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Stresses in the tribunal system seem to be easing

Precisamente porque el camino que estás emprendiendo es uno de mejoramiento y de adición de recursos, es necesario comenzar el proceso de cambio mediante el bosquejo de lo que quieres conseguir, de cómo quieres llegar a ser, y de qué quieres obtener como hombre: tienes que trazarte metas específicas. A mi modo de ver las cosas, esta etapa del cambio personal es una de las más emocionantes. Imagínate: pocas veces en la vida tenemos la oportunidad de jugar a ser Dios y trazar en un papel la arquitectura de nuestro propio destino.

Personalmente prefiero trazar mis metas a mano en un pliego de papel grande, de modo que puedo tener todo a la vista sin necesidad de voltear páginas y demás. Algo así como una obra de arte o plano de construcción. ¿Quién sabe, y hasta un día esta hoja sea una reliquia valiosa: las metas originales del maestro X?

Divide el papel en cuatro espacios grandes, cada uno con los siguientes subtítulos: Personal, Familia, Relaciones, Finanzas. En cada sección vas a escribir cinco metas relacionadas con la categoría correspondiente. Tómate tu tiempo, y piensa en qué áreas quieres mejorar dentro de cada categoría:

• ¿Qué quieres para ti mismo? ¿Hay alguna actividad o deporte que por mucho tiempo has querido comenzar a practicar, pero de alguna manera esto nunca se concretó? ¿Sabes que quieres mejorar tu imagen pero por algún motivo esto se ha ido postergando? ¿Cómo quieres lucir, pensar, y comportarte?

• ¿Qué cambios positivos te gustaría lograr a nivel familiar? Aquí entran tus relaciones con padres, hermanos, parientes, etc.

• Estas páginas te van a dar algunas ideas de algunos cambios favorables por implementar en el área de tus relaciones con los demás. Ten en cuenta el tipo de mujer que detallaste en el Cuaderno I, y el tipo de relaciones que quieres formar con las mujeres a lo largo de tu vida. En esta área entran las relaciones con amigos, compañeros, y gente de tu círculo social.

• El área de las finanzas y negocios es, para bien o para mal, un componente importante de la vida. ¿Tienes conocimiento de cómo manejar el dinero o cómo invertir o conservar el dinero a futuro? Hablar con gente informada, leer y buscar recursos informativos, son algunas de las metas que puedes trazarte en este campo.

Luego de tener en cada sección cinco metas, traza dos flechas señalando a cada meta. Por cada meta de las veinte en total, vas a escribir: Primeramente las razones por las cuales alcanzar esa meta es total y absolutamente beneficioso y positivo en tu vida; en segundo lugar vas a escribir todas las razones por las cuales es absolutamente imperativo alcanzar estas metas, y todo lo que te vas a privar y quizás hasta sufrir en caso no las alcances. El establecer esta dualidad para tus objetivos sirve para tener en cada meta la flexibilidad de ir hacia algún estímulo positivo y de alejarse de algún estímulo negativo.

Por lo demás, siéntete con plena y absoluta libertad creativa de escribir de qué forma piensas llegar a cada objetivo (las minuciosidades de los pasos que tienes que tomar), y en qué tiempo aproximado esperas alcanzar tus metas. Evita cosas como “ser una celebridad—tiempo esperado: en un futuro distante.” Mientras más tangibles y mejor diagramados tus objetivos, más fácil va a ser poder alcanzarlos.

No puedo enfatizar lo importante que es escribir todos tus objetivos y metas a corto o largo plazo: tu subconsciente es como un almacén lleno de recursos, muchos de los cuales probablemente se encuentran incluso más allá de tu comprensión. Al escribir físicamente tus metas y trazar la forma como planeas tomar acción, de alguna manera estás activando una búsqueda interna a nivel subconsciente: tu mente se va a encargar de manifestarte recursos internos, formas de usar aquella información que llega a tus manos, y formas de

integrar los cambios que realices, de manera que se conviertan en parte esencial de tu vida.

No te sorprenda si en el proceso de conseguir tus metas llegan a ti pequeños momentos de inspiración, como destellos informativos que te dicen que tomes cierto curso de acción, o que prestes atención a una sugerencia, o que consideres alguna posibilidad. Quizás al dormir hasta tengas sueños con alguna idea que hasta ese momento no habías considerado. Son todas formas en las que tu mente te ayuda de manera subconsciente a alcanzar tus objetivos. Muchas de las personas que más han influenciado la historia (e incidentalmente muchas de las personas más “afortunadas”) fueron aquellas que supieron escuchar la voz interna de su intuición. Aprende a confiar en tu intuición cuando ésta se manifieste, y nota a lo mejor como tu “intuición” se hace presente más frecuentemente cuando la ocasión lo amerite.

La sabiduría popular dice cosas como que “las cosas buenas les llegan a aquellos que se preparan para recibirlas,” etc. Piensa en escribir tus objetivos como una forma de estar preparado para lo bueno que ha de venir. Cuando llegue el momento de analizar tus progresos y ver de qué manera alcanzaste tus objetivos, podrás renovarlos y buscar nuevas metas que alcanzar. El proceso de cambio es tan divertido y dinámico como quieras que sea: la idea es preparar la tierra donde sembrar los elementos que den los frutos que quieres alcanzar.

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