4.5 Estimation techniques
4.5.1 Stationarity tests
Los resultados muestran que las estudiantes –mujeres- presentan actitudes más favorables hacia la inclusión, que los estudiantes hombres. Estos resultados son coincidentes con algunos estudios (López, 2004; Findler et al, 2007; Upton & Harper, 2002; Upton, Harper & Warsworth, 2005), pero difieren de otros en donde no se encontraron diferencias significativas entre los estudiantes según la variable sexo (Choi & Lam, 2001; Gómez & Infante, 2004; Moreno et al., 2006).
En términos específicos, las estudiantes mujeres tuvieron puntuaciones significativamente más altas en cuanto a su disposición a apoyar el proceso de inclusión de compañeros con discapacidad, así como también, pero en menor magnitud, en su percepción de la necesidad de adecuaciones para estudiantes con discapacidad y en sus emociones asociadas a la interacción con compañeros con discapacidad. Por otra parte, es pertinente señalar que el hecho de no observarse diferencias significativas en las creencias de los estudiantes hombres y mujeres, podría entonces estar indicando un nivel más equivalente de sus ideas, respecto a la inclusión de compañeros con discapacidad en el ámbito académico.
Todo ello, revela puntos muy interesantes a la hora de realizar intervenciones en el contexto universitario. Si bien en algunos estudios, se indica que las actitudes de las mujeres podrían estar explicadas por cuestiones sociales y/o culturales (Findler et al., 2002007; Upton & Harper, 2002), lo que es importante considerar es que la actitud es un constructo, y como tal, puede ser modificado a partir de un proceso de formación y de
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sensibilización hacia el proceso de inclusión, en donde la participación de todos y todas es vital para lograr una sociedad que valore y respete la diversidad. Y más aún, en una institución universitaria que se ha planteado el desafío y compromiso de apoyar el proceso de inclusión de estudiantes con discapacidad, reconociendo que las instituciones de ES disminuyen los obstáculos mediante el desarrollo de apoyos que aseguren el acceso, permanencia y egreso de la educación superior en condiciones de equidad e igualdad de oportunidades, respecto de sus pares (Sánchez, 2014).
Respecto a la variable edad de los estudiantes sin discapacidad y sus actitudes hacia la inclusión de estudiantes con discapacidad en la educación superior, no se encontraron correlaciones significativas. Estos resultados difieren con los estudios de Upton y Harper (2002) y de Findler et al (2007) y coinciden con los de Gómez e Infante (2004).
En cuanto al atributo de la carrera universitaria cursada, se observa que el grupo de estudiantes de las carreras de Humanidades, Educación y Ciencias Sociales presenta actitudes más favorables hacia la inclusión de estudiantes con discapacidad que los otros dos grupos --Ciencias Básicas y Aplicadas y, de Arquitectura, Arte y Comunicaciones--. Estos resultados se corresponden con la mayoría de los estudios revisados (Alonso, Navarro & Vicente, 2008; Gómez & Infante, 2004; López, 2004; Polo et al., 2011; Santos & Lorenzo, 2010; Suriá et al., 2011). Por otra parte, cabe destacarse que en profesores universitarios se presentan diferencias significativas similares a las de los estudiantes, siendo más favorables las actitudes de aquellos que imparten carreras de humanidades, ciencias sociales y educación (Kraska 2003; Lissi et al., 2013). Específicamente, el grupo de estudiantes de Humanidades, Educación y Ciencias Sociales, presentan creencias más favorables respecto a la inclusión de estudiantes con discapacidad en el ámbito académico respecto de los otros dos grupos. Así como también, se presenta una mayor disposición a apoyar el proceso de inclusión, y percepción de la necesidad de adaptaciones para estudiantes con discapacidad, pero sólo respecto al grupo de Ciencias Básicas y Aplicadas. Se podría argumentar que en el grupo de estudiantes de carreras de Humanidades, Educación y Ciencias Sociales, podría estar incidiendo positivamente, la mirada y perspectiva más holística del programa de estudios, así como también, las modalidades de trabajo y discusión que se desarrollan en estas carreras integrando de alguna manera la temática de la discapacidad o de la inclusión. No obstante, se debe señalar que los tres grupos de carreras presentan resultados predominantemente positivos, por lo cual es preciso destacar que el hecho de presentar diferencias entre los grupos, no significa que sea exclusivo a las carreras cursadas.
En cuanto a la relación entre la antigüedad en la carrera de los estudiantes sin discapacidad de pregrado y sus actitudes hacia la inclusión de estudiantes con discapacidad en la educación superior, no se encontraron diferencias significativas en la muestra de estudiantes sin discapacidad. Estos resultados son contrarios a los diversos estudios revisados (Choi & Lam, 2001; Gómez & Infante, 2004; Suriá, 2011; Upton, Harper &
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Warsworth, 2005), aunque habría que considerar que en algunas de estas investigaciones, las diferencias entre las poblaciones refieren a estudiantes de pregrado versus postgrado, y de secundaria versus universitarios.
4.
RELACIÓN ENTRE LAS ACTITUDES DE ESTUDIANTES SIN DISCAPACIDAD HACIA
LA INCLUSIÓN Y SU EXPERIENCIA CON PERSONAS CON DISCAPACIDAD
Los resultados muestran que el grado de experiencia con la discapacidad a nivel personal, influye positivamente en las actitudes de los estudiantes sin discapacidad hacia la inclusión de sus compañeros con discapacidad en la educación superior. Esto se refleja al observar que las actitudes de los estudiantes son más favorables a medida que aumenta su experiencia con la discapacidad a nivel personal. Esto es coincidente con diversos estudios revisados no sólo con estudiantes, sino también con otros actores educativos (Beattie, Anderson & Antonak, 1997; Antonak, 1981; Budisch, 2004; Choi & Lam, 2001; López, 2004; Meyer, Gouvier, Duke & Advokat, 2001; Moreno et al, 2006; Polo et al., 2011; Upton, Harper & Warsworth, 2005).
Es interesante destacar además, que tanto las emociones asociadas a la interacción con compañeros con discapacidad de los estudiantes y la disposición de los estudiantes sin discapacidad a apoyar la inclusión de compañeros con discapacidad en esta universidad, son más positivas a medida que aumenta el grado de experiencia con la discapacidad a nivel personal. Así mismo, las creencias respecto a la inclusión en el ámbito académico de los estudiantes sin discapacidad, dependen de un grado mayor de experiencia con la discapacidad a nivel personal.
A diferencia de lo anterior, se observa que el grado de experiencia con personas con discapacidad a nivel educativo, no influye en las actitudes de estudiantes sin discapacidad hacia el proceso de inclusión de compañeros con discapacidad.
El hecho de que las actitudes favorables se encuentren relacionadas con la experiencia con la discapacidad a nivel personal, da cuenta de la importancia que tiene el contacto más cercano con personas con discapacidad, ya sea con familiares o amigos, denotándose un grado de influencia mayor y de una vinculación más profunda que la del nivel académico.
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