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2.3 Variational Autoencoder Feature Map (VAEFM)

2.3.4 Summary

Hablar del Dios de Pachacamac, de su creación, es introducirnos en un tema que tiene que ver con los mitos y leyendas. La narración más antigua que se conoce ha sido

documentada por el cronista Antonio de la Calancha. Chaca (2011) describe:

El dios Pachacamac decidió crear a un hombre y una mujer, pero nunca se preocupó de ellos, y pasaron hambre y penurias. Finalmente, el hombre murió, lo que ocasionó el lamento de la mujer, quien se vio obligada a alimentarse de raíces. El sol, al oír sus tristes lamentos, se compadeció de la mujer, bajo a la tierra y, con sus rayos celestiales, la fecundó. Al poco tiempo, la mujer dio a luz a un varón y agradeció al dios Sol. Enterado de esta situación, Pachacamac mostró su enfado y celos; entonces, en el momento en que el sol se retiró (la noche), aprovechó para arrebatar al recién nacido de su madre y le dio muerte, descuartizando su cuerpo en múltiples pedazos. La mujer imploró venganza al sol para que diera castigo a Pachacamac. Al saber esto, decidió enterrar las partes del cuerpo del niño en un hoyó y, al mismo tiempo, aliviar el hambre de la madre sembrando dos dientes del niño, de los cuales brotaron hermosas

plantas de maíz; de las costillas; huesos y carne, brotaron yucas, papas, y demás frutos de la tierra. Se garantizó así la abundancia y desapareció en hambre de la faz de la tierra. Sin embargo, el ánimo de venganza de la madre no desapareció, y siguió reclamando al sol castigo para el victimario de su hijo. El sol, enfurecido, arremetió contra Pachacamac, pero este se ocultó donde nunca llegaban los rayos del dios astral. El sol dio consuelo a la madre dándole un nuevo hijo del ombligo y cordón umbilical del niño muerto. El sol se lo entrego diciéndole a la madre que el niño se llamaría Vichama. El sol le advirtió que esta vez nadie lo perjudicaría porque el velaría por el niño de día, y en la noche lo dejaría al cuidado de la Luna. El niño creció sano y hermoso, y de joven decidió recorrer el mundo como su padre, el sol. Vichama dejó a su madre y viajo grandes distancias, lejos, por largo tiempo, hasta que un día recorrió el camino del retorno. De vuelta en su tierra natal, veo casas y gente que no conocía; tampoco encontró a su madre. Fue en ese instante en que se enteró de que, en su ausencia, Pachacamac había matado a su anciana madre, y como a su hermano asesinado, descuartizó el cuerpo en pequeños trozos y les dio como comida a los gallinazos y cóndores. Entonces, Pachacamac escondió a orillas del mar los cabellos y huesos de su madre, y se dedicó a crear hombres y mujeres para poblar el mundo. Vichama, lleno de ira, buscó a Pachacamac para matarlo; sin embargo, este huyó y se sumergió en el fondo del mar, frente al valle que lleva su nombre, donde levanto su templo y permaneció por siempre. Vichama lleno de dolor, orientó su ira hacia la gente que Pachacamac había creado, a quienes consideraron sus cómplices. Invocó a su padre sol y, al instante, lanzo una maldición y los convirtió en piedra. Vichama buscó los huesos de su madre para resucitarla, hasta que el tercer día los encontró. Luego

de juntarlos, les echo un poco de arena e invocó a su padre; de pronto, su madre apareció llena de vida. Vichama pidió a su padre sol que convirtiera las piedras en huacas. Distribuyó algunas en la costa para que fuera objeto de culto; otras fueron al mar, donde se convirtieron en peñones e islas. A ellas acudía cada año a rendir ofrendas de láminas de oro, plata y chicha. Vichama reparó en que el mundo había quedado despoblado, sin hombres ni mujeres, así que rogó a su padre sol que hiciera una nueva creación para poblar el mundo. Para tal fin, el sol dejó tres huevos, uno de oro, el segundo de plata y el último de cobre. Del huevo de oro salieron los curacas y los nobles principales; del huevo de la plata, las mujeres nobles, y del huevo de cobre, la gente común y sus mujeres. A partir de ese instante, poblaron el mundo y se dedicaron a venerar las huacas que recordaban la memoria de los antiguos pobladores, sus ancestros en la tierra (p. 34).

2.6.3 Mito de Urpay Huachac. Según Rostworowski (2015):

Había una mujer hermosa cerca al mar que vivía con sus dos hijas, pero después de a verse enterado de que una diosa llamado Cahuillaca se había entremetido al mar, esto fue a verle al mar, mientras sus hijas quedaron solas, en ello Cuniraya llega al mar y no logra alcanzar a la diosa se dirige a la instancia de Huarpay Huachaq, en ello encuentra a las hijas de Cahuillaca y las violencia a una de ellas seguido quiso a ser lo mismo con la otra pero antes que lo atrapara ella se convertido en paloma y se fue volando, al enterarse sobre este hecho su madre va en busca de Cuniraya para tomar venganza este se acerca con astucia de querer sacar su pulga pero como Cuniraya era astuto no

cayó en su trampa, se escapó a las serranías del centro en donde vivió engañando a muchos dioses y hombres (p. 35).

Capítulo III

Testimonios e investigaciones sobre Pachacamac

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