• No results found

Static route configuration using Enterprise Device Manager

Como vimos en el apartado anterior, la comunidad de Waslala entró en cierta disfunción que se formó desde adentro, cuando se constató que las aspiraciones que tenían los poetas de crear la sociedad perfecta no funcionaron en el mundo real. Este intento que no se pudo realizar recuerda un tema que mencionamos anteriormente, es decir, la conexión que se ha acostumbrado ver entre el comunismo y el género utópico. Se puede hasta decir que este buen intento de hacer una democracia que se convirtió en un monstruo puede reflejar una imagen

288 Jameson, Fredric: op.cit., p. 15. 289 Belli, Gioconda: op.cit., p. 333. 290 Ibíd., p. 284.

del destino del comunismo soviético. Otro aspecto de la utopía realizada, es lo que Jameson llama “no room for art”, que se puede interpretar como una crítica al pensamiento utópico, inspirado por ideas de uniformidad y falta de individualismo. Jameson afirma: “[...] a society without conflict is unlikely to produce exciting stories”292. Este tema resalta en la novela cuando a pesar de haber logrado la construcción de Waslala, los seres que habitan este paraíso no son felices, y tampoco han llegado a ser “hombres nuevos” como tanto aspiraban. Esta sombra que existe en el paraíso se fortalece al constatar que “nadie podía reproducirse en Waslala”293. La infecundidad experimentada por la comunidad de Waslala puede verse entonces como una imagen de la esterilidad de la perfección, esta funcionando mejor como una idea o aspiración para el ser humano, y no como un elemento que se deja realizar. En muchas utopías se ven “rasgos comunistas”, si así se puede llamar, donde la individualización está remplazada por la idea de la colectividad, un elemento visible también en la obra de Moro, donde éste relata sus impresiones de una comunidad verdadera, considerando Utopía:

[...] the commonwealth which I consider the best but indeed the only one that can rightfully claim that name. In other places men talk very liberally of the commonwealth, but what they mean is simply their own wealth; in Utopia, where there is no private business, every man zealously pursues the public business.294

Como bien pone de relieve esta cita, la abolición de toda forma de individualismo y propiedad privada es considerada una cualidad en la sociedad de Utopía, enseñando obvios paralelos entre esta idea y el comunismo. Moro lleva incluso su tesis más lejos, atribuyendo la uniformidad en el vestuario como una de las características de la isla de Utopía, demostrando que esta uniformidad lleva a la igualdad entre las personas y les da la posibilidad de ocuparse de cosas más importantes que la vanidad personal.295 Las ideas de esta uniformidad vienen en oposición a la idea de individualismo y de “encontrarse a sí mismo” o individualizarse. Un tema principal, en cambio, del Bildungsroman. Don José representa entonces en la novela la figura crítica al intento de realizar el modelo utópico, mostrando lo disfuncional y estéril que ha resultado:

Por esos días me comencé a preguntar si la célula algún día se reproduciría o si no existiría el peligro de que nos encerráramos hasta el punto de que llegáramos a repeler las influencias exteriores, convirtiéndonos en una especie de moderna Avalon, una isla de brumas inalcanzable para el común de los mortales; una fortaleza inexpugnable. Esta idea no me entusiasmaba. Sentía una nostalgia

292 Jameson, Fredric: op.cit., p. 182. 293 Belli, Gioconda: op.cit., p. 324. 294 More, Thomas: op.cit., p. 107. 295 Ibíd., p. 54.

quizás prematura ante la idea de vivir aparte y afuera del caldo de cultivo donde se desarrollan las nuevas y siempre interesantes corrientes de pensamiento.296

De esta manera se observa un reclamo a la necesidad de encontrar una nueva función para la utopía. En un mundo globalizado, individualista y también capitalista como es el de ahora, la idea de una pérdida de la existencia individual, remplazada por una idea de uniformidad, representa ciertos problemas. El rasgo mencionado de la uniformidad, hallado en el género utópico, se puede caracterizar como una especie de despersonalización del individuo, o lo que Jameson llama “loss of self”, donde enseña uno de los peores resultados que puede llegar a tener la filosofía de la creación del nuevo hombre:

[...] the most acute expression of the existential fear of Utopia insofar as it raises the possibility of a loss of self so complete that the surviving consciousness cannot but seem an other to ourselves, new- born in the worst sense, in which we have lost even private unhappiness, that boredom and existential misery [...], which constituted our identity in the first place.297

Se ve así la problemática de un género utópico basado en las ideas de uniformidad, en un mundo postmoderno donde una palabra que podría caracterizar la sociedad es la pluralidad que existe y que se estima. Esta pluralidad tiene, sin embargo, que ser matizada: la globalización y sus medios inherentes de comunicación han llegado también a una cierta uniformidad de las sociedades por el mundo. No obstante, esta uniformidad da gran espacio al desarrollo individual, y no es forzada, diferencia notable del modelo utópico.

Dadas estas malfunciones, se tiene que encontrar una nueva función al género: según Jameson, el significado de la utopía cambia en la forma de que: “What is Utopian becomes, then, not the commitment to a specific machinery or blueprint, but rather the commitment to imagining possible Utopias as such, in their greatest variety of forms”298. En la novela, los pobladores de Waslala intentan también redefinirse después de haber enfrentado los problemas de ser una sociedad estéril, llegando a la conclusión de que: “[...] la puesta en práctica de conceptos que se sustentaban en una firme creencia en la bondad humana demostró estar llena de obstáculos [...] porque quienes lo ponían en práctica eran seres humanos criados con valores discordantes. Nuestro papel era sembrar la semilla [...]”299. Se ve de esta manera que los habitantes de Waslala reconceptualizan el propósito de su comunidad,

296 Belli, Gioconda: op.cit., p. 5. 297 Jameson, Fredric: op.cit., p. 191. 298 Ibíd., p. 217.

considerándola mejor como una fuente inspiradora para el pueblo, que una realización del paraíso terrenal en sí, dando así una nueva definición a la utopía.