4.4 Systematic Review Methodology
4.4.5 Step 5: Analysis of extracted data
Tras las visitas realizadas al Palacio de San Telmo el pasado mes de diciembre, se ha realizado el estudio de los agentes de degradación biológica hallados en una primera inspección visual de la Capilla.
Los agentes de degradación de los materiales orgánicos son principalmente bióticos y aparecen combinados con factores abióticos (humedad, temperatura,...). Los factores bióticos son: hongos, bacterias e insectos.
Los hongos que atacan la madera pertenecen a diversas especies que pueden provocar distintas alteraciones, entre ellas las pudriciones. La pudrición puede ser blanca cuando se destruye la lignina, o parda cuando los hongos atacan la celulosa. La pudrición parda se llama también pudrición cúbica porque la destrucción de la celulosa produce una disminución de la lignina y la madera se fisura formando una estructura en forma de cubos. Se llama también pudrición blanda o cremosa.
Las bacterias pueden provocar acciones similares a los hongos de la madera, como los Streptomyces, que poseen una actividad celulosolítica.
Sin embargo, son los insectos los que ocupan el lugar más relevante entre los enemigos activos de la madera y demás materiales orgánicos.
Los insectos xilófagos son de varios órdenes, pero principalmente: coleópteros e isópteros. Pertenecen a un número limitado de especies, pero el número de individuos puede ser muy elevado. Los insectos atacan los materiales lignarios en todas las latitudes aunque las especies varían según las zonas, dependiendo de las condiciones climáticas, de la especie de madera atacada y de la edad del objeto.
Para la aplicación correcta de medidas preventivas y curativas es necesario determinar qué agentes están degradando las obras y además conocer las condiciones que favorecen su desarrollo.
En el caso que nos ocupa es necesario determinar las especies responsables de los daños, conocer su biología y comportamiento, estudiar las condiciones ambientales y microambientales en que se encuentran los materiales y, en el caso de la madera, identificar, cuando sea posible, la especie lignaria e investigar la época de su colocación.
Sólo después de conocer todos estos datos es posible realizar un proyecto adecuado de control biológico.
Tras una primera inspección visual, se han detectado alteraciones biológicas en distintas zonas de la capilla:
Coro
Se detectaron algunas manchas en las pinturas murales, pero no se sabe con certeza si se trata de algún microorganismo. Sería conveniente realizar una toma de muestras y posterior cultivo en el laboratorio puesto que se sospecha que hayan sido producidas por hongos (pigmentos fúngicos). (Ver figuras I.5.1 y I.5.2.) Se han observado orificios de salida de anóbidos en el suelo compuesto por tarima de conífera (probablemente pino). Aquí el ataque no es muy reciente. (Ver figura I.5.3.)
Cubierta (zona adyacente a la capilla)
Se han observado zonas de la cubierta con un elevado índice de humedad. Aquí se puede apreciar crecimiento de plantas superiores de pequeño porte y pudriciones de la madera que la constituye. Ver figuras I.5.4 y I.5.5.
Retablos:
Retablo de San José (lateral izquierdo)
Ataque anóbido no reciente en la zona inferior del retablo. (Ver figuras I.5.6 y I.5.7. )También se detectó un orificio de anóbido en el pie de la escultura derecha. (Ver figura I.5.8.) En el interior de la vitrina se han observado galerías de cerambícidos y bajo la escultura serrín de anóbidos. (Ver figuras I.5.9 y I.5.10.)
Retablo de Crucificado (lateral izquierdo)
Se encontraron orificios de salida de anóbidos en la mesa de altar. Retablo de San Antonio (lateral derecho)
También se hallaron orificios de salida de anóbidos en la mesa de altar y en la zona media del retablo. (Ver figura I.5.11.)
Retablo de San Telmo (lateral derecho)
Sólo se observaron orificios en la mesa de altar. (Ver figura I.5.12.) Retablo Mayor
En la cornisa del Sagrario se encontró un ataque anóbido no reciente. En las esculturas no se observó ningún daño.
Se realizó también una inspección visual y toma de muestras en la zona trasera del retablo. Así, en el ático, en una de las ventanas se hallaron multitud de escarabajos adultos de la familia de los derméstidos, en concreto de la especie Dermestes
haemorrhoidalis y de la familia de los anóbidos, de la especie Ernobius mollis. (Ver figura I.5.13.)
Las puertas tienen un importante ataque xilófago. (Ver figura I.5.14.)
Al descender, se observaron en el techo del camarín unas pupas de color rosaceo. (Ver figura I.5.15.)
También en el camarín, sobre una pared, se detectó un nido de barro de himenópteros. (Ver figura I.5.16.)
Orden COLEOPTERA; familia Dermestidae
Las larvas de la familia de los derméstidos (escarabajos de las pieles y del tocino) atacan soportes ricos en proteínas. Viven principalmente sobre los restos secos de animales y plantas. Los más especializados pueden digerir pelo y plumas.
Dermestes haemorrhoidalis
Esta especie vive sobre restos secos de animales. Cuando las larvas van a pupar tiene la costumbre de abrirse camino royendo todo tipo de materiales. Esta especie ha llegado a ser bastante frecuente en las grandes ciudades. Los adultos vuelan muy bien, por lo que podemos encontrar ejemplares aislados en cualquier sitio. En general no producen ningún daño en la madera ni en otros materiales (tejidos, papel,...). En muchos casos los escarabajos proceden de un nido de palomas.
Orden COLEOPTERA; familia Anobiidae
Las larvas de estos escarabajos viven principalmente en la madera. Los adultos son pequeños y parduzcos, con cuerpo cilíndrico, el tórax se arquea para formar una “capucha” que esconde la cabeza.
Ernobius mollis
El esqueleto externo de esta especie es más blando que el de otras carcomas y está recubierto por pelos sutiles y cortos que le confieren un color pardo dorado. El ciclo vital es muy parecido al de la especie Anobium punctatum, pero la hembra sólo pone sus huevos en la corteza de coníferas caídas o muertas. Las larvas se abren paso royendo hacia el interior y se alimentan tanto de la parte interna de la corteza como de la parte externa de la albura.
Este escarabajo es muy corriente y puede encontrarse en aquellas construcciones donde se ha usado madera con corteza. El daño que pruducen es meramente superficial y no afecta a la resistencia mecánica.
?_________ Se han observado ataques también en la puerta de la “sacristía del Cristo” y en la puerta de la “sacristía del patio”. En esta última zona se han hallado restos de palomas. (Ver figura I.5.17.)
La capilla en su totalidad, posee una humedad relativa bastante elevada, además se han detectado zonas con humedades por capilaridad y por filtraciones del exterior. (Ver figura I.5.18.)
Conclusiones
Los insectos ocasionan daños fundamentalmente de tipo físico-mecánicos y alteraciones cromáticas a los soportes que infestan. Cada uno produce un tipo de erosión biológica de aspecto muy característico que permite su identificación.
En este caso los insecto hallados en las distintas zonas de la capilla o bien no producen alteraciones o bien éstas son mínimas.
La presencia de Derméstidos no está asociada a un ataque de éstos a la madera. Se trata tan solo de una presencia puntual, puesto que estos coleópteros no son xilófagos sino que atacan soportes orgánicos ricos en sustancias proteicas de origen animal. En este caso, las muestras se tomaron en el ático del Retablo Mayor donde se observaron los restos de un nido de paloma.
Las palomas inundan nuestras ciudades y aunque son conocidas portadoras de enfermedades, se siguen considerando “simpáticas”. Hay pruebas científicas de que las enfermedades asociadas con éstas aves son parecidas a las que se encuentran asociadas a las ratas, por ejemplo, son causantes de salmonelosis, toxoplasmosis y neumonía. Son portadoras de ácaros que producen alergias y sus heces contienen sustancias agresivas que disuelven los materiales pétreos.
Por último, la pudrición parda o pudrición cúbica que está presente en la cubierta puede estarlo también en algunas zonas de los retablos por lo que se recomienda hacer también un estudio más exhaustivo en un futuro y tenerlo presente en la propuesta de intervención.
DOCUMENTACIÓN GRÁFICA: