SUMMARY AND CONCLUSIONS
9.3 Study limitations
Estas observaciones se limitarán al Aryavartta, la Tierra de los Hombres, rodeada por el Himalaya (Casa de las nieves) y las montañas Vindhya, el Kuru- Kshetra y el Allanhabad.
Y desde luego, habrá que hablar de las mujeres del Madhyadesha, el país entre Konkan y el Desha, cuyas principales comunidades son Puna, Nasik y Kolhapur.
En la Región del Medio habitan mujeres de uñas rojas, pero su cuerpo es aún más rojo. Visten bien, con diversidad de ropas.
a las tareas domésticas de cualquier tipo; es muy dada a las prácticas religiosas.
Tiene especial predisposición a los juegos amorosos, en los que es experta, pero siente gran
aversión por el uso de las uñas y de los dientes (arañar y morder).
La mujer maru (Malwa) siente la necesidad de que la gocen todos los días y es el tipo ideal para aquellos hombres que disfrutan con una unión extremadamente larga.
Necesita de prolongados abrazos; y cuando ansía y desea con frenesí, lo que ocurre con frecuencia, se le provoca el orgasmo por medio de toques y de caricias con los dedos.
En el país de Krisna, Mathra, conocida también por Abhiradeshra, es la Tierra de los Pastores. Allí la mujer se siente encantada particularmente por los besos.
Disfruta de los abrazos estrechos y apretados, aunque no llega a sentir placer con los juegos de uñas y dientes.
La mujer de Lata-desha (el Lar de los clásicos), la parte norte del Dakham, es educada y hermosa, y siente gran expectación ante la perspectiva de la unión sexual.
Cuando ama, sus movimientos de placer son, con mucha frecuencia, continuados y violentos.
Siempre dispuesta a las caricias, puede alcanzar muy rápidamente el orgasmo con la introducción suave de la linga, mediante caricias manuales o mordiéndole los labios.
Tan fascinante es la mujer de Andhra- desha (Telangana) que hechiza a los visitantes en cuanto la ven. De voz
melodioso y bello cuerpo, se divierte con chistes y es proclive a las conversaciones pícaras; carece por completo de pudor y constituye uno de los tipos más interesantes del sexo femenino.
Extremadamente versátil en el acto sexual, la mujer de Koshalarashtra-desha (audh) es propensa a las picazones y ardores en el yoni. Por ellos le agradan las uniones prolongadas, que sólo la satisfacen cuando la linga tiene inusitado vigor.
La mujer de Maharastra (el país Maratha) y de Patalaputadesha es inclinada a miradas insinuantes y siente gran atracción por los vestidos y adornos lujosos; además, le agradan mucho los viajes y excursiones campestres.
Sonríe permanentemente, con coquetería; es muy afectuosa, no conoce el pudor y es diestra en los juegos amorosos.
Fatua y voluble, la mujer de Vanga (Bengala) y la de Gaura tiene el talle fino y delicado como una flor. Se rinde ante los besos y las caricias, al tiempo que le desagrada que la traten con aspereza o crueldad; no expresa particular afición por la unión sexual.
Tan bella es la mujer de Utkala-desha (Orissa), que no bien la ven, los hombres se sienten atraídos por ella. Su voz suave y su delicado cuerpo, ligero y licencioso, no hace caso al recato ni al decoro en sus
relaciones amorosas. Suele expresarse con violencia, inquietud y gran ardor.
Disfruta en grado sumo al ensayar distintas posturas para experimentar nuevos goces, en especial cuando el amante se coloca debajo de la amada y se satisface con algo tan sencillo como tocarle los senos con la punta de los dedos.
En Kamarupa-desha (Assam occidental) la mujer tiene un cuerpo muy suave y la voz sumamente dulce. Hábil en las artes amatorias, despliega caricias que durante la unión sexual generan abundante kama- salila.
La mujer del bosque o Vana-stri (que reside con las tribus montañosas, como la de Bhills y otras) tiene anatomía y constitución muy saludables. Se divierte al poner en ridículo los defectos de los demás, mientras oculta los suyos.
Inteligente y reflexiva, la mujer de Gurjara-desha (Gujrat o Guzerat) muestra hermosas facciones y ojos bien proporcionados. Se complace luciendo vestidos y adornos bellos y es bien ardiente y entregada a los placeres del amor; se satisface con una unión sexual breve.
En las regiones de Sindhu-desha (Sind), las de Avanti-desha (Punjab o Ujfn) y las de Balhikadesha (Bahawabpur), las mujeres tienen ojos vivaces que prodigan miradas torvas y amorosas; al ser frívolas,
excitables y perversas, la violencia y el fuego de sus deseos resultan sumamente difíciles de calmar.
En cambio, la mujer de Tirotpatna (o Tiral-desha, Tirhoot, en la India Central) posee ojos fragantes como las flores del lago, ama a su esposo tiernamente y su pasión se enciende con una simple mirada. Experta en juego sexual, disfruta de varios modos y posturas y, por su delicadeza, no soporta las caricias groseras y bruscas.
Aunque diestras en juegos amatorios, las mujeres de Pushpapura o Madra-desha (India noroccidental) y de Tailangadesha (India Meridional) son sobrias y sólo tienen relaciones con sus esposos. Su forma de pasión es la chandra-vega y su ternura es excesiva. Comunica el deleite por medio del nakhara, arañando, mordiendo y utilizando otras expresiones de ardor.
En Dravia-desha (país de Coromandel), Sauvira y Malayadsha (Malayin) habitan mujeres bien proporcionadas, de miembros suaves y formas armónicas, y trato dulce.
Les placen las ropas limpias y los vestidos distinguidos; sienten placer en la unión breve, aunque no tienen ni temor ni vergüenza; a veces resultan propensas a la maldad.
Corpulentas y rollizas de cuerpo, las mujeres de Kamboj (Caboya) y Paundra- desha son altas, dadas al vicio y levemente malintencionadas. Carecen de refinamientos de los juegos previos y sólo
les place la introducción de una linga robusta.
En las mujeres mlenchchhas (razas que no hablan sánscrito), de Parvata, de Gandhara y de Kashmir (Cachemira), prevalece el mal sabor de su cuerpo. No conocen las delicadezas de los juegos amorosos, de los besos y de los brazos; son indiferentes ante el exceso en las relaciones y se satisfacen con caricias breves.
El estudio y la experiencia acerca de las mujeres de diversos países permiten al hombre sabio y prudente clasificar siguiendo sus características a los diferentes tipos de personalidad. También pueden discernir los chandrakalas o toques y caricias preliminares que mejor le viene a cada raza; de esta manera, se hace querer y respetar por las mujeres.
Guardo en la memoria de mi mano la tersura de su vientre,
la sombra de su vello y su imagen, luminosa como las doradas flores
de Champaka,
relajada e indolente, tras los torbellinos
Capítulo 6
Aunque tuviera ante mí su fino cuerpo
consumido por la ardorosa pasión y contemplara la sinuosidad
de sus pechos voluptuosos, mi deseo se abocaría a la luna llena
de sus nalgas.