México fue el principal productor regional tanto de petróleo (2,9 millones de barriles al día) como de gas natural (5.600 millones de pies cúbicos al día) en 2012. En segundo lugar se ubican la producción petrolera de la República Bolivariana de Venezuela y la producción gasífera de Trinidad y Tabago. A pesar de que los mayores productores han presentado tasas anuales de producción decrecientes, muchos se recuperaron en los últimos años16. Colombia y el Brasil han tenido éxito al compensar con una mayor producción petrolera la declinación en campos, ya que registraron crecimientos anuales del 9% y el 4%, respectivamente, en el último quinquenio (véase el gráfico II.6).
Gráfico II.6
américa latina y El caribE (paísEs sElEccionados): producción y consumo dE pEtrólEo y gas natural, 1995-2012
(En millones de barriles de petróleo al día y miles de millones de pies cúbicos de gas natural al día)
A. Petróleo 0,0 0,5 1,0 1,5 2,0 2,5 3,0 3,5 4,0 19 95 20 00 20 05 20 11 20 12 19 95 20 00 20 05 2011 20 12 19 95 20 00 20 05 20 11 20 12 19 95 20 00 20 05 20 11 20 12 19 95 20 00 20 05 20 11 20 12 19 95 20 00 20 05 20 11 20 12 19 95 20 00 20 05 20 11 20 12 19 95 20 00 20 05 20 11 20 12 19 95 20 00 20 05 20 11 20 12 19 95 20 00 20 05 20 11 20 12
Argentina Bolivia (Est.
Plur. de) Brasil Chile Colombia Ecuador México Perú Trinidad yTabago (Rep. Bol. de)Venezuela
Producción Consumo B. Gas natural 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 19 95 2 000 2005 2011 2012 1995 2 000 2005 2011 2012 1995 2 000 2005 2011 2012 1995 2 000 2005 2011 2012 1995 2 000 2005 2011 2012 1995 2 000 2005 2011 2012 1995 2 000 2005 2011 2012 1995 2 000 2005 2011 2012 1995 2 000 2005 2011 2012 9519 2000 2005 2011 2012 Argentina Bolivia (Est.
Plur. de) Brasil Chile Colombia Ecuador México Perú Trinidad yTabago (Rep. Bol. de)Venezuela
Producción Consumo
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de British Petroleum (BP), Statistical Review of World Energy, 2013, Statistical Review of World Energy, 2012 y Statistical Review of World Energy, 2011 [en línea] http://www.bp.com/statisticalreview; ENI, World Oil and Gas Review2012 [en línea] http://www.eni.com.
Aparentemente, en el caso del petróleo no fueron suficientes el alza de precios y la mayor actividad de perforación en el Ecuador y Venezuela (República Bolivariana de) para compensar la caída de la producción en campos maduros, que a su vez estaría condicionada por las cuotas de producción acordadas por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), de la cual estos países son miembros. La postura de la Arabia Saudita, uno de los principales productores mundiales, que cuenta con una influencia significativa en las decisiones de la OPEP, no solo se manifiesta en presiones para moderar la producción, sino también para aumentarla con el fin de estabilizar y disminuir los precios del crudo17.
Algunos analistas sostienen que un escenario en que los precios lleguen a superar los 100 dólares por barril podría representar la antesala de una recesión económica y, por ende, de una reducción del consumo mundial de petróleo, lo que en el mediano y largo plazo podría poner en peligro los ingresos fiscales de algunos países productores cuyas economías dependen en gran medida de sus materias primas. Por otro lado, precios inferiores a 70 dólares por barril representan un desincentivo a la inversión en proyectos que tienen altos costos de desarrollo y producción, como los de petróleo extrapesado en la República Bolivariana de Venezuela y los de aguas ultraprofundas en el Brasil y México, cuyos costos unitarios se estiman en más de 50 dólares por barril (Bourland y Gamble, 2011)18.
Otra causa de la disminución de la producción en algunos países puede ser la insuficiencia y la lentitud de la respuesta de la inversión público-privada a los incrementos de precios. Influyen también en esa respuesta las dificultades planteadas por las condiciones tecnológicas y geológicas, tanto por el menor número de yacimientos explotables como por los desafíos que representan la explotación de hidrocarburos no convencionales, la perforación mar adentro a grandes profundidades y el desarrollo de las reservas de petróleo extrapesado. En este sentido, algunos analistas estiman que ante aumentos del 100% en el precio del petróleo, la cantidad ofertada de hidrocarburos en la región aumentaría entre un 10% y un 25%, situación propia de una oferta inelástica al precio (Jenkins, 2011).
Según la clasificación internacional, la producción petrolera del Ecuador, México y Venezuela (República Bolivariana de) es principalmente de crudo pesado agrio, mientras que el Brasil y Colombia producen un petróleo crudo pesado medio agrio. Estos productos requieren un tratamiento en refinerías especiales, principal motivo de que el precio del crudo de este conjunto de países en el mercado internacional tienda a ser menor que el de los petróleos livianos y dulces (véase el gráfico A.2 del anexo)19. Muchos de los planes de inversión de estos países para los próximos años están enfocados a la ampliación y actualización de refinerías para el tratamiento y la mejora de calidad de este tipo de crudos en territorio nacional. Si bien exigiría un elevado nivel de inversión, este proceso permitiría disminuir la importación de derivados, en particular intermedios20. 17 La OPEP mantiene desde enero de 2012 una meta de producción máxima de 30 millones de barriles al día, que se distribuye
entre los países miembros en función de criterios como el nivel de reservas, el potencial de producción y el suministro al mercado interno, entre otros. Sin embargo, las cuotas asignadas pueden ser mayores que la producción actual de algunos de los países miembros, de modo que puede ocurrir en la práctica que los volúmenes deficitarios se compensen con los excedentarios provenientes de países con mayor capacidad de balancear la oferta de la organización, como es el caso de la Arabia Saudita. 18 En el precio de equilibrio o precio necesario para recuperar los costos, se debieran considerar no solo los costos de inversión
en actividades de descubrimiento, desarrollo y operación, sino además los costos de capital, impuestos, regalías y margen de utilidad. Es por eso que en regiones donde el desarrollo está a cargo de compañías petroleras privadas, son necesarios rangos de precios de equilibrio de entre 70 y 90 dólares por barril. De excluirse los impuestos, el precio de equilibrio podría promediar los 40 dólares por barril (AIE, 2011).
19 Cuanto mayor es la densidad del petróleo, más carbono contiene, menor es su calidad y mayor es la proporción de productos pesados que se derivan. El petróleo producido en el Estado Plurinacional de Bolivia es un caso particular porque, si bien se trata de una mezcla muy liviana dulce, esto se debe a que su composición es principalmente de condensado y gasolina natural, componentes asociados a la extracción de gas natural en campos gasíferos.
20 La importación de gasolinas de cerca 300.000 barriles al día y de destilados medios como el keroseno, el gas oil y el diesel oil de cerca 600.000 barriles al día, según cifras de 2011, responde principalmente a requerimientos de México en el primer caso y del Brasil en el segundo, al mismo tiempo que la República Bolivariana de Venezuela es el país que exporta y suministra a la región algunos de estos volúmenes deficitarios (ENI, 2012).
En contraste, en la producción de gas natural en la mayoría de los países se obtienen otras cadenas de hidrocarburos líquidos (como etano, propano y butano). Este es un parámetro importante en el comercio internacional, que se fija en términos energéticos, pues genera un mayor valor de venta para la producción de gas regional y abre la posibilidad de desarrollar industrias como la petroquímica. Casi todos los países de la zona (excepto la Argentina y el Ecuador) registraron una producción creciente de gas natural.
El consumo de gas natural y petróleo respecto del consumo energético total se ha mantenido casi inalterado en la región, aunque se observa una sustitución progresiva de petróleo por gas natural en los últimos 20 años. Sin embargo, aunque el consumo de petróleo con respecto al consumo energético total ha disminuido del 55% en el quinquenio comprendido entre 1991 y 1995 al 47% en el quinquenio comprendido entre 2006 y 2010, sigue siendo alto en comparación con el promedio mundial, que llegó al 35% en este último período (véase el gráfico A.3 del anexo).
En América Latina y el Caribe, los mayores consumidores de hidrocarburos en 2012 fueron México y el Brasil. En estas economías el petróleo y el gas natural se utilizan principalmente para el autotransporte y la actividad industrial. Les siguen en orden de importancia la Argentina, donde el consumo de gas natural es cercano a 4.700 millones de pies cúbicos al día, y la República Bolivariana de Venezuela, cuyo consumo de petróleo es de alrededor de 0,8 millones de barriles al día. En el primero de estos países, el gas natural se utiliza para la generación eléctrica, el autotransporte (a través de gas natural comprimido, GNC) y el consumo residencial. En el caso venezolano, el petróleo se usa en autotransporte, principal sector de destino de los hidrocarburos.