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Note 8: Supplemental Nutrition Assistance Program (SNAP)
Con base en el trabajo realizado y, posteriormente, al análisis de resultados se generaron conclusiones y recomendaciones alineados con los objetivos de este proyecto. Si, como se menciona en el objetivo general del trabajo, se quiere robustecer vínculos organizacionales de las editoriales independientes con sus diferentes públicos, primero, se debe tener en cuenta que el sector editorial se encuentra en el dilema entre el mercado y la cultura.
De acuerdo con esto, el segmento independiente, al enfocarse en nichos específicos del mercado, desatendidos por los conglomerados, puede dar todo el potencial cultural en la edición de sus obras y, paralelamente, intentar explotar al máximo esos pequeños grupos de mercado, posicionando imagen e identidades de marca, ante sus diferentes públicos, generando una cultura de apoyo y cooperación entre los actores del segmento independiente, desde proveedores hasta consumidores finales. Ejemplo: Como fue mencionado, el encuentro de librerías y editoriales independientes iberoamericanas, Otra Mirada.
Así, a través de estrategias de comunicación sólidas, que estén dirigidas a los públicos consumen o que se benefician de la producción del segmento independiente, puede generarse un hábito de colaboración entre pares, de la mano de los consumidores finales, que poco a poco fortalezca los vínculos y cree nuevas relaciones que promuevan el crecimiento y desarrollo de estas pequeñas y medianas editoriales.
Dicha cultura de apoyo y cooperación es una oportunidad y a la vez un reto, porque podría haber una mayor posibilidad de tener mejores resultados entre los independientes, porque, para las mypimes del sector, si bien se debe competir como en cualquier industria, la
colaboración entre pares, para ganarle participación de mercado a los líderes del mismo, puede ser un paso que las haga crecer en el negocio y dé a conocer sus obras entre los diferentes lectores. Por otra parte, en las grandes editoriales cuentan con múltiples sellos que las componen y que en la compra de cualquiera de estos salen ganando; por eso, en ese caso la competencia pura con otras casas editoriales del mismo nivel es válida y común para ellos. Sin embargo, a la vez es un desafío, porque las acciones en comunicación y el capital simbólico que poseen estas grandes editoriales les proveen el poder de captar grandes masas del mercado de las cuáles es complejo llamar su atención.
A pesar de que se habla de la reconversión del sector al universo digital, se debe tener en cuenta que las preferencias de los lectores se enfocan, todavía, en el libro impreso, pero que internet, progresivamente, en diferentes industrias se está convirtiendo en una herramienta que optimiza procesos de la organización, como del consumidor. La venta de libros digitales puede ser una práctica que todavía tenga muchos obstáculos, pero una librería digital que transmita una experiencia similar y, de paso, lleve las obras a la puerta de la casa, puede ser una opción acertada.
Internet, a pesar de ser un canal en el que también se puede ganar con base en la inversión realizada, no tiene comparación con medios tradicionales en los cuales la posibilidad de entrar como pequeña empresa es totalmente nula. Redes sociales y motores de búsqueda ofrecen la posibilidad de realizar una comunicación lo más acertada posible y poder pelear, en el mismo campo, con los grandes del mercado. Herramientas como la segmentación de públicos, uso correcto de palabras clave y excelente atención en línea, pueden asegurar una buena posición en los anuncios digitales.
Las grandes editoriales o librerías, en su mayoría, limitan su participación digital al mantenimiento de una tienda en línea y promoción de lectura y títulos en redes sociales. No obstante, una experiencia más allá del libro en el entorno digital y estrategias que involucren al consumidor en las dinámicas de promoción, de igual manera, más allá de los libros, dirigiendo el mensaje a la mencionada cultura de cooperación, es una ruta que parece prometer.
Si la recomendación sigue siendo uno de los métodos más comunes por los cuales los lectores conocen nuevos títulos, este mismo medio puede ser usado estratégicamente para la comunicación tanto de títulos, como de las editoriales y, en general, el segmento independiente del sector. Esto quiere decir, que realizar la comunicación de las organizaciones enfocada en el alcance de la misma, antes de esperar la generación de una acción por parte de los públicos es necesario lograr un alcance, que ubique al segmento en el radar de las personas. Posteriormente, gracias a la calidad de las obras y la atención que se les brinde a los públicos, son ellos mismos quienes recomendarán relacionarse con las editoriales por diferentes motivos.
Si bien son las grandes editoriales las que cuentan con los autores más reconocidos y las independientes son aquellas que apoyan a los que están en surgimiento, el autor, más allá de proveer el contenido, puede ser uno de los más grandes aliados de las editoriales. Desarrollar la imagen de los autores es apoyar un crecimiento mutuo, pues su talento y la calidad de sus escritos pueden llegar a aportar, de manera significativa, a la organización. Así mismo, si su figura personal crece su alcance, se puede generar con mayor facilidad un vínculo, pues este
se origina en el contenido producido por esa persona y, de esta manera, el autor debe aportar a la editorial con la que trabaja.