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SUMMARY AND CONCLUSIONS
Y una de las escuelas de análisis a partir de la asociación de las crisis económicas con el problema de la acumulación capitalista es la teoría de las ondas largas o ciclos largos, Arturo Guillen Romo (1993:73- 75).
En cuanto a la explicación de la dinámica a largo plazo de la acumulación capitalista, la teoría de las ondas tiene una vieja historia. Desde su fundación, coexisten en ella tanto autores marxistas como no marxistas… Dentro de la corriente marxista los antecedentes más importantes son Parvus (1901) y Kautsky –autores de la segunda internacional-Van Gilderen (1913) y Trotsky. Dentro de los no marxistas destacan Kondratieff-de hecho es el autor que puso de moda el tema en la unión soviética – y Shumpeter.
60 Sin embargo existen límites muy establecidos tanto en la obra de Kondratieff, Trotsky, y Mandel; ya que si compartimos la visión del estudio de Arturo Guillen R. (1993), veremos que mientras el primero sostiene la existencia de regularidad en el ciclo, el segundo considera que es imposible encontrar tal regularidad., y Mandel hace eclecticismo sobre dichas posturas. Guillen citando a R. Day, hablando de Mandel expone “…En resumen esta de acuerdo con Kondratieff y con Trotsky, algo que lógicamente es imposible. O el capitalismo se desarrolla según una pauta evolutiva continúa, en cuyo caso pueda hablarse de ciclos, o esta teoría oculta el desarrollo irregular del capitalismo, tal como Trotsky sostenía” Arturo Guillen R. (1993, p.89). Para tener una referencia directa sobre la postura del Trotskismo véase: Trotsky, León (2001, 1979).
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En la actualidad un buen número de autores tiende a explicar la crisis actual del capitalismo desde la perspectiva de “las ondas largas”. Entre las más conocidas en nuestro medio se encuentran Ernest Mandel, Paul Boccara, I. Wallersrtein, Samir Amin, André Gunder Frank y en alguna medida, el autor soviético Minshikov. Autores latinoamericanos como Theotonio Dos Santos, José Valenzuela y Armando Cordova, entre otros, aceptan cómo valida esta teorización y la utilizan en el análisis de la crisis. Existen entre los diversos autores diferencias y matices en el tratamiento, así como perspectivas teóricas y políticas distintas. Sin embargo, coinciden en su apreciación de considerar a la crisis actual como fase depresiva de una onda larga cuya fase expansiva comenzaría en la segunda posguerra
Para el análisis de las ondas largas, Mandel parte de Marx sobre la relación que existe entre la duración de los ciclos económicos cortos y la renovación del capital fijo. Esta renovación se efectúa sobre una base tecnológica nueva.
Para Mandel según Guillen (1993) la fuerza de acumulación esta dada por los movimientos de largo plazo de la tasa de ganancia los mismos que determinan el paso de las economías a periodos expansivos o depresivos predominando la tendencia al estancamiento. La onda larga expansiva se da cuando aumenta la tasa media de ganancia debido a: la caída de la composición orgánica del capital; crecimiento de la tasa general de plusvalía; incremento del precio del capital constante; y la reducción del tiempo de rotación del capital, debido al cambio en los medios de comunicación y transporte. Al contrario: si cae la tasa general de ganancia por el aumento de la composición orgánica del capital y problemas para elevar la tasa de explotación, aparecen nuevas técnicas de producción. “Para Mandel la entrada a una fase depresiva responde a factores endógenos, mientras que la salida de esta es exógena y no responde a la lógica de las leyes de acumulación de capital” Guillen (1993:78) Los elementos exógenos estarían vinculados a las luchas de clases.
El eclecticismo es un rasgo característico de toda la obra de Mandel. Está presente de manera muy clara en su análisis de la acumulación de capital y de las crisis capitalistas. Desde el Tratado de Economía Marxista el autor hacía una valiosa crítica a los enfoques “monocausalistas” sobre la crisis, que en el marxismo dan un peso excesivo en el análisis a una determinada contradicción de la acumulación, sea la baja tendencial de la tasa de ganancia, el subconsumo o el crecimiento desproporcional de los sectores o ramas económicas. En esa obra, Mandel insistía en la necesidad de entender la crisis como un fenómeno complejo, que obedece a factores diversos, por lo cual no puede establecerse a priori una jerarquía entre las distintas contradicciones inherentes a la reproducción del capital” Guillen (1993:86)
Con lo anterior Guillen nos dice que Mandel convierte todas las contradicciones en variables autónomas, aunque es loable su trabajo de vincular los ciclos con los movimientos de la tasa de ganancia para sumarle cientificidad y ha brindado importantes elementos empíricos para entender la dinámica del acumulación del capital, “ha sido incapaz de comprobar la regularidad del ciclo largo y las leyes que determinan el transito de las grandes fases expansivas a las grandes fases depresivas, y a la inversa.” Guillen (1993: 86)
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Otros autores herederos de Mandel, mucho más recientes utilizan conceptos inscritos en la teoría de las ondas largas, como “estructura social de acumulación”, Carlos Salas (2000) citando a (Gordon et al, 1982) agrega “Como condición previa y sustento del crecimiento se encuentran una serie de instituciones sociales que legitiman, apoyan e impulsan el proceso de acumulación…” Salas (2000:186).
Antes de que el crecimiento pueda reiniciarse, esas innovaciones tecnológicas deben ligarse con una nueva configuración de acuerdos sociales, los cuales incluyen las instituciones de crecimiento, reproducción y control de la fuerza de trabajo y el propio control financiero del capital (Gordon et al, 1982). La estructura institucional también incluye las interrelaciones entre las grandes clases, e involucra a las relaciones internacionales:
“Los cimientos de la acumulación capitalista abarcan más que el avance tecnológico y la inversión en capital. Se debe tener toda una constelación de condiciones para que la acumulación continúe: debe haber un suministro creciente de fuerza de trabajo; los salarios deben ser suficientemente bajos para garantizar ganancias, pero suficientemente altos para que los trabajadores puedan comprar lo que ellos mismos producen; la oferta monetaria debe seguir el ritmo de la acumulación; deben existir mecanismos de crédito que unan puntos en el tiempo y en el espacio, se deben crear formas de organización de los negocios que permitan administrar la producción competentemente; se debe expandir el aparato de ventas en conjunción con la creciente masa de mercancías...” (Storper y Walker, 1989). Citados en Salas (2000:187)