No se presentó efecto de interacción entre altura y frecuencia en ninguna de las estaciones del año (Cuadro 5). Con excepción de julio donde se observó un mayor grado de defoliación (GD) al pastorear más severamente (P<0.01), no se registró efecto de intensidad durante todo el periodo de estudio. De julio a diciembre del 2005 hubo efecto de frecuencia (excepto agosto), siendo el intervalo de 35 días el que mayor grado de defoliación tuvo (P<0.05). De enero a mayo no se observaron diferencias estadísticas (P>0.05) entre frecuencias de pastoreo. En junio 2006, el pastoreo de cada 35 días (70%) presentó los mayores valores, superando en 25 y 26% al intervalo 21 y 28 días. En primavera se dieron los valores más altos de GD, probablemente como resultado de una mayor cantidad de forraje ofrecido, ocasionado por mejores condiciones ambientales.
Al respecto, Zaragoza (2004) en una pradera asociada de pasto ovillo-alfalfa encontró que el GD fue mayor conforme aumentó la severidad de pastoreo, con promedio anual de 89, 79 y 65% en pastoreo severo, intermedio y ligero, como resultado del mayor tiempo de pastoreo. Este autor concluye que en una pradera, un alto nivel de utilización de forraje, es deseable para mantener una dieta de material altamente digestible y reducir desperdicio, pero el consumo animal y el rebrote de la pradera puede ser menor.
Scarnecchia (1998) menciona que el GD de la pradera no solo se atribuye al forraje consumido, sino también al que desaparece por senescencia, descomposición, pisoteo, muestreo destructivo y deposición de heces y orina. En este sentido, Parsons y Penning (1988) señalan que los animales dejan más material donde los tallos son grandes, después de un largo periodo de recuperación.
Cuadro 5. Grado de defoliación (%) del pasto ovillo en respuesta a dos intensidades y tres frecuencias de pastoreo. Intensidad de pastoreo (cm) Frecuencia de pastoreo (días) 2005 2006
JUL AGO SEP OCT NOV DIC ENE FEB MAR ABR MAY JUN
21 44 46 33 30 39 32 37 48 47 61 60 61 45 5-7 28 55 49 34 28 40 51 44 61 47 41 61 61 48 35 62 49 45 45 46 52 47 41 55 57 58 70 52 5-7 54 48 38 34 42 45 43 50 50 53 59 64 48 21 38 51 38 28 38 32 38 55 49 67 53 51 45 9-11 28 34 43 34 22 39 31 36 43 42 54 56 54 41 35 44 54 52 52 51 47 35 38 48 49 50 70 49 9-11 39 49 41 34 43 37 36 45 46 57 53 59 45 21 41 49 35 29 38 32 37 51 48 64 56 56 45 28 44 46 34 25 40 41 40 52 44 48 59 57 44 35 53 51 49 49 48 49 41 39 52 53 54 70 51 EEM 3.4 3.9 3.4 3.8 3.2 4.9 5.1 6.7 6.7 9 4.5 2.8 1.64 Intensidad ** NS NS NS NS NS NS NS NS NS NS NS * Frecuencia * NS ** ** * * NS NS NS NS NS ** ** Interacción NS NS NS NS NS NS NS NS NS NS NS NS NS
EEM= Error estándar de la media NS= No significativo
4.5. Composición botánica
Los cambios estacionales en los componentes de la pradera se presentan en la
Figura 1. No se presentó efecto de interacción frecuencia por intensidad de pastoreo
en las cuatro estaciones del año. Durante el verano del 2005 la proporción de pasto
ovillo fue superior al 70% en todos los tratamientos, y no mostró efecto de frecuencia
ni de intensidad (P>0.05) de pastoreo, y tendió a disminuir conforme aumentó el
intervalo entre pastoreos (P>0.05). En verano las malezas y el material muerto (MM)
representaron menos del 15%. Durante el otoño se observó una disminución en el
porcentaje de pasto ovillo al aumentar el intervalo de pastoreo de 21 a 35 días
(P<0.05), particularmente en el tratamiento cosechado intensamente (5-7 cm). La
presencia de otros pastos fue menos del 10% y la mayor proporción se presentó al
pastorear cada 35 días, al igual que la mayor cantidad de MM. La proporción de
pasto ovillo durante el invierno fue mayor en las frecuencias de pastoreo de 28 días
y menor en las de 35 días (P<0.05). Al comparar las intensidades, se observó en
invierno la menor cantidad de ovillo al pastorear entre 9-11 cm cada 21 días (Figura
1). Durante ésta estación (invierno), el porcentaje de malezas en el pastoreo menos
severo superó en más de 200% al mas severo (P<0.05) y se presentaron en mayor
cantidad al defoliar cada 21 días. Durante la primavera no se registraron diferencias
estadísticas entre frecuencias de pastoreo (P>0.05), todos los tratamientos
presentaron un porcentaje superior al 60% de pasto ovillo y se registró un porcentaje
superior al 20% de otros pastos al cosechar cada 35 días a 9-11 cm.
La intensidad de pastoreo entre 9-11 cm, en verano, otoño y primavera, presentó
mayor porcentaje de ovillo, debido a que la pradera tuvo mas área foliar remanente,
pastoreo (Hernández-Garay et al., 1997a; Velasco et al., 2001; Matthew y Hodgson, 1997). Por el contrario, en invierno la proporción de ovillo en la intensidad 9-11 cm se redujo, ya que las malezas tuvieron más oportunidad de prosperar, y se incrementó el porcentaje de MM debido a las bajas temperaturas y heladas (Cuadro 1).
Figura 1. Composición botánica de una pradera de pasto ovillo (%) en respuesta a dos intensidades y tres frecuencias de pastoreo.
VERANO 2005 OTOÑO 2005
INVIERNO 2006 PRIMAVERA 2006
La principal maleza invasora durante el invierno fue la malva (Malva sylvestris L.), la cual, al parecer, no es afectada por las bajas temperaturas, presentándose más notoriamente al no pastorear severamente o al incrementar el intervalo entre pastoreos. En esos tratamientos, invadió los espacios del pasto ovillo reduciendo su proporción, obteniendo en algunos casos 57% de la materia seca obtenida en la pradera (al defoliar cada 21 días a 9-11 cm). Al respecto, Velasco (2001) observó en pasto ballico durante el invierno, una incidencia del 28% de diente de león (Taraxacum officinalis), mientras que en las otras 3 estaciones, menos del 10%. Por su parte Zaragoza (2004), en una asociación alfalfa-pasto ovillo concluye que la escasa presencia de malezas (menor de 10% en las 4 estaciones del año) y otros pastos, es debida a que era el primer año de producción de la pradera, y a pesar de la severidad de pastoreo, existió una excelente composición botánica, lo que impidió su establecimiento.
Anteriormente, Velasco (2001) observó en ovillo mayor presencia de otros pastos (OP) en primavera con 8.5%. En verano e invierno tendió a aumentar conforme se incrementó el intervalo de corte de 2 a 6 semanas, mientras que en otoño se registró la mayor proporción de OP al cortar a 2 semanas. Además, la pradera tuvo mayor proporción de malezas en primavera y verano con 21 y 15%, respectivamente.