CHAPTER 2 LITERATURE REVIEW
2.6 Long Audit Tenure
2.6.2 Studies using the Archival Approach
Muchos niñas, niños y adolescentes trabajan día a día, a nivel mundial, los más pequeños limpian parabrisas, cuidan autos, recogen papel y cartón, lustran zapatos, venden caramelos o diversos artículos, comercializan en los transportes de movilización pública, venden verduras frutas entre otros, en los diferentes mercados o simplemente se colocan en los semáforos y realizan maniobras peligrosas que ponen en riesgo su vida
Trabajo Infantil Doméstico: Según la Organización Internacional de Trabajo (OIT) se considera que cerca de 10 millones de niñas, niños y adolescentes en todo el mundo, muchos de ellos con apenas 10 años o incluso menos, trabajan "ocultos" en las viviendas de sus empleadores sin que sus actividades puedan, en la mayoría de los casos, ser controladas.
Los niños, niñas y adolescentes que trabajan en el servicio doméstico figuran entre los más vulnerados y explotados, y son los más difíciles de proteger; estos niños, niñas y adolescentes son en su mayor parte trabajadores invisibles, ocultos y olvidados que comúnmente proceden de familias muy pobres. En este tipo de explotación la niña, niño o adolescente debe trabajar durante horarios prolongados sin disponer de tiempo libre y recibe un salario bajo o ninguna remuneración. A los trabajadores infantiles domésticos se los explota porque normalmente carecen de protección social y jurídica y se los somete a duras condiciones de trabajo y a realizar tareas peligrosas como la manipulación de sustancias tóxicas
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La explotación sexual con fines comerciales: Considerando que nuestro actual Código Orgánico Integral Penal en el artículo 91 y en su parte pertinente manifiesta que constituye explotación toda actividad toda actividad de la que resulte un provecho material o económico, una ventaja inmaterial o cualquier otro beneficio, para sí o para un tercero, mediante el sometimiento de una persona o la imposición de condiciones de vida o de trabajo, obtenidos de la explotación sexual de personas incluida la prostitución forzada, el turismo sexual y la pornografía infantil.
La explotación sexual comercial infantil es una grave violación de los derechos humanos de niños, niñas y adolescentes, y una forma de explotación económica análoga a la esclavitud y al trabajo forzoso, que constituye además un delito por parte de los que utilizan a niñas, niños y adolescentes para el comercio sexual, la expresión “explotación sexual con fines comerciales” puede designar, ya que atañe a los niños, relaciones sexuales en las cuales al niño le pagan por sus servicios, la explotación sexual tiene un impacto negativo sobre el estado físico de un niño, niña y adolescente ya que al forzarlos a tener relaciones sexuales, están en riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual.
Agricultura y pesca: Cerca del 60% de todos los niños trabajadores se desempeñan en el sector agrícola, incluidas la pesca, la silvicultura y la ganadería. En el sector de la pesca y la agricultura, los niños participan en todo tipo de actividades, desde la pesca de captura hasta la reparación de redes o la elaboración del pescado, a menudo de una manera que es incompatible con la asistencia a la escuela y que entraña peligros para su salud.
En este sentido podemos mencionar que los niños, niñas y adolescentes que se encuentran en los sectores rurales de extrema pobreza se encuentran más expuestos a ser se explotados en el sector agrícola o de pesca, personas adultas que les hacen realizar trabajos pesados que muchas veces afectan a su salud ya que se encuentran expuestos a peligros y a cambios climáticos, las largas jornadas en el campo les imposibilita asistir normalmente a la escuela, la pobreza junto con el acceso limitado a una educación de calidad, unas tecnologías agrícolas inadecuadas, un difícil acceso a la mano de obra adulta, unos altos riesgos y peligros, así como unas actitudes tradicionales respecto a la participación de los niños, niñas y adolescentes a las actividades agrícolas son las principales causas del trabajo infantil en la agricultura. Comercio callejero ambulante: La venta de periódicos, alimentos, flores y otros es peligroso, muchas de estas actividades se realizan por la noche donde el riesgo es
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mayor, con posibilidades de accidentes del tránsito y todas las manifestaciones de violencia callejera. Se trata de actividades al margen de la ley, por lo que es frecuente que la policía los detenga, les requise la mercadería y los ponga a disposición de los juzgados de menores. Los niños se pasan vendiendo caramelos en las avenidas o suben a los buses tan solo para poder ganar un poco de dinero aunque este trabajo sea leve igual están en peligro, quienes salen a las calles por voluntad o por pedido de sus padres para de una manera u otra ayudar con la economía del hogar.
Talleres manufactureros: Se utiliza a niños, niñas o adolescentes en rubros como amasandería, vestuario, fabricación de objetos de decoración, muebles, envases, cajas e insumos para la industria que en la mayoría de veces no utilizan medidas de seguridad adecuadas, siendo un lugar riesgoso para el menor de edad que trabaja muchas veces por un sueldo mal pagado de tal motivo que lo convierte en ser explotado laboralmente bajo este tipo de actividades peligrosas tanto para su salud como para su desempeño académico ya que al estar realizando tal actividad descuidan su estado de salud y por ende su desarrollo mismo.
Explotación minera: La explotación minera en niños, niñas y adolescentes es una de las actividades más riesgosas que ellos pueden realizar ya que al estar en una edad no adecuada para trabajar se someten a estar en lugares peligrosos que pueden acabar incluso con su vida, un niño, niña o adolecentes no puede ser sometido a la explotación minera ya que pude acarrearle daños tanto físicos como psicológicos, A pesar de que Convención de los Derechos del Niño, es la que más ha sido ratificada por los gobiernos alrededor del mundo, su implementación sigue siendo poco efectiva. Hacerlo implica la creación o modificación de leyes, el desarrollo de programas de alcance nacional o comunitario, la asignación de presupuesto o incremento de la inversión actual, la implementación de mecanismos de monitoreo y recolección de datos y el involucramiento de actores clave, priorizando a niños, niñas y adolescentes en todo el proceso.