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3.2 Hardness of the Cost-sensitive Classification Problem

3.3.1 Strong Data Processing Inequalities

The Farmer's Bride (La novia del granjero), publicado en el periódico The Nation el 3 de febrero de 1912, suscitó el deslumbramiento e interés de muchos lectores, uno de los cuales escribirá más tarde haberse sentido “electrizado” al leerlo. Como afirma Newton, se trataba de Alida Monro, quien, posteriormente, convenció a su marido Harold de publicar toda la colección con el mismo nombre. Por su parte, en la reseña en The Nation, Henry Wood Nevinson elogia el poema cuestionando, sin embargo, la imagen del granjero que suscitaba en los lectores amabilidad y simpatía, de tal manera que no entendían por qué su novia, o cualquier otra mujer, hubiese querido huir de él. En una carta con fecha 10 de julio de 1918, Charlotte Mew responde de siguiente manera a la propuesta de Sydney Cockerell a cambiar el carácter del granjero: “I could only change my farmer by making him someone else – as so far I had the use of words, they did express my idea of a rough countryman seeing and saying things differently from the more sophisticated townsman – at once more clearly and more confusedly”117.

Sin embargo, este poema resume algunas de los temas centrales en la poesía de Mew: el deseo (siempre reprimido), la inestabilidad mental, la obsesión con la otredad, el tratamiento de los diferentes y de los más débiles por parte de la sociedad, y, en cierto sentido, la relación entre las mujeres y el lenguaje. En cuanto a su deseo lésbico jamás correspondido, la mayoría de los críticos considera que el personaje del granjero le permitió a Mew centrar su atención en el cuerpo femenino. Lillian Fadermann en su libro Chloe plus Olivia sostiene que las autoras lesbianas disimulaban sus experiencias y sus deseos de manera activa y pasiva, por lo que encontramos en Mew un perfecto ejemplo de estas dos “técnicas”, principalmente, la autocensura que puede explicar su escasa producción poética, una voz lírica ambigua, hasta tal punto que no encontramos rasgos específicos que definan el género del sujeto lírico. En ambos volúmenes de poemas de Mew prevalecen aquellas con voz narradora masculina, con voz de niño o niña, o bien poemas donde el género no está indicado. En otra carta, con fecha 13 de abril de 1919, Florence Hardy escribe a Mew a propósito del poema “On the Road to the Sea”: “It seems to have raised a neverending controversy. Is the speaker a man or a woman?

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All the man say it is a woman - I and another of my sex say it is a man who speaks. Will you tell me which it is? It would be so god of you”118.

A continuación, Fadermann afirma que en los poemas en los que no encontramos una referencia específica a “ella”, el deseo lésbico se esconde debajo de “sollozos” o referencias al pelo de la persona amada. De los veinte ocho poemas contenidos en el volumen The Farmer’s Bride, nueve hacen referencia específica al cabello femenino: “I must unloose this hair that sleeps and dreams", "I shall never touch your hair", "Only the hair/Of any woman can belong to God", etc. Asimismo, el predominio de las voces narrativas masculinas en los poemas de amor podría sugerir la transgeneridad, pero también podrían servir como máscara tras la cual la poeta ocultaba su alma masculina.119

Por otro lado, existe la posibilidad de que Mew hubiera podido inspirarse en los debates populares de la época. Como sugiere Bell, dos semanas antes de publicar su poema, en la sección Life and Letters del periódico The Nation apareció un artículo anónimo que condenaba tanto la desigualdad en el matrimonio como la condición de que la mujer deba obedecer a su marido. La disputa continuó y la semana siguiente se publicó una carta que, esta vez, defendía la supremacía de los hombres y la subordinación de las mujeres dentro del matrimonio. Estos debates fueron típicos de la época que vio nacer los diversos movimientos feministas que reclamaban sus derechos políticos, sociales y económicos; aquí Mew, aunque no de manera directa y abierta, sino con su típica modestia y gritos poéticos a sotto voce (para utilizar el término propuesto por Lorna Keeling), defendía esta idea de la new woman. Su uso de la voz narradora masculina también podría sugerir la capacidad de las mujeres de hablar desde la perspectiva masculina, para indicar que la posición sexuada del sujeto no depende del sexo del autor o autora.

En cualquier caso, The Farmer’s Bride no deja de sorprender aún hoy en día; la historia de la joven muchacha, probablemente casada a la fuerza, es narrada en forma de monólogo dramático por un granjero que no resulta ni astuto ni espabilado, pero sí suficientemente sugestivo para que el lector intente entender su visión del asunto. El ritmo dominante del poema es el tetrámetro yámbico que en el sexto verso de la primera estrofa cambia a

118 “Parece que haya creado una controversia interminable. ¿Es el narrador un hombre o una mujer? Todos los hombres dicen que se trata de una mujer mientras que yo y las de mi género creemos que el narraodor es un hombre. Podrías decirme de quien se trata? Sería muy amable por tu parte". ~ljk en Davidow 1960:332.

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tetrámetro anapéstico para sugerir la repentina reacción de la joven novia hacia los avances de su marido. Cabe destacar que todo el poema está escrito en el dialecto inglés occidental, que consta de seis estrofas de longitud irregular y que imita la forma de la balada rural. Esto último es evidente en la rima (abab/aabbc), que Mew modifica un poco para sus propósitos sobre todo hacia el final del poema y en la repetición de ciertas palabras. La poesía se abre con su introducción a la historia del matrimonio infeliz con su novia demasiado joven:

Three Summers since I chose a maid, Too young, maybe - but more’s to do At harvest-time than bide and woo. When us was wed she turned afraid Of love and me and all thing’s human;

Like the shut of a winter’s day Her smile went out, and ‘twadn’t a woman-

More like a little frightened fay. One night, in the Fall, she runned away.

(CMCP: 1) La novia es demasiado joven, probablemente más niña que mujer, y la vida en común la espanta; se siente más cercana al mundo de los animales y es comparada con una pequeña hada. Como en el poema The Changeling, la protagonista huye de su hogar, la buscan para luego encontrarla Out’mong the sheep. Toda la segunda estrofa narra este acontecimiento; el quinto verso se extiende con sílabas adicionales para expresar mejor la duración del acosamiento. Los impactantes thy sais y we chased her se refieren a toda la comunidad implicada en la búsqueda de la hare/Before our lanterns. Los campesinos no pueden permitir que el escándalo se amplíe, por lo que es necesario traerla a casa y encerrarla en el desván. En Ken tenemos la atmósfera similar cuando, al final, se llevan al protagonista al manicomio y la voz narradora afirma So, when they took/Ken to that place. Este they representa la entera comunidad que siempre está dispuesta a interpretar los comportamientos extraños en términos de la inestabilidad mental y que siempre decide qué hacer cuando el problema sobrepasa el límite de lo que comúnmente se considera decente.

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El ritmo regular de la tercera estrofa sirve, por un lado, para describir la rutina aburrida de la vida hogareña y, por el otro, la serenidad de la joven cuando está en la naturaleza, siempre y cuando la gente se quede lejos. Esta cualidad suya de hablar con los animales y los pájaros no le da ninguna ventaja, tal vez solo un poco más de comprensión por parte de otras mujeres del pueblo. Asimismo, esta particular relación que su novia tiene con el mundo de la naturaleza parece asustar al granjero, ya que la considera una especie de impedimento en su intento de acercarse a ella. Según Trodd, la relación profunda que la joven novia tiene con la naturaleza define también la no-relación del granjero con la misma y, consecuentemente, sugiere el inevitable distanciamiento entre los cónyuges.120 El hecho que no le importan los demás la joven lo demuestra también con su silencio; el granjero casi nunca la había oído hablar, pero parece entender, de alguna manera, su naturaleza salvaje:

Shy as a leveret, swift as he, Straight and slight as a young larch tree,

Sweet as the first wild violets, she To her wild self. But what to me?

(CMCP: 2) Una vez encerrada en el desván y sola, es evidente que el tema del poema se convierte en frustración. El granjero sabe que puede subir y derribar la puerta, pero sabe también que un comportamiento parecido causaría otra desgracia. Dado que no es un hombre tosco y grosero, siente que la situación todavía no ha llegado a un final concreto y que la frustración es inminente. Esto lo induce a exclamar pasionalmente: The brown of her - her eyes, her hair, her hair! Según Raitt, el pelo de la joven es para el granjero atractivo e inalcanzable a la vez, por lo que su pelo representa: “at once the fullness, the present excess of desire, and that absence of the genital body that Freud would call castration. Hair taunts with a vision of absolute femininity...but also flaunts its own inability to deliver it”121.

El poema concluye con un desconsolado lamento, pero la última estrofa nos da a entender también cuál fue la relación de la autora con los espacios cerrados: el desván en el que la joven está confinada se vuelve tanto un lugar del confinamiento como un lugar de esperanza, pues

120 Trodd 1998:83.

121“al mismo tiempo la plenitud, el presente exceso del deseo y la ausencia del cuerpo femenino que Freud llamaría castración. El pelo seduce con la visión de absoluta feminidad…pero a la vez ostenta su propia incapacidad de proporcionarla”. ~ljk en Raitt 1995:14.

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mientras permanezca en su habitación de arriba, la joven puede estar segura de que no le va a pasar nada. Todo el poema hace pensar también en lo que plantean Gilbert y Gubar cuando escriben sobre las protagonistas locas encerradas en los desvanes de la literatura victoriana escrita por mujeres. Es cierto que la novia del granjero no es ninguna Bertha Mason y que Mew, de manera muy particular, seguía la tradición victoriana en cuanto a las imágenes y la atmósfera, pero es también cierto que la joven protagonista no se comporta de manera “normal”; sus manifestaciones de angustia y desesperación son el resultado de su vana lucha contra la realidad. Tales protagonistas, según Gilbert y Gubar, servían a las autoras en sus luchas para aceptar “their own uniquely female feelings of fragmentation, their own keen sense of the discrepancies between what they are and what they are supposed to be”122. Los críticos hostiles a lecturas feministas sostienen que el tema central del poema es el sufrimiento del granjero. Sus remordimientos demuestran al lector que se trata de un hombre capaz de sentir conexión con la mujer a la que ha hecho daño. Pero el deseo físico tiene que ser suprimido y, de una manera u otra, castigado. El granjero, como también la autora, es condenado a desear, pero jamás a satisfacer sus deseos. Lo que queda es solo una fuerte sensación de impotencia ante the shut of a winter’s day.

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