2. THE PRESENT STUDY
2.3 Statistical methods
Tal y como defienden Becerra y Mastrini (2007) “en las Industrias Culturales se verifica una tendencia natural al oligopolio o al monopolio” (p. 20). En Guatemala, esta situación resulta paradigmática, ya que el informe “Medios de comunicación, el escenario Iberoamericano” (Fundación Telefónica, 2007) califica de nula la diversidad de la propiedad televisiva en Guatemala. Y Open Society Foundation (2013), califica de
altamente concentrado el panorama de la propiedad de los medios de comunicación.
Según el Informe de Open Society, la Superintendencia de Telecomunicaciones ha emitido más de 5.000 títulos de usufructo (TUF) desde 1996. Existen más de 1.050 titulares de los TUF y en 2011 había 794 títulos para radio y televisión. La mayoría de los titulares son diferentes sociedad pertenecientes al mismo grupo, AlbaVisión, propiedad de Ángel González (Open Society Foundation, 2013, p. 66; Gumucio, s.f.). Remigio Ángel González y González, mexicano asentado en Miami, comenzó a adquirir medios de comunicación en los años 80.
En lo que respecta a la televisión, y a pesar de la falta de transparencia acreditada, varios informes (Berganza, 2002; Open Society, 2013; Civitas, 2014) coinciden en la propiedad del grupo AlbaVisión de los canales en abierto Canal 3, TeleviSiete S.A., Teleonce S.A. y Teletrece S.A. (canales 3, 7, 11 y 13). Estos canales agrupan el 90% de la audiencia (Open Society Foundation, 2013)
.
Según Hans Koberstein (1998) el grupo tendría además 22 frecuencias de radio concedidas, Open Society Foundation (2013) las cifra en 26 y Civitas (2014) argumenta la falta de transparencia en la información pero indica que entre Ángel González y sus socios poseerían 83 frecuencias a través de Central de Radios, S.A. (41) y el Grupo el Tajín (42). Además, posee una cadena de cines en Guatemala y medios por toda América Latina.Muchos de los autores consultados coinciden en la influencia ejercida por González en el mundo político (Open Society Foundation, 2013; Hans Koberstein, 1998; Fundación Telefónica, 2007; Civitas, 2014), pero también de los estrechos vínculos entre el poder mediático y el político:
Según el analista político Edgar Gutiérrez, el contenido televisivo producido en Guatemala está en gran medida sesgado, resulta dependiente de la publicidad nacional, y está controlado por AlbaVisión, el grupo dominante de los medios de comunicación que a menudo utiliza sus plataformas para influir en temas políticos domésticos. Al reportar sobre demandas y protestas sociales, la producción televisiva en Guatemala
intereses de la élite (Open Society Foundation, 2013, p. 27)
Otros de los canales emitidos en abierto son propiedad de Televisa, la mayor empresa de medios de comunicación de habla hispana, según explican en su página web. Entró en el mercado televisivo en Guatemala con Azteca TV, tras adquirir el 70% de Latitud TV en 2008 (Open Society Foundation, 2013; Cicibel Lucas Cajas, 2012) lo que le dio acceso a los canales abiertos 31 y 35. Por otro lado, Guatevisión, que empezó a emitir en el 2002 por cable y en 2011 logró una frecuencia para emitir en abierto (canal 25) (Cicibel Lucas Cajas, 2012), es propiedad de Prensa Libre, uno de los diarios con mayor tirada del país.
La televisión por cable está muy presente en el conglomerado mediático de Guatemala. En 2014 “tiene una penetración del 80% en el área metropolitana y del 50% en el resto del país” (Civitas, 2014, p. 3) según datos obtenidos de la Unidad de Control y Supervisión de Televisión por Cable del Ministerio de Comunicaciones. Según la misma fuente, dos operadores, Intercentro y Comtech (propiedad de Carlos Slim), proveen el 50% de los 800 mil hogares que reciben el servicio (Civitas, 2014, p. 3).
No se ha podido confirmar la información anteriormente nombrada a través de la fuente citada, pero lo que sí se ha confirmado es que numerosas operadoras de telefonía están ofreciendo el servicio de telefonía, cable e Internet. Las principales operadoras en Guatemala son Tigo, Claro y Telefónica. El accionista mayoritario de Tigo (Comcel) es Mario López Estrada, quien fue ministro de Comunicaciones durante el Gobierno de Vinicio Cerezo. Claro es el nombre comercial de Telgua, cuyo origen está en Guatel, la empresa telefónica estatal que fue privatizada durante el Gobierno de Arzú. Además, es filial de la mexicana América Móvil, cuyo accionista mayoritario es Carlos Slim, quien es también accionista de Televisa.
Asimismo, hay una multiplicidad de pequeñas empresas que ofrecen servicios de cable. Tanto el informe de Open Society Foundation (2013) como el de Civitas (2014), coinciden en que algunos actores políticos han seguido la estrategia de comprar compañías
de cable y ponen el ejemplo de Manuel Baldizón, actual candidato a la presidencia y denominado “el Berlusconi de Petén”.
Otra de las tendencias es la propiedad de canales de cable y emisoras de radio locales por parte de agentes de la comunidad. Se trata de pequeños empresarios que pueden tener algún tipo de poder político, pero no siempre. En ocasiones actúan para defender determinados intereses y Open Society Foundation (2013) en su informe defiende la adquisición de medios locales como una inversión política, pero otras veces operan como una televisión local o comunitaria representando contenidos generados por la propia comunidad y con una participación activa de numerosos vecinos.
En lo que respecta a la prensa, los principales periódicos del país son: Al Día, Nuestro Diario, Prensa Libre, El Periódico, Siglo XXI y Publinews. De ellos, “Prensa Libre, El Periódico, Siglo XXI y La Hora son controlados por las familias Carpio- Marroquín” (Open Society Foundation. 2013, p. 24). Prensa Libre y Nuestro Diario son los periódicos con mayor circulación y lectores con tiradas que oscilan entre 150.000 y 250.000 ejemplares (Fundación Telefónica, 2007). Poseen el mismo editor y son los medios más potentes también por su capacidad financiera. Según el informe de Civitas, Prensa Libre recibió Q1.751.449,05 de noviembre de 2012 a marzo de 2013 en publicidad desde la Secretaría de Comunicación Social de la Presidencia. Nuestro Diario recibió Q920 mil en el mismo periodo.
La radio tiene una penetración estimada del 98%, siendo el medio con mayor difusión en Guatemala (Civitas, 2014). La tendencia a la concentración también se observa en este medio, donde una de los principales grupos, Emisoras Unidas, es propiedad de la familia Archila-Marroquín. En 2004 declaraba tener 40 frecuencias y en 2013 adquirió 8 nuevas (Civitas, 2014). En su página web publica la propiedad de 40 emisoras. Además, son representantes de MTV Networks en el país. A este grupo también pertenece el diario gratuito Publinews y en 2010 adquirieron Canal Antigua. El actual ministro de Energía y Minas, Erick Estuardo Archila, es uno de los propietarios. El grupo Alius es otro grupo mediático con presencia en la radio. Su falta de transparencia no nos permite conocer sus
propiedades, pero el informe de Civitas (2014), contabiliza la posesión de 69 frecuencias radiofónicas.
La producción de los medios de comunicación privados se realiza eminentemente en español, salvo el caso de los pequeños propietarios locales que en ocasiones fomentan la lengua de sus respectivas comunidades. Los medios comerciales, por tanto, no contemplan la realidad multiétnica del país, lo que supone la exclusión de amplios sectores sociales del sistema mediático. Se observa, además, una clara tendencia a la concentración en conglomerados mediáticos y empresariales controlados por un número reducido de personas que, en ocasiones, tienen conexiones con la élite política o la oligarquía del país.