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Chapter 4 Summary/Conclusion
una especie de partido democrático y popular que se había ido gestando, en oposición a esa nobleza, entre las clases artesana- les y comerciantes y algún sector agrario. El resultado fue una debilitación enorme de ambos bandos y del imperio en gene- ral. (Cf. L. BRÉHIER, Vie et Mort de Byzance, 355 y ss.)
Los «francos» de que se habla en el verso 14 se refiere en general a los latinos, pero en particular a los franceses, pues este era el origen de Ana.
116. Sobre Antíoco IV Epifanes, cf. n. al poema 105, subió al trono sirio en 175 a. C, la fecha del 137 «de la era de los reyes griegos» corresponde al cómputo de la era de los Seléu- cidas, cuando se inaugura este reino con Seléuco Nicátor
(312 a. C ) .
117. La coronación de Juan Cantacuzeno y su esposa se produjo en 1347, algo más tarde del comienzo de su regencia (cf. n. a 115). La fuente del poema es NICÉFORO GREGORAS (His- toria de Bizancio, 15.11), que alude a la extrema pobreza a que llegó la corte, pero lo refiere a la boda de Juan V Paleólogo, obligado a casarse con una hija de Cantacuzeno. C. DIEHL,
Grandeza y servidumbre de Bizancio, pp. 178 y ss. (traducción
española, Madrid, 1963) recoge este episodio.
119. La escena hay que situarla en la Magna Grecia en 146 a. C. cuando la toma de Corinto por los romanos (cf. n. a 104).
121. El poema es una paráfrasis de un pasaje de FILÓSTRATO,
Vida de Apolonio de Tiana, 5.22. Los entrecomillados son cita
literal del texto de Filóstrato. Cf. los otros poemas sobre la fi- gura de Apolonio, 3 y 91.
122. Clito, personaje ficticio. El ritual descrito es el típico de los sacrificios domésticos paganos.
123. Sobre la indiferencia de las pequeñas ciudades griegas respecto al cambio de dominación, cf. DIÓN CASIO, 51.19.
124. La divinidad egipcia Apis, representada por un toro, se identificaba con Osiris. El lugar más importante de su culto estaba en Menfis, donde están los inmensos enterramientos de
los toros, encarnación suya. Cuando Egipto se heleniza, debido al carácter divino del mundo de los muertos, Apis se pone en relación con Hades, tomando el nuevo nombre de Serapis. El templo más famoso de Serapis se encontraba en Alejandría y fue fundado por Ptolomeo Soter. Teodosio, cuando cristianiza definitivamente el imperio, manda destruirlo en 392.
125. Berito es la actual Beirut, de origen fenicio, se convir- tió en colonia romana obteniendo el ius italicum en 16 a. C. Tamides es un personaje ficticio.
126. El tema de la procesión parece inspirado en un pasaje de TEODORETO, Historia de la Iglesia, 3.28, e incluso en otro del propio JULIANO, Misopogon, 362a, donde se describe una pro- cesión pagana.
128. La ji y la kappa son, respectivamente, los nombres de las letras X y K, iniciales, en griego de
129. El último verso correspode a la Alexíada, 3.6, compues- ta por Ana Comnena (cf. n. al poema 95), nieta de Ana Da- lasena. Esta mujer, de extraordinarias virtudes, fue la esposa de Juan Comneno y madre del emperador Alejo I, el cual sentía una especial devoción por ella. Cuando Alejo I tuvo que acudir en ayuda de la ciudad ¡lírica de Dirraquio (Durazzo) pu- blicó un edicto por el que confiaba a su madre todo el poder imperial, de forma que todo lo que ella resolviera había de ser ejecutado.
Las o «edictos áureos» eran decretos y actas im- periales acompañadas de un sello de oro, de ahí su nombre.
130. Este poema parece hacer alusión a Pavlos, hermano del poeta, también homosexual. Sin embargo, puede, sin más, hacer referencia a cualquier experiencia personal (cf. LIDDELL, páginas 71 y ss.).
132. Io, hija de Inaco, rey de Argos, seducida por Zeus, el cual, para protegerla de las iras de Hera, la convirtió en ter- nera, mas Hera le envió un tábano que la acosaba implacable- mente, lo se vio obligada a vagar continuamente de un lado para otro sin reposo hasta llegar a Siria, donde murió, allí sus hermanos levantaron en su honor un templo y una ciudad que llamaron lópolis, lugar donde Seleuco Nicátor fundaría Antio- quía. Este origen mítico de Antioquía procede del cronista bi- zantino MALALAS (Cronografía, 2.31). Sobre el nombre de Ione como denominación de Antioquía, cf. ESTEBAN DE BIZANCIO,
s.u., ‘Iώυη.
134. El poema está inspirado en torno a un juego de pala bras con y sus derivados, que resulta intraducibie en español. La fuente de esas palabras, entrecomilladas en la tra ducción, es el escritor eclesiástico del siglo v, SOZÓMENO (Histo
ria de la Iglesia, 5.18).
136. Se refiere a Cleómenes III, rey de Esparta entre 236 y 222 a. C, en guerra contra Antígono III de Macedonia y Arato de Sición, jefe de la Liga Aquea. Cleómenes solicitó la ayuda de Ptolomeo I Evergetes, pero éste exigió como condi- ción que le entregara a su madre y sus hijos en calidad de rehenes. El poema de Cavafis está inspirado en un pasaje de PLUTARCO, Cleómenes, 22, y centrado en la nobleza y capacidad de sacrificio de esta mujer que era Cratesilea. En la parte final del poema se pone especial énfasis en el orgullo y dignidad de Esparta, herencia de su gloriosa historia frente a los modernos reinos helenísticos.
No sorprende esta admiración de Cavafis por Esparta dentro de su poesía, recuérdese su poema Termópilas (núms. 77 y
146).
138. Por lo que se refiere a la fecha de 200 a. C. del título del presente poema, cf. el decreto imaginario de la última parte del poema 152, titulado simplemente 200 a. C.
141. No hay mucha seguridad sobre a qué Mitrídates se está refiriendo. Puede que sea, según PONTANI (n. en p. 513), Mitrídates VI Eupátor, que ya se menciona en el poema Darío (núm. 94). Sin embargo, más convincentes parecen las razones aducidas por PAPUTSAKIS (pp. 270 y ss.) en favor de que el poema se refiere a Mitrídates V Evergetes (150-121 a. C.), pe- núltimo rey del Ponto. Los argumentos de Paputsakis son, pri- mero, la alusión a la potencia del ejército y la escuadra, en efecto, la superioridad militar de este reino en el último siglo de su existencia se debió, principalmente, al impulso dado por Mitrídates V. Por otra parte, la mención de Sinope tiene más sentido si se tiene en cuenta que quien la convirtió en capital del Ponto fue este rey, donde además murió asesinado.
El «noble compañero de su antepasado» que aparece en el antepenúltimo verso se refiere a Demetrio Poliorcetes (cf. poe- ma núm. 12), y a su vez el «antepasado» en cuestión sería Mi- trídates I, fundador de la dinastía del Ponto.
La fuente antigua para todo el poema es otra vez PLUTARCO,
Demetrio, 4.
144. Alejandro Janeo (el Jonatán de la Biblia), rey judío de Jerusalén (104-77 a. C ) , era hermano de Aristobulo I, con cuya viuda, Alejandra (Salomé) se casó. Continuó las largas luchas iniciadas por Judas Macabeo y sus hermanos contra los sirios (cf. 1 Macabeos, 11.52 y ss.). Sobre sus embajadas a Roma y Esparta, cf. ibidem, 12.1 y ss. La rivalidad con Siria, en cierto modo, una rivalidad antihelénica, acabó en una situa- ción de compromiso: una relativa independencia judía, pero con la inevitable helenización.
146. Este poema viene a continuar el número 136 y sigue,
igualmente, el relato de PLUTARCO, Cleomenes, 43, donde se cuenta la marcha de Cratesilea y sus hijos a Egipto como rehe nes de Ptolomeo Evergetes. Más tarde, cuando Cleomenes fue derrotado, tuvo que refugiarse en Alejandría. A la muerte de Ptolomeo Evergetes, su sucesor en el trono, Ptolomeo Filopátor, encerró en prisión a Clemomenes acusándole de conspirador, éste se escapó y organizó una revuelta, pero fracasó y acabó suicidándose. Ptolomeo, en venganza, mandó asesinar a Cra tesilea a sus hijos y a todas las mujeres espartanas que había con ella en el exilio de Alejandría.
150. El anónimo e imaginario protagonista de este poema cabe situarlo en el reinado de Ptolomeo VIII .Evergetes (145
116 a. C ) , motejado irónicamente aquí de Kakergetes, es decir, «Malhechor», lo contrario de Evergetes, que quiere decir «Bienhechor». Fue padre de Ptolomeo IX Latiro (cf. poema nú mero 104).
Zabinas es un sobrenombre de uno de los hijos de Alejan dro Balas (cf. poemas 90 y 98), pretendiente al trono de Siria hasta que fue eliminado por Antíoco VII Gripo, soberano sirio entre 12596 a. C.
Juan Hircano, hijo de Simeón Macabeo (cf. poema 144), fue rey de los judíos (134104 a. C.) y fundador de la dinastía judía.
152. La elección de la fecha que da título al poema no es casual, marca el punto de inflexión del helenismo ante el cre ciente empuje de Roma, el 200 a. C. significan diez años an tes de la batalla de Magnesia (cf. poema del mismo título, nú mero 15), 134 después de la batalla de Gránico (334 a. C ) , recuérdense, asimismo, las de Iso (333 a. C.) y la de Arbelas (331 a. C ) . La fuente de inspiración del poema es un pasaje de PLUTARCO, Alejandro, 16, donde se cuenta que Alejandro envió a Atenas como trofeo trescientos escudos arrebatados a los persas, se trataba de un trofeo común a todos los helenos, excepto a los lacedemonios, y mandó grabar una inscripción con el texto que figura en el encabezamiento del poema.
153. El juego de las «tablas» ( τά β λ ι ) , que aparece dos veces
en el poema, está muy extendido en Grecia, y en general en el oriente mediterráneo. Corresponde al inglés backgammon y al francés jacquet, en español se conoce como chaquete y tablas
reales, en italiano también tiene este nombre, tavole reale. Es
un juego de origen oriental y una modalidad de las damas, com binado con dados.
154. Este poema parece que fue el último escrito por Ca vafis cuando estaba ya muy enfermo. En un principio no se encontraba entre los poemas autorizados por el poeta para su
publicación. Se publicó en 1935 e incorporado ya al resto de sus poemas canónicos, ya que figuraba en el archivo del autor totalmente corregido y firmado como si estuviera listo para la edición.
Bábilas fue un obispo y mártir de Antioquía (237-250) en- terrado en Dafne, bosque sagrado del templo de Apolo. Los sacerdotes de Apolo abandonaron el recinto y el oráculo por culpa de la contaminación del lugar a causa de los enterramien- tos, los cristianos aprovecharon para edificar una iglesia sobre la tumba de Bábilas. Cuando en 362 llegó Juliano a Antioquía ordenó demoler la iglesia y retirar los restos del mártir. Poco más tarde, el templo y la estatua de Apolo, obra, además, del famoso escultor Briaxis, desaparecieron en un incendio atri- buido a los cristianos en ese mismo año.
Las fuentes, según PONTANI (p. 515) parecen ser tres, S. JUAN CRISÓSTOMO, San Bábilas, M.50.535 y ss.; SOZÓMENO, Historia
de la Iglesia, 5.19 y ss, y JULIANO, Misopogon, 361b, y Cartas,
136.