II.A.1.1.- Desarrollo académico de las funciones de los intermediarios financieros
II.B.-LAS FUENTES DE FINANCIACION DE LAS ENTIDADES FINANCIERAS Y LA ESTABILIDAD FINANCIERA.
II.C-IMPLICACIONES MACROECONÓMICAS DE LA METAMORFOSIS DE LA PROFESIÓN BANCARIA.
II.A.- PERSPECTIVA HISTÓRICA DE LA ACTIVIDAD BANCARIA.
"El dinero, como medio físico de intercambio, genera una civilización diversificada… y en tanto se trata de dinero, es mas mecanico que espiritual en sus efectos, los cual puede generar, en la situación actual, un efecto devastador sobre la sociedad”. Sir Josiah Stamp (From Foreword to the English edition of The Money Illusion by Irving Fisher).
“Las naciones de las que se ocupan principalmente los historiadores de la economía organizan sus actividades económicas bajo la forma de cómo obtener y gastar el dinero…. ¿No podría organizarse la historia económica de la forma más eficaz en torno a la evolución de las instituciones pecuniarias?
Mitchell, J. 1944, pg. 67.
El fundamento básico para la existencia de bancos puede encontrarse repasando la historia económica, cuando las personas necesitaban de un refugio seguro en el que custodiar sus ahorros.
“…alteraciones en el tráfico forzaron a los de Génova a cambiar su curso de comerciar con mercancías al de intercambiar su dinero, el cual difunden para obtener ganancia no sólo de los diversos países en los que el comercio se realiza con mercancías, sino que más especialmente sirven con eso las necesidades de los españoles para sus guerras en Flandes y en otros lugares. Visto que no encuentran en su propio país medios para emplear y traficar su gran riqueza con beneficio, se contentan con hacerlo en España y en otros lugares… mediante el intercambio de sus monedas por grano a aquellos mercaderes que luego comercian con mercancías. Y así, donde quiera que ellas (las monedas) vivan en el extranjero durante un tiempo, recorren el mundo para obtener una ganancia; con todo, al final, el centro de su propio beneficio está en su propio país nativo”. Mun, Th. 1664, p.52-53
Pero la profesión de banquero es un arte que ha merecido descripciones tan enriquecedoras como la siguiente:
“La banca, desde su origen, y en todo tiempo y en todas partes, opera con el dinero que unos no aplican y otros buscan. En discernir quiénes merecen crédito y hasta dónde, estriban la pericia y la solvencia del banquero”. R.
Carande. 2000, pg. 142.
Y en tiempos de crisis, la profesión bancaria también ha sido objeto de voces críticas como esta otra:
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“I sincerely believe that banking institutions are more dangerous to our liberties than standing armies. The issuing power should be taken from the banks and restored to the people to whom it properly belongs”.Th.Jefferson.1780
Según el Diccionario de la Real Academia Española, “banquero es todo aquel dueño o
gestor de una entidad bancaria”. Y son aceptados como sinónimos en la misma fuente bolsista, financiero, accionista, hacendista, cuentacorrentista, capitalista, acaudalado y opulento.
Hoy en día, los clientes de las oficinas bancarias necesitan servicios mucho más complejos, y el papel del sistema financiero en la sociedad ha pasado a ser mucho más preeminente.
“The business of banking and finance is essentialy the business of public and mutual confidence”.Mr. Gerald Corrigan, President of the Federal Reserve Bank
of New York, 1987, pg. 21
Los bancos no solo ofrecen préstamos y reciben fondos en forma de depósitos, sino que además proporcionan servicios financieros sofisticados que ayudan a sus clientes a realizar operaciones en el mercado.
“Banking, insurance, securities and real state activities hace been substancially separated from each other throughout most or our history. But the lines separating these business activities have been blurring recently. The pace of change in the financial service industry has been stunning”. E, L. Simmons, Jr.
1983.
La creciente importancia de las instituciones financieras ha quedado reflejada por ejemplo durante la última crisis financiera, a partir de la quiebra del banco de inversión Lehman Brothers. El gobierno norteamericano, en una intervención sin precedentes históricos, tanto conceptualmente como por su volumen, a través del denominado TARP ha suministrado billones de dólares a sus bancos para evitar la quiebra de todo su sector bancario.
En un mundo idílico, quizás como el que proponía en el año 1516 el sabio Tomás Moro en Utopía, “los bancos no tienen por que ser necesarios, para garantizar la
eficiencia de mercado sería suficiente con una economía de trueque bisectorial, dado que los agentes económicos podrían actuar directamente de forma adecuada sin necesitar ayuda externa (intermediarios financieros)”.
“¿No es acaso injusta e ingrata una sociedad que prodiga tanto obsequio a esos que llaman nobles, y a los orfebres demás congéneres, gente ociosa que vive tan sólo de la adulación y de fomentar vanos placeres? En cambio, ¿qué benévolas prevenciones se hacen a favor de labradores, carboneros, braceros, carreteros y carpinteros, sin los cuales sería imposible que subsistiera el Estado? Porque, una vez que han consumido su edad viril en el trabajo […] se les paga, desgraciadamente, con la más mísera de las muertes”. T. Moro.
1516. pg.202.
También Fernando Pessoa defendía la rebelión frente a una sociedad capitalista que pivotara en torno a las transacciones financieras.
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“La única acción anarquista individual justificable y racional es aquella que proporcione una satisfacción egoísta; subyugar las ficciones sociales, superarlas, empezando por la ficción del imperio del dinero, que es la más importante y, casi, el compendio de todas las demás, y la única forma de superar la ficción social del dinero, los límites y servidumbres que el dinero - sobre todo, de su falta- impone, es tenerlo en abundancia, con lo que se alcanza, al menos, una porción de libertad que otros no tienen”. F.
Pessoa,1922
Pero en la realidad, los mercados financieros son necesarios, a pesar de que no son perfectos; existen imperfecciones tales como los costes de transacción e información asimétrica. Parece justo citar que hay excelentes estudios académicos basados en estas imperfecciones del mercado que han proporcionado una base metodológica que justifica la existencia e importancia de los bancos en cualquier sociedad avanzada9. Allen y Santomero (1998), por su parte defienden que los costes de participación son un tema clave en la teoría de la intermediación financiera.
Así pues, los bancos proporcionan servicios de financiación y de transformación de activos. En el primer caso, suministrados por los prestamistas, y en el segundo, por los prestatarios. Por su parte, los servicios de transformación trabajan de forma bidireccional, tanto por parte de los emisores de activos y tenedores de las deudas, al hacer posible y facilitar el intercambio entre prestamistas y prestatarios.
Quizás para entender mejor este tipo de prácticas nos resulte pedagógica la definición de “banqueros de la corte” que tan acertadamente nos aportaba D. Cristóbal de Villalón.
“También hay algunos mercaderes, especialmente alemanes y genoveses, que dan a cambio a señores y príncipes, con los cuales hacen grandes partidas a tanto por ciento, sin más condiciones. Y los dineros que así dan a cambio, porque son en gran cantidad, acontece que no los tiene todas las veces el mercader que los da, y tómalos a cambio de otros mercaderes para darlos a los príncipes, porque con el crédito que tienen pagan mucho menos interés de lo que después ellos llevan a sus príncipes. De manera que para dar a cambio, toman a cambio, y lo que llevan a los príncipes de interés es mucho más caro de lo que usan llevar a otros mercaderes. Y así, con interés de príncipe, han enriquecido muchos mercaderes, y de lo así dan a cambio a los príncipes, toman términos y plazo para haberlos de cobrar, dentro de cierto tiempo, de las rentas y servicios de los príncipes”. C.de Villalón. 1558, Pg II.
El mecanismo básico de todo intermediario financiero es tomar depósitos de sus clientes y transformarlos en préstamos para otros agentes del mercado. Los fondos que proporcionan las entidades bancarias deben, en todo caso, ser supervisados. Los bancos disponen de una ventaja competitiva al trabajar con economías de escala y expertise para gestionar sus carteras de préstamos. Ellos, además, son capaces de diversificar sus actividades, obteniendo reducciones en los costes y ofreciendo mayor seguridad tanto a los inversores como a los prestamistas de la que podrían recibir directamente desde el mercado de capitales. Esta argumentación es central en la literatura académica antes citada, y sus limitaciones cuestionan el propio modelo de entidad financiera.
9Como por ejemplo, los de Gurley y Shaw, 1960, Benston y Smith, 1976, Leland y Pyle, 1977, y Diamond, 1984,
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Haciendo un poco de historia, podemos recordar como ya en el año 1.800 antes de Cristo en Egipto y Mesopotamia el oro era un símbolo de riqueza y status, depositada y custodiada en templos de manera que estuviera a salvo. El concepto de banca ya se puede encontrar en la antigua civilización de Babilonia, lugar en el que existe la primera documentación de haber concedido un préstamo. Mucho más tarde, en la cuarta centuria de la civilización antes de Cristo, los griegos y los romanos desarrollaron una suerte de servicios financieros que abarcaban desde la toma de depósitos, la concesión de préstamos, la acuñación de monedas por peso y puridad, e incluso operaciones de cambio de divisas.
Además, las transacciones que se hicieron obligaban a que el pago fuera aceptado en una ciudad y el crédito concedido en otra, evitando, por su peligrosidad, el transporte físico del oro.
En el año 33 antes de Cristo, el emperador Tiberio evitó una quiebra bancaria mediante la transferencia de fondos desde el Tesoro a los bancos bajo términos concesionales10.
En aquella época se acuñó la palabra “banco”, derivada del italiano “banco” que identificaba el mostrador o lugar en el que los cambistas ubicaban sus monedas. También por aquel entonces se acuñó la palabra “crédito”, derivada del latín “credere” que significa “confiar”.
Posteriormente, entre los siglos XIII y XIV fueron cobrando protagonismo las grandes familias de banqueros italianos tales como los Bardi o los Peruzzi y, después de ellos, los Pazzi y los Medici, dando lugar al nacimiento de los libros de contabilidad de doble entrada. Los mercaderes obtuvieron letras de cambio y gracias a ellas podían pagar sus deudas los deudores en una ciudad, aunque sus fondos los hubieran recibido prestados en otra. También se cruzaron los primeros cheques.
“El hecho de configurarse un sistema de pagos internacionales, ligado a las
transferencias de dinero en efectivo –oro/plata- no sería razón suficiente,
aunque sí necesaria, en el contexto económico de la época, para justificar por sí misma la expansión del comercio internacional si a ello no le acompañase, al unísono, un desarrollo excepcional del crédito, el auge de las instituciones financieras y el progreso incipiente del dinero bancario en las ciudades alemanas del sur, italianas o flamencas, y en menor medida, de las españolas”.A.M. Bernal. 2000, pg II.
“Durante el siglo XVI, el auge, bajo las modalidades y técnicas más sofisticadas, de préstamos, títulos, y transferencias de créditos, obligaciones, vales, dinero bancario, etc, se vieron favorecidos, en su expansión, gracias al desarrollo de las instituciones financieras, lo que finalmente se tradujo en una oferta más elástica de dinero, y sobre todo, en la disponibilidad y accesibilidad a un crédito internacional cada vez más fácil y a menor precio. Es ahí donde
habrían de jugar un papel destacado los grandes banqueros europeos –
alemanes y genoveses, en primer lugar- entre los que habrían de destacar, con brillo propio, las familias de los Fugger y de los Welser”. A.M. Bernal. 2000, pg
II.
10Ver Calomiris 1989, p.26-27
.
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Durante los siglos XVII y XVIII buena parte de los prestamistas se transformaron en bancos privados. Los bancos nacionales financiaron operaciones del sector público sobre la base de la garantía de los créditos. Uno de los ejemplos más antiguo es el del Banco de Suecia, fundado en el año 1668, que todavía existe. En el momento de su nacimiento apareció la primera divisa documentada en papel.
Ya en tiempos del economista Adam Smith hubo un gran crecimiento del sector bancario, y él mismo proclamaba que la actividad de los intermediarios financieros era clave para acelerar el crecimiento económico.
“El dinero en oro y plata que circula en una nación, y por cuyo ministerio se distribuye anualmente entre los consumidores el producto de la tierra y del trabajo, es… un caudalmuerto. Es una parte muy valiosa del capital de un país, pero no produce nada. Las juiciosas operaciones de los bancos, sustituyendo por papel gran parte de este oro y plata, posibilitan que el país convierta una gran parte de este fondo muerto en un capital que produce para la nación. El oro y la plata que circulan en un país bien pueden ser comparados con un camino…. Las operaciones juiciosas de un banco… proporcionan, si se me permite una violenta metáfora, una especie de carro de transporte por el aire…
A.Smith, 1776, pg.305.
“Cuando el dinero se incrementa, las desventajas e inconceniente del trueque se eliminan; el pobre y el ocioso son empleados, se trabaja más la tierra, la producción se ve incrementada, las manufacturas y la industria mejora... Los terratenientes viven mejor, y la gente reduce la dependencia de ellos”.J.Law.1705, pg. 11.
Las operaciones juiciosas de los bancos a las que se refiere Adam Smith se corresponderían con una prudente gestión en la que primaba la aceptación de depósitos a largo plazo y la concesión de préstamos a corto plazo a personas solventes, de manera que su balance siempre permaneciera saneado.
“Commercial Banks should concentrate their lending on short term self- liquidating loans in order to be able to meet potential currency and deposit losses. This represent a “real bills” micro (or bank management) strategy as opposed to a “real bills” macro (or monetary policy) strategy. Adherence to the real bills bank management strategy also underlies the development of special banks for longer-term lending, such as agriculture and residential housing,
which would be financed by longer-term deposits. G. G. Kaufman. 1988. Cato
Institute.
A lo largo de la revolución industrial, entre el año 1800 y el año 1900 los bancos evolucionaron hacia entidades mercantiles o instituciones financieras que ofrecían servicios financieros y aconsejaban a los grupos empresariales y los ciudadanos con fortuna personal a gestionar su patrimonio.
“El desarrollo financiero ocurrió al mismo tiempo que el desarrollo comercial. No es simplemente que cayeran los tipos de interés (como lo hicieron), sino que hubo más disponibilidad de fondos, siendo la caída de tipos de interés un síntoma, pero no más. El capital circulante está dando vueltas continuamente para ser reinvertido, pero el capital fijo está anclado, incorporado de una forma particular, de la cual solo podrá ser liberado, en el mejor de los casos,
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gradualmente. Para que esa gente quiera, en un mundo inseguro, anclar grandes cantidades de capital, debe, o bien estar en posesión de otros recursos más líquidos, rápidamente realizables en caso de emergencia, o debe estar segura de poder conseguir un préstamo, y esto significa tomar prestado de algún otro (puede ser un banco) quien a su vez puede pedir prestado o tiene activos líquidos. La disponibilidad de activos líquidos es el elemento decisivo. Esta condición se satisfacía en Inglaterra (como en Holanda o incluso en Francia) en la primera mitad del s.XVIII. Ya entonces había mercados financieros, en los cuales podían venderse fácilmente una diversidad de valores, es decir, que había activos líquidos, como no ocurría pocos años antes. (Esto mismo, sin duda, fue una razón importante para que los tipos de interés bajasen)”. J.Hicks.1989.
Pese a que algunos bancos mantuvieron actividades mercantiles, la transición general se efectuó del comercio, cuando lograba éxitos, a la banca. Esta transición tuvo lugar en Holanda en el s.XVIII y en Inglaterra, más plenamente en el s.XIX.