CHAPTER 3 – RESEARCH METHODOLOGY
3.7 STATISTICAL ANALYSIS
[…] La calidad, el carácter y la personalidad de una residencia, vivienda o habitación no depende una superficial apariencia estilística, por otra parte casi siempre foránea, ni en una híbrida tradición demasiadas veces sin sentido, sino en la acertada materialización de un modo o manera de vivir y pensar particular; y que en lo general, la primera condición para que una obra sea buena, es estar en su lugar y ser de su tiempo.
¿Dónde estamos en arquitectura?, Mario Payssé
El atrio representa un espacio particular dentro de la casa, ya que no corresponde a las actividades habituales de una familia, sino que se instaura como un área polivalente
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donde se desarrollan distintas actividades. Este espacio sintetiza lo que para Payssé se convierte en el tema central de su obra: la integración. Aquí podemos descifrar todas las operaciones recurrentes de su obra: mediación, síntesis, composición espacial, rigor geométrico, relación entre el edificio y su entorno, calidad de los materiales y recursos usados y la integración de las artes. Es a partir de estos mecanismos que el arquitecto busca establecer una nueva tradición, donde a partir de una trama geométrica universal, se incorporan los componentes particulares del medio donde se construye.
En este “patio cubierto” se organizan una variedad de elementos y ambientes que se sincronizan: arte, arquitectura y naturaleza, para crear una unidad armónica, que también proviene de la adaptación al lugar y los medios locales. Para entender el tema de la integración es necesario analizar este espacio singular a partir de tres nociones fundamentales: desde su uso como elemento de control climático, puesto que el patio funciona como vínculo con el entorno; desde el uso del ladrillo como material constitutivo, ya que gracias a este podemos comprender la adaptación a los medios locales; y, por último, desde la unión con el arte en tanto nos permite comprender los métodos compositivos, sin olvidar que el atrio aparece como lugar de mediación entre la ciudad y el edificio y también como lugar de encuentro. Por eso el tema de la integración en la obra de Payssé contiene distintas interpretaciones: con el entorno, con los medios locales, y con el arte, características particulares que funcionan dentro de una lógica universal, que manifiesta la integración entre lo particular y universal.
El atrio es la solución del arquitecto ante unas condiciones climáticas específicas en Uruguay. El país se encuentra situado entre los dos países más grandes de Sudamérica y el río más ancho del mundo, mientras que la ciudad de Montevideo se encuentra ubicada en el sector “limítro e” del Río de la Plata, donde su pro undidad y salinidad es mayor, ya que es un estuario del mar Atlántico. Su altura máxima no supera los 700mts, aunque fundamentalmente es una ciudad de topografía plana, sin mayores accidentes topográficos, de clima variable, ventoso, húmedo y con lluvias frecuentes, presentando unas diferencias de temperatura entre 40° en verano y 0° en invierno. Todos estos factores son relevantes para Payssé, para poder plantear una obra que se adapte a su medio.
Basándose en las condiciones particulares del país, en 1954 el arquitecto llevó a cabo, junto con sus alumnos de la Facultad de arquitectura de Montevideo, una serie de
principios en ocados a encontrar “una mejor arquitectura”, soportados por estudios precisos de las condiciones geográficas de la ciudad. En el primer punto, hace referencia a la creación de espacios “cubiertos pero abiertos” como resultado de un estudio en el cual durante doce horas de luz (conforme especifica: de las 8 a las 20h) de cada día, durante tres meses de un verano típico, se estudió el efecto de las condiciones climáticas en el exterior expuesto o no al sol, dando como resultado que el 50% de las horas, resultó inconfortable estar a la intemperie por el exceso de sol, viento, lluvia o humedad. De acuerdo a Payssé, estos espacios abiertos estimularían la vida al aire libre y se adaptarían a las necesidades verdaderas de la vivienda y edificaciones en Uruguay bajo una lógica coherente y no sólo tipológica.
Este estudio le permitió llegar a la conclusión que el modelo cotidiano de la casa patio no presentaba las mejores condiciones para el confort físico en el Rio de la Plata, a pesar de que este había sido el modelo instaurado por la tradición. Con la construcción de su casa propia, estudia de manera experimental estas condiciones, “preocupado por la dignificación y humanización del hábitat, dejó una profunda huella en el hábitat nacional.”69
A diferencia de algunas propuestas de arquitectura moderna cuyos modelos importados tendían a la máxima apertura y transparencia, Payssé reflexiona sobre los elementos necesarios para el confort en su país:
En definitiva se caracterizaría una verdadera y más lógica vivienda o habitación para el Uruguay. Establecer una adecuada proporción entre huecos y llenos, entre las aberturas, vanos exteriores y muros, por medio del estudio de las condicionantes locales, que la relación correcta entre la suma de aberturas exteriores y el total del desarrollo superficial de las achadas debe ser de alrededor del 0%.”
De igual manera el arquitecto fija un quiebrasol horizontal, sobre la cubierta del porche, para regular la entrada de luz y agua, ubicándola debajo de la fuente para recolectar las aguas lluvia. La vegetación también funciona como elemento que genera barreras para los vientos, y mejora la calidad del espacio, por sus cualidades físicas. Con respecto al proyecto “Nuevo parque zoológico para ontevideo 4 - 5 ” Payssé hace re erencia
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al uso de la vegetación, que debe proteger de los fuertes vientos que azotan la costa,70 afirmando que:
Vamos a concretar en este otro esquema principios particulares que consideramos aptos para mejorar nuestra arquitectura actual en Uruguay y que han demostrado su posibilidad de aplicación y buen resultado; en cualquier otro país, a los principios generales expuestos, hay que aplicarle los particulares pero de acuerdo a sus propias determinantes, medio y circunstancias.71
El otro elemento fundamental para el análisis de este espacio es el uso del ladrillo a la vista que Payssé utiliza junto con el hormigón armado para el cerramiento y la estructura de la casa. En este caso el uso de un material moderno como el hormigón no requiere sacrificar el desarrollo que se venía dando a nivel local con el material artesanal. Al arquitecto le interesa el ladrillo por su carácter expresivo y cualidades intrínsecas, como textura, calidez y tonalidad. También le permite manejar un doble lenguaje pues al trabajarlo como una adición de partes iguales, se genera un volumen unitario pero, al mismo tiempo, este aparece en ocasiones como piezas independientes y escultóricas, en aquellos momentos en los que son trabajados con distintos tipos de aparejos en sus distintas aplicaciones (calado, bajorrelieve, o trabando en distintos sentidos la unidad).
El ladrillo se ajusta a su proyecto de simplicidad y economía, y por ser de fácil manejo se adapta a la realidad de la industria constructiva uruguaya. Payssé considera que el ladrillo no ha agotado sus posibilidades ya que es un material nacional que los albañiles saben utilizar con destreza, es adaptable, económico, envejece bien y reacciona bien a las condiciones de humedad, calor y como aislante térmico. Este material se vuelve representativo en la arquitectónica uruguaya de la segunda mitad del siglo XX, y es empleado por arquitectos como Lorente Escudero, Ernesto Leborgne y Eladio Dieste. En el “Seminario rquidiosesano de ontevideo” el uso ejemplar de este material tiene un valor agregado, puesto que aparece como medio plástico y escultórico, que se funde con los cerramientos, sin perder el sentido de austeridad y economía.
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Mario Payssé, Op. cit., pág. 125. 71
De esta manera los conceptos espaciales abstractos de la obra, se conjugan con las necesidades reales, dando como resultado la magnífica variedad espacial de la casa, mediada por la plástica y la ciencia.
La Arquitectura es, de todas las expresiones del arte, la que más está sometida a las condiciones materiales. Son permanentes las que le impone la naturaleza, son pasajeras las que le impone el hombre. El clima y sus variantes, los materiales y sus propiedades, la estabilidad y sus leyes, la óptica con sus deformaciones, el sentido eterno y universal de formas, imponen condiciones que son permanentes. La función, las costumbres, la moda, 72
los reglamentos, imponen condiciones que son pasajeras.73
Para finalizar, el otro elemento destacado del atrio es el mural de Julio Alpuy (de 4x4,5mts aprox.), donde explora la noción de la arquitectura como obra colectiva que reúne técnica y arte para recrear la obra de arte total. De la mano de los planteamientos del “Universalismo constructivo” el tema de integración trascendió del simple hecho de juntar arte y arquitectura para convertirse en fundamento constitutivo, que Torres García llamó construcción.74 De manera que para Payssé se empieza a construir desde el inicio del proyecto, cuando se organizan elementos de acuerdo a unas reglas, introduciendo equilibrio, medida y ritmo, es decir, cuando se establece un orden. Este orden busca generar una armonía cuya construcción formal resulte en lo esencial gracias a su poder de síntesis.
De manera que arquitectura, arte y su medio físico se complementan, presentando una obra conformada por la integración entre universal y particular. Por un lado, la esencialidad conduce a una universalidad75 por el otro, re-crea una nueva tradición teniendo en cuenta las condiciones particulares del medio donde se realiza la obra, es decir, saber “dónde estamos en arquitectura”. En el capítulo de su libro titulado “Principios para una mejor arquitectura” abre con una cita del escritor y ilóso o español Miguel de Unamuno: 72 73 Ibídem, pág. 154.
74 Payssé a irma que: “El espacio responde a la unción, como la orma corresponde a la construcción”, Ibídem, pág. 90.
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La idea de esencialidad se ve reflejada en los dibujos de Payssé puesto que hace énfasis en los sombreados, como lo hace Boullée o Kahn, quienes representan una geometría esencial, que juega con los efectos de la luz difundiéndose en los volúmenes.
Es dentro y no fuera, donde hemos de buscar el Hombre; en las entrañas de lo local y circunscrito, lo universal, y en las entrañas de lo temporal y pasajero, lo eterno.
M. de Unamuno76
ario Payssé Reyes “ejerció durante 0 años una escuela que la materializó en la casa”,77 que manifiesta la voluntad del arquitecto por realizar una obra como campo de experimentación, en conjunto con la vida profesional y docente.78 Desde su despacho, Payssé estudio los elementos que le permitieren formular unos lineamientos acordes a las necesidades de su país. Al proponer el atrio como componente urbano de mediación con la ciudad, fundó nuevos ámbitos públicos de interacción con la ciudad, no sólo por medio de la plaza cubierta, sino por los componentes insertos dentro de esta: murales, esculturas, jardines, espejos de agua, etc.
En este caso se propone un espacio vinculante entre lo público y lo privado, no obstante los edificios de Payssé se anclan al suelo, por lo que no se considera totalmente permeable, a pesar de su relación es más próxima con el exterior que el ejemplo anterior.
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Mario Payssé, Op. cit., pág. 153. 77
Entrevista a Marcelo Payssé, Montevideo, Julio 2013. 78
Es así como un grupo de jóvenes que pasaron por el Taller Payssé Reyes, organizaron un grupo denominado “Núcleo Sol”, donde se dedicaron a estudiar la obra de los maestros modernos en Uruguay, desde Vilamajó y Bonet, hasta Payssé y Llorente.