DATA ANALYSIS AND DISCUSSION
B. Suggestions
La Provincia Extensional del Golfo es el sitio de un rift oblicuo cuya dirección es aproximadamente NNO-SSE y que constituye localmente el límite transtensional entre la placa del Pacífico y la de Norteamérica. Abarca el mar de Cortés y las costas de Sonora y Sinaloa hasta la Sierra Madre Occidental. El rift ocupa el extremo oeste de la PEG. En cambio, la parte este de la PEG presenta una morfología tipo cuencas-y-cordilleras [Parson, 1995] y acomoda hoy en día extensión leve en la dirección E-O [Suter y Contreras, 2002, y referencias citadas en este artículo]. Aun es tema de debate si la PEG es una extensión de la PCC que cubre gran parte del oeste de Estados Unidos de América y del norte de la República Mexicana. Por esta razón, la PEG es a veces llamada la “Provincia de Cuencas y Cordilleras Mexicana Oeste” en oposición con la “Provincia de Cuencas y Cordilleras Mexicana Este”. Estas dos zonas están separadas estructuralmente por la Sierra Madre Occidental, un plateau elongado compuesto de rocas volcánicas del Cenozoico cuyo núcleo experimentó muy poca extensión. El periodo de extensión tipo cuencas-y-cordilleras en la PEG es anterior a la apertura del GdC e inició en el Oligoceno tardío en el actual Estado de Sonora [Gans, 1997] y en el Mioceno medio en Sinaloa y Nayarit. En lo que sigue, usaremos simplemente el término “Provincia de Cuencas y Cordilleras Mexicana” para referirnos a la parte este de la PEG, la cual presenta tal morfología, en contraste con la parte oeste de la PEG.
El noroeste de la PEG ha sido objeto de más estudios que cualquier otra parte de la región del GdC, debido a la alta actividad sísmica de esta región que ha generado una gran cantidad de datos sísmicos. Estos han sido registrados por dos redes de periodo corto (Red
de Estaciones Sísmicas del Noroeste de México, RESNOM y la Red de Acelerógrafos del Noroeste de México, RANM). Por otra parte, la prospección geofísica en esta zona también ha contribuido a su conocimiento. Un estado del arte de las características sismotectónicas de esta región así como su estructura cortical fue realizado por Frez y González [1991]. La profundidad del Moho debajo de la PEG varía desde ~21km a altura del Salton Trough hasta ~8km en el sur del Golfo [Couch et al., 1991]. Usando datos recientes de sísmica registrados en el norte del Golfo, González-Fernández et al. [2005] obtuvieron profundidades del Moho de 14 y 17km en las cuencas Delfín y Tiburones, respectivamente, y de 19.5km para la zona ubicada entre estas dos cuencas. Brown et al. [2006] reportan una profundidad de 6km en la boca del Golfo. Usando ondas superficiales registradas en las estaciones de NARS-Baja, Di Luccio et al. [2006] confirman el adelgazamiento de la corteza debajo del Golfo desde el norte hacia el sur y también desde el oeste hacia el este, debajo de los Estados de Sonora y Sinaloa. Persaud et al. [2007] proponen que la cantidad de corteza continental debajo del GdC puede ser sustancial. Un rasgo importante de la estructura del límite de placas es que presenta variaciones significativas a lo largo de su eje por lo que se puede dividir en tres dominios principales [Dorsey et al., 2006]. El primero corresponde al norte del GdC y el Salton Trough, donde las deformaciones son acomodadas por fallas de bajo ángulo, las más antiguas siendo del Cenozóico tardío, o por un sistema difuso de fallas normales [González-Fernández et al., 2005]. En las partes central y sur del GdC, el límite de placas es un rift compuesto por fallas transformes largas y discretas, conectadas por segmentos cortos de dorsales oceánicas. Sin embargo, la cuenca de Guaymas presenta ruptura en el modo de rift angosto (ver Buck [1991], para la descripción de los diferentes modos de extensión continental). En contraste, los segmentos ubicados más al sur como el de Farallón, Pescadero y Alarcón presentan ruptura en el modo rift ancho. Tal variación es sorprendente, debido a que las condiciones que típicamente controlan los procesos de rifting son aproximadamente constantes en la región del GdC. Uno de los factores que posiblemente pudo influenciar localmente la dinámica y la morfología del rift es la presencia de fragmentos de la placa Farallón hundiéndose hacia el este o bien atorados debajo de la PBC [Dorsey et al., 2006].
Las propiedades del manto superior debajo de la región del GdC han sido estudiadas desde la instalación de las redes NARS-Baja y RESBAN, especialmente usando ondas superficiales. Zhang et al. [2007] sugieren que la astenósfera debajo del Golfo es caliente, que la litósfera es muy delgada y adelgaza desde el norte hacia el sur. Di Luccio et al.
[2006] también reportan zonas de baja velocidad en la litósfera somera debajo de las partes central y sur del Golfo. Zhang et al. [2007] interpretan las zonas de velocidades bajas como zonas de fusión directamente debajo del rift. Markee y Gaherty [2006] encuentran que el manto superior presenta velocidades sísmicas más lentas debajo del GdC que debajo de las costas de Sonora y Sinaloa en el continente, lo cual es consistente con los resultados de Di Luccio et al. [2006] para la litósfera somera debajo de las costas mencionadas. Las propiedades sismológicas del manto debajo del GdC son similares a las observadas debajo de las dorsales oceánicas aunque las anomalías magnéticas paralelas a los centros de dispersión no se extiende más al norte de la cuenca Pescadero [Larson et al., 1972].