía) porque... al que llevaba gafas... siempre había alguien que le llamaba gafotas...

Y ahora... pues... aquí me veis. Tengo ya dieciocho años y este año voy a empezar la carrera de medicina. ¡Me encanta la medicina! También influye que en casa la vivimos mucho... porque mis madres son, una, médico y la otra enfermera.

(suspiraba) Mi madre tenía unos planes en su vida. Primero se casó con mi padre, y después mi padre murió. Sus planes cambiaron, y se dedicó completamente a mí. Hasta que... Esther apareció en su vida y de nuevo sus planes volvieron a cambiar.

Ya veis... la vida tiene "Cambio de planes", y si esos cambio de planes son hermosos y te hacen feliz... hay que saber aprovecharlos, y... Maca y Esther, los supieron

aprovechar.

Diez minutos, son muy poco tiempo para poder expresar lo feliz que soy. Podría contar tantas anécdotas y cosas bonitas que me han ocurrido con ellas... pero después de todo, lo único que puedo decir... es que... que aquí estoy, que soy feliz y querida por los míos. Y sé que eso, ha hecho de mí la persona que ahora soy... y la que seré en un futuro. Me gusta como soy, (decía convencida) y creo que soy una persona sensata y digna, y... todo eso... se lo debo a ellas dos, a mis madres... a Maca y Esther, que tanto me han querido y me siguen queriendo.

Parece mentira, que a estas alturas del siglo XXI, todavía haya gente que piense que una pareja del mismo sexo, no pueda criar y querer con normalidad a alguien.

Nada más. Y ahora doy paso a mis otros compañeros para que den testimonio de su experiencia.

Muchas gracias.

Acto seguido le seguía un chico criado por dos mujeres, después una chica criada por dos hombres y por último, un chico criado por dos hombres.

Los discursos fueron todos bastante emotivos.

Cuando terminaron, se reunían todos en la salida del ayuntamiento. Maca y Esther estaban bastante emocionadas con su niña, bueno... en realidad toda la familia y los amigos.

Después, se fueron a cenar para celebrar el cumpleaños de Leticia, que había sido unos días antes.

Estuvieron en el "Toma que te como", una famosa taberna de tapas del barrio. Estaban todos alegres y charlando disfrutando en familia de aquel día. Más tarde, llegaron Javier y Laura, saludaron y se sentaron a cenar.