• No results found

There is a statistically significant difference in CRCT Information and Media

Analizaremos aquí algunos espacios representativos del monasterio de Piedra

a través de su relación con otros lugares (seleccionados entre muchas opciones aquellas que ayudan a su mejor comprensión) que permita reconocer situaciones, identificar elementos perdidos u ocultos siempre desde la visión que, trascendiendo el análisis estilístico87, avance en el conocimiento de los

espacios y su relación con la naturaleza.

La implantación del monasterio de Piedra, como de cualquier otro monasterio cisterciense, se inicia siempre con la ubicación del templo, el lugar principal de oración que justifica la existencia de sus moradores88.

Una vez seleccionado el lugar se decide la posición del templo, en la planicie elegida y adaptada mediante los necesarios trabajos de explanación que permitan desarrollar el programa inicial y las ampliaciones a futuro (que se prolongará durante siglos). La iglesia se levantará en el lugar topográficamente más elevado del terreno elegido, con la componente simbólica de alabanza y ensalzamiento al Señor89.

Cota y orientación [Este_Oeste] son, como hemos visto, las primeras “reglas

de juego” para la implantación. El altar siempre situado al Este, lugar por

87

Estudios como el de GONZÁLEZ ZYMLA, H; BARBASTRO GIL, L; y MARTÍNEZ BUENAGA, I, han profundizado en el conocimiento artístico y estilístico del monasterio de Piedra y no pretende este trabajo avanzar en este camino sino aportar otros elementos que completen el conocimiento en aspectos no tratados apoyado en la representación gráfica.

88

“El oratorio será lo que dice su nombre, de manera que ninguna otra cosa se hará o guardará allí y cuando termine el oficio divino todos saldrán de él en silencio absoluto guardando la reverencia debida a Dios, a fin de que el hermano que lo desee pueda rezar para sí sin que la falta de consideración de los demás le perturbe”

Regla de San Benito, reproducida en BRAUMFELS, W.: op.cit.

89

Enlas primeras etapas del movimiento cisterciense no estará permitida la construcción de torres u otros elementos que se eleven visualmente sobre el templo.

Monasterio de Piedra_artificio_naturaleza_vida

donde aparece el sol, el punto que disipa las tinieblas cada día, al amanecer, y orientación a los Santos Lugares donde nació Cristo. En torno al templo se irán disponiendo el resto de las dependencias monásticas. La imagen [fig. 55]

reproduce la planta del templo de Piedra, señalando las zonas y acceso independientes de monjes y conversos desde el claustro y el corredor independiente, respectivamente.

La orientación ligará la implantación con la luz natural para obtener el máximo beneficio de ella.Lageometría permitirá la armonía y el equilibrio relacionado con la escucha de las oraciones y el cántico.

En Piedra la cota topográfica de la base del templo se sitúa frente a un terreno

en ladera, aterrazado en bancales pero con la constante presencia amenazante de ellos.

Recinto cerrado en el que solo unas escuetas y sencillas vidrieras blancas dan al muro la sensación de piedra preciosa que brilla y trasmite la luminosidad divina90. Luz tamizada por alabastro, del que hoy sólo hay algunos restos en sus

arruinados ventanales.

90

Monasterio de Piedra_artificio_naturaleza_vida

Monjes y conversos acudían al templo delimitado en ámbitos diferenciados. No se aprecian restos visibles en las fábricas que nos indiquen la ubicación del

elemento divisorio entre la zona reservada a la oración de los monjes91 y la que

podían ocupar los conversos (laicos que ejecutaban los trabajos manuales del

monasterio y dependían de él). Aventuramos en el dibujo de la planta una hipótesis de su ubicación.

En origen el tránsito y acceso al oratorio pudo tener un carácter meramente interno desde el recinto claustral mediante los diferenciados accesos de monjes y conversos. Con posterioridad se permitió el acceso a la iglesia de personas ajenas al complejo monacal: en ese momento surgirá la idea de fachada del templo que hubiera sido innecesaria de tratarse de un uso meramente interno y claramente organizado desde el interior de la clausura.

Surge la portada de acceso, y se configuran porches cerrados [nartex] frente a

las portadas. Estos elementos permiten, por un lado la estancia a cubierto y por otro la necesaria protección de las fábricas de las inclemencias atmosféricas, propiciando la protección de las decoraciones frente a la erosión atmosférica.

El nartex se concibe como un cuerpo de mucha menor altura que la nave

permitiendo así la iluminación a través del óculo92 orientado al Oeste que

arroja la luz desde él a lo largo de la nave a ponerse el sol.

91

“Siete veces al día canté tus alabanzas”. Cumpliremos con este septenario sagrado número, si pagáremos a Dios el oficio debido de nuestra servidumbre a las horas Laudes, Prima, Tercia, Sexta, Nona, Vísperas y Completas.

… Y levantémonos también de noche a cantar sus alabanzas.”

Regla de San Benito cap. XVI, reproducida en BRAUMFELS, W.: op.cit.

92

[03.3] FUNDACIÓN LOS RECINTOS LIGADOS A LA ORACIÓN

Las techumbres de madera de las primeras basílicas cristianas, absorbentes y difusoras, perdieron parte de sus características acústicas en las iglesias medievales, reflectantes, de duras superficies pétreas lo que de algún modo supuso un paso atrás en las condiciones acústicas de los templos. En los espacios abovedados se producirá un fenómeno de focalización sonora concentrando los sonidos en algunos puntos en detrimento de otras zonas más sordas, dependiendo de los radios de las bóvedas.

Numerosas iglesias cistercienses93 gozaron de una excelente acústica utilizando en muchos casos la técnica de los vasos acústicos descrita por Vitruvio, que repartidos por los muros y bóvedas amplifican el sonido en la gama de frecuencias de las voces de los monjes. En general las capillas laterales mejoraban las condiciones acústicas ya que debido a su profundidad se comportan como difusores de los sonidos94. La acústica de la iglesia románica, en general, estaba más próxima a la de la cueva: la prolongación de las notas del canto a causa de las largas reflexiones y de los valores altos de los tiempos de reverberación producían una plenitud de la sonoridad al mismo tiempo que lograban una sensación de audición de armónicos, no presentes en la propia melodía pero conseguidos gracias a las características acústicas del amplio y reverberante espacio eclesial.

reproducido hace unos años, en una intervención que no reparó en la anastilosis de piezas desperdigadas por la nave, que aún permanecen allí a la espera de un mejor aposento.

93

En estos términos se refiere Bernardo al canto:

“que esté lleno de gravedad, no lascivo ni rudo. Que sea dulce, sin ser ligero, que encante al oído a fin de emocionar al corazón, que consuele la tristeza, que calme la ira, que no vacíe el texto de su sentido sino que lo fecunde”

Regla de San Benito, reproducida en BRAUMFELS, W.: op.cit.

94

Monasterio de Piedra_artificio_naturaleza_vida

Por el contrario, estas edificaciones están bastante alejadas del buen comportamiento acústico para la inteligibilidad del discurso, si bien ello había dejado de ser primordial ya que la mayor parte de los fieles no comprendían la lengua de la celebración litúrgica (en este caso los conversos), primando la sensación de misterio frente a la correcta percepción del contenido.

El estado actual de la iglesia de Piedra, sin más bóveda que la celeste, no nos permite conocer las características acústicas que facilitaran la oración de sus fundadores.

[03.3] FUNDACIÓN LOS RECINTOS LIGADOS A LA ORACIÓN

Como hemos señalado, el segundo elemento edificado de los monasterios

cistercienses es el claustro.

Oración, danza, camino iniciático: el claustro entendido como una suerte de

red en la que son atrapados los movimientos de los astros 95.Cerrar el recinto al

exterior y elevar la mirada al cielo desde las pandas claustrales es otra forma más de elevar la oración a Dios filtrada por la contemplación de la naturaleza, contenida y delimitada.

Podemos en estos espacios claustrales apreciar conexiones con los peristilos de las viviendas romanas (y por consiguiente con las primitivas basílicas paleocristianas que tomaron la tipología de aquellas para sus primeros lugares

de reunión). En los patios romanos, como el que representa la imagen [fig.56]

el espacio central es permeable desde el anillo corredor. Sin embargo en los claustros el espacio central es un lugar cerrado, un paraíso ajardinado que sólo se contempla y al que no se accede. Importante diferencia visual, formal y sensitiva.

Componentes funcionales, que conectan entre sí edificios o dependencias con estrecha relación, mediante corredores techados organiza y mejora los recorridos de los elementos perimetrales a los que se accede desde ellos y se unen a contenidos simbólicos en el claustro.

El sentido del claustro será, funcionalmente entendido, el de un espacio

dinámico, ligado a la oración procesional, como se aprecia en la imagen [fig.57]

que reproduce el claustro del monasterio de Le Thoronetdibujado por Viollet

le Duc.

95

Monasterio de Piedra_artificio_naturaleza_vida

Las zonas con mejor soleamiento, la panda que en Piedra coincide con la que

lo separa de la iglesia, debería ser el lugar más adecuado, soleado y protegido,

donde sentarse a leer los textos sagrados96. No hay sin embargo aquí restos en

los muros que atestigüen la existencia este banco o asiento, que en otros monasterios se utilizaba en el lavatorio de los pies, en el ritual conocido como mandatum.

En otros muchos claustros monacales (Fontfroide reproducido en la imagen

[fig.58], Valbona y otros) el lienzo murario que separa el recinto del hortus conclusus del espacio de estancia y recorrido; se configura como un banco en

la base de sus arcadas. En Piedra no existe; a pesar de estar muy alterada la

configuración de los vanos, no aparecen rastros en las fábricas que nos

permitan deducir que existiera este elemento. Es el claustro de Piedra un

recinto eminentemente dinámico. Desconocemos si ello se programó así debido al rigor de las condiciones climáticas invernales o pudo haber otra causa.

96

Como ya hemos señalado en el capítulo anterior las diferencias resultantes de ubicar el claustro al sur o al norte del templo en cuanto a sus ventajas de soleamiento.

Monasterio de Piedra_artificio_naturaleza_vida

En Piedra, como vemos en la planta [fig.59], las cuatro pandas son

sensiblemente ortogonales y algo desiguales de longitud: las situadas al este y

al oeste cuentan con siete vanos y un total de 37, 72 m de longitud total

interior; las situadas al norte y al sur presentan únicamente seis vanos y un

total de 34, 05 m de longitud total interior. Está cubierto en todos los tramos por bóvedas de crucería sencilla, separadas entre sí por arcos fajones levemente apuntados.

Seguramente hubo un periodo de su edificación en que el claustro de Piedra se

cerraba parcialmente sólo mediante una cerca en sus frentes sur y oeste, que impedía el contacto con el exterior. Una vez construidos los primeros ámbitos

de uso en estas orientaciones el claustro se completó en su totalidad97.

En origen el deambulatorio perimetral que configura el claustro de Piedra tuvo

una sola planta, como aún hoy contemplamos en algunos monasterios como el

de Thoronet98; puede que Piedra primitivamente tuviera cubiertas sus pandas

de madera, como en el monasterio de Santes Creus, para posteriormente ejecutar las bóvedas de piedra que hoy contemplamos. Con seguridad en el

97

Existen diferencias en la estereotomía de la piedra entre los tramos norte y este, probablemente los primeros en ejecutarse para poder permitir el uso de tránsito hacia el templo, la sala capitular y el dormitorio. Probablemente los tramos oeste y sur son algo posteriores ya que se aprecia que no llegaron a completar la labra de los nervios. Como en tantos procesos constructivo también aquí, la terminación de los muros y cambios en el abovedamiento son significativos de los lentos procesos de construcción y la falta de medios para poder completar las fábricas.

Las claves se encuentran decoradas con relieves vegetales y de cardillo, el arranque de los arcos se realiza en cul de lamp, ménsula decorada que enjarja el nervio con el muro en el arranque de aquel. Los muros del claustro se componen de dos hojas de sillares que albergan el sillarejo central relleno de ripios trabados con mortero de cal, cuyo espesor es de algo más de un metro.

98

La abadía de Le Thoronet fue fundada en 1136 y en 1147 trasladada a su actual emplazamiento en Silvacane. Después de ello quedó en un estado precario hasta que a raíz del interés de Mérimée (1878) se comienza su restauración que nos presenta su estado primitivo y nos permite conocer aquello que en tantos monasterios fueron anulados en las ampliaciones que siguieron a su imagen inicial.

[03.3] FUNDACIÓN LOS RECINTOS LIGADOS A LA ORACIÓN

periodo en que contara con una sola planta la captación solar sería mucho más

favorable y permitiría un uso más benévolo frente al riguroso clima99.

99

En imágenes de los años 20 del pasado siglo podemos contemplar como las arcadas del claustro permanecían cerradas. No hay un dato cierto de en qué momento fueron cegadas: pero es muy probable que la dureza del clima favoreciera la decisión de su cierre. En los años 70 del pasado siglo XX los lienzos murarios (ya reabiertos) se revestían aún con mortero de cal Los revestimientos de las fábricas murarias, realizados en piedra sillar de toba calcárea de la zona, estuvieron en sus orígenes protegidos por un revoco de cal en el que se reproducían hiladas y del que quedan restos en las zonas más altas. La razón: aumentar la luminosidad y mejorar la higiene.

En una intervención de la que no ha aparecido ningún dato (técnicos intervinientes ni fecha de ejecución) excepto la mención en el libro de Guitartfue eliminada esta capa protectora.

GUITART APARICIO, C.: Arquitectura gótica en Aragón, Zaragoza, Librería General, 1979.

De igual modo se procedió en tantos otros monasterios dentro de esa moda que caracterizó tantas intervenciones y eliminó una parte de su historia y sus características cromáticas y lumínicas.

[03.3] FUNDACIÓN LOS RECINTOS LIGADOS A LA ORACIÓN

Una vez cerrado al exterior el recinto monacal, la naturaleza con que dialogarán los monjes recluidos en su clausura se reducirá al cielo que enmarca el contorno del claustro, el hortus conclusus100: la bóveda de piedra de sus

pandas enmarca la bóveda celeste y acompaña la oración contemplativa, como sugerimos en el esquema [fig.60].

Bóveda natural que protege el claustro, elemento central del que surge la vegetación idealizada, la representación del paraíso, el Edén, enmarcado en el

contorno geométricoy preciso del claustro, por el que los monjes deambularán

orando y sintiendo la presencia divina también a través de la contemplación desde la paz imbuida por la geometría y la naturaleza.

Jardín contenido y perfecto. Frente al exterior, a los lugares salvajes, los bosques o las selvas que asocian con el caos, la barbarie y, en última instancia, el demonio; el claustro será entendido como frontera, lugar en que el encierro se convierte en libertad por la contemplación del oasis, representado por la naturaleza: vegetación, el cielo y el agua101.

El jardín del claustro no será por tanto un espacio utilitario (plantas

medicinales o un huerto): es algo mucho más sublime102.

100

Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase

Génesis, capítulo 2 versículo 15

Edén deriva del sumerio edinnu, que significa campiña o llanura. 101

El claustro con sus cuatro lados generará la forma de cruz en el interior del hortus, en un esquema arquetípico de jardín cruciforme cuatripartito en el centro del cual la fuente como símbolo de la vida pretende que su contemplación ayude al contacto con la divinidad. Los cuatro brazos se transforman en ríos o canalizaciones que rodean las zonas de plantación.

PÁEZ de la CADENA, F.: Historia de los estilos de jardinería, Madrid, Ediciones Istmo, 1982.

102

Monasterio de Piedra_artificio_naturaleza_vida

Los siglos han alterado la vegetación en Piedra en este ámbito. El periodo mas

cercano nos muestra a través de las imágenes fotográficas diversas plantaciones (pinos, abetos) ajenas a planteamiento inicial (vegetación rastrera y casi horizontal que se intuye y se huele, que se alienta con la presencia del agua) y que probablemente daten del periodo en que perdió su connotación religiosa.

La imagen [fig.61], superpone la planta del claustro de Piedra con el esquema

Monasterio de Piedra_artificio_naturaleza_vida

La vivificante presencia del agua se muestra en el claustro con ese doble carácter de purificación física y anímica. Fuente simbólica de pureza y que permita el riego de las plantas del hortus y fuente _ lavabo situada frente al refectorio que purifique los cuerpos.

Este elemento que en sus primeras épocas será una simple pileta excavada en el zócalo perimetral que separa el corredor del hortus, como aún se mantiene

en la abadía de Fontfroide y vemos en la imagen [fig.62], presentándonos ese

sencillo primer elemento que irá con el tiempo evolucionando y para convertirse en algunos casos en un pabellón adosado a las arcadas del claustro, a veces planta cuadrada y muchas otras hexagonal. Las imágenes representan

los planos de los claustros de los monasterios de Veruela [fig.63] y Rueda

[fig.64] y la relación del templete fuente con el conjunto del claustro, siempre

enfrentados con el cuerpo del refectorio. La imagen [fig.65] representa el

elemento que Viollet le Duc reconstruyó en la abadía de Fontenay.

El artificio103 arquitectónico servía para albergar la fuente, en la cual el agua

manaba de forma continuada y cuyo techado acogía y protegía del frío a los monjes en sus abluciones diarias.

Algunos elementos han llegado hasta nosotros; no así en Piedra, cuya

ubicación estaría frente al refectorio y señalamos en la planta [fig.66].

103

Su abastecimiento, como vimos, debe ser trazado desde el comienzo del trazado general de la implantación. El desagüe irá ligado al de la cercana cocina monacal.

[03.3] FUNDACIÓN LOS RECINTOS LIGADOS A LA ORACIÓN

De las dependencias que rodean el claustro y a las que da acceso la principal

será la sala capitular. Debe su nombre al hecho de que en ella se leían los

capítulos de la Regla monástica104. Espacio de reunión y lectura de textos

sagrados, pensado para que los monjes puedan permanecer sentados, viéndose las caras, con una buena acústica propiciada por las bóvedas que cubren el espacio. La iluminación de la estancia, mediante ventanales orientados al Este y la luz opuesta tamizada por la galería del claustro. El frontal de acceso será el único elemento con carácter de fachada del recinto

monacal que atraviesan los monjes105.

La sala se organiza en la mayoría de los monasterios a una cota algo inferior al nivel de suelo del corredor del claustro, lo que por una parte aumenta la sensación de cueva, (con claras reminiscencias eremíticas) y por otra permite que el ascenso al dormitorio situado sobre esta zona se haga más cómodo. El

grabado de Viollet le Duc de la abadía de Fontfroide [fig.67] representa la

Related documents