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4.4 The Reconstruction Algorithm

5.1.3 Step 3: Optimization

Es muy importante destacar que estos traslados de factores de una producción a otra no se producen necesariamente porque haya una inteligencia superior calculando el valor de los productos marginales de los factores en cada actividad. En realidad, lo que ocurre es que los empresarios estarán dispuestos a pagar más por los factores allí donde el valor de su producto marginal sea mayor, simplemente porque, mientras mayor el valor que adicionen a su producción por tener una unidad más de un factor, más les conviene contratarlo.

Así, el sistema de incentivos en una economía de mercado opera en la dirección de lograr la mejor asignación posible de los recursos. Sin embargo, para lograrlo se requiere que los recursos puedan efectivamente moverse de una producción a otra. Esto exige, por una parte, información fácilmente disponible de los sueldos que se pagan en distintas actividades. Por otra, requiere que los factores puedan efectivamente adaptarse rápidamente a producir una u otra cosa, lo que depende, entre otras cosas, del nivel y la calidad de la educación y la capacitación en el país. Por último, es necesario que los trabajadores puedan efectivamente trasladarse de un empleo a otro sin grandes barreras a tal traslado. En algunos casos, existen barreras tanto a la entrada como a la salida de un trabajo. Por ejemplo, hay casos en que un trabajador no puede ingresar a una actividad porque se lo impiden las normas vigentes (como en el caso de los taxis en Santiago) o las organizaciones de trabajadores en el sector (como el control que ejercen los oftalmólogos sobre el número de médicos que se especializan en oftalmología). Hay otros casos en que la salida de una actividad está obstaculizada por

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También puede ocurrir que el valor del producto marginal de un factor no refleje correctamente la valoración que la comunidad hace de ese producto. Esto ocurre en algunos casos.

Hay tres tipos de casos principales en los que el valor del producto marginal no refleja correctamente la valoración de la comunidad. El primer caso es aquel en que una empresa tiene gran poder sobre el mercado, y puede fijar los precios sin que otras empresas puedan entrar a competir libremente. En este caso, se dice que la empresa poderosa tiene poder monopólico o monopsónico, y el precio no refleja correctamente la valoración de la comunidad. El segundo caso es aquel en que una empresa, al fabricar un producto, genera también otros efectos que no considera en sus costos y que son nocivos o beneficiosos para la comunidad. Por ejemplo, si una empresa elabora productos químicos y, al mismo tiempo, mucho mal olor, ese mal olor debería descontarse del producto marginal como si fuese una producción “negativa”, es decir, como si produjera un mal en vez de un bien. Esto se trató en la página 54.

También puede haber productos positivos que la empresa no toma en cuenta al calcular el valor del producto marginal de un factor. Por ejemplo, una gran empresa que foreste cerros antes desprovistos de vegetación puede contribuir a un cambio climático local de mayor humedad, favoreciendo así otros cultivos. O un productor de flores facilita la producción de miel de sus vecinos y estos, a su vez, mejoran la polinización de cultivos cercanos. Los casos de poder monopólico y de productos “negativos” requieren a menudo la intervención del Gobierno para su corrección. Así ocurre, por ejemplo, en las tarifas eléctricas, de agua potable y de servicios telefónicos, casos en los que existe poder monopólico. También ocurre en los casos en que la producción de ciertas empresas genera problemas ambientales u otros efectos no incluidos en sus costos o en sus beneficios. En el caso de los problemas ambientales, la acción del Gobierno queda de manifiesto en las numerosas normas al respecto que deben cumplirse en el campo de la actividad económica.

El tercer caso ocurre por la propia intervención del Gobierno, al establecer determinados impuestos o regulaciones. Un caso muy conocido, y ampliamente estudiado, es el de los impuestos a la importación o a la exportación de ciertos productos. Un impuesto a la importación de un bien eleva su precio en el mercado, con lo que el valor del producto marginal de producir ese bien en el país se eleva, induciendo a los agentes a dedicar más recursos a su producción y menos a la de otros productos en virtud del impuesto, y no de la valoración que la comunidad haga del bien. En el caso de impuestos a la exportación, ocurre lo contrario: un impuesto a la exportación disminuye esta, con lo que el precio del producto en el mercado interno tiende a bajar, desalentando su producción. En el pasado, los impuestos a las importaciones y, a veces, a las exportaciones, se usaron ampliamente, introduciendo en la economía incentivos para una asignación ineficiente de los recursos. Hoy se reconoce que las políticas más exitosas son aquellas que reducen drásticamente, o eliminan, tales impuestos y abren la economía a las transacciones con el exterior. Se prefiere la economía más abierta a una que intente proteger artificialmente a ciertos productos de la competencia externa. Otro tipo de regulación establecido por los gobiernos en el pasado ha sido la fijación de precios de algunos bienes y servicios, lo que lleva a que las empresas produzcan menos de lo que desean los compradores si el precio fijado es menor al que equilibraría oferta y demanda; en este caso, los compradores insatisfechos estarían dispuestos a pagar más que el precio fijado. Si, en cambio, el precio se fija por encima del que igualaría oferta y demanda, habría más producción de la que se desea comprar, y muchos empresarios estarían dispuestos a vender por debajo del precio oficial. En ambos casos, aparecen los llamados “mercados negros”, en los que se transan los bienes y servicios cuyo precio ha sido fijado a precios distintos de los oficiales.

GRÁFICO 12

Precio fijado mayor que el de equilibrio

Q 7.000 10.000

Exceso de oferta Oferta

Demanda

El gráfico 12 muestra el caso en que el precio fijado es mayor que el de equilibrio. Al precio fijado, los productores querrán producir 10.000 unidades por mes, mientras que los compradores sólo desearán adquirir 7.000 unidades por mes. La diferencia, de 3.000 unidades no vendidas al precio oficial presionará este precio hacia abajo: los productores estarán dispuestos a vender al menos una parte de ellas a precios más bajo, por vías no oficiales, las que constituyen el mercado negro. Si las autoridades quieren evitar el mercado negro, deberán estar dispuestas a comprar todo el excedente de producción que los productores no puedan vender al precio fijado; un método como este se aplicó durante mucho tiempo a los productores de trigo y maíz en los Estados Unidos: el Gobierno adquiría los excedentes de producción y luego los exportaba a países en desarrollo, a precios más bajos que los normales en el mercado o simplemente como una donación. También podrían las autoridades racionar la producción, es decir, repartir entre los diversos productores la producción que es posible vender al precio establecido, autorizándoles a cada uno una cierta cuota de producción. Cualquiera que sea la forma en que se enfrenten los problemas que genera un precio fijado por encima de su nivel de equilibrio, se generan importantes ineficiencias en la asignación de recursos: los productores menos eficientes resultan favorecidos; se destinan más recursos a producir el bien en cuestión y, por tanto, menos recursos a la producción de otros bienes de lo que desearían los compradores, y hay que destinar recursos a la aplicación de los controles necesarios para evitar el mercado negro. Con todo ello, se sacrifican recursos y se restan de otros usos más deseados.

En las economías hay mercados negros por diversas razones. Por ejemplo, es conocido el mercado negro de películas en DVD o VHS, en el que dichas películas se venden muy por debajo del precio establecido por los proveedores oficiales. Esto se debe a que copiar una película es muy barato, ya que no se paga el costo del guión, ni de la filmación, ni de los actores ni de la publicidad.

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GRÁFICO 13

Cambio tecnológico específico Cambio tecnológico general

Otros bienes

Cobre

Otros bienes

Cobre