Design for ACI 318-
6.2.4 Strength Design Load Combination
Romero M. (2014) La demanda turística abarca o bien al individuo o bien a un conjunto de personas que viajan y se desplazan fuera de su domicilio habitual por un periodo de tiempo consecutivo inferior a un año, con fines de ocio, por negocios u otros motivos, para consumir productos y servicios turísticos a los que les mueven diferentes intereses, deseos y necesidades.
Mamani (2016) menciona que la demanda turística “es el proceso de toma de decisiones que los individuos realizan constantemente en el proceso de planificación de actividades de ocio, por lo tanto, su determinación depende de numerosos factores no sólo económicos, sino también psicológicos, sociológicos, físicos y éticos”.
Formas de turismo por el lado de la demanda
Por el lado de la demanda las formas de turismo que se encuentran son las expresadas en la siguiente Figura.
Así, el lugar de origen de los turistas y el destino elegido por ellos permite distinguir entre:
• Turismo doméstico: residentes visitando su propio país.
• Turismo receptivo: no residentes procedentes de un país determinado.
• Turismo emisor: residentes del propio país se dirigen a otros países. Estas tres formas de turismo pueden combinarse en:
• Turismo interior: doméstico y receptivo.
• Turismo nacional: doméstico y emisor.
• Turismo internacional: emisor y receptivo. Clasificación la demanda turística
La demanda turística se clasifica en tres grandes grupos:
• La demanda efectiva o actual: es el número actual de personas que participan en la actividad turística, es decir, que efectivamente viajan. Este grupo es el que se mide más fácilmente y el que se encuentra reflejado en las estadísticas mundiales. Uno de los indicadores más útiles de la demanda efectiva es la propensión a viajar, que considera la penetración de los viajes turísticos en una población determinada.
• La demanda no efectiva: es el sector de población que no viaja por algún motivo. Dentro de este grupo puede distinguirse: la demanda potencial, que se refiere a aquéllos que viajarán en el futuro, cuando experimenten un cambio en sus circunstancias personales (más tiempo libre, más dinero, etc.); y la demanda diferida, que es aquélla que no ha podido viajar por algún problema en el entorno o en la oferta (actividad terrorista en una zona, falta de alojamiento, etc.).En este grupo no debemos olvidar al sector de la población que no puede viajar por ser un lujo demasiado caro, no sólo en los países en desarrollo, sino también en los industrializados.
• El tercer grupo lo configura la no demanda, caracterizada por un grupo de gente adverso a los viajes, aquellos que simplemente no desean viajar
Gallego R. (2017) La demanda se produce con la movilización de la persona dispuesta a satisfacer su necesidad. Ello implica el deseo de adquirir un producto, y realizar un intercambio, habitualmente monetario. Así, el consumidor que ha reconocido una
necesidad insatisfecha, desea eliminar o reducir la sensación de carencia a través de la adquisición del producto (p. 10)
- Factores de motivación
Según González (2016) menciona que las motivaciones del turista para viajar:
Es el conjunto concatenado de procesos psíquicos (que implican la actividad nerviosa superior y reflejan la realidad objetiva a través de las condiciones internas de la personalidad) que al contener el papel activo y relativamente autónomo y creador de la personalidad, y en su constante transformación y determinación recíprocas con la actividad externa, sus objetos y estímulos, van dirigidos a satisfacer las necesidades del ser humano y, como consecuencia, regulan la dirección (el objeto-meta) y la intensidad o activación del comportamiento, y se manifiestan como actividad motivada.
Dentro de las motivaciones de viaje del turista:
Existen en el turismo los llamados motivos externos, que pueden influenciar al turista (…) a una decisión. Los destinos turísticos tratan de atraer a los turistas potenciales y esta fuerza social se puede convertir en un factor de arrastre (…) Los factores de arrastre están relacionados con el sentimiento de privación (…), se trata de sentimientos subjetivos y socialmente construidos. También tenemos los motivos intrínsecos, claramente relacionados con los deseos intangibles del viajero: impulsos acaecidos dentro del interior de la persona y que se conocen como los “push factors” o factores de empuje. Contrario al sentimiento de privación, los factores de empuje se relacionan con una carencia de cosas imprescindibles para conservar la vida (Gisolf, 2014).
Según Maslow (1943). La motivación es persistente, nunca termina, fluctúa y es completa, y casi es una característica universal de prácticamente cualquier situación u organismo
La escala de las necesidades de Maslow se describe a menudo como una pirámide que consta de cinco niveles:
crecimiento», o «necesidad de ser». “La diferencia estriba en que mientras las necesidades de déficit pueden ser satisfechas, la necesidad de ser es una fuerza impelente continua”.
Ilustración 8. Pirámide de Maslow. .
Fuente: Una teoría sobre la motivación humana (1943).
La demanda se produce con la movilización de la persona dispuesta a satisfacer su necesidad. Ello implica el deseo de adquirir un servicio, con el fin de satisfacer sus necesidades, por un proceso de toma de decisiones que atraviesan los individuos para elegir sus actividades de ocio en los cuales interfieren un sin número de factores que sirve para motivar al hombre a viajar. Es por esto que la motivación en el ser humano nace a partir de su necesidad por relacionarse con el mundo, es por ello que, en el turismo los llamados motivos externos, que pueden influenciar al turista en una decisión al momento de elegir un destino y convertirlo en un factor motivacional psíquico creando una personalidad en el viajero, y en su constante transformación y determinación recíprocas con la actividad externa en relación al tipo de turismo que desea ejecutar, sus objetos y estímulos, van dirigidos a satisfacer únicamente sus necesidades.