5. Conclusions
5.1 Next steps
8787
BIBLIOGRAFÍA PARTE
I
Algunas revisiones escritas para un público amplio acerca de lo que la prehistoria aporta al conocimiento de la naturaleza humana son las de Colin Renfrew (2007) Prehistory: The ma-
king of the modern mind (Nueva York: Modern Library), Robin
Dunbar (2004) The human story: A new history of mankind’s
evolution (Londres: Faber & Faber), y Bernard Wood (2005) Human evolution: A very short introduction (Oxford: Oxford
University Press).
Existen numerosos trabajos sobre la historia mundial y occidental que presentan el contexto general de los aconte- cimientos y las ideas que describo en el texto. Tres de ellos son los de James C. Davis (2004) The human story: From
the Stone Age to today (Nueva York: Harper Collins), que es
una narración breve y abarca todo el mundo; Barry Cunliffe (2008) Europe between the oceans 9000 BC–AD 1000 (New Haven, CT: Yale University Press), que es una «prolongada» historia de Europa sin concesiones; y Jacques Barzun (2000)
From dawn to decadence 1500 to the present: 500 years of Western cultural life (Nueva York: Harper Collins), que,
como se desprende de su título, es un texto que plasma la opinión concreta del autor, expuesta con mucha energía, como resultado de toda una intensa vida académica.
Existen numerosos textos excelentes que tratan sobre los mundos clásico, helenístico y romano. Mencionaré a continuación sólo los que no aparecen citados en las refer- encias. Una historia vigorosamente escrita de los mejores momentos del Imperio Romano es la de Robin Lane Fox, The
Classical world: Homer to Hadrian (Nueva York: Basic. 2006).
El libro de Alexander Marshack, Roots of civilization (Nueva York: McGraw-Hill, 1972) ofrece una visión fascinante de las raíces prehistóricas de la ciencia. Anthony Andrew nos ofrece una revisión de la vida y la historia de la antigua Grecia en
The Greeks (Nueva York: Norton, 1978). El más destacado de
los historiadores sobre Grecia fue M. I. Finley, quien publicó numerosas obras, entre ellas, una de carácter general es The
ancient Greeks (Harmondsworth, Inglaterra: Penguin). Son
también interesantes los textos de J. V. A. Fine, The ancient
Greeks (Cambridge, MA: Hardvard University Press) y el de
R. Sealey, A history of the Greek city states (Los Angeles: University of California Press). Classical Greece: 500–323 B.C., editado por R. Osborne, es una recopilación de artículos
actualizados escritos por los principales estudiosos de las diferentes áreas de la historia de la Antigua Grecia (Oxford: Oxford University Press, 2000). En The Search for Ancient
Greece (Nueva York, Abrams, 1992), R. Etienne y F. Etienne
ofrecen una historia maravillosamente ilustrada no de la Antigua Grecia, sino de su descubrimiento y reconstrucción por los estudiosos y expertos desde el siglo XVIII hasta la actualidad. Pericles elaboró uno de los discursos políticos más famosos de la historia de la humanidad que transmite perfectamente los valores éticos y las ideas políticas de las póleis griegas. Se puede acceder a él en la página web de Ancient History Sourcebook: www.fordham. edu/halsall/
ancient/pericles-funeralspeech.html.
Existen dos estudios excelentes que incluyen un con- junto de artículos escritos por distinguidos especialistas. El primero de ellos trata sobre filosofía y está editado por A. Kenny, The Oxford history of Western philosophy (Oxford, Inglaterra: Oxford University Press, 1994). El segundo se centra en los mundos clásico, helenístico y romano en todos sus aspectos: J. Boardman, J. Griffin y O. Murray (eds.), The
Oxford history of the Classical world (Oxford, Inglaterra: Oxford
University Press, 1986). En 1993, Harvard University Press publicó una edición de su serie acerca del mundo antiguo en cinco volúmenes: Early Greece, Democracy and Classical
Greece, The Hellenistic world, The Roman republic, and The later Roman Empire. Para todo lo que se puede saber acerca
de Tales, el primer científico y filósofo conocido, véase P. F. O’Grady (2002) Thales of Miletus: The beginnings of Western
science and philosophy (Aldershot, Inglaterra: Ashgate). El
estudio de la homosexualidad en Grecia comienza a partir del libro de Kenneth Dover, Greek homosexuality (Cambridge, MA: Harvard University Press, ed. rev. 1989), que sigue siendo el punto de partida. La visión de Dover ha sido ampliada por E. Cantarella a través del texto Bisexuality in the ancient
world (New Haven, CT: Yale University Press). La obra de
Michel Foucault The history of sexuality (Nueva York: Vintage Books, 3 vols., 1978-1986), además de haber tenido una gran influencia, ha generado una amplia controversia. Los libros de Dover y de Foucault han provocado un verdadero torrente de trabajos acerca de la «construcción social de la sexualidad», la mayoría de los cuales muestran su acuerdo
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con aquéllos y parten de sus posiciones semioficiales. Sin embargo, también ha surgido una reacción contraria que propone que la conducta homosexual no era tan ampliamente aceptada como se desprende de la visión ofrecida por Dover y Foucault. En este sentido se puede consultar el libro de D. Cohen Law, sexuality and society:
The enforcement of morals in Classical Athens (Cambridge,
Inglaterra: Cambridge University Press). J. Davidson (1998) investigó en un meticuloso estudio «las pasiones devoradoras de la Atenas clásica», y abordó todos los placeres de la carne, no sólo la sexualidad, ofreciendo así una visión de la mente y la moralidad en la vida cotidiana de la Antigua Grecia. Más recientemente, Davidson ha publicado The Greeks and Greek love: A radical reappraisal
of homosexuality in ancient Greece (Londres: Weidenfield
& Nicholson, 2007), que hace honor a su título y que debe abordarse con cautela. A este respecto, véase por ejemplo, la revisión de Thomas Hubbard en la página web
http://classicaljournal.org/reviews2009.php). Hubbard ha
recogido también escritos antiguos sobre prácticas homo- sexuales en Grecia y Roma, con una introducción crítica en
Homosexuality in Greece and Rome: A sourcebook of basic documents (Berkeley: University of California Press, 2003).
Sobre la psicología griega son aconsejables las siguientes obras: G. S. Kirk, The nature of the Greek myths (Harmondsworth, Inglaterra: Penguin, 1974); Bruno Snell,
The discovery of the mind: The Greek origins of European thought (Nueva York: Harper & Row, 1960); R. B. Onians, The origins of European thought (Cambridge, Inglaterra:
Cambridge University Press, 1951) y E. R. Dodds, The
Greeks and the irrational (Berkeley: University of California
Press, 1951); este último es uno de los manuales por excelencia de este ámbito temático. Bernard Knox rechaza la idea de que los griegos de la Edad de Bronce no tu- vieran el concepto de alma, en su libro The oldest dead
white European males (Nueva York: Norton, 1993). George
Sidney Brett analiza las psicologías griega y helenística en su libro Psychology: Ancient and modern (Nueva York: Cooper Square, 1963). Bennett Simon examina las ideas griegas acerca de la psicopatología en Mind and madness
in ancient Greece: The classical origin of modern psychiatry
(Ithaca, NY: Cornell University Press, 1978).
Sobre el periodo helenístico, la obra más relevante es la de Green (1992), que ofrece un tratamiento vivo y documentado de todas las dimensiones de esta fascinante época, con numerosas discusiones en torno a la filosofía. También son interesantes los textos de F. W. Walbank, The
Hellenistic world (Sussex, Inglaterra: Harvester, 1981) y de
Michael Grant, From Alexander to Cleopatra: The Hellenistic
world (Nueva York: Scribner’s, 1982). Este último es espe-
cialmente útil para todo lo referente al realismo, al arte, las filosofías de la felicidad y las religiones mistéricas. Algunos otros trabajos de Grant sobre el mundo antiguo son los siguientes: The rise of the Greeks (1987), The
founders of the Western world (1990) y A social history of Greece and Rome (1992), todos ellos publicados por
Scribner’s (Nueva York). Una colección de ensayos que investigan la filosofía helenística y su influencia sobre la filosofía moderna es la editada por J. Miller y B. Inwood (2003) Hellenistic and early modern philosophy (Nueva York: Cambridge University Press). D. R. Gordon y T. B. Suits (Eds.) (2003) Epicurus: His continuing influence and
contemporary relevance (Rochester, NY: RIT Cary Arts Press)
ofrecen una recopilación parecida dedicada a Epicuro. A. A. Long (2002), Epictetus: A Stoic and Socratic guide to
life (Nueva York: Oxford University Press) es el resultado
de una carrera dedicada al estudio de los estoicos. Roma se aborda en el libro de Donald R. Dudley, The
Romans: 850 B.C.–A.D. 337 (Nueva York: Knopf, 1970).
La obra de W. K. Klingamann, The first century: Emperors,
gods, and everyman (Nueva York: Harper Collins, 1990)
lleva a cabo una revisión amplia de la historia del mundo en este periodo. Aunque ya esté inevitablemente pasado de moda, todavía merece la pena consultar el libro de Ed- ward Gibbon (1716) Decline and fall of the Roman Empire. Está maravillosamente escrito e incluye algunos curiosos apuntes irónicos (Gibbon afirma que la historia es «poco más que el registro de los crímenes, las locuras y las desgracias de la humanidad»). El libro está escrito antes de que tuviera lugar la profesionalización de la historia por lo que Gibbon no puede ser acusado de algo que les gustaría poder hacer a todos los historiadores: omitir, como él hace a menudo, todo lo que no sea «entretenido ni instructivo». Penguin Books ha editado un cuidado ex- tracto del original en un volumen (Harmondston, Inglaterra, 1981). Gibbon y muchos otros autores explican la caída del Imperio Romano desde una perspectiva sociológica. A. Ferrill, por otro lado, en The fall of the Roman Empire (Londres: Thames y Hudson, 1986) afirma que las deficien- cias militares provocaron el derrumbamiento del Imperio. Existen varios tratados valiosos sobre ciencia clásica. Un trabajo excelente, breve pero exhaustivo, y que abarca tanto a la ciencia como a la filosofía, es el de Giorgio de Santillanas titulado The origins of scientific thought (Nueva York: Mentor, 1961). Las historias de la ciencia de este periodo tradicionalmente referenciadas son la de George Sarton, A history of science, 2 volúmenes (Nueva York: Norton, 1952) y la de Marshall Clagett, Greek science in
antiquity (Nueva York: Collier Books, 1955). Sarton se
propuso escribir una historia que incluyera a todas las ciencias, pero trabajó de forma tan concienzuda que murió antes de finalizar el periodo helenístico. El libro de G. E. R. Lloyd, Early Greek science: Thales to Aristotle (Nueva York: Norton, 1970), es una introducción breve pero de buena calidad a la ciencia griega temprana. Otros textos de este mismo autor que ofrecen estudios más especializados y de carácter técnico son los siguientes: Magic, reason, and
experience: Studies in the origin and development of Greek science (Cambridge, Inglaterra: Cambridge University Press,
1979) y Science, folklore, and ideology: The life sciences in
ancient Greece (Cambridge, Inglaterra: Cambridge Univer-
BIBLIOGRAFÍA P
AR
TE I
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ciencia que incluyen el periodo clásico. Una de ellas, en un volumen muy útil, es la de Stephan Mason, A history
of the sciences (Nueva York: Collier Books, 1962). El
planteamiento histórico de la ciencia de carácter más general y erudito es el que lleva a cabo Lynn Thorndike en su sólida y magistral obra titulada: History of magic
and experimental science, 8 volúmenes (Nueva York:
Columbia University Press, 1928-1958). Otra ambiciosa obra es la historia social de la ciencia de Richard Olson titulada, Science deified and science defied: The historical
significance of science in Western culture 3500 B.C.–A.D. 1640 (Berkeley: University of California Press, 1982),
El volumen II de esta obra (1990) llega hasta 1820. Un libro reciente que ha sido galardonado con un premio es el de Lindberg (1992).
En cuanto a la filosofía, hay varias historias generales que incluyen al periodo griego. Por mi parte, he consultado principalmente las siguientes obras: Frederick Copleston, A
history of philosophy, 9 volúmenes (Garden City, NY: Image
Books, 1962-1977); Jacob Bronowski y Bruce Mazlish, The
western intellectual tadition (Nueva York: Harper & Row,
1960); y Bertrand Russell, A history of western philoso-
phy (Nueva York: Simon & Schuster, l945). La historia de
Coplestone es exhaustiva y detallada, aunque a veces se torna algo compleja. La de Bronowski y Mazlish entra en menos detalles, aunque es de más fácil lectura. La historia de Russell debe leerse con cautela, porque está magníficamente escrita pero no es objetiva. Como brillante filósofo que era, Russell aborda a sus colegas ya desa- parecidos desde su propio punto de vista, descuidando, e incluso distorsionando en algunas ocasiones, diversas facetas de los pensadores analizados.
Existe una gran cantidad de obras que tratan sobre los filósofos griegos. Tres textos de carácter general son los siguientes: J. Burnet, Early Greek philosophy, 4ª ed. (Nueva York: Collins, 1957), A. H. Armstrong , An introduction to
ancient philosophy (Londres: Methuen, 1980) y W. K. C.
Guthrie, History of Greek philosophy (Cambridge, Inglaterra: Cambridge University Press), obra en varios volúmenes que se encuentra resumida en The Greek philosophers:
Thales to Aristotle (Nueva York: Harper, 1950). En los úl-
timos años ha tenido lugar un resurgimiento del interés por la historia de la filosofía. Dos excelentes trabajos sobre los griegos son los de Irwin (1989) y Luce (1992). Este último es más breve y está escrito de manera más informal. El primero de ellos es más profundo y reflexivo. A continuación se citan algunas obras más especializadas.
Los naturalistas. G. Kirk y K. Raven, The presocratic
philosophers (Cambridge, Inglaterra: Cambridge University
Press, 197l). Drew Hyland, The origins of philosophy (Nueva York: Putnam, 1973). G. Kerferd, The Sophistic movement (Cambridge, Inglaterra: Cambridge University Press, 1980). R. Sprague (1972).
Sócrates. La obra de Vlastos (1991) es una de las más destacadas y representa la culminación de toda una vida de estudio sobre el tema. Emily Sloan Wilson
(2007) en The death of Socrates (Cambridge: Harvard University Press) emplea la muerte del filósofo como vehículo dramático para exponer la filosofía de Sócrates en el contexto griego y el reto permanente que supone al pensamiento moral.
Platón. The collected dialogues of Plato, editado por Edith Hamilton y Huntington Cairns (Nueva York: Panthe- on, 1961, Bollingen Series LXXI). Georges Grube, Plato’s
thought (Boston: Beacon Press, 1958). Norman Gulley, Plato’s theory of knowledge (Londres: Methuen, 1962).
Erik Nis Ostenfield, Forms, matter, and mind (La Haya, Holanda: Martinus Nijhof, 1982). J. E. Raven, Plato’s
thought in the making (Cambridge, Inglaterra: Cambridge
University Press, 1965). T. Robinson, Plato’s psychology (Toronto: Toronto University Press, 1970). David Ross,
Plato’s theory of ideas (Oxford, Inglaterra: Oxford Univer-
sity Press, 1951). Son también relevantes las obras que se citan en las referencias y la magnífica obra de Annas (1981) sobre La República.
Aristóteles. The basic works of Aristotle, editado por Richard McKeon (Nueva York: Random House, 1941). J. C. Ackrill, Aristotle the philosopher (Oxford. Inglaterra: Oxford University Press, 1980); John Ferguson, Aristotle (Nueva York: Twayne, 19l2). Editado por G. E. R. Lloyd, Aristotle
on mind and the senses (Cambridge, Inglaterra: Cambridge
University Press, 19l8). John H. Randall, Aristotle (Nueva York: Columbia University Press, 1960). David Ross, Aris-
totle (Londres, Methuen, 1966). Richard Sorabji, Aristotle on memory (Providence, RI: Brown University Press, 1972).
Un trabajo reciente excelente que me ayudó a entender la obra de Aristóteles es el de Lear (1988). El texto, del que es editor M. Durrant, titulado Aristotle’s De Anima in
focus (Londres: Routledge and Kegan Paul, 1993) incluye
la mayor parte del texto De Anima además de una serie de artículos reimpresos que giran en torno a esta obra. Se ha generado una gran controversia, a veces incluso desa- gradable, acerca de la concepción aristotélica del Intelecto. Martha Nussbaum y Hilary Putnam han argumentado que la idea aristotélica según la cual el alma es al cuerpo lo que la forma es a la materia es, en esencia, idéntica a la tesis moderna del funcionalismo, según la cual la mente es al cuerpo lo que un programa es al ordenador (esta idea fue propuesta inicialmente por Putnam y se plantea en el Capítulo 12). Esta consideración ha sido puesta en duda por el estudioso de los clásicos Miles Burnyeat (1992), quien defiende que la concepción aristotélica de la materia era tan diferente a la que tenemos actualmente, que comparar a Aristóteles con la inteligencia artificial es como comparar manzanas con trineos. Ambos puntos de vista aparecen en la obra de Nussbaum y Rorty (1992). Christopher Green aporta un meticuloso análisis en su artículo «The thoroughly modern Aristotle: Was he really a functionalist?», History of Psychology, 1998, 1, 8-20. La ética de la virtud es el objeto de la recopilación editada por Darwall (2003), que incluye extractos amplios de la
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compara los sistemas éticos enfrentados en distintos problemas de la sociedad actual y en general, se pone de parte de la ética de la virtud frente a sus competidoras laicas actuales, que describiremos más adelante.
Periodo helenístico y romano. Los estudios generales ya mencionados también cubren este periodo. Véase una recopilación de escritos filosóficos editada por J. L. Saun- ders, titulada Greek and Roman philosophy after Aristotle (Nueva York: The Free Press, 1966). Véase, además, A. Long, Hellenistic philosophy: Stoics, Epicureans, Skeptics (Londres: Duckworth, 1914) y Giovanni Reale, The sys-
tems of the Hellenistic age (Albany, Nueva York: State
University of New York Press, 1985). Epicuro es el centro de atención de David Konstanz en A life worthy of the
gods: The materialistic philosophy of Epicurus (Las Vegas:
Parmenides Publishing). En Emotion and peace of mind:
From Stoic agitation to Christian temptation (Nueva York:
Oxford University Press), R. Sorabji explica las primeras teorías helenísticas y cristianas sobre las emociones y las compara con los estudios psicológicos y neurocientíficos más recientes al respecto.
Religión helenística y romana. Existen numerosos trabajos excelentes en este ámbito. Walter Burkert es la principal autoridad en el tema de la religión griega y su obra (1985) es el texto modelo, que amplía en más profundidad en Ancient mystery cults (Cambridge, MA: Harvard University Press). Véase también: Ramsey McMul- len, Paganism in the Roman Empire (New Haven, CT: Yale University Press, 1981); S. Angus, The mystery religions (Nueva York: Dover, 1975); y Joscelyn Godwin, Mystery
religions in the ancient world (San Francisco: Harper &
Row, 1981). Como es una biografía de un emperador destacado, Nero, de E. Champlin, es una descripción fácil de algunas de las prácticas romanas más escandalosas, tales como la Saturnalia, que se celebraba en una fecha
próxima a nuestra Navidad (Cambridge, MA: Belnap Press of Harvard University Press, 2003). Para San Agustín, se puede consultar, de R. Nash, The light of the mind: St. Au-
gustine’s theory of knowledge (Lexington: The University of
Kentucky Press, 1969). El acontecimiento más importante de la historia de Occidente es probablemente, a excepción de la Revolución industrial, el declive del paganismo y la expansión del cristianismo. Se han publicado varias obras al respecto. Lane Fox (1986) ofrece un panorama general de la religión clásica pagana y, posteriormente, describe la expansión y auge del cristianismo. R. Fletcher, en The
barbarian conversion: From paganism to Christianity (Nueva
York: Henry Holt, 1998), completa el tema describiendo la religión pagana y la conversión al cristianismo en el norte y occidente de Europa. Bart Ehrman (2003) describe la multiplicidad de formas sorprendentes y poco estables que adoptó el cristianismo temprano en Lost Christianities: The
battles for scripture and the faiths we never knew (Nueva
York: Oxford University Press).
El mundo de los científicos y los filósofos era el mun- do masculino de la política y la guerra. Para conocer y comprender la función y la importancia de las mujeres en el mundo antiguo, véase: S. B. Pomeroy, Goddesses,
whores, wives, and slaves: Women in classical antiquity
(Nueva York: Schocken, 1995), una revisión general, actual y ya todo un clásico (se publicó por primera vez en 1975). También se han publicado estudios más es- pecializados: E. Fantham, H. P. Foley, N. B. Kampen, S. B. Pomeroy y H. A. Shapiro, Women in the classical world (Nueva York: Oxford University Press, 1994). La vida de Hypatia de Rodas ha sido objeto de una película, Agora (2009), que recoge la tensión existente entre ciencia y religión, y entre la búsqueda personal de la sabiduría y las demandas de la política pública. Hypatia quedó atrapada entre ambos extermos.
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