Materials and Methods 2.1 Modifications to the MT2a sequence
Chapter 4 Discussion
4.6 Summary and conclusion
El desarrollo de competencias en el aula multigrado no está desligado de la formación por competencias en la escuela primaria regular, se percibe como una revolución en el modelo educativo que promueve la transferencia de las formas
tradicionales de enseñanza, caracterizadas por una organización de trabajo rígido pero simplista, a una manera de abordar el conocimiento desde la intención de confrontar al estudiante con situaciones problemáticas que le suceden en su vida cotidiana, a fin de que sea el protagonista de su propio aprendizaje, como lo estipulan los principios
pedagógicos que sustentan el Plan de Estudios (SEP, 2011d). Esto se logra a través de la habilidad que tiene el propio docente para inducir al alumno hacia la utilización
interrelacionada de sus esquemas de actuación o actuares, mismos que tienen que ver con sus conocimientos conceptuales y factuales, sus habilidades y sus valores.
Este desarrollo de competencias en el alumno también implica que el docente sea competente, además que modifica la concepción que históricamente se ha tenido sobre la evaluación de los aprendizajes, provocando que el docente multigrado sea un observador del desempeño del estudiante desde sus primeros acercamientos con el contenido de estudio, hasta obtener los logros esperados de él, a través de los procedimientos que realizó y el cambio de visión del mundo que le rodea; de esta manera, se está ante la situación de que no es suficiente un examen que califique de forma numérica datos y conceptos, sino que entran en juego otras alternativas de cualificación del desempeño escolar del estudiante, lo que a su vez remite a la modificación en la práctica docente.
Al respecto Federico Malpica (RIEB, 2011), argumenta que una persona es
competente cuando ante una situación problemática que se le plantea en la vida es capaz de resolverla a través de un análisis de la misma y a partir de ahí escoger esquemas de actuación oportunos, además de aplicar lo aprendido de manera estratégica, adaptándolo para resolver situaciones similares reales.
En este sentido, es el docente frente a grupo el que afronta el mayor reto, ya que le corresponde guiar la transición educativa de cambio de paradigmas, a fin de rendir cuentas de la formación de ciudadanos mejor capacitados para la sociedad mexicana moderna, para ello se deben tomar precisiones del alumno que se pretende entregar al finalizar su educación primaria, lo cual tiene un papel muy importante en la articulación de los tres niveles educativos que conforman la educación básica en México: preescolar,
primaria y secundaria, para obtener un producto final al término de la educación secundaria, establecido como perfil de egreso de la educación básica.
El perfil de egreso se expresa en una serie de rasgos individuales que son deseables en el estudiante después de su paso por la educación básica, dichos rasgos, tienen la finalidad de dar cuenta de que el individuo está apto para desenvolverse de manera competente dentro de la sociedad y sobre todo, favorecen la continuidad de la formación académica si ese fuera el caso.
Algunos de los rasgos destacables que se estipulan en el perfil de egreso de la educación básica son los que incorporan las prácticas sociales del lenguaje y
comunicación, además de que se relacionan con el uso de la tecnología como medio social de interacción; a continuación se enlistan aquellos rasgos que tienen esta característica (SEP, 2011d, p. 43-44):
“Utiliza el lenguaje oral y escrito para comunicarse con claridad y fluidez e interactuar en distintos contextos sociales y culturales; además, posee las herramientas básicas para comunicarse en inglés.
Busca, selecciona, analiza, evalúa y utiliza la información proveniente de diversas fuentes.
Asume y practica la interculturalidad como riqueza y forma de convivencia en la diversidad social, cultural y lingüística.
Aprovecha los recursos tecnológicos a su alcance como medios para comunicarse, obtener información y construir conocimiento”.
Por su parte, el Acuerdo Secretarial número 592 por el que se establece la Articulación de la Educación Básica en México, en su Artículo Primero, sección III; enuncia el compromiso social por la calidad de la educación, en el cual prevalece el propósito de dirigir al sistema educativo nacional hacia una transformación que permita contar con un modelo educativo de calidad (Poder Ejecutivo Federal, 2011), esto deriva
en el Plan de Estudios 2011, el cual tiene como uno de sus principios pedagógicos, el generar ambientes favorecedores para el aprendizaje permanente, dentro de los cuales, los ambientes virtuales de enseñanza se vislumbran como una herramienta estratégica para el desarrollo de las competencias para la vida del alumno de educación básica y que son, por tanto, también el propósito de la escuela primaria multigrado.
Competencias para la vida enunciadas en el Plan de Estudios 2011 (SEP, 2011d, p. 42):
“Competencias para el aprendizaje permanente. Para su desarrollo se requiere: habilidad lectora, integrarse a la cultura escrita, comunicarse en más de una lengua, habilidades digitales y aprender a aprender.
Competencias para el manejo de la información. Su desarrollo requiere: identificar lo que se necesita saber; aprender a buscar; identificar, evaluar,
seleccionar, organizar y sistematizar información; apropiarse de la información de manera crítica, utilizar y compartir información con sentido ético.
Competencias para el manejo de situaciones. Su desarrollo requiere: enfrentar el riesgo y la incertidumbre, plantear y llevar a buen término procedimientos; administrar el tiempo, propiciar cambios y afrontar los que se presenten; tomar decisiones y asumir consecuencias; manejar el fracaso, la frustración y la desilusión; actuar con autonomía en el diseño y desarrollo de proyectos de vida. Competencias para la convivencia. Su desarrollo requiere: empatía, relacionarse armónicamente con otro y la naturaleza; ser asertivo; trabajar de manera
colaborativa; tomar acuerdos y negociar con otros; crecer con los demás; reconocer y valorar la diversidad social, cultural y lingüística.
Competencias para la vida en sociedad. Para su desarrollo se requiere: decidir y actuar con juicio crítico frente a los valores y las normas sociales y culturales; proceder a favor de la democracia, la libertad, la paz, el respeto a la legalidad y a los derechos humanos; tomando en cuenta las implicaciones sociales del uso de la tecnología; combatir la discriminación y el racismo, y conciencia de pertenencia a su cultura, a su país y al mundo”.