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In document LSST Science Book, Version 2.0 (Page 95-97)

Las investigaciones vierten distintas opiniones sobre la relación entre el periodismo y la literatura, y las primeras se remontan a 1845.

Algunos autores piensan que el periodismo no debe estar relacionado con la literatura, porque su propósito es informar hechos objetivos y dejar que

el público sepa lo que está sucediendo realmente. Debe entonces buscar la verdad a partir de los hechos. El periodista Kapuscinski (2006), en cambio, piensa que el periodismo y la literatura son inseparables y deben considerarse como un conjunto, especialmente el reportaje y la crónica. Insiste en que las noticias no tienen por objetivo únicamente dar a conocer la verdad, sino también lo que es más importante: dar a conocer la sociedad.

Nuestro trabajo está de acuerdo con la opinión de Hoyos Naranjo, cuando dice que “el periodismo narrativo es pura literatura de urgencia, que se hace con la premura del tiempo, muy cerca de los acontecimientos, pero que no se diferencia en sus formas narrativas, en casi nada de la literatura” (2003: 62). Un excelente informe de prensa debería poder ser llamado trabajo literario. La única diferencia entre ambos es que las noticias pretenden transmitir al público lo que está sucediendo realmente; mientas que las obras literarias no necesitan ser tan fidedignas y objetivas, pueden ser emocionales, exageradas e incluso totalmente ficticias, ya que el propósito es transmitir las emociones del autor, refiriéndose al mundo interior.

Podemos hacer referencia igualmente al punto de vista de Rincón Rodríguez (2006), según el cual tanto el periodismo como la literatura son narración. En ambas disciplinas se comunica con el lector a través de artículos, se manifiesta a través de las palabras; por lo tanto, ambas poseen las mismas formas de expresión.

Sin embargo, algunos especialistas argumentan desde otro punto de vista. Martínez Albertos (1974), por ejemplo, señaló en su libro Redacción

periodística: los estilos y géneros en la prensa escrita que los informes

periodísticos son una forma especial de escritura, que cuenta con un estilo muy diferente al del lenguaje utilizado en las obras literarias, por lo que no podría afirmarse que el periodismo es literario, ni viceversa. Además, el

objetivo principal de una y otra también difiere, ya que las noticias destacan como producciones claras y realistas, mientras que las obras literarias enfatizan las emociones del autor, y se enfocan en describir un ambiente emocional.

Después de 23 años, sigue insistiendo en este punto en su libro El

Ocaso del Periodismo (1997): "La palabra periodística es absolutamente

incompatible con un ánimo creativo preconcebidamente poético. O se hace periodismo o se hace literatura, pero ambas cosas a la vez son imposibles" (Albertos, 1997: 322).

En relación a este punto de vista, es necesario mencionar a Gomis (1989), quien también separa la literatura y el periodismo en dos campos diferentes. En su opinión, el periodismo es una actividad colectiva, con una intención exterior, dirigida hacia todos los lectores, con la finalidad de transmitir información. La literatura, en cambio, tiene una intención interior, es más íntima y sensata, tiene el propósito de expresar los sentimientos internos del autor, y de que los lectores puedan entender la obra de acuerdo a su propia experiencia.

Sin embargo, cabe preguntarse si el lenguaje de todas las noticias es exactamente el mismo, y si lo es igualmente su estilo de narración. Las ideas de Chillón nos son útiles para reflexionarlo: "no existe un supuesto estilo característico de la comunicación periodística en su conjunto, sino una muy heterogénea y compleja diversidad de estilos y registros, distintos tanto en lo que hace a su fisonomía expresiva como a sus aptitudes comunicativas” (1999: 46).

A pesar de todos los criterios expuestos anteriormente, el profesor Aguilera (1988) manifestó claramente que la literatura y el periodismo son

inseparables, considerando las características fundamentales de la narración, y analizando las diferencias y similitudes entre “el periodista” y “el escritor”. Los periodistas, inevitablemente, agregarán sus propias ideas al escribir, y no pueden garantizar que cada palabra sea absolutamente verdadera y objetiva. Sin embargo, su objetivo principal es describir hechos reales, por lo que tenderán a usar descripciones con características subjetivas lo menos posible.

Martín Alonso Pedraz nos ofreció una definición muy sencilla del periodismo: “Toda publicación que ve la luz pública con intervalos regulares se llama periódica. En el sentido vulgar, el periodismo se refiere a las publicaciones diarias de la mañana o de la noche” (1975:12). Así, el objetivo del periodismo sería permitir que más personas comprendan lo que sucede todos los días y transmitirles los aspectos de la vida diaria.

Los periodistas intentan incluir más elementos literarios en sus artículos, lo que hace que el texto sea más personal y atractivo. Sin embargo, esto dará lugar a una descripción menos exacta del contenido de la noticia en sí. Por esta razón es que los estudios siguen discutiendo la naturaleza de la relación entre literatura y periodismo.

En comparación al periodismo, la literatura es más complicada de definir, no tiene una definición específica. Es más bien flexible, cuenta con diversos estilos y no tiene un alcance claro:

De la literatura –como ocurre con tantas actividades humanas- no se ha encontrado una definición convincente y universalmente válida. Actividad tan antigua y viva, actual siempre, en continua evolución y transformación, siempre en la frontera de nuevos intentos por hallar inéditos caminos y formas de expresión, plantea numerosos problemas a los estudiosos que se afanan en dar con su sentido y en ordenar y clasificar, es decir, distinguir, sus

múltiples manifestaciones. Creación humana y espejo del hombre y de su mundo, testigo de la historia bajo ropaje estético, su interpretación implica la necesidad de situarla en el complejo marco histórico- social que constituye la base de todo producto humano (Hombravella 1973: 9).

Se puede ver, a partir de la cita anterior, que la relación entre la literatura y el periodismo es estrecha y que son inseparables. Cada una de ellas tiene sus propias características y campos de investigación, pero tienen en común muchos aspectos y se influyen mutuamente. Esta relación involucra múltiples campos y requiere que realicemos un estudio desde una perspectiva interdisciplinaria “puesto que es un ámbito donde concurren las ciencias sociales, los medios de comunicación y el arte”, como lo menciona Cortés Montalvo (2012: 2).

Moisés Limia Fernández, señalaba que “La literatura y el periodismo mantienen y han mantenido históricamente una relación marcada por la controversia” (2010: 729).

Tal como lo concibo, el comparatismo periodístico-literario es un método de conocimiento que se define por dos rasgos esenciales: en primer lugar, la investigación sistemática de un objeto de conocimiento formado por las relaciones diacrónicas y sincrónicas entre la cultura literaria y la cultura periodística; después, el estudio del tal objeto de conocimiento desde una perspectiva netamente interdisciplinaria, que conjuga ad hoc las aportaciones teóricas y metodológicas de los estudios periodísticos y comunicológicos, de un lado, y de los estudios literarios y lingüísticos, de otro (Chillón 1999: 400).

Chillón nos ha propuesto la idea del comparatismo periodístico-literario como uno de los puntos de vista representativos del siglo XX. Desea investigar la relación entre los dos aspectos a través de un estudio

comparativo de literatura y periodismo. Según el autor, existen cuatro tipologías de estudio en el ámbito del comparatismo periodístico-literario (1999: 404-428):

1. Comparatismo periodístico-literario historiológico: principalmente analiza la relación entre las noticias y la literatura desde la perspectiva del desarrollo histórico.

2. Comparatismo periodístico-literario tematológico:como su nombre sugiere, enfoca su investigación en el tema. El propósito es, principalmente, estudiar la diferencia entre los contenidos.

3. Comparatismo periodístico-literario morfológico: Refiriéndose a la estilística, la retórica, y el estilo de narración como las diferencias más obvias entre el periodismo y la literatura.

4. Comparatismo periodístico-literario genológico: según Chillón, este método se cuenta entre los más prácticos, con un enfoque en el estudio sistemático de las conexiones entre los géneros literarios y los géneros periodísticos.

Con arreglo a las palabras citadas por el profesor Villanueva, podemos ver que en el siglo XIX comenzó a aparecer la literatura comparada como disciplina científica. Se inicia entonces su estudio como una disciplina independiente.

El siglo pasado aportó el concepto de la disciplina, su primer paradigma metodológico-historicista, positivista y comparativo- y sus primeros frutos, difundidos bien en forma de publicaciones independientes, bien en revistas que, como la Revue des deux-Mondes fundada por Saint-Beuve,

representan desde su mismo título la nueva actitud ante la literatura que se preconiza (Villanueva 1994: 101-102).

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