Chapter 4: Strain engineering-VO 2 bi-epitaxy integrated with Si through TiO 2 /TiN with
4.2. Thin film bi-epitaxy and transition characteristics of TiO 2 /TiN buffered VO 2 on Si(100)
5.3.1. Structural and microstructural analysis of VO 2 thin films and interfaces
La aplicación de los preceptos contenidos en el Capítulo VII del Título VII de la LIS está supeditada, con carácter general a la concurrencia de los siguientes requisitos: a) la operación debe estar comprendida entre las previstas en los artículos 76 y 87 LIS; b) no puede tener como principal objetivo el fraude o la evasión fiscal (art. 89.2 LIS); y no haber optado por la aplicación del régimen general (art. 89.1 LIS).43
41DOUE L de 25.11.2009, p. 34, en adelante; Directiva 2009/133/CE.
42MIRANDA TERCEÑO, J.C. y MÉNDEZ CORTEJANO, I.: “Las modificaciones estructurales”, op.
cit., 478 y 479.
43MENÉNDEZ GARCÍA, G.: “El régimen tributario de la fusión y de la escisión” en AA VV, Las
modificaciones estructurales de las sociedades mercantiles, (ROJO, A., CORTÉS, L.J., CAMPUZANO, A.B., PÉREZ TROYA, A., Dir.), Ed, Aranzadi, Thomsom Reuters, Cizur Menor, 2015, p. 1003.
a) Tipo de operación mercantil realizada:
En primer lugar, a los efectos de determinar la aplicación del régimen especial de reestructuraciones empresariales, es preciso verificar si la operación mercantil realizada encaja en las definiciones que contiene la LIS en su artículo 76. En este sentido, dicho precepto define las operaciones que pueden acogerse a este régimen e incluye; las fusiones, las escisiones, la aportación no dineraria de rama de actividad, el canje de valores y las operaciones de cambio de domicilio social de una sociedad europea o una sociedad cooperativa europea de un Estado miembro a otro de la Unión Europea. No obstante, y a los efectos del presente caso, se centrará la explicación a los casos de fusión de sociedades y, en especial, al supuesto de fusión por absorción.
En relación con la fusión de sociedades, la norma contempla tres supuestos distintos: la fusión por absorción, la fusión por creación de una nueva sociedad y la fusión de sociedad íntegramente participada. Concretamente, en lo que se refiere a la fusión por absorción, el artículo 76.1. a) LIS, se refiere a este tipo de operaciones como aquéllas en las que “una o varias entidades transmiten en bloque a otra entidad ya existente, como consecuencia y en el momento de su disolución sin liquidación, sus respectivos patrimonios sociales, mediante la atribución a sus socios de valores representativos del capital social de la otra entidad y, en su caso, de una compensación de dinero que no exceda del 10 por ciento del valor nominal o, a falta de valor nominal, de un valor equivalente al nominal de dichos valores deducido de su contabilidad.”
En este sentido, un primer requisito para la aplicación del régimen fiscal especial es que la compensación que pueden recibir los socios de la sociedad absorbida cuando no sea posible atribuir participaciones en el capital de la absorbente debe responder a una cantidad en dinero que no exceda del 10 por ciento del valor nominal o, a falta de valor nominal, de un valor equivalente al nominal de dichos valores, deducido de su contabilidad.
b) La operación no puede tener como principal objetivo el fraude o la evasión fiscal:
Por otro lado, el artículo 89.2 LIS establece una norma de cobertura en la aplicación del régimen fiscal especial, que trata de impedir su aplicación cuando las operaciones se realizan con la finalidad principal de obtener una ventaja fiscal al margen de cualquier motivación económica. Cabe recordar que, como se ha indicado, la razón de ser de este régimen especial es evitar que la fiscalidad suponga un obstáculo o un estímulo en la toma de decisiones sobre operaciones de reorganización empresarial y que lo que se trata de conseguir con el mismo es la neutralidad impositiva.
Por lo tanto, de acuerdo con el precepto citado, “no se aplicará el régimen establecido en el presente capítulo cuando la operación realizada tenga como principal objetivo el fraude o la evasión fiscal (…)”. Asimismo, se establece la no aplicación del régimen fiscal especial cuando la operación realizada no tenga una motivación económica válida, sino meramente fiscal, aun cuando ello no determine la existencia de fraude o evasión fiscal. Se trata de valorar cuál es el fin último perseguido por la realización de la operación, el cual ha de tener fundamento en motivos económicos en sí mismos y no fiscales. 44
En relación con la existencia de motivos económicos válidos, el artículo 89.2 LIS menciona como tales “la reestructuración o la racionalización de las actividades de las entidades que participan en la operación” y, por otro lado, la jurisprudencia ha venido manteniendo que la existencia de motivos económicos válidos exige un esfuerzo de motivación de que dicha operación no tuvo como objetivo único o principal el ahorro fiscal, sino que obedece a dar cumplimiento a una necesidad empresarial, ya sea de carácter organizativo, comercial, financiero, de ahorro de costes, de distribución o del orden preciso que sea, pues en la definición de los motivos económicos válidos hay una gran amplitud, potencialmente indefinida, de posibilidades (SAN de 16 de febrero de 2011 JUR 2011\77310, Fto. Jco. 8º y SAN de 22 de septiembre de 2011 JUR 2011\362420, Fto. Jco. 8º).
Por el contrario, de no haber unos motivos económicos válidos que justifiquen la operación no será posible la aplicación del régimen fiscal especial, en este sentido, la STS de 30 de mayo de 2016 RJ 2016\2649, en su fundamento de derecho primero, no aprecia la existencia de motivos económicos válidos por entender que el objetivo final y único de las operaciones realizadas era evitar o minorar la carga tributaria en la escisión, pretendiendo el ahorro fiscal al repartir entre los socios el patrimonio social.
Por consiguiente, un segundo requisito para determinar la aplicación o no del régimen tributario especial de reestructuraciones empresariales es la concurrencia de motivos económicos válidos que justifiquen la operación. En este sentido, es preciso tener en cuenta que el concepto “motivos económicos válidos” es un concepto jurídico indeterminado que, a la hora de aplicarlo al caso concreto, exige realizar una valoración subjetiva de las circunstancias particulares de cada operación.
A este respecto, el TJUE, en su Sentencia de 10 de noviembre de 2011, Foggia – Sociedade Gestora de Participaçoes Sociais SA c. Secretário de Estado dos Assuntos Fiscais, C-126/10, ECLI:EU:C:2011:718, en la que se planteó una cuestión prejudicial que determinó el análisis del sentido y alcance de los conceptos “motivos económicos válidos” y “reestructuración o racionalización de las actividades”, entiende que el concepto “motivos económicos válidos” va más allá de la búsqueda de una ventaja puramente fiscal. Por lo tanto, una operación de fusión que sólo persiga tal objetivo, no podría constituir un motivo económico válido en el sentido de dicha disposición. Por el contrario, continúa diciendo que podría constituir un motivo económico válido una operación de fusión basada en varios objetivos, entre los pueden figurar consideraciones de naturaleza fiscal, siempre y cuando estas últimas no sean preponderantes en el marco de la operación proyectada.
44MIRANDA TERCEÑO, J.C. y MÉNDEZ CORTEJANO, I.: “Las modificaciones estructurales”, op. cit.
Es decir, puede haber supuestos en los que una operación de reestructuración empresarial se base en varios objetivos, entre los que se encuentren consideraciones empresariales –organizativas, financieras, comerciales, etc.– así como consideraciones de naturaleza fiscal. Pues bien, en estos casos, de acuerdo la interpretación seguida por el TJUE, se entenderá que la operación responde a motivos económicos válidos y que, en consecuencia, el régimen tributario especial será aplicable, siempre que las ventajas fiscales no sean preponderantes en relación con las consideraciones empresariales.
c) No haber optado por la aplicación del régimen general:
Como se indicaba anteriormente, el régimen especial será el de aplicación general por las sociedades y sus socios en las operaciones de reestructuración empresarial puesto que, de acuerdo con el artículo 89.1 LIS, “Se entenderá que las operaciones reguladas en este capítulo aplican el régimen establecido en el mismo, salvo que expresamente se indique lo contrario a través de la comunicación a la que se refiere el párrafo siguiente”.
Por lo tanto, podría afirmarse que un tercer requisito para la aplicación del régimen especial es que no se haya indicado expresamente la voluntad de no aplicarlo mediante la comunicación de la realización de la operación a la Administración tributaria, en la cual se debe indicar el tipo de operación que se realiza y si se opta por no aplicar el régimen fiscal especial (art. 89.1 LIS).