• No results found

N ext steps: request appropriate action be taken Ways to do that should be specific and clear, such as: “Please

MICROAFFIRMATIONS

C. How Can Faculty Successfully Address Hierarchical Microaggression?

6. N ext steps: request appropriate action be taken Ways to do that should be specific and clear, such as: “Please

Como fue mencionado previamente, la manifestación clínica pulmonar de la infección con

Rocío del Valle Fernández

45 INTRODUCCIÓN la RI que pueda generar el hospedero. Es así que el grado de compromiso de la infección puede oscilar desde un proceso banal y asintomático hasta una franca patología pulmonar con

formación de cavidades y marcada carga bacilar257.

Estudios realizados en el Laboratorio de Fisiopatología de la TB en el IDICER, han demostrado que los pacientes con formas leves de TB presentan un patrón de respuesta Th1 el cual va disminuyendo gradualmente con mayor preponderancia de respuesta Th2 (por ej. IL-4) a

medida que la enfermedad progresa76. Sumado a su accionar inmunológico “per se” las citocinas

proinflamatorias liberadas durante la RI (fundamentalmente TNF-α, IL-6 e IFN-γ) estimulan el eje

HPA para provocar una importante respuesta hormonal, que a su vez repercute sobre esta RI. Es así como, investigaciones del grupo indican que los esteroides adrenales influyen sobre la funcionalidad de las células inmunocompetentes en pacientes TB. Particularmente dosis de cortisol, simulando una situación de estrés agudo, mostraron un efecto inhibitorio sobre la respuesta proliferativa específica y la síntesis de IFN-γ por parte de CMP tanto de pacientes con

TB como de HCo205.

El estudio en torno a las alteraciones inmunoendócrinas durante la TB llevado a cabo por este grupo demostró que los pacientes que padecían TB presentaban niveles plasmáticos

aumentados de IL-6, IFN-γ, cortisol y hormonas tiroideas en relación con HCo, conjuntamente

con bajos niveles de DHEA, correspondiéndole a las formas avanzadas los valores más

descendidos258. En paralelo, se observó una marcada elevación en los niveles de GH que no

estuvo acompañada de un aumento de IGF-1 lo que sugeriría un estado de resistencia a la

GH258. Este perfil de cambios hormonales compromete la RI del paciente y su estado clínico ya

que favorece una situación hipercatabólica258.

El estado clínico del paciente con TB se manifiesta, en parte, con un descenso del IMC el cuál

se comprobó guardaba relación con la disminución de la RI específica in vitro que presentaban

estos pacientes259. Además, un análisis más exhaustivo de la interrelación inmuno-endócrina-

metabólica mostró niveles reducidos de leptina y DHEA, y concentraciones aumentadas de IL-6,

IL-1β, IFN-γ, cortisol, GH y adiponectina, donde se evidenció una asociación negativa entre los

niveles de IL-6 y el IMC. Frente a la progresión de la enfermedad el IMC y la leptina descendían aún más, mientras que se elevaban las concentraciones de IL-6, CRP, IL-1β, ghrelina y

cortisol259,260. Estos hallazgos denotan que frente a una patología crónica como la TB la

resultante de la respuesta inmuno-endócrino-metabólica del hospedero contribuiría a la progresión de la patología.

Rocío del Valle Fernández

46 INTRODUCCIÓN Retomando la respuesta del eje HPA en TB, los pacientes mostraron un aumento significativo en los niveles sistémicos de cortisol, aunque no tan elevados como podría

esperarse por la gran respuesta inflamatoria existente258,261, lo que llevó a suponer un cierto

estado de resistencia a la acción biológica de los GCs. Es así que en CMP de pacientes se observó una disminución en la relación de los niveles de los transcriptos GRα/GBβ y un aumento en los de 11βHSD1, constatándose resistencia a la acción de los GCs endógenos, fundamentalmente en

pacientes con TB severa246,262.

Otros factores transcripcionales, además del GR, pueden intervenir como moduladores del metabolismo celular y de la respuesta inflamatoria, entre ellos los PPARs. Al respecto, se observó en CMP de pacientes con TB, aumento en los niveles de expresión de los transcriptos de PPARα y PPARγ encontrándose este último correlacionado positivamente con los niveles de

cortisol plasmático263.

En lo concerniente a la DBT, desde hace mucho tiempo se conoce que esta enfermedad es uno de los factores de riesgo para el desarrollo de la TB, y las cifras hablan de una triplicación en

la posibilidad de presentar esta patología9–11, sumado al hecho que la enfermedad puede ser

más grave en los casos con DBT mal controlada5–7. Respecto de la DBT en sí, tanto la OMS como

la Federación Internacional de Diabetes señalan que el número de diabéticos podrá llegar a 630 millones en el 2045, con la mayor cantidad de casos localizados en países en vías de desarrollo

donde la TB es más prevalente8. Frente a esta situación es necesario retomar los conceptos

señalados anteriormente respecto a la DBT como enfermedad inflamatoria crónica, donde la obesidad toma un rol fundamental dada la gran cantidad de mediadores, mayoritariamente

proinflamatorios (CRP, IL-6, IL-1β, TNF-α, leptina, etc), secretados por el TAV264, sin dejar de lado

que diversos reportes señalan una hiperactivación del eje HPA142–144.

Ante la presencia de DBT y la intrincada red de interacciones inmuno-endocrino- metabólicas que subyacen a la fisiopatología de la TB, es posible pensar que esta comorbilidad podría estar asociada en la generación de un mayor desbalance en los mecanismos de regulación cruzados entre citocinas proinflamatorias, adipocitocinas, esteroides adrenales y hormonas vinculadas al control de la glicemia cuya resultante contribuiría aún más al deterioro de la RI anti-TB y por consiguiente a la instauración de la patología.

Rocío del Valle Fernández

48 OBJETIVOS

Related documents