6. Results 1 An overview of the results section
6.32 Sub-theme Two: The Borderline Therapist: Losing touch with the self
Basada en pautas tradicionales, la actividad ganadera trashumante de los usuarios de este terreno de pastoreo, está orientada exclusivamente a la producción de carne para el autoconsumo y la comercialización.
La raza de ganado trashumante, se denomina “criollo”, originario de la introducción ganadera española, que con el tiempo se ha ido adaptado a las condiciones ambientales y de manejo trashumante, que hasta ahora han hecho fracasar los intentos de mejora o cambio genético, ya que los animales mejorados o de otra raza, no soportan estas condiciones.
El terreno de pastoreo estudiado, comprende aproximadamente, 2.200 hectáreas, es usado para el pastoreo trashumante, durante la época seca (de mayo a octubre), o por un periodo aproximado de 5 meses, al cabo del cual, es trasladado a otros terrenos de pastoreo de época lluviosa (de noviembre a abril), ubicados en pisos ecológicos más altos y de vegetación estacional, más próximos a las comunidades de residencia de los usuarios (cerros y sectores cercanos a las viviendas), constatándose además el uso de rastrojos agrícolas y en algún caso la siembra de forraje (Alfa-alfa) en pequeñas superficies (hasta 1.200 m2), con la finalidad de incrementar la oferta forrajera.
La instalación de parcelas sembradas con Alfa-alfa, es una práctica rara de alrededor del 6% del total de usuarios. En éstos sembrados se alterna el pastoreo de bovinos y ovejas, ante la pequeñez de éstas pasturas, los usuarios, seleccionan de 1 a 5 bovinos para mantenerlos por algunos días en estas parcelas. Por otro lado, pero se constata un manejo deficiente (falta renovación de semilla y control de maleza). Las parcelas están destinadas especialmente para la crianza de ovejas, cabras o 1 a 5 vacas que alternan esa fuente de alimento con los rastrojos y los pastos de zonas serranas circundantes a las comunidades. Esta producción es totalmente destinada al autoconsumo, llegando en muchos casos a ser insuficiente.
El uso de las pasturas, no toma en cuenta la capacidad de carga animal de los ecosistemas de pastoreo. Se ha evidenciado que ingresan un total de 1.364 cabezas de ganado, pertenecientes a 55 usuarios, resultando una carga animal de 0,6 Unidades Animales por hectárea, para los 5 meses que dura el pastoreo en este sitio. Si tomamos como referencia, el estudio realizado por Alvarez (2003), que estimó una capacidad de carga animal para ecosistemas similares dentro de la RNFFT (Cambarí), en una Unidad Animal por 1,6 ha. por 5 meses (UAM/ha), significando que para 5 meses, se requieren alrededor de 5 hectáreas por animal, podemos afirmar que la capacidad de carga actual, en el terreno de pastoreo, está excedida en sobremanera. Los usuarios consideran, que la
calidad de las pasturas ha cambiado y que la cantidad de Helecho Macho (Pteridium
aquilinum)se ha incrementado notablemente.
Para los usuarios, las enfermedades del ganado (Aftosa, Carbunclo, “Orina de Sangre” y Parasitosis) son un problema prioritario, debido a que incrementan su mortandad y la mala calidad del ganado, la razón son las deficiencias en la sanidad animal; la prevención se concibe principalmente reducida a la aplicación de vacunas, dejando de lado los aspectos nutricionales. Los usuarios, manifiestan que la aplicación de vacunas, se limita a la prevención de la Fiebre Aftosa y, por lo general, no es una práctica común ni tiene una periodicidad anual regular; debido a los costos que implica y también en base a algunas creencias sobre sus efectos en la reproducción del ganado: : “años antes vacunábamos para la fiebre aftosa, solamente cuando anunciaban de que ya viene la enfermedad... este año no hemos vacunado, nos han dicho que las vacunas estaban con mucho hielo y hace que las vaquillas no se disponen al toro, por eso no hemos vacunado, hasta averiguar bien”.
La aplicación de antibióticos y desparasitantes, se realiza empíricamente, sin ningún asesoramiento profesional y cuando la enfermedad está avanzada y los síntomas son más evidentes.
La presentación de la enfermedad denominada: Orina de Sangre (Hematuria enzootica), según los usuarios, se ha incrementado drásticamente durante los últimos diez años, estimando que, anualmente afecta alrededor del 15% del ganado, siendo la principal causa de la mortandad y el principal problema sanitario para los usuarios.
Debido a los problemas que enfrenta la ganadería trashumante asociada al sitio de estudio (mala calidad del ganado, degradación de las pasturas nativas, deficiente atención sanitaria, incremento de la “orina de sangre”, etc.), los usuarios, tienen una rentabilidad baja en relación a los costos en la producción. Otro factor, es el tiempo de desarrollo de los vacunos en relación a los volúmenes mínimos de producción que deben lograr los usuarios (2 animales por año). Un vacuno “criollo”, según ellos, requiere entre 5 y 6 años para alcanzar condiciones comerciales de talla y peso; al ser los hatos pequeños (25 animales en promedio), deben sacrificar vacunos de hasta 3
Foto 12. Ganado desnutrido y Enfermo en San Antonio del Nogal
Pese a estos problemas, los usuarios consideran que la actividad ganadera es imprescindible para su economía. Su valor fundamental radica en garantizar parte de la seguridad alimentaria y por su naturaleza como un bien económico fácilmente monetarizable, que forma parte de los recursos estratégicos para enfrentar situaciones de crisis (especie de ahorro): “si no criamos nuestras vaquitas, tendríamos que comprar hasta la carne, cueste lo que cueste tenemos que seguir nomás sufriendo con nuestros animales…el día que ya no podamos criar ganado, nosotros moriremos de hambre, no tendríamos derecho ni de enfermarnos porque no tendríamos para curarnos… seriamos
más pobres…”. Además, la tenencia y cantidad de ganado, es un símbolo social de
prestigio y posición socioeconómica.