8.5 Application to Load Forecasting
8.5.2 Summer 2003
Tú me decías que en septiembre del 71 ustedes abandonan la bocacosta y se van a instalar a la
montaña. ¿A que se debe ésta decisión?
911. Gaspar Ilom: —Mira, nuestra concepción ya en ese momento era poder desarrollar un trabajo
guerrillero en una zona en donde confluyeran dos factores fundamentales: condiciones sociales, como primera condición, y condiciones topográficas, como una condición militar. Tuvimos la suerte de poder encontrar una zona que conjugaba estos dos elementos.
¿Condiciones sociales? ¿En que sentido?
912. Gaspar Ilom: —Condiciones sociales en cuanto a las condiciones de explotación
socioeconómicas, a la densidad de población y al predominio de población natural.
—¿No se tuvo en cuenta el carácter económico estratégico para el país de esa zona?
913. Gaspar Ilom: —Sí, aunque eso está íntimamente relacionado con lo anterior. Es la zona de la
franja cafetalera del país. Esta región ahora fácilmente se percibe como una zona guerrillera, pero hace muchos años no se entendía así, y fue uno de los logros de la organización encontrar y considerar que esa zona llenaba todas esas condiciones. Desde principios del año 72, nosotros consideramos que era nuestra zona estratégica, una zona que abarca la mayor parte de la franja
cafetalera, que abarca toda esa población donde se daba el problema migratorio y el trabajo temporal y todas sus condiciones socioeconómicas; zona que podía servir de base de sustentación social para el desarrollo del movimiento guerrillero, y, al mismo tiempo, brindaba las condiciones de carácter militar, de refugio y combate.
Porque originalmente las condiciones de refugio no coincidían con las condiciones sociales...
914. Gaspar Ilom: —Exactamente. Y eso siempre planteaba una contradicción al movimiento
guerrillero. Nosotros nos percatamos perfectamente, ya en septiembre del 71, cuando subimos a la sierra, que ese era el mejor lugar y el más adecuado. Pero no consideramos sólo la parte donde estábamos, sino que lo analizábamos con una visión más estratégica. Desde diciembre del 71, el mando de la organización tomó el acuerdo de desarrollar el trabajo en una zona que abarca desde el volcán Tacaná hasta el lago de Atitlán. En ese momento ya nos habíamos percatado que esa era la columna vertebral del país. Desde allí podíamos incidir además de una manera muy directa sobre toda la población natural del Altiplano, podíamos incidir de una manera muy directa sobre la población de la bocacosta, y de manera complementaria sobre la población de la costa. Con esa convicción centramos allí todos nuestros esfuerzos y nos dedicamos a cuidar verdaderamente esa zona. La cuidamos lo mejor que pudimos.
¿Que significa cuidar?
915. Gaspar Ilom: —Preservarla, es decir, no la publicitamos. Tratábamos de hacer el trabajo más
clandestino posible, lo que nos suponía enormes esfuerzos, porque todas las movilizaciones y el 95% de las marchas guerrilleras las hacíamos de noche, para que nadie nos fuera a detectar, porque nos dábamos cuenta que teníamos entre manos algo tan importante que, si prematuramente se ponía en evidencia, el enemigo podía tomar la iniciativa y desatar operaciones contraguerrilleras en un momento en que no estábamos preparados para responder a golpes militares decisivos ni para preservar a la población de la represión.
Dime, ¿y el hecho de que existieran en la zona tantas vías de comunicación por ser justamente
una zona agroexportadora no la consideraban un elemento negativo?
916. Gaspar Ilom: —Ese fue un elemento que nosotros consideramos, y desarrollamos desde el
punto de vista militar desde un principio, y eso explica también la utilización de dos conceptos durante todo el trabajo que se desarrolló: el concepto de darle operatividad a la zona, y el concepto de la compensación de factores. Son dos conceptos militares que desarrollamos al ir conociendo el terreno. Es un terreno muy favorable, porque es el más quebrantado que existe en el país, y el que tiene las montañas más altas, tiene la vegetación más cerrada y tiene el clima más riguroso. Todo eso supone grandes ventajas para una guerrilla en la medida en que ésta aguante el clima, que es un clima muy frío y muy húmedo, y lo convierte en un factor positivo para ella, en la medida en que conozca el terreno y lo convierta en su aliado. Es una zona en la que, por sus mismas características, casi no usamos brújula. No tiene sentido. Es casi impracticable poder sacar una ruta, porque tienes que seguir cincuenta vericuetos para poder llegar. Utilizamos más bien el mismo conocimiento y sentido de orientación del campesino y del natural, que es verdaderamente excepcional. Por eso es que podemos operar en esa zona. Además, la gran mayoría de la guerrilla es campesina y es natural, el 95% en un comienzo, ahora el 80-85%.
¿Por qué ahora baja ese porcentaje?
917. Gaspar Ilom: —Porque se aumentó un poquito más la participación de cuadros de la ciudad
en la guerrilla para funciones técnicas. Al principio sólo éramos dos los que veníamos de la ciudad...
918. Gaspar Ilom: —Era el concepto de la compensación de factores, referido especialmente al
problema de las vías de comunicación y de la densidad de población.
919. La densidad de población era un problema para el trabajo de implantación, porque te podías descubrir fácilmente. Pero esta dificultad en la etapa de preparación, y los sacrificios y medidas que había que adoptar para preservar el trabajo, se compensaba con la ventaja estratégica que eso te daba al operar en un futuro inmediato. Marcos, que era muy lúcido y muy claro, decía: “Esta es la gran ventaja: aunque ahorita nos tengamos que estar escondiendo, toda esa gente en el futuro van a ser compas”, y no se equivocó.
920. Y en cuanto a vías de comunicación, la compensación era ésta: el enemigo se puede mover más, pero también ofrece más blancos.
921. Una de las grandes trampas de las concepciones guerrilleras en zonas aisladas es que el enemigo se puede mover menos, pero también puede controlar más fácilmente, porque basta, por ejemplo, que tape una carretera... Pero cuando hay cincuenta carreteras, entonces tú puedes pasar por la carretera del lado, por la carretera de arriba, el mismo movimiento guerrillero tiene más fluidez y el enemigo no puede aislar zonas tan importantes desde el punto de vista económico. Puede hacerlo un día o dos, pero no puede marginarlas de la vida del país.
922. Yo pienso que ese fue uno de los grandes aciertos de la organización: desarrollar la compensación de factores y el trabajo de operatividad.
Ahora, ¿cuántas horas se demoraban ustedes en trasladarse de la zona de refugio a las zonas de
trabajo organizativo?
923. Gaspar Ilom: —Era viable porque las zonas de refugio también eran zonas de trabajo
organizativo, no estábamos aislados, hay muchas aldeas en la sierra; nosotros acampábamos a cinco minutos, había veces que acampábamos a dos minutos o en la misma aldea, dependiendo de las condiciones que hubiera.
924. La zona de refugio era también toda una gran zona de trabajo de organización; y lo que son ahora las zonas de combate eran las zonas de las fincas y las zonas de las aldeas del altiplano, que también entonces trabajábamos.