Chapter 4 Design and Implementation of the Five Techniques
4.6 Above-the-surface Force-Field
Respecto a la patología oclusal producto de la enfermedad periodontal, básicamente se da por la movilidad dental como consecuencia de la evolución de la misma. La movilidad dental de grados 2 y 3 principalmente, genera una clara inestabilidad oclusal, la cual se transmite directamente a la articulación temporomandibular. Dicha movilidad propicia también la aparición de contactos prematuros, interferencias y malposiciones dentales, condiciones que como ya se revisó, son causas directas de patología oclusal.
4.2. Fisiopatogenia.
La patología oclusal, es una entidad que se desarrolla de manera progresiva, desencadenada por cualquiera de los factores etiológicos anteriormente mencionados. Y de no ser intervenida a tiempo recorre cualquier vía dentro del cuadro de diagnóstico (ver Fig. 2) iniciando por una desarmonía oclusal leve, moderada y severa y pudiendo progresar a cualquiera de los síndromes oclusales, o a desgaste oclusal severo, según el componente dentro del sistema que oponga menor resistencia ante la injuria.
En el siguiente esquema (Fig. 3), se resume de manera gráfica, para facilitar su comprensión, lo anteriormente descrito. Se entiende entonces que una oclusión armónica siempre va a ir de la mano con una adecuada función del sistema gnático, pero que con la aparición de un factor etiológico desencadenante se genera una desarmonía oclusal. Dicha desarmonía va a ser de tipo leve, moderada o severa según la cantidad de factores
agregados a la desarmonía, pero también dependerá del grado de discrepancia que generen entre la oclusión armónica y la no armónica.
Fig 4-2. Fisiopatogénia de la patologíaoclusal leve, moderada y severa
Figura de elaboración propia con información obtenida de: Guerrero C, Marín D & Galvis A. Evolución de la Patología Oclusal: Una Revisión de Literatura.
Se describe aquí de manera concisa la fisiopatología de la enfermedad oclusal que habiendo sido desencadenada, inicia la mayor parte de las veces por ser de tipo leve, y al no ser intervenido el factor desencadenante a tiempo, ésta continua su progresión hacia moderada o severa, y finaliza convirtiéndose en un síndrome que según la vía de menor resistencia del paciente será: (ver tabla 2).
Síndrome Vía de menor resistencia
S. de combinación o Kelly Periodonto
S. Dolor miofascial-articular ATM
Desgaste dental severo (aún no es considerado como síndrome)
Dientes
Tabla 4-2. Desarrollo de los síndromes oclusales de acuerdo a la vía de menor resistencia dentro del sistema estomatognático.
Elaboración propia con información obtenida de: Guerrero C, Marín D & Galvis A. Evolución de la Patología Oclusal: Una Revisión de Literatura.
Es importante tener en cuenta que existen condiciones en que la desarmonía oclusal no inicia siendo de carácter leve, sino que desde un principio debe ser considerada moderada o severa. Éstos casos son específicos y se atribuyen básicamente a la etiología de tipo genética, en las que deben considerarse las discrepancias maxilo- mandibulares severas con clasificación de Angle II o III, malformaciones anatómicas de maxilares o articulaciones temporomandibulares, las ausencias dentales tipo agenesia parcial o total, dientes supernumerarios, denticiones atípicas etc.
5.
DIAGNÓSTICO
DE
LA
PATOLOGÍA
OCLUSAL.
La oclusión perfecta es un concepto difícil de alcanzar en un sistema basado en el control neuromuscular que se encuentra en constante adaptación y respuesta a la función, el trauma y el control del sistema superior nervioso central.
Para realizar un adecuado diagnóstico de la patología debemos por supuesto tener absoluta claridad acerca de los conceptos que conforman una oclusión fisiológica es decir los parámetros de normalidad de la oclusión, para saber entonces identificar cuándo uno de éstos componentes está fallando, en otras palabras hay que conocer cómo funciona el sistema cuando está bien, para saber reconocer cuando está mal.
En la revisión de la literatura realizada por Guerrero C. Marín D. y Galvis A. en 2012, 37 se incluyó un abordaje de las estructuras anatómicas que componen el sistema y sus características en normalidad, por tanto ésta temática no será abordada aquí, se partirá entonces de las características clínicas tanto de la oclusión ideal, como de la oclusión fisiológica y la oclusión no fisiológica.
Una oclusión ideal o terapéutica corresponde a la oclusión natural de un paciente, en la cual se establece una interrelación anatómica y funcional óptima de las relaciones de contacto dentario con respecto al componente neuromuscular, articulaciones temporomandibulares y periodonto, con el objetivo de cumplir con sus requerimientos de salud, función comodidad y estética. Por consiguiente, está asociada con ausencia de sintomatología disfuncional en relación con cuadros o condiciones clínicas de trastornos o DTM.124
Se considera que sus características clínicas son: 124
Arcos dentales íntegros, que permiten contactos bilaterales simultáneos. Relaciones dentales con múltiples puntos de contacto en máxima
intercuspidación, y con la mayor carga oclusal reposando sobre los dientes posteriores.
Estabilidad oclusal en céntrica que impida la migración dental.
Fuerzas oclusales distribuidas de forma axial en máxima intercuspidación con respecto a los ejes dentales de los dientes posteriores.
Posición de máxima intercuspidación armónica con relación céntrica fisiológica. Guía anterior funcional.
Periodonto sano.
Ausencia de manifestaciones dentales que indiquen parafunción (atrición patológica, fracturas coronales, hiperemia pulpa etc.).
Correcta realización de actividades funcionales de masticación, deglución, fonación y respiración.
Ahora bien, la oclusión fisiológica o normofuncional se caracteriza por la existencia de un equilibrio funcional o un estado de adaptación fisiológico de las relaciones de contacto dentario con respecto a los otros componentes fisiológicos básicos del sistema estomatognático. Se caracteriza también por una condición de salud biológica del sistema, y una comodidad funcional del mismo, asociada en mayor o menor grado con una maloclusión anatómica (apiñamiento dental, mordida profunda, mordida abierta etc).39-124 El término de maloclusión anatómica con que algunos autores designan a todas las variaciones maxilo-mandibulares y/o desviaciones oclusales en los pacientes en comparación con los parámetros de una oclusión ideal anatómica clásica, tiende a indicar que una variación anatómica de la oclusión con respecto a la óptima, por sí sola constituiría una condición patológica, y por lo tanto sería sinónimo de oclusión no fisiológica o propiamente llamada maloclusión funcional. No obstante, a pesar de que la oclusión fisiológica puede estar asociada a diversos grados de maloclusión anatómica, el paciente demuestra una capacidad de adaptación funcional a su oclusión, no siempre estrictamente ideal desde el punto de vista anatómico. Por consiguiente, también es una oclusión que no requiere tratamiento de tipo funcional y el paciente, como ya fue mencionado, está adaptado a esta condición oclusal sin caer en patología disfuncional relacionada con un cuadro de trastornos o desordenes temporomandibulares. 68-69
Son características clínicas de la oclusión fisiológica: 124
No existen marcadas manifestaciones dentales de parafunciones (atrición patológica, fracturas, hiperemia pulpar etc).
Actividades funcionales normales de masticación, deglución, fonación y respiración.
Relativa estabilidad oclusal sin aparente migración dental.
Periodonto relativamente sano en relación a actividades parafuncionales.
Ausencia de sintomatología disfuncional mio-articular en relación a actividades parafuncionales, tanto en función como en reposo.
Por otra parte, la oclusión no fisiológica se caracteriza por la existencia de una pérdida de equilibrio de las relaciones de contacto dentario con respecto a los componentes fisiológicos básicos del sistema estomatognático. Este desequilibrio es básicamente el resultado de una sobrecarga o sobreesfuerzo funcional a que el sistema es sometido, representada por las demandas parafuncionales o micro traumas a repetición, que superan la capacidad adaptativa del mismo. Las respuestas pato fisiológicas adversas pueden ocurrir en los tejidos blandos o articulares, en el componente neuromuscular y/o en los dientes con sus tejidos de soporte, como se ha venido mencionando.39-61
Expresado en otros términos, es una maloclusión de tipo funcional y no estrictamente de tipo anatómica, cuyo equilibrio funcional debe ser restablecido terapéuticamente, orientado hacia la mejoría funcional, con el objetivo de devolver al sistema estomatognático su estado de salud biológica. Una terapia oclusal debe ser instaurada únicamente cuando hay signos y/o síntomas que pueden ser relacionados a través de un detallado y exhaustivo examen clínico, con relaciones oclusales funcionales alteradas en los pacientes (inestabilidad oclusal en céntrica y/o contactos prematuros en el área céntrica, o bien interferencias oclusales en el área excéntrica). 39-124
Dentro de sus características clínicas encontramos: 124
Inestabilidad oclusal en céntrica.
Presencia de contactos prematuros y/o interferencias.
Manifestaciones de facetas de desgaste producto de bruxismo.